Art. 582 Cc el dominio (que se llama también propiedad) es un derecho real en una cosa corporal para gozar y disponer de ella arbitrariamente, no siendo contra ley o derecho ajeno






descargar 158.43 Kb.
títuloArt. 582 Cc el dominio (que se llama también propiedad) es un derecho real en una cosa corporal para gozar y disponer de ella arbitrariamente, no siendo contra ley o derecho ajeno
página4/15
fecha de publicación12.09.2015
tamaño158.43 Kb.
tipoDocumentos
ley.exam-10.com > Ley > Documentos
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   15

9-. QUIENES NO ESTAN DE ACUERDO CON LAS CLAUSULAS DE NO ENAJENAR


Otro sector de la doctrina sostiene que dichas clausuales no tienen validez. Se fundan, entre otras cosas,

1-.en el principio de la libre circulación y disposición de los bienes, el cual esta  consagrado en el propio texto del CC y en su mensaje, con la característica muy especial de que las normas que cautelan la libre circulación de los bienes son de orden público y es justamente este carácter el que impide que la voluntad de las partes pueda establecer limitaciones a dicha facultad. Señalan que sólo el legislador podría establecer excepciones a estas normas de orden público que consagran la libre circulación de los bienes.

2-.En segundo lugar, indican que si pudiera pactarse libremente las clausulas de no enajenar, no habría razón alguna para que el legislador las hubiera autorizado expresamente para ciertos y determinados casos.

3-.En tercer lugar, hay diversas disposiciones del CC de carácter general que se oponen a esta cláusula, como sucede con los arts.582 y 1810: Pueden venderse todas las cosas corporales o incorporales cuya enajenación no est‚ prohibida por ley. Indican que el art.582 tiene una parte de la cual cabe desprender que no pueden establecerse cláusulas de no enajenar: “...disponer de ella arbitrariamente...”.

4-.El cuarto argumento que se da tiene por objeto destruir uno de los fundamentos principales de la tesis anterior, que es la disposición del art.53 n.3 del Reglamento del Registro Conservatorio de Bienes Raíces.
Tomando como base el mismo artículo, dice que no puede concluirse que el legislador esta aceptando la validez de las clausuales de no enajenar; al contrario, este artículo est  permitiendo hacer una inscripción, pero no significa que la est‚ exigiendo. Por lo tanto, la infracción a este precepto no tiene sanción; además s señalan que el art.53 n.3 est  contenido en un reglamento -aunque es discutible, pues la dictación de este reglamento se realizó en virtud del propio CC (art.695) y tendría fuerza de ley- y las disposiciones contrarias a la cláusula est n contenidas en la ley (CC) y el reglamento no puede sobrepasar las disposiciones de la ley.

Ahora, de acuerdo con esta tesis, ¿qué sucede si se pacta una cláusula convencional de no enajenar? Se estima que esa cláusula sería nula absolutamente por adolecer de objeto ilícito, porque contraviene normas de orden público al impedir la libre circulación de los bienes.

La jurisprudencia ha resuelto en el caso de estas cl usuales que si se contraviene el pacto no habría nulidad absoluta por objeto ilícito fundado en una contravención del art.1464 n.3, como sustentan algunos partidarios de la validez de estas cl usuales. Sostiene que el art.1464 n.3 señalan que hay objeto ilícito cuando se contraviene una prohibición judicial de enajenar y en estas cl usuales se estaría solamente ante prohibiciones de carácter convencional, la cual no se incluye en el art.1464 n.3. Sostienen los tribunales que estas cl usuales comprenden una obligación de no hacer y que si se infringe una obligación de no hacer, es decir, si se hace aquello que no debía hacerse, la otra parte tiene el derecho de demandar indemnización de perjuicios (art.1555). Hay otro sector que estima que cuando se conviene una cláusula se habría establecido una condición resolutoria, que consistiría en el incumplimiento de una obligación contractual: la de no disponer de la cosa; de tal manera que si se contraviene la prohibición de no enajenar se estaría incumpliendo la obligación y operaría la condición resolutoria y se estaría concluyendo el contrato, pudiendo también alegarse su cumplimiento.

Es importante tener presente que nos referimos a las cláusulas convencionales de no disponer, esto es, a aquellas cl usuales convenidas e incorporadas en el acto jurídico por la sola voluntad de las partes; porque hay prohibiciones de no disponer establecidas por la ley, las cuales tienen plena e indiscutida eficacia y su infracción adolece de nulidad absoluta por objeto ilícito (art.1464 parte final).

Estas prohibiciones legales se encuentran en diversas leyes y normalmente persiguen fines específicos, por ejemplo: la ley que prohibe enajenar la vivienda adquirida por subsidio habitacional. Esto para que la persona tuviera casa donde habitar y no hiciera uso lucrativo de ella. Hay que tener cuidado, ya que a veces en el contrato en que se celebran estas compraventas de viviendas, se repite normalmente la norma que establece la prohibición legal y si esta cláusula tiene su origen en la ley, es indudable que la sanción a su infracción es la nulidad absoluta, aunque ésta figure en el contrato.

Por último, hay que tener presente que las cla usualas convencionales de no enajenar pueden concebirse en términos relativos o absolutos. En términos relativos, cuando la persona queda obligada a no disponer de la cosa durante cierto período de tiempo, por ejemplo: mientras dure el contrato de arrendamiento.

Sería en términos absolutos cuando la persona se compromete a no disponer jamás de la cosa. Los tribunales de justicia, sin excepción, rechazan la validez de las cláusulas convencionales de no disponer concebidas en términos absolutos, porque afirman que respecto de ellas no cabe la menor duda que ésta. entraban o limitan la libre circulación o disposición de los bienes. Las concebidas en términos relativos también constituyen una limitación a esa facultad, pero, concebidas durante un cierto lapso de manera que, transcurrido el período, habrá  plena posibilidad de disponer.
En conclusión las disposiciones de no enajenar, son nulas absolutamente porque habría prohibición legal, por último término son de orden público y los particulares no lo pueden alterar.
Los electivos aceptan las disposiciones, pero al caso concreto y con alguna justificación, eso en términos relativos y si se establecen por un tiempo no prolongado.
Para aquellos que señalan que no se puede estipular, hay nulidad absoluta.
Conforme al contenido de la estipulación se trata de una obligación de no hacer un cumplimiento contractual, es decir, me dicen no hacer y lo hago, esto engendra obligaciones que están estipuladas en el Art. 1555 y 1489.
C.C. Art. 1555 Inciso 1º Toda obligación de hacer una cosa se resuelve en la de indemnizar los perjuicios, si el deudor contraviene y no puede deshacerse de lo hecho.
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   15

similar:

Art. 582 Cc el dominio (que se llama también propiedad) es un derecho real en una cosa corporal para gozar y disponer de ella arbitrariamente, no siendo contra ley o derecho ajeno iconEl art. 92 de la ley 11. 683 que autoriza a la A. F. I. P. a disponer...

Art. 582 Cc el dominio (que se llama también propiedad) es un derecho real en una cosa corporal para gozar y disponer de ella arbitrariamente, no siendo contra ley o derecho ajeno iconEl derecho de propiedad: fundamento y evolución histórica. Orientaciones...

Art. 582 Cc el dominio (que se llama también propiedad) es un derecho real en una cosa corporal para gozar y disponer de ella arbitrariamente, no siendo contra ley o derecho ajeno iconFrancisco j. Bastida catedrático de derecho constitucional
«propiedad» en términos patrimoniales y no funcionales y se apoyan en ella para un escaso rendimiento laboral, a veces con el beneplácito...

Art. 582 Cc el dominio (que se llama también propiedad) es un derecho real en una cosa corporal para gozar y disponer de ella arbitrariamente, no siendo contra ley o derecho ajeno iconHay Comunidad de Bienes cuando la propiedad de una cosa o un derecho...

Art. 582 Cc el dominio (que se llama también propiedad) es un derecho real en una cosa corporal para gozar y disponer de ella arbitrariamente, no siendo contra ley o derecho ajeno iconActo. Término empleado en Roma para designar todo acto productor...

Art. 582 Cc el dominio (que se llama también propiedad) es un derecho real en una cosa corporal para gozar y disponer de ella arbitrariamente, no siendo contra ley o derecho ajeno iconEl propietario de una cosa tiene derecho a hacer suyo todos los frutos...

Art. 582 Cc el dominio (que se llama también propiedad) es un derecho real en una cosa corporal para gozar y disponer de ella arbitrariamente, no siendo contra ley o derecho ajeno iconDel derecho a la igualdad ante la ley (art. 24 de la Convención),...

Art. 582 Cc el dominio (que se llama también propiedad) es un derecho real en una cosa corporal para gozar y disponer de ella arbitrariamente, no siendo contra ley o derecho ajeno iconSentencia unificacion jurisprudencial en relación con la forma de...

Art. 582 Cc el dominio (que se llama también propiedad) es un derecho real en una cosa corporal para gozar y disponer de ella arbitrariamente, no siendo contra ley o derecho ajeno iconEncuestas para todos los gustos a pedido del cliente. Una cosa es...

Art. 582 Cc el dominio (que se llama también propiedad) es un derecho real en una cosa corporal para gozar y disponer de ella arbitrariamente, no siendo contra ley o derecho ajeno iconDecisiones un libro para «darse cuenta»
«Ninguno de nosotros pide nacer, y por lo tanto, uno no puede deberle a alguien por algo que nunca pidió», sino para que ella se...






© 2015
contactos
ley.exam-10.com