A. La Crisis del Antiguo Régimen y el inicio de la Revolución liberal






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La Crisis del Antiguo Régimen y el inicio de la Revolución liberal

A.- La Crisis del Antiguo Régimen y el inicio de la Revolución liberal.

Independencia USA. Revolución Francesa.

B.-Restauración. Liberalismo y Nacionalismo.

C.-Las Revoluciones de 1830 y 1848.

INTRODUCCIÓN.-

El siglo XVIII es en gran parte un siglo de progreso y enriquecimiento pero también un siglo en el que se mantuvo el sistema monárquico absolutista.

Dentro de este periodo podemos detectar dos fases:

  • Primera Mitad: continuidad con respecto al siglo pasado

  • Segunda Mitad: de cambios.

En la segunda mita del siglo el hasta ahora inmóvil Antiguo Régimen ha de enfrentarse a "ataques" que culminarán en la revolución de final de siglo. De entre estos ataques, destaquemos el pensamiento de Rousseau o de Montesquieu, pero sin olvidar que nos encontramos en los primeros momentos de la Revolución Industrial, ni que algo se mueve en las antiguas colonias británicas en América.

 A) El Antiguo Régimen.

El Antiguo Régimen había venido sobreviviendo como sistema social y de valores, fundamentado en la figura del monarca (atribuciones de origen divino algo modificadas por la Ilustración); solo una monarquía es diferente del resto: la inglesa, en la que el Parlamento lo controla casi todo (consecuencia de la Revolución Gloriosa de 1688). Las administraciones de estos estados estaban sometidas a la inoperancia e ineficacia causada por el corporativismo de los estamentos (Iglesia, gremios, señoríos, Universidades, municipios, funcionarios venales) aunque el monarca intenta desarrollar un centralismo. La fiscalidad es arbitraria y está mal gestionada. La justicia es el campo de batalla entre los intentos centralizadores de la monarquía y los derechos señoriales y corporativos. La economía del Antiguo Régimen era de base eminentemente rural y tradicional, el campo es la actividad que ocupa a la mayor parte de la población, las actividades urbanas se centran en las manufacturas y la artesanía, pero están controladas por el rígido sistema gremial. El comercio, en el Antiguo Régimen, se veía dificultado por las aduanas interiores, sistemas de pesas y medidas no unificados, pero el comercio marítimo había venido creando una rica clase burguesa. En definitiva: un mundo de bajo nivel de vida, plagado de descontento, con un estado que ingresa poco y unas clases privilegiadas que ven mermados, también sus ingresos; un mundo en el que todo está en función del precio de los cereales. Pero un mundo arrastra una estructura social estamental, compuesta por Nobleza, clero y tercer estado-pueblo llano en el que cada estamento presenta un código diferenciado que otorga privilegios a unos y obligaciones a otros. Son grupos cerrados mantenidos así por el interés de los dos grupos privilegiados.

Eta estructura Antiguo Régimen es aproximadamente igual en todos los países europeos, pero es en Francia donde se entra en crisis de manera irreversible y revolucionaria, con consecuencias que se difunden por todo el continente. Pero con demasiada frecuencia olvidamos que los inicios se encuentran en el continente americano, en las colonias inglesas.

La revolución americana.-

Los nuevos ideales nacidos de la Ilustración habían gestado en Europa unos deseos de cambio que chocan frontalmente con la pervivencia de las estructuras del Antiguo Régimen; en el caso inglés, al sumar a su propio devenir histórico (revolución religiosa, revolución Gloriosa) los inicios de la industrialización y los cambios en la mentalidad (en definitiva: una manera silenciosa y lenta de cambiar el antiguo régimen) vemos cómo todo brota en la Nueva Inglaterra americana.

Las colonias americanas entran en guerra con la metrópoli a consecuencia de una subida en los impuestos (1765), pero en el fondo lo que subyace no es más que otro ritmo de entender el tránsito hacia la modernidad. El descontento de los colonos por la subida de impuestos les lleva a plantar cara a la monarquía, para su protesta se constituyeron en asamblea. LA corona, acorralada, no ve mejor salida que ceder a las pretensiones de los colonos, retirando los impuestos en discordia; pero las necesidades económicas de Londres obligan a implantar otros impuestos sustitutorios: sobre el té, plomo, vidrio y papel. Las protestas de los colonos frente a una monarquía que les es lejana (y un tanto ajena) se repiten. Las maniobras de Londres la llevan a ceder pero a conceder el monopolio del tráfico del té a una compañía que, dicen los colonos, daña los intereses de los comerciantes coloniales. Un suceso en el gran puerto de la ciudad de Boston, consecuencia del cual, un cargamento de té es arrojado al agua de la bahía (conocido como el Boston Tea Party) . LA corona responde a esta provocación contra su autoridad con el envío de tropas. El enfrentamiento está servido. Un enfrentamiento entre unos colonos que defienden unos intereses y una Corona que intenta salvar su autoridad.

Los colonos, organizados desde el primer momento, se vertebran en torno a la asamblea, transformada en "congreso " que toma decisiones sobre el conflicto: las primeras reacciones coloniales pasan por declarar un boicot a los productos venidos de Inglaterra (casi todos) y por organizar la resistencia militar. En el campo de lo militar, los revolucionarios cuentan con personajes como George Washington, Samuel Adams, etc. auténticos mitos de la revolución americana.

La Guerra de Independencia de las Colonias (1776 – 1783) presenta dos fases, diferenciadas por las victorias de uno u otro bando; en los primeros momentos, el enfrentamiento de los colonos contra la maquina bélica inglesa es favorable a los ingleses; pero la victoria de Saratoga (1777) marca un hito en la inversión d ella tendencia: desde este momento los rebeldes cuentan con apoyos exteriores (las potencias antibritánicas ven la oportunidad de dañar a Inglaterra a la vez que juguetean con ideales ilustrados). Tras las filas rebeldes se libra otra batalla, la de plasmar en el naciente país los ideales nuevos. De esta forma nace, del congreso reunido en Philadelphia, la Declaración de Independencia (1776) y también la Declaración de los Derechos del Hombre (1776) dos manifestaciones de que los pilares que sostenían al Antiguo Régimen no estaban siendo reconocidos, dos manifestaciones de soberanía y libertad. Tras lo reveses ingleses en la guerra, 1781 marca la derrota y retirada de las tropas de la Corona; pero no se reconoce la pérdida de las colonias y su soberanía hasta 1783, cuando, bajo los auspicios franceses se celebre una conferencia en Versalles que ponga fin a la guerra.

Al termino de la guerra cada parte del territorio americano (cada ex-colonia ahora convertida en Estado) se ha dotado de una constitución diferente a las restantes; para aunar criterios, en Philadelphia (Convención de Philadelphia 1787) se redacta una nueva Constitución que entrará en vigor en marzo del 1789. El primer presidente es George Washington, arropado en su gabinete por muchos de los héroes nacionales de la guerra. Esta Constitución (con algunas enmiendas, se mantiene hasta hoy) estuvo inspirada en principios de Locke y Montesquieu (separación de poderes), configura al país como una República federal presidencialista y presenta un sistema parlamentario bicameral.

Los logros de los colonos son difundidos en Europa por sectores críticos al Antiguo Régimen y vistos como la constatación de que todas las teorías de cambio eran posibles. Nace el mito de la democracia americana, que desbanca al de la monarquía inglesa como sistema avanzado. Pero su importancia respecto a lo que sucederá en Europa va más allá: los gastos en que Francia ha incurrido para sostener a los rebeldes frente a Inglaterra la endeudan de tal manera que hunden las finanzas francesas y provocan los acontecimientos que darán pie a la Revolución Francesa.

La Revolución Francesa.

Varios son los factores que desencadenaron la revolución francesa:

  • La pervivencia del sistema estamental, visto como anacrónico.

  • Los precios del trigo (sus alzas continuadas han provocado hambrunas).

  • Los desmedidos gastos de un estado que ingresa solo 503 millones de libras pero gasta 629.

  • Los grupos privilegiados no pagan impuestos.

  • La tremenda deuda que la participación de Francia en la Guerra de Independencia USA (2.500 millones)

  • La política de un rey que entiende sus poderes como de inspiración divina y se niega a aceptar los nuevos tiempos.

Fases de la Revolución:

 

  1. Fase previa: La revuelta de los privilegiados (1787-89)

  2. La revolución moderada. Monarquía constitucional. Asamblea Constituyente (1789-91)

  3. La Convención: Convención Girondina (Sep. ’92 - Jun. ’93) Convención Jacobina (Junio 93 – Jul. ’94) Convención Termidoriana (Jul. ’94 - Oct. ’95)

  4. Expansión de la revolución: El Directorio. El Consulado y el Imperio Napoleónico.



  1. Fase previa: la revuelta de los privilegiados. (1787)

Dos hechos dañan profundamente la economía francesa del periodo pre-revolucionario: por un lado la participación en la guerra de independencia americana y por otro la firma de un tratado comercial con Inglaterra. Los déficit creados no pueden ser paliados con las soluciones de siempre (que pague el Tercer Estado), por lo que se impone una renovación del sistema; la solución encontrada es la creación de un nuevo impuesto obligatorio para TODOS y proporcional a la renta (subvención nacional) ; la ampliación de la obligación de pago de impuestos para los nobles desatará la tormenta: los privilegiados, por un lado, no quieren aceptar este cambio en su status, pero por otro lado son conscientes de que su negativa será muy impopular; la solución que aportan en la Asamblea de Notables es que, si bien la medida es buena, supone una alteración tan grave del sistema que solo los Estados Generales estarían capacitados para afrontar. Los Estados Generales (no reunidos desde 1614) funcionaban mediante voto por estamento, lo cual sería la manera de rehusar la reforma. Las posturas de autodefensa y de querer hacer recaer los pagos solo sobre el Tercer Estado (muy agobiado) dan un ejemplo muy peligroso.

Pero la situación es desesperada, y si bien los Notables asumieron que si en más de doscientos años no se había reunido a los Estados Generales por qué se iba a hacer ahora, para sorpresa de muchos, los Estados Generales fueron convocados; aún quedaba un "plan B": que la reforma fuera rechazada.

A la convocatoria de Estados Generales acuden los representantes de los tres estamentos con unos objetivos a negociar con la monarquía a cambio de solucionar la situación:

Los privilegiados verían bien una reforma de la Monarquía que la hiciera constitucional y en la que los Estados Generales fueran reunidos con cierta periodicidad; ni que decir tiene que abogan por el mantenimiento de sus privilegios.



Los representantes del Tercer Estado (agrupa a campesinos y burgueses) llevan propuestas que van desde la supresión de los derechos señoriales (campesinos) hasta la monarquía constitucional con limitación del poder real, la supresión de privilegios, la igualdad de derechos y el cambio en el sistema de votación de los Estados Generales (paso del voto estamental al voto por cabeza).

 

b) La revolución moderada. Monarquía constitucional. Asamblea Constituyente (1789-1791)

La reunión de los Estados Generales vino precedida de la publicación de infinidad de pasquines y panfletos que caldearon el aire político de París. Tras la presentación de las actas, maniobra más lenta de lo necesario, en mayo los Estados generales pasaron a debatir si los procesos de selección de representantes eran correctos, para luego entrar a debatir si se debía funcionar mediante voto estamental o por representantes (los dos estamentos privilegiados contaban con menos representantes físicamente en la asamblea, pero con un número de votos mucho mayor; lo inútil del debate hizo que los representantes del Tercer Estado, hartos de la pérdida de tiempo y las maniobras dilatorias de los privilegiados, decidieron autoproclamarse únicos representantes del pueblo de Francia y constituirse en Asamblea Nacional, las dificultades de reunión que esta decisión les acarreó les llevó a separarse del resto de los miembros y a recluirse en la Sala de Juego de Pelota (10 julio). La representatividad que asumen se refiere al 80% de la población de Francia, en nombre de la cual se juramentan no separarse hasta dar a Francia un texto constitucional al tiempo que amenazan con no pagar impuestos. Ante lo inevitable de la situación, el rey invita a los otros estamentos a unirse a esta autodenominada Asamblea Nacional en un intento de controlar la nueva situación creada.

La transformación de los Estados Generales en Asamblea Nacional es el primer acto de la revolución burguesa, y consagra el principio de monarquía constitucional frente al derecho divino.

Paralelamente a la reunión de Estados Generales, el precio del pan experimenta una escalada continua durante tres semanas consecutivas. Los rumores políticos sobre los sucesos de Versalles corren por todo París, la reina ordena unos movimientos de tropas que son interpretados como consecuencia de las concesiones que se han arrancado al monarca. Se habla de diputados arrestados en la vieja cárcel de la Bastilla. El hambre señorea París. La masa popular asalta las aduanas en las que se guarda el trigo, La Bastilla (cárcel ya vacía debido a su inminente demolición) es asaltada ya que en épocas pasadas ha sido el símbolo de la arbitrariedad de la Corona… Todo salta por los aires. Ante el vacío de poder, se constituye una municipalidad y una milicia que están controladas por la burguesía. En otras ciudades se imita el ejemplo de París y surgen municipalidades… En el campo (80% de la población) se produce el llamado Gran Miedo (Grand Peur): los rumores políticos aquí dan paso a rumores sobre posibles movimientos de defensa por parte de los terratenientes (habrían contratado partidas de malhechores para defenderse de los hipotéticos ataques de los campesinos), los campesinos se arman contra los bandidos y, al no encontrarlos, se vuelven contra los señores. La Asamblea Nacional atiende algunas de las reclamaciones campesinas para evitar que el principio de propiedad fuera pisoteado y el Gran Miedo cesa.

El 26 de agosto, y a imitación de la declaración americana, la Asamblea Nacional aprueba la Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano. En todas partes se habla de política, proliferan los clubes de toda índole, pero dos de ellos adquieren un peso específico especial: el club de los Jacobinos (donde oradores como La Fayette o Robespierre pronuncian discursos sobre las posibilidades que se abren ante el momento), o el club de Les Cordelier (donde Danton o Marat exponen sus visiones de la situación). Una infinidad de periódicos de todas las tendencias proliferan por París sirviendo de caja e resonancia al enardecido debate político.

La transformación de la Asamblea Nacional en Asamblea Constituyente ha traído la Declaración De Los Derechos Del Hombre y Del Ciudadano y la abolición de ciertos derechos feudales, pero su obra más importante es la elaboración de una Constitución (1791) en la que se recogían principios como la monarquía constitucional, Soberanía Nacional, sufragio censitario, nuevo sistema de administración departamentos divididos en distritos), división de poderes (el rey sería el ejecutivo, la Asamblea Nacional el legislativo, los jueces serían pagados por el Estado, no por los señores territoriales; el Estado toma a su cargo el mantenimiento de la religión, nacionaliza los bienes de la Iglesia, disuelve las órdenes religiosas y somete al clero a la Constitución Civil del clero. Le educación se hace pública y la Iglesia se divide entre los que juran la constitución civil y pasan a ser funcionarios del Estado y los que la rechazan (clero refractario).

Para paliar la crisis financiera se recurre a vender os bienes del clero refractario y a emitir papel moneda, creando una enorme inflación. Los aristócratas comienzan a huir de Francia, el rey lo intenta y es apresado: la alternativa de una nueva monarquía con el viejo rey, desaparece, el republicanismo puja mientras en el resto del continente comienzan os movimientos para restablecer a Luis XVI en sus antiguos privilegios.

Disuelta la Asamblea Nacional tras la elaboración del texto constitucional se elige una asamblea legislativa compuesta por 264 monárquicos constitucionales (postura ahora conservadora), 136 girondinos (posturas avanzadas) y un grupo bisagra integrado por 345 representantes sin ideología definida. La labor de esta Asamblea Legislativa se debate entre frenar los movimientos internos de Francia (movimientos debidos a malas cosechas y precios altos; la amenaza de los sans-culotte) y las amenazas desde el exterior (las potencias amenazan con actuar si se ejerce violencia contra el rey). Las manifestaciones se producen por toda Francia, mezclando el descontento material con la indignación contra lo extranjero; para frenar e proceso que amenaza con otra revolución de signo incierto, el rey es suspendido de sus funciones, y el 10 de julio se reparten armas entre la población al tiempo que se convocan nuevas elecciones (por sufragio popular). Los tiempos de la primera revolución burguesa (y algo moderada) han concluido, la República se va abriendo paso.

 

  1. La revolución más exaltada. La convención (= Iª República). 1792-95

La presencia de el nuevo grupo sans-culotte (clases bajas de los barrios de París, de origen rural, que esperan su propia revolución contra la burguesía y se comportan como masa uniformada) altera el panorama político de la nueva fase. El periodo Convención basculará desde un extremo del arco político al otro, generando fases:

  • Convención girondina (21 septiembre del ’92 – 2 junio ’93)

  • Convención jacobina (el terror) (2 junio ’93 – 27 julio ’94)

  • Convención termidoriana (desintegración de Iª República)

En la nueva asamblea encontramos a los girondinos (convertidos ahora en sector moderado a causa de la evolución de la revolución) deseosos de que la revolución sea frenada ahora que les favorece; en el extremo político opuesto los jacobinos (burgueses enriquecidos por la venta de los bienes nacionales, muy agradecidos al régimen que les ha encumbrado y deseosos de que vaya más allá) y un centro político cercano -por ahora- a los postulados girondinos.

Las primeras actuaciones de la Convención se encaminan a terminar con el problema de abolir la monarquía y proclamar la república. La creación del Comité para la Salud Pública (un tribunal extraordinario) es la creación de un organismo que juzgue al rey; Robespierre es encargado de representar al Estado contra el Rey y de demostrar la culpabilidad de este. El proceso y ejecución del rey acentúa la intervención extranjera, patentizada en la Primera Coalición (UK, Austria, Prusia, Cerdeña y España se coaligan contra Francia); el mantenimiento de la guerra de defensa obliga a Francia una leva de 300.000 hombres, motivo que provoca un levantamiento generalizado dentro e Francia que, comenzando por el campo, avanza hacia las ciudades, absorbiendo a su paso otros motivos de descontento (clero refractario, hambre, altos precios, desempleo…); los sans-culotte denuncian el enriquecimiento de los burgueses por la guerra, los girondinos, en un intento de frenar otra revolución, abren un proceso político contra burgueses, fruto del cual 22 girondinos serán acusados y juzgados por el Comité para la Salud Pública: el girondinismo queda en entredicho, la alternativa jacobina se abre paso y obtiene el apoyo del grupo mayoritario –el centro-. Se inaugura una nueva fase de la Convención.

La Convención Jacobina (o convención montañesa) redacta una nueva constitución (constitución del año I) más democrática que la anterior: en ella el Estado tiene como competencia promover el bienestar común, la forma del Estado es la República –cuya institución más importante es la Asamblea- y el sufragio sería universal (solo varones). Esta constitución no entró en vigor dado que una disposición retardaba su aplicación al final de la guerra. Mientras tanto el gobierno sería revolucionario (no atado a ninguna ley anterior). El Comité para la Salud pública se convirtió en el centro de poder, en torno al cual diversos organismos servían de correa de transmisión (comité de Seguridad General, los representantes en misión, los comités de vigilancia, el tribunal revolucionario…); los abusos de poder, el celo en el cumplimiento del deber, las amenazas externas, los métodos de actuación… crearon un régimen en el que el terror imperó. La pena de muerte se convierte e lo más normal, el número de detenidos en las cárceles supera a los de los peores momentos del antiguo régimen… El nuevo momento intenta borrar todo vestigio del pasado (nuevo calendario, nuevos nombres para los meses, culto al Ser Supremo, culto a los Mártires de la Libertad…) Robespierre, el hombre fuerte del momento, intenta implantar una democracia autoritaria, pero ha conseguido un régimen de terror que, finalmente le privará de los apoyos de los sans-culotte y provocará su caída: será juzgado y ejecutado por el Comité para la Salud Pública. La situación ha oscilado hacia el lado contrario.

El periodo siguiente, la llamada Convención termiodoriana (también conocida como La Reacción) prohibe y persigue al jacobinismo, se trata de la implantación de los principios de la burguesía liberal bajo apariencia de revolucionario (aunque muy moderado). En septiembre se redacta una nueva constitución (constitución del año II): república burguesa moderada basada en la división de poderes, (legislativo bicameral, ejecutivo multipersonal), el censo electoral se reduce (sufragio censitario) descentralización administrativa…

Las prisiones se vacían y los exilados retornan. Triunfan los postulados políticos del girondinismo mientras se prohiben los clubs jacobinos y las asociaciones populares. Pero la paz no existe aún: múltiples movimientos se están produciendo: los partidarios de volver a la situación pre-revolucionaria (realistas) y los sans-culotte (partidarios de no parar la revolución) se mueven; contra ambos movimientos se actúa por primera vez con la fuerza –el ejército dispara- imponiéndose una paz interior que sintonice con los avances de la guerra en el exterior.

En el exterior las cosas no pueden ir mejor: la expansión de Francia y la creación de espacios geopolíticamente afines (expansión de la revolución) bien mediante la creación de nuevos países (República Helvética, Rep. Bátava) o la invasión o pactos con otros. El prestigio de la República depende de las actuaciones del ejército. Se ha iniciado una etapa de estabilidad, máximo valor social de la burguesía.

El periodo Convención nos ha dejado una Francia en la que las clases dirigentes ampliaron su patrimonio, donde los nobles no desaparecieron en la cuantía que nos parece –se exiliaron-, donde los principios de la división de poderes se consagraron. Son seis años en la historia de Francia que cambiaron el mundo.

La etapa de calma política da paso a una nueva etapa en la que uno de las instituciones de la República (el Directorio) toma las riendas de la situación entre octubre del ’95 y noviembre del ’99.

Las diferencias con la convención de los últimos momentos es mínima, al igual que las soluciones aportadas: los problemas con los jacobinos continúan (las posturas de estos se radicalizan, acercándose al comunismo igualitario), los realistas vuelven a la carga –y contra ambos se actúa con la fuerza del ejercito. La guerra en el exterior encumbra generales, entre los que destaca Napoleón Bonaparte, que al igual que todos los demás, aporta botines que solventan los problemas económicos del Directorio (hipotecándolo cada vez más al ejército). Las disputas internas de los miembros del Directorio, y el temor a un rebrote jacobino animan a Napoleón a intervenir dando un golpe de Estado el 18 de Brumario del año 7º (9 de noviembre del ’99).

El periodo del Consulado (1799-1804) supone el momento en que se difunde por toda Europa la obra política de la revolución, aunque paradójicamente coincide en Francia con un periodo no-revolucionario. La pacificación en el exterior (victoria de Napoleón) y la firma con Roma de un concordato calma las aguas dentro y fuera de Francia y encumbra a Napoleón que, a iniciativa del Senado, es nombrado cónsul vitalicio (está arrancando una nueva forma de monarquía no ligada a la sangre, sino a los logros), primer paso hacia su coronación como emperador de los franceses (1804-1814). El emperador será refrendado por un plebiscito y coronado - siguiendo la tradición de los emperadores carolingios – por el Papa: se conjuga el derecho divino y el poder popular. Napoleón queda equiparado a los soberanos de los países de Antiguo Régimen: la nación llamada a dirigir los destinos del continente no podía presentar, frente a los reyes, a un simple cónsul. En el fondo se trata de una vuelta al dominio de la realeza borbónica (pero sin Borbones) y una ruptura continuista con la revolución. La evolución del régimen hacia el despotismo se desarrolla bajo el simulacro del respeto a la soberanía popular; se respeta la herencia revolucionaria (igualdad de derechos, libertad política…) pero el modelo político se decanta por el respeto a la autoridad.

B) Restauración. Liberalismo y Nacionalismo.

B.1 Restauración.

Una vez que Francia es vencida, la monarquía francesa restaurada en la persona de Luis XVIII -lo cual supone una vuelta a los momentos previos al estallido revolucionario- y desmontados los sistemas satélites de Francia en Europa, las potencias vencedoras se reunieron para tratar el planteamiento inmediato de las cuestiones de paz y para instaurar un nuevo sistema de ordenación internacional denominado la Santa Alianza. Tuvieron múltiples reuniones aunque destacaron   por su importancia: Primera Paz de París, Congreso de Viena, Segunda Paz de París y Santa Alianza ( No obstante, sólo nos vamos a centrar en la segunda y la cuarta).
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