El general Berenguer accedió al poder para celebrar unas elecciones que devolvieran la normalidad constitucional, pero fue incapaz de preparar las elecciones






descargar 23.35 Kb.
títuloEl general Berenguer accedió al poder para celebrar unas elecciones que devolvieran la normalidad constitucional, pero fue incapaz de preparar las elecciones
fecha de publicación19.06.2016
tamaño23.35 Kb.
tipoDocumentos
ley.exam-10.com > Ley > Documentos

Antonio Vegas García

II república (1931-1936)

Tras la dimisión de Primo de Rivera, el general Berenguer accedió al poder para celebrar unas elecciones que devolvieran la normalidad constitucional, pero fue incapaz de preparar las elecciones y le sustituyó en el cargo el almirante Aznar que preparó tres elecciones: municipa-les, provinciales y legislativas. Al mismo tiempo, PSOE, republicanos y catalanistas de izquier-da firmaron el Pacto de San Sebastián (1930) para presentarse a las elecciones.

Las primeras y únicas elecciones celebradas de las tres planificadas fueron las municipales que se celebraron el 12 de Abril de 1931 mediante sufragio universal masculino, evidenciaron un cambio de signo en el electorado español, sobre todo en las grandes ciudades. El grupo que tuvo mayor crecimiento electoral fue la conjunción republicano-socialista.

El 14 de Abril de 1931, los concejales electos de las grandes ciudades proclamaron la repú-blica progresivamente, a la vez que el pueblo salía a la calle para celebrarlo. En esta coyuntura, el Rey Alfonso XIII renunció a su potestad real y se exilió del país.

Los representantes de los partidos firmantes del Pacto de San Sebastián se dirigieron al Mi-nisterio de la Gobernación, para proclamar oficialmente la II República española. Constituyeron un gobierno provisional que representaba a las principales fuerzas republicanas y socialistas. Se convocaron elecciones para el 28 de Junio, además, el gobierno provisional preparó:

  1. Medidas de extrema urgencia

  • Declaración de una amnistía para los presos políticos

  • Designación de altos cargos administrativos

  • Libertades políticas y sindicales



  1. Una proyección de tareas urgentes

  • Medidas para afrontar la crisis económica

  • Protección a los campesinos que se habían quedado sin tierras por no poder pagar las rentas

  • Reforma del ejército

  • Negociaciones con nacionalistas vascos y catalanes para acordar una solución autonómica

Estas medidas contaron con el apoyo popular pero, al mismo tiempo, con la animadversión de los grandes propietarios agrícolas, parte del ejército y la Iglesia.

Las elecciones de Junio, con gran participación, dieron la victoria al grupo republicano-so-cialista. Estos nuevos diputados, formaron las Cortes republicanas y el ejecutivo quedó en ma-nos del jefe del gobierno, Niceto Alcalá Zamora, y sus ministros. Las Cortes nombraron una comisión encargada de elaborar un proyecto de Constitución, aprobado en Diciembre de 1931 tras largas discusiones.

La Constitución de 1931, muy avanzada para su época, de carácter democrático y progre-sista. Establecía que todos los poderes emanaban del pueblo. Asimismo, recogía íntegramente al Estado, pero con la posibilidad de constituir gobiernos autonómicos en algunas regiones. El po-der legislativo residía en las Cortes que eran unicamerales y las que contaban con grandes atri-buciones; el poder ejecutivo recaía en el jefe de gobierno y sus ministros; el poder judicial se confiaba a unos jueces independientes. La Constitución establecía:

  • Una amplia declaración de derechos y libertades

  • La posibilidad por parte del gobierno de expropiación de bienes de utilidad social

  • La posibilidad de votar a partir de los 23 años y, por primera vez, se permitía votar a las mujeres

  • Afirmación del laicismo debido a la incorporación del divorcio y del matrimonio civil.

  • Igualdad absoluta ante la ley, el trabajo y la educación. Además, definía el trabajo como una obligación social.

  • La no discriminación por razones de sexo, origen o riqueza.

La Constitución fue aprobada por la mayoría de los diputados (368) aunque existieron dis-crepancias entre derecha e izquierda, fundamentalmente, en la cuestión religiosa y autonómica. Incluso la aprobación de artículos religiosos propició la dimisión de sectores católicos del go-bierno. De este modo, Niceto Alcalá Zamora pasó a ser presidente de la república dejando su anterior cargo a Manuel Azaña.

La II República, inauguró una nueva etapa en la política española; ahora el parlamento se era el centro de la vida política y sus sesiones tenían una mayor repercusión en los medios que comunicación que, progresivamente, se fueron politizando.

Las fuerzas republicanas de ámbito estatal Acción republicana que contaba con personali-dades como Manuel Azaña. El republicano de ámbito regional (ECR) que era la única fuerza con un importante electorado y militancia.

El partido de izquierdas más sólido y mejor estructurado fue el (PSOE) que creció especta-cularmente durante la república. Estaba integrado por dos tendencias:

  • Socialdemócratas: partidarios de retrasar el proyecto revolucionario, liderada por Indalecio Prieto.

  • Revolucionarios: consideraban que la república era el camino hacia el socialismo, estaban encabeza-dos por Largo Caballero, secretario general del sindicato UGT.

Más a la izquierda se encontraba el (PCE) surgido de la rama socialista bolchevique.

Desde Diciembre de 1931 hasta Septiembre de 1933, el gobierno republicano estuvo presi-dido por Manuel Azaña e integrado, en su mayoría, por republicanos de izquierda y socialistas. Este gobierno, impulsó un amplio programa de reformas con al objetivo de modernizar y demo-cratizar España.

Uno de los principales objetivos fue la reforma religiosa, ya en la constitución se había afirmado la laicidad del Estado. El objetivo era limitar la influencia religiosa. El temor por la in-fluencia que la Iglesia ejercía en la educación, llevó al gobierno a prohibir la enseñanza religio-sa, proceso que se completó con la Ley de Congregaciones (1933) que limitó la posesión de bienes a las órdenes religiosas. El mayor problema fue con los jesuitas ya que dependían del po-der del Papa, a pesar de esto, sus bienes fueron nacionalizados y la compañía fue disuelta.

La reforma, propició un movimiento anticlerical con los consiguientes incendios de con-ventos en varias ciudades. Además la jerarquía eclesiástica mostró su antagonismo hacia el régi-men republicano movilizando así a los católicos en su contra que llevó a la expulsión del arzo-bispo de Toledo, del país.

Otra reforma que promovió el régimen fue la reforma del ejército, se pretendía crear un ejército profesional y democrático. Para ello, habría que reducir los efectivos militares y acabar de una vez con la intervención del ejército en la vida política. Con esta finalidad, se dio la Ley de Retiro de la Oficialidad (1931) que establecía que todos los militares en activo debían pro-meter su adhesión a la República, pero se les daba la posibilidad de retirarse con el sueldo ínte-gro si lo deseaban. Más de la mitad de la oficialidad acepto la oferta antes de acabar el año. Pos-teriormente, se creó la Guardia de Asalto, una fuerza fiel a la República. La reforma no tuvo todas las consecuencias que se deseaban, fundamentalmente, porque el régimen se quedó sin mandos.

La reforma estrella de la II República se inició con la Ley de la Reforma Agraria (1932). Largo Caballero, realizó una legislación social y estableció la obligación de los patronos a con-tratar jornaleros del término municipal. Prohibición por arrendatarios por impago, implantación de la jornada laboral de 8h y laboreo forzoso que obligaba a los propietarios a poner en cultivo las tierras aptas. Se estableció el derecho a huelga.

También se promovieron reformas educativas. El índice de analfabetos era elevado y se inició la creación de institutos y la preparación de profesores. La población rural, que era dema-siada, no recibía educación. Se crean las Misiones Pedagógicas que llevan la cultura hacia el campo. Se promovió una educación mixta liberal y laica.

El pueblo comienza a protestar por la lentitud de las reformas y esto unido a la crisis econó-mica mundial de la época y al descontento social originado por los grandes propietarios agrari-os, al de los católicos y al ejército comenzó a desgastar al gobierno republicano-socialista incli-nando la balanza hacia los partidos conservadores que aprovecharon la ocasión para crear más agitación política.

El gran partido conservador católico fue la (CEDA) creado en 1933, dirigido por José Gil Robles y defendía la propiedad agraria, el peso tradicional de la Iglesia y el ejército. En Cata-luña. También estaba la JONS de corte nacionalista y fascista creado a partir de pequeños gru-pos en 1931 que, en 1933, se unirá a la Falange Española partido dirigido por José Antonio Primo de Rivera. Presentaban una ideología intransigente y antidemocrática, dispuestos a en-frentamientos con sus adversarios políticos.

Otro problema para el gobierno fue el ascenso del anarquismo que estuvo representado por el sindicato CNT que, en 1936, tenía un millón de afiliados. Estaba dividido en dos corrientes:

  • Trentistas: eran los moderados que apoyaban tímidamente a la república y pensaban que la revolución era solamente posible con una gran masa social. Pestaña y Peiro

  • Radicales: partidarios de la rebelión armada. Estaban dirigidos en torno a la (FAI) dirigida por líderes como Durruti, García Oliver y Francisco Ascaso.

En otoño de 1933, se hizo evidente el desgaste del gobierno, Manuel Azaña dimitió y el presidente de la República convocó elecciones para el 18 de Noviembre. Estas elecciones, las primeras en las que la mujer votó, salió victorioso el centro-derecha y Alcalá confió el poder al Partido Radical con el apoyo parlamentario de la CEDA.

El nuevo gobierno, presidido por Alejandro Lerroux, inició su mandato paralizando buena parte del proyecto reformista anterior. Se frenó la reforma agraria y, en consecuencia, una ten-dencia a la baja de los salarios de los jornaleros que respondieron con huelgas. También hubo un enfrentamiento entre la Generalitat de Cataluña, a manos de republicanos de izquierda, y el gobierno central por cuestiones agrarias. El gobierno central también se enfrentó con los nacio-nalistas vascos al paralizar el proyecto de estatuto vasco impulsado por el PNV.

El gobierno de Lerroux también paralizó la reforma religiosa aprobando un presupuesto de culto y clero e iniciando negociaciones para firmar un concordato con la Santa Sede. En cuanto a la reforma del ejército, el gobierno no suprimió la Ley Azaña pero declaró una amnistía para los sublevados con Sanjurjo y para los colaboradores de Primo de Rivera. En educación, se mantuvieron las reformas emprendidas, pero se redujo el presupuesto.

El viraje conservador del nuevo gobierno propició una radicalización del PSOE y de la UGT. Los radicales, liderados por Largo Caballero ocasionaron una revolución social con huel-gas y conflictos.

Ante esta situación, la CEDA exigió participar en el gobierno bajo amenaza de retirar su apoyo parlamentario. Lerroux accedió y otorgó tres carteras ministeriales a la CEDA. Esto fue interpretado por la izquierda como un avance hacia el fascismo y, al día siguiente, UGT y CNT convocaron huelgas y manifestaciones en las grandes ciudades. El movimiento fracasó debido a la acción del gobierno que declaró el estado de guerra pero los acontecimientos fueron graves en Asturias y Cataluña.

En Asturias los mineros se levantaron, tomaron cuarteles y ayuntamientos además de sitiar Oviedo. El gobierno respondió enviando de África a la legión, al mando de Franco, terminando con la rebelión. Murieron más de mil mineros, dos mil heridos y cinco mil detenidos.

En Cataluña, el presidente de la Generalitat, Lluís Companys, pretendía evitar la entrada de la CEDA en el gobierno y declaró la república catalana dentro de la española al mismo tiem-po que se organizaba una huelga general. La negativa de la CNT a apoyar la huelga propició el fracaso de dicha huelga. El ejército, ocupó el palacio de la Generalitat. Hubo más de tres mil quinientos detenidos, todos miembros del gobierno catalán y del ayuntamiento de Barcelona. Azaña también fue encarcelado en Barcelona y Largo Caballero en Madrid.

Las consecuencias de la revolución fueron notables. La CEDA aumentó su influencia en el gobierno y se mostró partidaria de aplicar duras condenar y orientar la república hacia una polí-tica más dura. Se suspendió el Estatuto de Autonomía de Cataluña, se devolvieron las propieda-des a los jesuitas y se nombró a Gil Robles ministro de guerra y a Francisco Franco, jefe del Estado Mayor.

Una fuerte crisis de gobierno, estalló a finales de 1935. El Partido Radical se vio afectado por la corrupción como el caso de estraperlo por Strauss y Perlo y malversación de fondos pú-blicos. Estos escándalos agravaron las diferencias entre los dos partidos que componían el go-bierno. Gil Robles intentó que le nombraran presidente del gobierno pero Alcalá Zamora se ne-gó y, a finales de Diciembre, se convocaron unas elecciones para 1936.

Para presentarse a las elecciones, los partidos de izquierda se agruparon en el Frente Popu-lar que defendían una amnistía para los encarcelados por la revolución de Octubre de 1934 y la reactivación del reformismo. La derecha estuvo más dividida y menos organizada. En las elec-ciones, ganó el frente popular por escasa diferencia y el nuevo gobierno estuvo formado única-mente por republicanos mientras que grupos socialistas mostraron su apoyo parlamentario. Ma-nuel Azaña fue nombrado presidente de la República y Casares Quiroga jefe de gobierno.

El nuevo gobierno, se puso rápidamente en marcha y decretó la amnistía para presos políti-cos, el gobierno de la Generalitat volvió al poder. Asimismo, se iniciaron las negociaciones con gallegos y vascos para la aprobación de respectivos estatutos.

La nueva situación fue recibida por los sectores conservadores con absoluto rechazo. La Fa-lange Española asumió un importante papel al fomentar un clima de enfrentamiento y, algunos de ellos, actuando violentamente contra representantes de izquierda que respondieron de la mis-ma forma.

El clima de violencia que se estaba generando, favorecía a los sectores defensores de un golpe de Estado militar contra la república. En Marzo, un grupo de generales acordaron “un al-zamiento que restableciese el orden” que cobró mayor importancia con el general Emilio Mola, jefe del golpe de Estado hasta Julio de 1936. Su plan consistía en un alzamiento simultáneo en todas las guarniciones posibles con protagonismo especial del ejército de África. El gobierno, para frenar los rumores golpistas envió a Canarias y a Navarra a Franco y a Mola respectiva-mente.

La conspiración militar contaba con el apoyo de los sectores de derechas y se establecieron contactos con la Italia fascista y la Alemania Nazi. Pero las discrepancias entre los conspirado-res hicieron atrasar la fecha del alzamiento. El 14 de Julio, el asesinato de José Calvo Sotelo, a manos de radicales de izquierda, originó la sublevación que se originó el día 17 dando lugar a una guerra civil de tres años.

Añadir el documento a tu blog o sitio web

similar:

El general Berenguer accedió al poder para celebrar unas elecciones que devolvieran la normalidad constitucional, pero fue incapaz de preparar las elecciones iconCompendio de leyes administrativas
En el caso de elecciones municipales, incluidas las elecciones a Cabildos, a Consejos Insulares, al Consejo General del Valle de...

El general Berenguer accedió al poder para celebrar unas elecciones que devolvieran la normalidad constitucional, pero fue incapaz de preparar las elecciones iconAceptación de condiciones para ser inscrito como candidato avalado...

El general Berenguer accedió al poder para celebrar unas elecciones que devolvieran la normalidad constitucional, pero fue incapaz de preparar las elecciones iconCelebrarán el próximo día 20 de noviembre, para aquellos municipios...

El general Berenguer accedió al poder para celebrar unas elecciones que devolvieran la normalidad constitucional, pero fue incapaz de preparar las elecciones iconCcoo clm llama a los inmigrantes a inscribirse en el censo electoral...

El general Berenguer accedió al poder para celebrar unas elecciones que devolvieran la normalidad constitucional, pero fue incapaz de preparar las elecciones iconIniciativa ciudadana que abarca mucho más que el partido político...

El general Berenguer accedió al poder para celebrar unas elecciones que devolvieran la normalidad constitucional, pero fue incapaz de preparar las elecciones iconUn sistema electoral es el conjunto de elementos, relacionados entre...

El general Berenguer accedió al poder para celebrar unas elecciones que devolvieran la normalidad constitucional, pero fue incapaz de preparar las elecciones iconEl General Juan Domingo Perón fue electo Presidente de la República...

El general Berenguer accedió al poder para celebrar unas elecciones que devolvieran la normalidad constitucional, pero fue incapaz de preparar las elecciones iconMarcha Ciudadana contra el fraude y por unas elecciones libres y transparentes

El general Berenguer accedió al poder para celebrar unas elecciones que devolvieran la normalidad constitucional, pero fue incapaz de preparar las elecciones iconPara las próximas elecciones autonómicas

El general Berenguer accedió al poder para celebrar unas elecciones que devolvieran la normalidad constitucional, pero fue incapaz de preparar las elecciones iconConsultas para anticipar las elecciones 2013






© 2015
contactos
ley.exam-10.com