Taller 2: El coleccionismo y los museos






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títuloTaller 2: El coleccionismo y los museos
fecha de publicación12.06.2016
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ley.exam-10.com > Historia > Taller
Pontificia Universidad Javeriana

Carrera de Historia

Énfasis de Historia del Arte

Historia Social y Cultural del Arte

Taller 2: El coleccionismo y los museos

Presentado a: Amada Carolina Pérez Benavides

Presentado por: Laura Acosta Quiroga y Carolina Varela Barón

Fecha de Entrega: 15 de Septiembre de 2014

1) La institución:
1.1) ¿Cuándo fue fundado y con qué objetivos?, ¿Qué grupos sociales o instituciones promovieron su creación?, ¿Cuáles han sido las características históricas del museo que escogieron como institución?
El Museo Iglesia Santa Clara fue inaugurado el 19 de agosto de 1983, después de haber sido el convento de clausura de las hermanas clarisas en el período colonial y la sede litúrgica del Sagrado Corazón de Jesús desde 1874 hasta 1970, fecha en la que el Estado colombiano compra el edificio con el objetivo de crear un museo. La misión y la visión del museo van unidas; no hay que olvidar que estos preceptos los comparte el Museo Iglesia Santa Clara con el Museo de Arte Colonial (dos de los cinco museos del Ministerio de Cultura). Siendo así, los dos museos tienen como misión «generar espacios para el diálogo en torno al patrimonio colonial y su relación con el presente, a través de su protección, investigación y divulgación con el fin de incentivar su apropiación entre los diversos públicos»1. Su visión es hacer parte «de los principales referentes iberoamericanos para la exposición y la investigación del patrimonio colonial, mediante la construcción colectiva del conocimiento y la expresión de la diversidad cultural»2. El Instituto Colombiano de Cultura (Colcultura) adscrito al Ministerio de Educación Nacional, en 1970 adquiere la Iglesia de Santa Clara (que estaba en un alto grado de deterioro) para convertirla de un lugar de culto y adoración, a un espacio de saber y análisis artístico.
Su historia esta inmersa en el ámbito religioso. Lo que hoy en día es el museo, en la época colonial, era sólo una pequeña parte del Real Monasterio de Santa Clara, fundado en 1629 por Hernando Arias de Ugarte. Entre 1629 y 1647 se construye la iglesia, trabajo realizado por el Maestro Mayor Matías de Santiago. En 1863 exclaustran a las clarisas y desamortizan sus bienes. El templo estuvo en manos del Estado durante diez años, pero no se le prestó la debida atención y permanecía descuidado. Como se mencionaba con anterioridad, en 1874 fue entregado al Sagrado Corazón de Jesús. Con el Concordato de 1886 la iglesia se le regresó a las clarisas, pero los corazonistas siguieron administrando el edificio hasta 1970. Durante este período, más exactamente en la década de 1910, el monasterio fue demolido, aunque como se sabe, se conservó la iglesia. Cabe mencionar que este bien inmueble ha tenido varios procesos de restauración, considerando el desgaste natural de la edificación; uno de los más importantes trabajos de equipamiento cultural se dio en 1977, el proceso inmediatamente anterior a la inauguración del museo. Afortunadamente se conserva la decoración original de la iglesia compuesta por retablos barrocos, pintura mural y celosías mudéjares. La riqueza arquitectónica y artística de la iglesia Santa Clara forma una parte fundamental de nuestro legado colonial y nos invitan a conocer un mundo religioso de carácter privado que poco a poco sale a la luz3.

2) La colección:
2.1) ¿Cómo fue constituida, por donaciones, adquisiciones o remisiones?
Partiendo de que el museo fue originalmente una iglesia dedicada al culto religioso e instalada en un orden colonial, la colección con la que cuenta actualmente no fue constituía por donaciones o adquisiciones, sino elaborada desde los fines religiosos de pedagogía, devoción y propagación de la fe, en donde las pinturas, en su mayoría anónimas, eran encargadas en pro de adoctrinar mediante mensajes eclesiásticos a la comunidad fiel de Santa Fe de Bogotá de los siglos XVII y XVIII principalmente. No obstante, si se observa la colección detenidamente, una donante en especial puede mencionarse. En los cuadros «Piedad con donantes» o «Misa de San Gregorio» (Baltasar Figueroa, siglo XVII), se revela que en algunas ocasiones los donantes de los cuadros buscaban ser representados, diferenciándose del resto de las figuras del cuadro por estar mirando directamente al espectador, y no verse incluidos o inmersos en la imagen escenificada. Así, dos patronos del Convento como fueron María Arias de Ugarte y su esposo, el alcalde de la ciudad Juan de Zapyaín, son representados en el cuadro de «La Piedad» o «Piedad con donantes», con los trajes típicos de la época y mirando hacia el espectador. Doña María Arias de Ugarte, quien también pagó el Retablo Mayor que muestra a Santa Clara en su escultura central, fue la sobrina del Arzobispo Hernando Arias de Ugarte, quien además de haber tenido como padrino a Gonzalo Jiménez de Quesada, fue promotor de la fundación del convento (el cuarto en su orden dentro del país) con su sede de Santa Fe de Bogotá (1629). Si bien la vida de esta donante no se inclinó por su formación eclesiástica como monja, sí colaboró significativamente con la fabricación de la iglesia y las piezas dentro de ella, por lo que es importante mencionársele dentro de la constitución de la colección, aunque se afirme que lo predominante de la misma no hayan sido ni las donaciones ni las adquisiciones, sino los fines de culto y la enseñanza religiosa4.

2.2) ¿Cómo ha cambiado la colección desde el momento de la fundación del museo hasta el presente?
La gran mayoría de sus pinturas han sido restauradas y la ubicación de algunas de las piezas, especialmente las esculturas de bulto como el «Señor de la Humildad» que abre a la exposición, o algunas del Retablo Mayor, parecen no coincidir con su lugar de ubicación actual. Una de las razones de ésta «reubicación» de las piezas, recae en los cambiantes intereses de los propietarios a la cabeza de la iglesia, quienes con diferentes fines de pedagogía o estrategia, buscaban la adoración de algunos santos por encima de otros, excluyendo las figuras inconvenientes para sus objetivos y acomodando a las nuevas que los impulsaran frente a la comunidad.
Por otra parte, considerando que la iglesia es el primer intento de restauración profesional realizada en Colombia, guarda por ello especial importancia para el Instituto Colombiano de Cultura, siendo que desde su fundación hasta el presente, la renovación de su espacio significó varios años de restauración (1977-1983) para finalmente ser presentada al público como museo5. Ello es entonces uno de los más grandes cambios que ha tenido la iglesia desde su fundación hasta su transición como museo. Arquitectónicamente hablando, se remodeló con el fin de sostener exitosamente su infraestructura, por lo que fragmentos como el tejado, por ejemplo, fueron completamente restaurados por el fuerte problema de goteras y su estado de decaimiento. No obstante, las vigas que le son parte y la bóveda falsa que las recubre, a pesar de tener mantenimiento y preparación para ser expuestas, se mantienen desde su estética y elaboración originales. La colección conformada por las piezas del interior, además de las pinturas restauradas, la pintura mural recuperada y la reubicación de algunas esculturas de bulto redondo, se podría decir a grandes rasgos y según las fuentes consultadas, que no ha sufrido mayores cambios. Valdría la pena mencionar a la exposición permanente «Cuerpos opacos: delicias invisibles del erotismo místico», que ubicada en el coro bajo donde eran retratadas las monjas clarisas ya fallecidas, tiene como fin exponer la muerte de las monjas de clausura en el periodo colonial, y se encuentra constantemente exhibida a los visitantes. No obstante, esto se refiere a la colección permanente del museo. Como se tratará más adelante, las colecciones temporales tienen una dinámica diferente y en su efecto, cambiante.

2.3) ¿Qué tipo de objetos pertenecen a la colección?
Como se ha mencionado, la colección del museo es exhibida desde el mismo espacio de lo que fue la Iglesia Santa Clara, y por ello podría decir, que tanto la infraestructura como la colección confluyen en un mismo espacio que no solo las llena de sentido desde su contextualización (a diferencia de otros museos que «descontextualizan» a las piezas exhibidas acomodándolas en un tipo de arquitectura o infraestructura ajena al entorno de su procedencia), sino que las exhibe como un «todo», es decir, perdiendo un poco la diferencia entre museo y colección, y haciendo de la iglesia misma, una de las piezas a analizar, exhibir y discutir dentro del guión museográfico. Este postulado puede explicar también, por qué dentro del discurso de los guías se hace mención de la estructura de la Iglesia, conformada por una fachada en piedra de una sola nave dispuesta de oriente a occidente, dos entradas laterales, una bóveda falsa en forma de cañón sobre la planta rectangular (decorada con flores «pentafolias» o de cinco hojas, y estrellas cubiertas en laminilla de oro, simbolizando a las monjas y al cielo, respectivamente), muros en mampostería, paredes policromadas cubiertas con tallas doradas y, portones renacentistas ubicados hacia la carrera octava en Bogotá. Uno de los mayores aspectos a destacar no sólo desde la guía sino desde la primera percepción como visitante del museo, es el fuerte contraste entre la rudeza de su exterior y la riqueza visual que guarda dentro.
Así, en un primer lugar y desde lo mencionado, la colección está conformada en su conjunto por piezas de ornamentación colonial, renacentista y barroca, al igual que por celosías mudéjares, retablos barrocos, piezas de pintura mural, mobiliario eclesiástico, un arco toral de estilo manierista, una sacristía, el púlpito, la tribuna mudéjar (que contenía al órgano y a los instrumentos musicales), la cripta de enterramiento a las religiosas y el coro, que además de acompañar las celebraciones religiosas, separaba a las monjas del resto de la sociedad (significando más que cualquier otro espacio, su vida de aislamiento y función social). No obstante, después de ésta apreciación sobre el museo, la colección está conformada mayoritariamente por 112 pinturas de caballete realizadas al óleo (del siglo XVII y XVIII específicamente, restauradas y anónimas en su gran mayoría, pero contando con algunas firmadas o pertenecientes a los Figueroa, Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos, Agustín García Zorro de Useche y Antonio Acero de la Cruz), junto con la serie de arcángeles, 24 esculturas de bulto estofadas y policromadas, 9 retablos y un considerable fragmento conservado de pintura mural, que permite apreciar las primeras formas de construcción que tuvo la iglesia.

2.4) ¿Cuáles estrategias taxonómicas y de clasificación se han puesto en juego a la hora de organizar los objetos que conforman la colección?
Según Iglesia Museo Santa Clara 1647, libro elaborado entre el director del Instituto Colombiano de Cultura, Juan Luis Mejía Arango, la directora de la Iglesia Museo Santa Clara, Pilar Jaramillo de Zuleta, y el encargado del Estudio Iconográfico y Textos, Jaime Gutiérrez Vallejo, uno de los rasgos más pedidos por visitantes (y tomado en cuenta para la realización de dicho libro) es el enfocarse en el carácter iconográfico de las obras, por encima de su aspecto técnico o artístico, razón que daría a pensar, que las guías o el discurso museográfico, pueden ir encaminados en una dirección similar a la hora de clasificar la colección.
No obstante, si bien el Museo Santa Clara es la única «iglesia-museo»6 de Colombia, es el carácter pedagógico que tuvieron las obras al brindar a una sociedad que además de ser en su mayoría analfabeta, estaba fuertemente mentalizada desde los parámetros de orden y vida según la religión, lo que puede considerarse como el enfoque principal de clasificación de las mismas, conservando los lugares en que eran expuestos dentro de su contexto colonial y armonizando la atmósfera de forma tal que el espectador sienta el imaginario imperante en la época, la sensación de su mentalidad y con ello, la relación que actualmente puede guardar nuestro presente con su herencia.

3) La exhibición:
3.1) ¿Cómo está organizado el guión museográfico y las salas de exhibición del museo?
Según la el portal electrónico del museo7, y considerando que éste desde 1975 pasó a ser declarado monumento nacional (por el decreto No. 1584) dejando de ser oficialmente considerado espacio sagrado destinado al culto religioso, en los últimos años se han venido dando renovaciones museográficas permitiendo un mayor acceso al público, mejorando las maneras de proyectar tanto a la colección como al propósito del museo, y con ello, incrementando la concientización sobre patrimonio colonial que este exhibe al contexto bogotano. Si bien el documento, según la misma página online consultada afirma, se viene dando desde el 2012, su fecha real de trabajo puede datar desde el 2009, y ha contado con la ayuda de especialistas externos al cuerpo oficial de trabajo. Una buena forma de comprender el objetivo y razón de ser del plan museográfico de la institución, puede ser desde la presentación misma de su postura:
Este documento en construcción, compila la información necesaria para definir la institución sin basarse directamente en la división por áreas del equipo de trabajo, sino en el funcionamiento real y cotidiano de los Museos, en el que los procesos requieren la intervención de varios agentes a la vez: internos (Dirección, Áreas de Administración, Museología, Curaduría, Museografía, Administración de colecciones, Educación y cultura, Divulgación y prensa y Editorial y biblioteca, y personal de Seguridad y Servicios generales) y externos (entidades del Ministerio –Dirección del Patrimonio, Secretaría General, etc.–, embajadas, secretarías de cultura, museos, colegios, universidades, asesores de otros centros culturales, proveedores, entre otros) con el fin último de realizar una ruta con la cual los Museos se insertan en las tendencias museológicas actuales, trabajando día a día por el cumplimiento de su misión en busca de alcanzar las metas propuestas en su visión8.
Luego, como se ha mencionado, si la infraestructura y colección del museo conforman en sí a un «todo» que ofrece una exposición al espectador, se podría decir que tanto el guión museográfico como las salas de exhibición, obedecen en primera instancia, al orden imperante de la iglesia femenina en su época colonial, y en segundo término, a los objetivos de la institución actual frente al contexto bogotano. Por ello, la división de lo que fue la iglesia en la nave central, el presbiterio y el coro bajo o «sotocoro», conforma a las tres principales áreas en donde se organiza la exhibición museística, teniendo en la nave central a la gran colección de pinturas y esculturas tratadas anteriormente, en el presbiterio al Retablo Mayor y la serie de arcángeles, y en el coro bajo, a la celosía mudéjar que separaba a las monjas del resto de la sociedad, dando paso al coro alto en donde se exhibe una impresionante representación pictórica de animales plasmados entre motivos florales y símbolos católicos en el cielorraso. Así mismo, en la página gubernamental del museo, se anuncia la próxima apertura a la antigua sacristía de la iglesia, encontrada al costado sur del museo al lado del presbiterio, muestra evidente de los esfuerzos que se han estado realizando respecto al plan museográfico y los intereses que la institución guarda frente al público bogotano (y extranjero, como se verá más adelante).

3.2) ¿Cuáles son las características principales del montaje museográfico que se presenta?
Partiendo de que el objetivo tanto de éste museo como del Museo Colonial es ofrecer un espacio de diálogo en torno al patrimonio colonial de los siglos XVI, XVII y XVIII representado en la iglesia de lo que fue el Real Monasterio de Santa Clara, el montaje museográfico en primera instancia, da cuenta de la configuración social y cultural colonial hacia un espectador que si bien puede no conocer sobre el tema, se encuentra inmerso en su atmósfera desde el momento mismo en el que ingresa al museo. Una de las características más interesantes de esto último, es que uno de los objetivos del montaje del Museo Santa Clara es relacionar el patrimonio colonial con el presente, logrando que la experiencia en el museo active en el espectador, un imaginario colectivo e individual muy imperante en la Bogotá contemporánea, herencia en gran medida, de este pasado colonial que aún ronda con fuerza en nuestra realidad. Así, las principales características del montaje museográfico, manteniendo a las obras en su ubicación original (en la medida de lo posible), restaurando la estética de la iglesia y conservando su atmósfera conventual, dan muestra al público contemporáneo del materializado encierro que vivieron las clarisas, en un paradójico mundo donde su única inclusión, era dada para la purificación de las almas de la sociedad, y de ahí el motivo de su radical enclaustramiento.

3.3) ¿Qué sentido se les da a los objetos de la colección en la exhibición?
Teniendo en cuenta lo anteriormente dicho, el sentido de los objetos en la colección se ve atravesado por el significado que la permanencia de su contexto les brinda (su contexto refiriéndonos al ambiente colonial que logra recrear el interior de la «iglesia-museo»). El espacio entonces, exhibe la configuración de las piezas según el orden simbólico en donde se vieron instaladas, permitiendo entrever con ello, a las configuraciones de poder y orden social que se regulaban en las prácticas eclesiásticas del periodo colonial en Santa Fe de Bogotá.

4) El público y la circulación:
4.1) ¿A qué tipo de público está dirigido el Museo?
Si en un principio se podría pensar que los discursos alrededor de temas religiosos, coloniales y más importante aún, el cuestionamiento sobre los mismos, corresponden a un enfoque adulto, o juvenil en el mejor de los casos, el Museo Santa Clara expresa un fuerte esfuerzo por incluir a miembros del público de todas las edades, rangos sociales y proveniencia (la nave central del museo cuenta con un recorrido guiado virtual e interactivo que incluye explicaciones en inglés sobre las obras expuestas y la historia del museo). Un ejemplo de este tipo de inclusión es la «Sala Didáctica Itinerante», actividad que consiste en el préstamo hasta por tres semanas de una maleta didáctica que busca llevar al «museo fuera del museo»9 mediante el juego con rompecabezas, disfraces, títeres, libros interactivos, adivinanzas y figuras en para armar en tres dimensiones, y así interactuar entre niños, jóvenes y adultos sobre los temas concernientes al patrimonio del museo, de una manera lúdica, divertida y en comunidad. De esto último, se podría afirmar que el museo cumple una función social como integrador de la comunidad en la que se encuentra instalado, puesto que no busca promover la colección privada o la discriminación de la temática a sólo un grupo de interesados, sino que desde su mismo espacio, que en un primer momento se pensaría de difícil acceso o interés para muchos, se promueve un lugar de encuentro, conocimiento, reflexión y aprendizaje en comunidad.

4.2) Siendo que es una institución de carácter público, ¿Qué servicios educativos ofrece?
El Museo Santa Clara ofrece diferentes servicios educativos, en primer lugar, con el fin de aumentar las posibilidades de aprendizaje entre los visitantes, utilizando el potencial pedagógico de las exposiciones permanentes y temporales como primer recurso. Los servicios no obstante, también incluyen las pre-visitas, dirigidas a los docentes de grupos escolares para brindar información necesaria para el día de la visita con los estudiantes, así como las visitas guiadas para diferentes grupos, incluyendo desde los de primera infancia, hasta los estudiantes universitarios. Cada una de estas visitas es manejada de parte del museo, con el lenguaje y metodología específica para cada grupo. Además de contar con talleres para niños, el Museo Santa Clara ofrece talleres para adultos, enfocados a los docentes y otros profesionales para enseñar la conservación y protección de los bienes muebles. La programación general de las actividades del museo se puede apreciar en su página web gubernamental, donde mensualmente ofrecen actividades culturales y educativas para todo tipo de público e intereses. Dentro de estos, las charlas y conferencias son otra parte fundamental de la propuesta educativa del museo, abriendo un espacio para el debate y reflexión alrededor de las temáticas culturales del mismo, realizadas por historiadores, profesionales en conservación o agentes de cultura, y brindando al público información sobre historia colonial, el patrimonio cultural y la labor museológica. Vale la pena mencionar que una característica atractiva e incluyente del museo es que todos los talleres y conferencias son de carácter gratuito.
Las «Jornadas Internacionales de Arte, Historia y Cultura Colonial» se realizan una vez al año con expertos en Historia del Arte e Historia Colonial alrededor de una temática específica. Algunos de los temas realizados en las jornadas han sido: “Vida Cultural y Conventual” (2013), “Asia en América” (2012) y “Vida cotidiana en la ciudad colonial” (2011). El museo brinda así mismo, laboratorios de guías, es decir cursos de formación para que estudiantes universitarios o el público en general que desee recibir formación para ser guía de museo, adquiera conocimiento en museología, museografía, conservación, restauración, y curaduría, entre otras.
Así mismo, las instalaciones del museo con frecuencia se utilizan para recitales y conciertos dirigidos al público en general, presentado desde música barroca hasta música popular. De esta manera, para completar los servicios del museo al público, éste brinda los espacios para eventos privados organizados por personas o entidades, siempre siguiendo normas museológicas para poder realizar dichos eventos en los espacios del museo.
Finalmente, una de las principales actividades que caracteriza al Museo Santa Clara, es su apoyo y apertura a la realización de exposiciones temporales en el espacio de la nave central, principalmente. Artistas como Carlos Castro («Belleza accidental»), Aldo Chaparro («Portal»), Rossina Bossio («The Holy Beauty Project»), William Velásquez («Totalidad»), y Erika Dittes («Sudarios»), Javier Marín («Siete»), María Teresa Hincapié («Quién engendra las gotas de rocío?»), Andrés Serrano («Cuerpo Sagrado»), Jesús Urbieta («Tierra Anegada»), y Luis Luna («Lux Feminae»), pueden representar a un buen grupo que ha realizado exposiciones artísticas de éste tipo en el espacio del museo.
El Museo Santa Clara como institución pública, se da a conocer también a través de cuentas en redes sociales como Facebook, Instagram y Twitter, que por su carácter masivo hacen accesible al público en general la inclusión a su misión comunicadora y expositiva en un ambiente más abierto, con un lenguaje amable y atrayente. Así, algunas estrategias incluyentes en dichas redes son por ejemplo los concursos para ganar boletas o pases dobles a conferencias o jordanas de exposiciones10, la publicación de información sobre los conferencistas en las mismas, la promulgación de conciertos, preguntas sobre la exposición del museo, archivos documentales que interesen sobre la misma, o la juiciosa divulgación noticias y prensa referentes al espacio del museo y su dinámica social en la Bogotá contemporánea11.


4.3) ¿En qué otros espacios sociales y culturales circulan los objetos de la colección del museo o sus representaciones?
Si bien las piezas del museo no mantienen ninguna circulación en otros espacios sociales (o ninguna al menos desde las fuentes consultadas para este trabajo), algunas de sus actividades educativas sí circulan fuera de su espacio. Un ejemplo de esto es la «Sala Didáctica Itinerante» que como ya se dijo, busca llevar al «museo fuera del museo», articulando una estrategia no sólo de propagación del patrimonio colonial, sino de las representaciones del museo mismo, su colección, discurso, guión museográfico, y más importante aún, de la mentalidad e imaginario de las monjas clarisas en su época, la sociedad que las rodeaba y todas las representaciones que alrededor de ellas, las significan de maneras que como espectadores, podemos dar sentadas fácilmente (y erróneamente).

5) Conclusiones:
5.1) ¿Qué tipo de representaciones sociales, culturales o históricas caracterizan el museo que escogieron? ¿Cómo se configura en sus salas de exhibición la representación de la cultura, la tradición o el patrimonio artístico de una nación, de una región o de grupos sociales específicos?
En la época colonial uno de los aspectos más importantes de la vida pública y privada era la religión. Por supuesto, los templos de culto católico eran los lugares más concurridos y los religiosos y religiosas un apéndice esencial del órgano colonial. En esta iglesia se puede ver lo hermoso del arte sacro; la presencia de elementos renacentistas, pero más que todo barrocos. Es sugestivo el hecho de que haya elementos árabes en este complejo arquitectónico, las celosías con millones de pequeños detalles hacen traslucir la presencia de una cultura que no debía estar presente en un lugar de estas características. Las piezas de los siglos XVI, XVII y XVIII que ahora están al alcance del público forman parte de nuestro legado cultural y aunque en ese entonces sólo los religiosos podían gozar de estas obras de arte (para ellos llenas de sacralidad, en sí, objetos de culto divino) su estado actual, teniendo en cuenta sus años de existencia, nos muestra que la no exposición al público tuvo sus ventajas. Actualmente, las técnicas museológicas permiten que la constante exposición al público no constituya un riesgo para las obras y esto es básico.
Los artistas se han involucrado en gran manera con este tesoro colonial y el Instituto Distrital de las Artes se ha encargado de fomentar la participación de los profesionales en distintos museos de Bogotá. Por ejemplo, del 5 de octubre al 10 de noviembre de 2013 se llevó a cabo una intervención en el Museo Iglesia Santa Clara llamada Belleza Accidental y elaborada por el artista Carlos Castro. Aquí se insertaron elementos representativos de nuestro presente urbano en un espacio sagrado (que al convertirse en museo se seculariza y muere como significación religiosa) reforzando el carácter de la iglesia como un lugar que ha presenciado las grandes turbulencias de los últimos siglos y los problemas sociales que hoy en día afrontamos12.
Sin embargo este museo inspira un respeto profundo a esas manifestaciones y representaciones del pasado, representaciones religiosas, culturales y sociales que legitimaban el lugar de la Iglesia Católica en la sociedad colonial. Estas representaciones toman un nuevo lugar en nuestra sociedad, en el presente, estas obras se ven como obras de arte y como la posibilidad de conjugar los problemas del presente con nuestro legado cultural, en aras de un futuro reconciliado y diverso. Ejemplo de esto, sería la exposición de la artista María Eugenia Trujillo, titulada Mujeres Ocultas en la cual se pretende mostrar la subyugación y el maltrato histórico contra la mujer en el marco de la violencia intrafamiliar del conflicto armado en Colombia. En un principio, la Iglesia y grupos sociales conservadores y católicos se opusieron rotundamente a esta exposición alegando sentirse ofendidos y vulnerados por las obras artísticas que mostraban flores, ojos y vaginas. No obstante el ICOM Colombia se pronunció al respecto y dijo que de acuerdo al código deontológico y las pautas del museo, la exposición se puede realizar; asimismo aparece en la sección de noticias de la página oficial del museo.


Bibliografía:











  • Mejía Arango, Juan Luis; Jaramillo de Zuleta, Pilar; Gutiérrez Vallejo Jaime. Iglesia Museo Santa Clara 1647. Bogotá: Colcultura, 1995.









1 Museo Colonial, Museo Santa Clara -Ministerio de Cultura de Colombia-. Misión y Visión, En: Portal Electrónico. http://www.museoiglesiasantaclara.gov.co/institucion/mision-y-vision/Paginas/default.aspx (consultado el 13 de septiembre de 2014).

2 Museo Colonial, Museo Santa Clara -Ministerio de Cultura de Colombia-. Misión y Visión, En: Portal Electrónico. http://www.museoiglesiasantaclara.gov.co/institucion/mision-y-vision/Paginas/default.aspx

(consultado el 13 de septiembre de 2014).

4 Pedrio M. Ibañez. “Continuación del capítulo 9”. Crónicas de Bogotá. Tomo I. http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/historia/crbogota/9a.htm (consultada el 13 de septiembre de 2014)

5 Juan Luis Mejía Arango; Pilar Jaramillo de Zuleta; Jaime Gutiérrez Vallejo, Iglesia Museo Santa Clara 1647. (Bogotá: Colcultura, 1995), 5.

6 Juan Luis Mejía Arango; Jaime Gutiérrez Vallejo, Iglesia Museo Santa Clara 1647. (Bogotá: Colcultura, 1995), 5.

7 Museo Colonial, Museo Santa Clara -Ministerio de Cultura de Colombia-. Misión y Visión, En: Portal Electrónico. http://www.museoiglesiasantaclara.gov.co (consultada el 13 de septiembre de 2014).

8 Plan Museológico. http://www.museoiglesiasantaclara.gov.co/institucion/Paginas/default.aspx (consultada el 13 de septiembre de 2014).

10 Ejemplo de esto son próximas las VIII Jornadas Internacionales de Arte, Historia y Cultura Colonial, bajo el tema Medievalidad y Renacimiento en la América Colonial, el 15 y 17 de septiembre de 2014. Concurso: ¡Llévate pases dobles para las VIII Jornadas Internacionales de Arte, Historia y Cultura Colonial!. https://www.facebook.com/notes/museo-de-arte-colonial/concurso-llévate-pases-dobles-para-las-viii-jornadas-internacionales-de-arte-his/10152374776088506 (consultada el 13 de septiembre de 2014).

11 Un buen ejemplo de esto es la reciente polémica alrededor de las medidas cautelares impuestas por el Tribunal Contencioso Administrativo de Cundinamarca sobre la exposición Mujeres Ocultas de la artista María Eugenia Trujillo, que si bien habían suspendido la exhibición de la misma debido al irrespeto que sintieron algunos grupos frente a sus manifestaciones, el espacio de Santa Clara como museo, la ética que le corresponde y el derecho a la libertad de expresión, reúnen en sí factores que no encuentran sustento en la prohibición de obras que realmente no promulgan el irrespeto hacia los creyentes católicos o su fe.

Se levantan medidas cautelares sobre exposición Mujeres Ocultas.

http://www.museoiglesiasantaclara.gov.co/noticias/noticias/Paginas/Se-levantan-medidas-cautelares-sobre-exposicion-Mujeres-Ocultas.aspx (consultada el 13 de septiembre de 2014).

12Carlos Castro. Belleza Accidental -Intervención en el Museo Santa Clara-. http://www.premioluiscaballero.gov.co/index.php/obras/belleza-accidental. (consultado el 14 de Septiembre de 2014).

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