Manual de Derecho eclesiástico






descargar 36.81 Kb.
títuloManual de Derecho eclesiástico
fecha de publicación26.02.2016
tamaño36.81 Kb.
tipoManual
ley.exam-10.com > Ley > Manual
UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO

ag-logo-fd-unam

FACULTAD DE DERECHO

CIUDAD UNIVERSITARIA

Garantías constitucionales

Dr. Guillermo Gabino Vázquez Robles

24 de abril de 2012.

Reseña


El juicio de ponderación”

PRIETO SANCHÍS LUIS.

Alumnos

Casiano García Ana Laura.

Díaz Santillán Salvador.

García Estrella Irene Carolina.

Juárez Martínez Martha Elizabeth.

Pineda Ramírez Ignacio

Prieto Sanchís Luis, catedrático de Filosofía del Derecho en la Universidad de Castilla-La Mancha desde 1986, ha sido también profesor del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales e impartido numerosos cursos y conferencias en facultades y otros centros de investigación nacionales y extranjeros. Ha sido Decano de las Facultades de Derecho de Albacete y de Ciencias Jurídicas y Sociales de Toledo, así como vocal de la Comisión Asesora de Libertad Religiosa. Su trabajo de investigación, centrado principalmente en el ámbito de la teoría del Derecho y de los derechos fundamentales, se ha extendido asimismo a problemas de Derecho Constitucional y Derecho eclesiástico. Entre sus publicaciones cabe destacar: Ideología e interpretación jurídica (1987), Estudios sobre derechos fundamentales 081990 Principios y normas (1992), Constitucionalismo y positivismo (1997), Ley, principios, derechos (1998) y Derechos fundamentales, neoconstitucionalismo y ponderación judicial (2002), Apuntes de Teoría del Derecho (2005). Junto con J. Betegón, M. Gascón y J. R. de Páramo es autor de unas Lecciones de Teoría del Derecho (1997) y en colaboración con I. C. Ibán y A. Motilla, Curso de Derecho Eclesiástico (1991) y Manual de Derecho eclesiástico.

Es del conocimiento de todos los estudiosos del Derecho y demás interesados, que esta rama no es perfecta y no es posible que el legislador pueda prever todas las situaciones o que en ocasiones, si la llega a tomar en cuenta, sin embargo, en su afán de poder cubrir todos los alcances de estas, tiende, al legislar, a no contemplar cuestiones que llegan a producir un conflicto en presencia de otra norma que ya estaba presente antes de que esa situación se presentara, pero que no llega a encuadrarse perfectamente con el caso concreto.

Existen distintos tipos de “controversias” (que es como el Derecho ha denominado a lo anteriormente explicado, es decir, al conflicto entre normas) que tienen diferentes nombres según las normas que se encuentren en conflicto o controversia ya que pueden ser normas comunes o principios, al hablar de principios nos referimos a las normas de un mismo nivel jerárquico, y así mismo existen diferentes métodos o criterios para resolverlos que el Derecho ha creado, para que cuando se encuentre el juez ante una situación de este tipo pueda resolverlo conforme al Derecho.

Los conflictos entre normas de distinta jerarquía se pueden resolver mediante los siguientes criterios: el jerárquico: la ley superior deroga a la inferior; el cronológico: la ley posterior deroga a la anterior y; el de especialidad: la ley especial deroga a la general, lo cual es muy común en derecho penal. Es distinto el método que se utiliza para las controversias entre principios, ya que para estos existe el juicio de ponderación.

Prieto Sanchís Luis1, en “El juicio de ponderación” nos explica con claridad lo anterior y nos menciona las antinomias “…existe una antinomia cuando en presencia de un cierto comportamiento o situación de hecho encontramos diferentes orientaciones que no pueden ser observadas simultáneamente, por ejemplo, una norma prohíbe lo que otra manda; o permite no hacer lo que otra ordena”2 las cuales se dividen en antinomias externas “…solo en presencia de un caso en concreto podemos advertir la concurrencia de ambas normas y solo en ese momento aplicativo hemos de justificar porque estamos a favor de una u otra…”3 estas corresponden a las controversias entre principios, y las antinomias internas, “…cuando los supuestos de hecho descritos por las dos normas se superpone conceptualmente, de forma tal, que siempre que pretendamos aplicar una de ellas nacerá el conflicto con la otra”.4

Es importante entender las diferencias antes mencionadas por el autor, ya que puede suceder que en alguna ocasión nos encontremos ante una situación de conflicto, ya sea entre normas o principios, y podamos resolverla de la mejor manera sin llegar al error.

El juicio de ponderación.

A pesar de la existencia de diferentes criterios para resolver las controversias, siempre es complicado establecer cuál de ellos se aplicará, pues no existe una regla general que determine cuál es el más conveniente en el caso concreto.

Una vez que ha quedado claro lo anterior, podemos abrir paso al tema principal, El juicio de ponderación. En el cual, y debemos comprenderlo desde un principio, no existe la necesidad, como en las normas, que uno de los principios sea desechado o ignorado, al contrario la ponderación busca el equilibrio entre los dos principios. La ponderación surge debido a que la Constitución es la norma de mayor jerarquía que tenemos y los principios que se encuentran dentro de ella tienen por lo tanto el mismo valor, por lo cual no pueden ser excluyentes uno de otro es por esto que no se pueden aplicar los criterios básicos, “ponderar es, pues, buscar la mejor decisión, cuando en la argumentación concurren razones justificadoras conflictivas y del mismo valor”5.

En cuanto a la solución de los conflictos que surgen entre principios, debemos destacar que “…se caracterizarían porque nunca son mutuamente excluyentes en el plano abstracto y, si llegasen a serlo, se convertirían en reglas, sus eventuales contradicciones no desembocan en la declaración de invalidez de uno de ellos… de manera que en ocasiones triunfará un principio y otras veces su contrario”6. Es importante entender esto, ya que, podemos caer en el error de confundir los conflictos y en consecuencia aplicar criterios equívocos para su solución.

Lo característico del juicio de ponderación, es que su solución no resulta del todo satisfactoria para todos los casos, ya que si esto ocurriera si se podrían utilizar los criterios básicos. Es de vital importancia tener en cuenta que el ponderar no excluye el subsumir “…constatar que el caso se halla incluido en el campo de los dos principios”7.

Antes de continuar, debemos tener claro lo dicho en el párrafo anterior, ya que no siempre es posible que la ley satisfaga todas las necesidades.

Imaginemos un ejemplo; como sabemos los soldados del ejército tienen órdenes de matar si son agredidos con armas de fuego, cuando se encuentran en una misión para capturar integrantes de la delincuencia organizada, sin embargo hay ocasiones en las que no siempre es del todo satisfactorio el resultado, ya que puede ocurrir que durante el enfrentamiento se llegue a herir o incluso a matar a un civil por un arma de un soldado, entonces este ¿cometería el delito de homicidio? Porque sólo se le dio orden de disparar a los delincuentes ¿pero cómo lo iba a saber el soldado? Existen dos caminos para estas interrogantes, primero; el soldado tiene órdenes de matar (recordemos que el caso concreto fue que se encontraba en misión de arresto de la delincuencia organizada con órdenes de disparar si era agredido pues si se tratara de una misión para el rescate de una persona privada de su libertad el soldado tendría otras órdenes) y no es de su conocimiento que hay un civil, entonces es inocente; el segundo: es culpable del delito de homicidio ya que el civil no era integrante de la delincuencia organizada. Es difícil saber cuál de los dos tiene razón, ya que ambos cuentan con argumentos, sencillos, pero importantes. Recordemos que, como lo dijo el Doctor Gabino Vázquez Robles, (advertimos que no muy literalmente lo dijo asi) “se debe interpretar de una manera armónica y no de enfrentamiento”

Lo que se pondera no es la ley, el acto o la conducta, sino los principios, como los anteriores, para buscar un mejor equilibrio, ya que la ponderación constituye una tarea esencialmente judicial, pero no quiere decir que el legislador pueda ponderar, el autor nos dice lo siguiente, “…lo que a mi juicio no puede hacer el legislador es eliminar el conflicto entre principios mediante una norma general”.8

La ponderación se vuelve difícil, como textualmente lo indica el autor, “…cuanto más se parece un precepto legal al principio que lo fundamenta, cuanto menor sea la concreción de su condición de aplicación, más difícil ha de resultar un juicio de ponderación”.9

Los pasos para realizar el juicio de ponderación, en España, según el autor son los siguientes: “primero, que la medida enjuiciada presente un fin constitucionalmente legitimo, como fundamento de la interferencia en la esfera de otro principio o derecho, pues si no existe tal fin…entonces no hay nada que ponderar, porque falta uno de los términos de la comparación… segundo, la máxima de la ponderación requiere acreditar la adecuación, aptitud e idoneidad de la medida objeto de enjuiciamiento en orden a la protección o consecución de la finalidad expresada, esto es, la actuación que afecta a un principio o derecho constitucional ha de mostrarse consistente con el bien o con la finalidad de cuya virtud se establece…tercero, ha de acreditarse que no existe otra medida que, obteniendo en términos semejantes la finalidad perseguida, resulte menos gravosa o restrictiva…”10 En resumen la finalidad del juicio de ponderación consiste en buscar el equilibrio entre los dos principios a ponderar es por esto que se tiene que aquí entra en juego el Juicio de proporcionalidad, que como su nombre lo dice este consiste en buscar la medida en que va a ser lesionado o afectado un principio con la medida que se decida tomar así como la urgencia del mismo y sus beneficios que se obtienen con la medida que se decide tomar la cual debe proteger el bien constitucional y prevenir los daños y/o lesiones que de esta emanen para acreditar el ejercicio de un derecho o un valor. Es probable que el argumento o medida tienda a resultar en la eliminación de uno de los principios en controversia, más sin embargo en lo que respecta a los derechos fundamentales esto se evita mediante una clausula del contenido esencial que podría ser la remasterización jurídica de la vieja pretensión.

Además de lo anterior es necesario que se haga un ejercicio de valoraciones puesto que se está en presencia de un fin que se debe proteger, valorar la idoneidad del mismo, y tomar en cuenta que no hay otros caminos que puedan ser menos gravosas cuando se realiza la medida en base a la proporcionalidad. El hecho de que se lleve a cabo este ejercicio de valoraciones no quiere decir que se tiene que tomar una decisión subjetiva, sino todo lo contrario. La ponderación es una consecuencia de la vinculación de los principios, la cual tiene que ser fundamentada para que se pueda considerar como válida la respuesta al conflicto constitucional. Es importante entender esto y tenerlo siempre presente, en especial los estudiantes de Derecho, ya que es mejor no caer en errores desde un inicio.

Un problema que derivaría del juicio de ponderación, es que se llegase a pensar que entonces este es resultado de la opinión o interpretación muy personal y subjetiva de quien lo lleva a cabo. Un ejemplo muy claro de esto es la opinión de Habermas, quien afirma que el juicio de ponderación es una especie de juego en donde el tribunal decide lo que a su persona convenga y negocia la mejor decisión, invadiendo la esfera del legislador, ya que, este es el único que puede emitir leyes, más sin embargo el tribunal pasa por alto esto y decide interpretar irracionalmente los principios para su mejor beneficio.

Como ejemplo de lo anterior tenemos el reciente y controvertido caso de a Francesa Florence Cassez, ya que en este conflicto que suscita el delito de secuestro establecido en el Titulo cuarto; delitos contra la libertad personal, Capítulo III, articulo163 del Código penal para el Distrito Federal; y la reciente apelación que se hizo interponiendo la excepción de nulidad del proceso, los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, lo estudiaron detenidamente ya que no (como lo asegura Habermas) dejaron que su particular opinión se fuese por alguno de los dos caminos siguientes: primero, que las personas que fueron afectadas por el comportamiento de esta mujer quedaran dañados psicológica y físicamente; y segundo, que la acusada no es mexicana y no se encuentra bajo el apoyo de su país, como cualquier ser humano lo necesita, y que no tiene cerca a su familia. Si los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación se dejaran llevar por sus sentimientos particulares o lo que a su juicio convenga, como asegura Habermas, entonces el juicio de ponderación no sería más que un mecanismo de anticonstitucionalidad, pero esto no es así, ya que los ministros actúan conforme al Derecho y la soberanía del Estado.

De lo antes mencionado se puede percibir de inmediato que Habermas se equivoca ya que no se busca lo más cómodo sino lo más apropiado, teniendo siempre en cuenta que se trata de principios de igual jerarquía y que el hecho de tomarlo a la ligera podría desembocar en una decisión errónea, en contravención a lo que asegura Habermas ya que este tiene una comprensión errónea de lo que significa el juicio de ponderación.

En suma, aunque la ponderación solo se da cuando existe un caso concreto y la solución que pueda resultar de ello no siempre sea aplicable a todos los casos, no quiere decir que sea un procedimiento irracional basado en los sentimientos del que lo lleva a la práctica o que este sea arbitrario. Es importante señalar que “…no debemos olvidar que en la ponderación de la ley uno de los principios que entran en juego es la libertad configuradora del legislador, que opera siempre como argumento a favor de la conservación de la norma…”11

Por último no olvidemos que en el juicio de ponderación es importante tener siempre en cuenta la racionalidad ya que con ella se encuentra el equilibrio entre la controversia que se suscita entre los dos principios a ponderar y no solo por esto, sino de igual manera “…para las decisiones judiciales y legislativas, aspecto este último que a veces se olvida…”12

En resumen, podemos decir que la ley no siempre es del todo perfecta, ya que está basada en la conducta del ser humano y recordemos que esta puede variar en muchas formas, además de que no todas las conductas se presentan en un mismo momento, lo que hace imposible que el legislador no se equivoque al crear una nueva ley.

El texto de Prieto Sanchís Luis, es muy sencillo de comprender y nos da una muestra de la importancia de poner atención a estos detalles, pues no siempre es posible que entendamos o lleguemos a aprender todas las leyes de un país, es por esto que los estudiantes e investigadores de derecho deben tener como mínimo una base firme que los ayude a confrontar los problemas y contradicciones que pudiesen suscitarse entre normas, ya sea durante la doctrina o en la práctica.

Recalcamos en todo momento la importancia de este texto, que sin duda gustara a los estudiante de Derecho, ya que es muy corto, pero no por eso pierde valor, pues muestra en una forma muy concreta lo que se debe entender de los conflictos y lo que no se debe entender, para en un momento dado no caer en una contradicción o simplemente tomar decisiones sentimentalistas, lo cual en la carrera de Derecho no debe existir, porque se busca el equilibrio entre las normas para no caer en el caos.

Protesto.

16 de marzo de dos mil doce, los integrantes del equipo, Díaz Santillán Salvador, Casiano García Ana Laura, García Estrella Irene Carolina, Juárez Martínez Martha Elizabeth, Pineda Ramírez Ignacio, se pusieron de acuerdo para trabajar en la Biblioteca de la Facultad de Derecho, Antonio Caso, en donde, con previa lectura del Juicio de Ponderación, comenzaron a trabajar y se redactaron tres hojas.

Se fijo fecha para una nueva reunión en el mismo lugar, que se llevaría a cabo el sábado 24 de marzo de dos mil doce.

24 de marzo de dos mil doce, los integrantes antes mencionados con excepción de Pineda Ramírez Ignacio quien no asistió por cuestiones de trabajo pero previamente había enviado a García Estrella Irene Carolina una parte importante del trabajo.

A las diez de la mañana se comenzó a trabajar y se redactaron cinco hojas por ambos lados se concluyo la sesión.

8 de abril de dos mil doce, se imprimió el borrador y se reviso por todos los integrantes.

12 de abril de dos mil doce se acordó como se entregaría y que Pineda Ramírez Ignacio subiría el trabajo a la pagina proporcionada por el Doctor Guillermo Gabino Vázquez Robles titular de la asignatura Garantías Constitucionales, http://mx.groups.yahoo.com/group/dignitaspersonae.

1 PRIETO SANCHÍS, Luis, “El juicio de ponderación”, en: Justicia constitucional y derechos fundamentales, Trotta, Madrid, 2003, pp. 175-216.

2 Ídem pp. 175.

3 Ídem pp. 178.

4 Ibídem

5 Ídem pp. 189.

6 Ídem pp. 187.

7 Ídem pp.193.

8 PRIETO SANCHÍS, Luis, “El juicio de ponderación”, en: Justicia constitucional y derechos fundamentales, Trotta, Madrid, 2003, pp. 195.

9 Idem pp. 198.

10 Ídem pp. 19, 200, 201.

11 ídem. Pp. 213.

12 Ídem pp. 216.


Añadir el documento a tu blog o sitio web

similar:

Manual de Derecho eclesiástico iconLección el derecho eclesiástico

Manual de Derecho eclesiástico iconLección historia e introducción al derecho eclesiástico del estado

Manual de Derecho eclesiástico iconManual: Manual Básico de Historia del Derecho

Manual de Derecho eclesiástico iconEclesiástico (Sirácides)

Manual de Derecho eclesiástico iconManual de Derecho Administrativo

Manual de Derecho eclesiástico iconManual de Derecho Constitucional

Manual de Derecho eclesiástico iconManual de derecho civil

Manual de Derecho eclesiástico iconManual de derecho civil

Manual de Derecho eclesiástico iconLibro: Manual de Historia Del Derecho Español

Manual de Derecho eclesiástico iconBibliografía: Manual de Derecho Político. Mario Verdugo. Ed. Jurídico






© 2015
contactos
ley.exam-10.com