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Historia Política y Social Contemporánea. S. XIX

TEMA 1, Punto 1





UNIVERSIDAD DE SALAMANCA

FACULTAD DE DERECHO

ESPECIALIDAD : CIENCIAS POLÍTICAS y DE LA ADMINISTRACIÓN

AREA DE HISTORIA CONTEMPORÁNEA

Historia Política y Social Contemporánea. Siglo XIX

Profesora: Mercedes Samaniego Boneu

Curso: 2008-2009

I.

1789-1870.


LA ERA DE LAS REVOLUCIONES. EL ASCENSO DE LA BURGUESIA Y LA APARICION DEL PROLETARIADO

Tema 1.

Punto 1º. La Revolución en Francia.

Punto 2º. La penetración de la Revolución en Europa:

El sistema y la obra de Napoleón
SINTESIS BIBLIOGRAFICA ESPECIFICA: Anotamos exclusivamente las grandes obras, dada la enorme producción existente sobre este tema:

Para aspectos globales

GOUBERT. P.: El Antiguo Régimen, Buenos Aires, Siglo XXI, 1976 (2ª. ed.)

GODECHOT, J.: Las revoluciones, Barcelona, Labor, 1977

BERGERON, L y otros: La época de las revoluciones europeas, Madrid, Siglo XXI, 1976

RUDE, G.: La Europa revolucionaria. 1783-1815, Madrid, Siglo XXI, 1978

Entre las obras “clásicas” sobre la revolución:

AULARD, A.: Histoire politique de la Révolution française, Paris, Alcan, 1901

MATHIEZ, A.: La Révolution française, Paris, Colin, 1922-24, (3 vols.)

LEFEBVRE, G.: La Révolution française, Paris, PUF, Vol. XIII de la Col.. “Peuples et Civilisations”, 1951

Obras igualmente de interés sobre aspectos más concretos:

SCHMITH, E.: Introducción a la historia de la revolución francesa, Madrid, Cátedra, 1980

MANDROU,P.: Francia en los siglos XVII y XVIII, Barcelona, Labor, 1973

SOBOUL, A.: La Revolución francesa, Madrid, Tecnos, 1975

COBBAN, A.:Interpretación social de la revolución francesa, Madrid, Narcea, 1971

GERARD, A.: Mitos de la revolución francesa, Barcelona, Península, 1973

FURET, F. y RICHET, D.: La Révolution française, Paris, Marabout, 1979

GODECHOT, J.:

Paris, Flammarion, 1970

Los orígenes de la Revolución Francesa, Barcelona, Península, 1974

BRAUDEL, B. y LABROUSSE, E.: Histoire économique et sociale de la France, Paris, PUF, varios tomos de extraordinario interés.

VOVELLE, M.: La chute de la monarchie (1787-1792), uno de los volúmenes que sobre la Historia de Francia contemporánea ha editado -y ya se han traducido al español- la Editorial Seuil en su Colección “Points Histoire”

POLLARD, S.: La conquista pacífica. La industrialización de Europa. 1760- 1970, Zaragoza, Prensas Universitarias, 1991

DUPUY, R et MORABITO, M.: 1795. Pour une République sans Révolution, Rennes, Presses Universitaires, 1996

Nos ocupamos aquí del Punto 1º en el que tratamos de los antecedentes y los hechos que fueron sucediéndose a lo largo de la etapa que denominamos “Revolución francesa”.

PUNTO 1º. LA REVOLUCION EN FRANCIA

. Los componentes de la Revolución francesa

. Desencadenamiento y desarrollo de la Revolución en Francia

  • Los componentes de la Revolución francesa:

Este punto se remite a uno de los aspectos más complejos de la revolución en Francia. La síntesis realizada por E. SCHMITH, (en la op. cit., pp. 43 y ss.) trata de presentar los elementos que permiten juzgar esa complejidad. El propio autor señala lo siguiente:

hasta ahora no existe ninguna explicación [...] satisfactoria de la Revolución surgida del consenso de todos los historiadores”

  • En efecto son múltiples las interpretaciones de la Revolución francesa y ello, sobre todo, por la existencia de diversos componentes que hacen difícil explicar el porqué de la Revolución de 1789. Desde Soboul, Cobban, Furet-Richet, Gérard, y otros clásicos estudiosos del periodo revolucionario, se ha planteado lo que fue la conmoción revolucionaria que se inició en 1789.

  • Existen, decimos, una serie de componentes que dan complejidad a las posibles respuestas:

1º el componente geográfico lleva a preguntarse si fue la Revolución francesa una más de las revoluciones atlánticas.

Autores como Palmer y Godechot defendieron en su momento que la R.F. fue en efecto una revolución atlántica, es decir una “revolución democrática de Occidente. Apoyan su argumentación en el hecho de que en el último tercio del siglo XVIII se produjeron una serie de conflictos de tipo político en Europa y en las colonias americanas que pueden ser denominados conflictos revolucionarios: tales fueron los de Ginebra ya en 1760, o en las Colonias americanas, Irlanda, Holanda, Francia, Hungría, Países Bajos austriacos, Polonia, Italia, Suiza. La Revolución de Francia podría situarse dentro de esos movimientos revolucionarios occidentales. No obstante no hay consenso en este sentido por las características especiales de tal revolución y sus consecuencias.

A este propósito el gran historiador Godechot, escribió a mediados de los años cincuenta, lo siguiente:

“Tenemos la mala costumbre de hablar de una revolución francesa. Esta expresión hace pensar que se desarrolló en Francia, a finales del siglo XVIII una revolución absolutamente aislada […]. Así lo han entendido la mayoría de los historiadores de la ’revolución francesa’ hasta una fecha muy reciente. A lo sumo concedían a la revolución americana […], cierta influencia sobre la revolución francesa [...] Los historiadores italianos fueron los primeros en desarrollar ideas diferentes [...] concluyendo que hubo una revolución italiana diferente de la francesa, pero que ambas no son sino aspectos de una misma revolución [llegando a sostener] que a finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX no hubo una serie de revoluciones aisladas y apenas ligadas entre sí, sino una gran revolución occidental, o atlántica, en la que se podía distinguir ‘una fase americana’ y una ’fase francesa’»




2º. Igualmente hay que preguntarse si es preciso hablar de una o de varias revoluciones en Francia.

Schmith señala que esta teoría es defendida por Furet y Richet principalmente, quienes parten del hecho de la existencia de tres revoluciones en 1789: no se trata de señalar como otros historiadores habían indicado, una serie de fases en el proceso revolucionario, sino de la existencia de tres componentes diferentes:

la revolución llevada a cabo por los diputados de los Estados Generales en Versalles y más tarde en la Asamblea Legislativa y que puede considerarse una revolución burguesa.

el movimiento revolucionario de las capas de la pequeña y baja burguesía ciudadana, o revolución municipal parisina

la revolución campesina que se extendió por el territorio francés y constituyó una revolución en sí misma.

Estos historiadores apoyan su tesis alegando, como recoge Schmith, que sólo así es posible explicar las

tendencias contrapuestas en los programas políticos, sociales y económicos de toda la Revolución, si bien—añade—no hay que negar que los distintos procesos dentro de la Revolución influyen uno en otro .

Furet y Richet escriben en orden a las tres revoluciones que:




  1. el componente fundamental de la revolución, fue la revolución burguesa o “lucha de las elites ilustradas de los tres estamentos contra los privilegiados y su pensamiento conservador”. Se trataba, pues, de una revolución eminentemente política cuyo objetivo era «la renovación de Francia en todos los ámbitos de la política interior» como quedó claro en las Asambleas.




  1. la revolución municipal parisina, tuvo lugar en el momento en que el Ministro Necker fue destituido y se anunciaba la posibilidad de una bancarrota. La milicia burguesa que se organiza en la capital, trata de velar por la seguridad pública y las propiedades. Son los que toman la Bastilla el 14 de julio y los que consiguen la vuelta de Necker. A ejemplo de París surgió en toda Francia una democracia de carácter urbano, municipal, que organiza las milicias burguesas o Guardia Nacional.





  1. en estas mismas fechas estallará una revolución campesina latente desde hacía tiempo y que en el momento de la crisis de subsistencias, amenaza los castillos de los nobles en algunas provincias, rompen los títulos de servidumbre, destruyen archivos y tratan de liberarse de las cargas señoriales que pesaban sobre los campesinos. Pero esta revolución no es la general campesina que cunde en todo el país: es una revolución localizada en varias provincias donde se produce el “gran pánico o gran miedo” debido a los rumores de la llegada de tropas a los pueblos para mantener el orden y que empuja a que los campesinos se armen y asalten los castillos. No era esta revuelta campesina la revolución soñada por los burgueses entre otras cosas porque muchas de las propiedades asaltadas y dañadas les pertenecían y ya no estaban en manos de una nobleza en muchos casos arruinada. Hay que tener en cuenta que en aquellos años, la frontera entre propiedad feudal y propiedad en manos de burgueses, no estaba clara. La respuesta burguesa al asalto de los campesinos no era fácil: o se unían al rey en contra del campesinado o se acercaban a los campesinos en contra de sus propios derechos de propiedad. Ninguna de las dos soluciones convencía a la burguesía del momento: la respuesta fue el DECRETO de la noche del 4 de agosto del 79 en que la ASAMBLEA NACIONAL destruyó por entero el régimen feudal francés, o lo que quedaba del régimen feudal, poniendo fin al sistema socio-económico del Antiguo Régimen.


. Teniendo en cuenta que por lo general se acepta el hecho de la existencia de una “revolución burguesa” en Francia, cabe preguntarse qué burguesía es la que hizo la revolución en el 79.

Aquí entramos en una serie de discusiones que llevan a plantear, como hizo Alice Gérard si fue la revolución capitalista, burguesa, la que se opuso al régimen de producción feudal. Los historiadores—como señala el texto de Schmith—centran su pregunta en dos cuestiones de suma importancia para entender la revolución burguesa de la Francia de fines del siglo XVIII:
a) ¿existía realmente un régimen feudal en la Francia pre-revolucionaria?

b) ¿fue realmente la burguesía capitalista la que tomó el poder en Francia tras la revolución?

Para dar respuesta a estas dos cuestiones hay que partir de la existencia de tesis contrapuestas. Representativas en este sentido son las que encabezan y defienden el francés SOBOUL, por un lado desde una concepción socialista y el historiador inglés COBBAN.




Soboul sostiene que “la revolución sería el producto de una lucha de clases que condujo a la llegada del capitalismo después de haber acabado con el régimen feudal [...] es decir, la rebelión de la burguesía contra una sociedad predominantemente feudal, en busca de un sistema nuevo de producción capitalista”. Para este autor el régimen feudal era una realidad en Francia y se manifestaba como un régimen opresivo contra el campesino al que exigía derechos de tipo económico y al que menospreciaba socialmente.

Cobban por el contrario, mantiene “que no se trata de un cambio en las estructuras económicas—no se trata del paso de un régimen feudal a un régimen capitalista--, sino más bien, de la toma del poder político por un grupo social distinto del que lo ostentaba en la etapa del Antiguo Régimen”. Para este otro autor, no existía para entonces un verdadero régimen feudal en la práctica y por lo tanto no fue la burguesía capitalista la que hizo la revolución. Cobban argumenta que lo que se denominaba por entonces régimen feudal no eran más que cargas señoriales que habían perdido su valor, por lo cual los campesinos atacaban a los propietarios porque tenían que pagar ciertamente unas cargas concretas que dependiendo de regiones eran más o menos pesadas, por lo cual lo que atacaban no era tanto un régimen feudal inexistente como la necesidad de librarse de unos impuestos y de unas prestaciones específicas que afectaban al mundo rural de diferente manera según el estatus que cada campesino tuviera.

  • Para entender esta situación, es preciso   diferenciar entre derechos feudales = es decir el derecho a una forma de propiedad de la tierra o sistema de relaciones de propiedad que no se ataca—puesto que en la Constitución de 1791 se mantiene la “propiedad“—y derechos señoriales = que permitían impartir justicia, detentar derechos honoríficos, mantener los derechos denominados útiles: * renta sobre las tierras [que se suprimieron con indemnización], *sobre personas [que se suprimieron sin indemnización alguna].




  • Por otra parte, no es posible hacer una valoración global del territorio francés en cuanto a las cargas feudales existentes, puesto que variaban extraordinariamente de unas regiones a otras e incluso dentro de la misma comarca.  A lo que hay que añadir el significado de estas cargas para los distintos grupos sociales: para la Nobleza había marcadas diferencias puesto que existían unas veces cargas de tipo señorial y en otras habían desaparecido; para la Burguesía ocurría otro tanto al haberse convertido en propietaria de tierras; en cambio para el Campesino significaba algo diferente: siempre recordaba una situación de inferioridad social ante los propietarios, aunque las cargas económicas no fueran tan fuertes en la etapa pre-revolucionaria.




  • Cobban insiste en señalar que el ataque a unas cargas impuestas de antiguo—las que se conservaban—iba dirigido tanto a la nobleza como a la burguesía: en realidad se dirigía hacia los propietarios que mantenían o habían adquirido las tierras. Y todavía más: hacia aquellos dueños de la tierra—nobles o plebeyos—que habían ARRENDADO SUS DERECHOS A UNOS AGENTES que para sacar partido a estos arrendamientos cometían excesos en el cobro de las cargas comercializando en exceso unos derechos que estaban en desuso.



A este tenor, Cobban escribe: “¿ no será, pues, un mito seguir hablando de que la R.F. fue el ataque de la Burguesía al régimen feudal existente? ¿No será más bien el ataque o la lucha del campesinado contra un supuesto régimen señorial? Por lo tanto se trataría del derrumbe del feudalismo a manos del campesinado; la lucha entre el campo y la ciudad, entre la clase popular campesina y los burgueses dueños de las tierras adquiridas que llevaban anejos derechos señoriales”.

  • Siguiendo con esta argumentación, Cobban sostiene que no fue la burguesía capitalista la que tomó el poder en Francia tras la revolución, sino un grupo de FUNCIONARIOS de la Administración y de representantes de PROFESIONES LIBERALES que desde hacía tiempo estaban dispuestos a ocupar puestos preeminentes en la administración del Estado para los que realmente estaban preparados y no siempre eran admitidos. La R. F. para este autor, por tanto y en contra de las opiniones de Soboul, no fue una revolución burguesa capitalista, sino una revolución burguesa político-social:

No fueron los burgueses capitalistas (los hombres de las finanzas) o los comerciantes los que se oponen al régimen feudal y hacen la revolución, sino un grupo burgués que ha llegado a ocupar puestos en la Administración monárquica central, junto a un grupo de hombres de leyes, y ello por su frustración social: esta es la revolución burguesa que se produjo

  • Si se aceptan estas afirmaciones, puede sostenerse que lo que se produjo en 1789 fue un conflicto de tipo social y político entre grupos en “ascenso“ y grupos en “descenso“; una lucha entre una burguesía en alza, económicamente próspera por el desarrollo comercial del siglo XVIII y una burguesía en baja, la de los funcionarios cada vez más marginados socialmente.

Sin embargo hay que plantearse otra cuestión: Si realmente no fueron los burgueses capitalistas los “autores” de la revolución ¿cómo pueden explicarse que en las Asambleas se llegara a proclamar la libertad de empresa y la libertad de comercio, principios que daban vía libre al capitalismo? Cobban responde señalando que si bien el liderazgo de la Revolución no estaba en manos de la burguesía de las finanzas o mercantil, sin embargo la burguesía protagonista de la revolución, no olvidó los intereses de grupo.




En definitiva ¿Qué fue la R.F. de 1789? Puede hablarse de una revolución burguesa si bien matizando interpretaciones de escuelas diversas: Soboul señala como protagonista a una burguesía comercial e industrial que va buscando un sistema de producción capitalista. Cobban señala como responsable a una burguesía de letras y leyes, que desea situarse política y socialmente, sobre todo. El elemento popular de campos y ciudades, según el primer autor, alentó a la burguesía defendiendo sus propios derechos económicos en contra del régimen feudal. Otros autores, y Cobban entre ellos, hacen de la revolución campesina y municipal, una revolución autónoma en contra, sobre todo, de la comercialización de los derechos señoriales y de sus excesos.






En 1789 se dan cita en la Francia del Antiguo régimen, circunstancias extraordinariamente complejas tanto social como política, y económicamente la coyuntura era propicia para el estallido revolucionario que vino a producirse a corto plazo debido al alza de precios continua entre 1785 y 1789, agravada por las malas cosechas de aquel mismo año.

Desencadenamiento y desarrollo de la revolución:




El desarrollo de la revolución, resulta complejo y su estudio extenso. Por ello en el texto de este tema, ofrecemos la posibilidad de presentar un breve esquema que en clase comentaremos especialmente a partir de una película sobre la época. Por tanto resumimos como sigue los sucesos que dan cuenta del desarrollo y evolución de la revolución en Francia, si bien no ha de perderse de vista quiénes fueron los actores principales de cada momento y qué es lo que pretendían

:

  1. LA ETAPA DE LA CAIDA DE LA MONARQUIA:

1787-1792





  1. DE LA REVOLUCION ARISTOCRATICA A LOS ESTADOSGENERALES Y A LAS SUCESIVAS ASAMBLEAS:

1787-1789



    1. La revuelta aristocrática: La imposibilidad de enjugar el deficit público y lasucesión de Ministros de Economía [Turgot-Necker-Calonne-Brienne-Necker], provoca la necesidad de allegar IMPUESTOS PROPORCIONALES a la riqueza: es decir una Subvención Territorial a la que se oponen los nobles: la reunión de una ASAMBLEA DE NOTABLES pide el consenso nacional a tales medidas, pasando así a la convocatoria de los Estados Generales [22-2-1787]: se abre la crisis política de 1788-1789.


b) La convocatoria de los ESTADOS GENERALES donde la nobleza y el clero tenían la mayor fuerza: se inauguran el 5-5-1789 tras el envio de los conocidos Cahiers de Dolléances procedentes de toda Francia: es el momento de la REVOLUCION DE LOS JURISTAS: puesto que el Tercer Estado que pide el voto por cabeza, se declara en junio, ASAMBLEA NACIONAL [17-6-89] en el célebre juramento de la sala del “Jeu de Paume”
c)La destitución del Ministro Necker, provoca la SublevaciónUrbana y con ello la toma de la Bastilla el 14 de julio 1789
d) Se inicia la Revolución campesina o el Gran Pánico,

[La Grande Peur] en el verano del 89
e) Lo cual provoca el intentó BURGUES de encauzar la revolución: es el momento de los DECRETOS DEL 4 de agosto del 89, momento cumbre de la revolución en que queda abolido el Régimen Feudal en Francia: si se respeta la propiedad se suprimen -contra la aristocracia- losprivilegios ante el impuesto; así como supresión -contra el clero- del pago de diezmos.
2- LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE:

1789-1791
Es la obra de la BURGUESIA en el poder que consigue:
a) DECLARACION DE LOS DERECHOS DEL HOMBRE Y DEL CIUDADANO: libertad, igualdad, propiedad privada, soberanía de la nación
b) Se ratifican los Decretos del 4 de agosto y se lleva a cabo lo que constituye la OBRA SOCIAL y ECONOMICA de los asambleistas: Igualdad social ante el empleo; libertad de cultivos; de comercio; de industria; nuevo sistema de contribuciones; nacionalización de los bienes del clero como garantía de los “Asignados”

c) Las reformas ADMINISTRATIVAS contribuyen a la descentralización propia del antiguo régimen y a la organización de un nuevo sistema judicial independiente.
d) la obra POLITICA de la Asamblea se refleja en la CONSTITUCION DE 1791 = es decir en un “compromiso” entre el rey y la revolución por medio de la división de poderes [ver la Constitución del 91]
e) La reforma RELIGIOSA de la revolución provoca la nacionalización de los bienes del clero y la formulación de la Constitución civil del Clero (1790) [y con ello la aparición de los “juramentados”]
f) La reacción de una parte de los franceses ante estas medidas constituyó la CONTRARREVOLUCION tanto desde dentro como desde fuera de Francia: desde agosto de 1791 la oposición a la revolución va en aumento.

3. LA ASAMBLEA LEGISLATIVA:

30-XI-1791-21-IX-1792
Una vez completada la obra de la Constituyente, se reúne una nueva Asamblea formada por nuevos diputados cuya postura política se desplaza hacia la “izquierda” rompiendo el equilibrio de tendencias hasta entonces mantenido.

a) La obra de la Asamblea Legislativa se resume en

* mantener la guerra en el exterior con una serie de fracasos militares

* tratar de estabilizar el país enormemente radicalizado; es el momento del Primer TERROR: invasión de las Tullerias ante la crisis de subsistencias y los temores de invasión desde el exterior

* abolición de la monarquía como intento de canalizar la revolución

paso a la Convención solicitada por la extrema izquierda y anuncio de nuevas elecciones.

II. GOBIERNO REVOLUCIONARIO Y MOVIMIENTO POPULAR:

LA REPUBLICA JACOBINA: 1792-1795.

1. LA CONVENCION:

el régimen de gobierno asambleario asume todos los poderes proponiéndose:

• vencer al enemigo en el exterior que ponían en peligro la obra revolucionaria

organizar la REPUBLICA como nueva forma de gobierno de Francia

a) desde sept.1792-jun. 1793: se impone la llamada CONVENCION GIRONDINA: en donde el fracaso de la burguesía liberal, produce una serie de crisis: de subsistencias; financiera; social: es el momento de La Vendée o de la contra-revolución.

b) la respuesta en junio de 1793 y hasta julio de 1794 es el triunfo de una CONVENCION MONTAÑESA: es decir el triunfo de la DICTADURA DEL COMITE DE SALUD PUBLICA (Robespierre) cuya obra se resume en:

• aspectos sociales: supresión de los derechos feudales SIN indemnización

• aprobación de una Ley de Venta de los bienes de los emigrados

• división de los bienes comunales

• políticamente se elabora la Constitución de 1793 que no llegó a aplicarse y en la que se pretendía democratizar la vida política: por medio de la implantación del sufragio general masculino.

c) en julio de 1794 y hasta 1795, se produce una reacción de la Burguesía: es la etapa de la CONVENCIO TERMIDORIANA que se opone al movimiento popular desatado por las medidas de la etapa precedente: tal reacción condujo a “centrar“ la revolución mediante la CONSTITUCION de 1795 [ver en cuadro]

III. LA REPUBLICA BURGUESA: 1795-1799.

1. El PRIMER DIRECTORIO: 1795-1797: es una etapa de gran inestabilidad tanto por la continuación de la guerra contra el exterior como por los efectos económico-sociales de la Convención

2. En 1797 y hasta 1799 un SEGUNDO DIRECTORIO trata de mejorar la situación por medio de reformas económicas que no pueden acabar con la crisis imperante, lo cual favorece el auge del MILITARISMO y del general Bonaparte: se produce así el GOLPE DE ESTADO DE BRUMARIO [nov. 1799] y con él la redacción de una nueva CONSTITUCION de 1799 y el nombramiento de Napoleón como Cónsul. Se da paso a una nueva época en la historia de Francia: la época napoleónica.




LAS CONSTITUCIONES FRANCESAS DE LA EPOCA REVOLUCIONARIA Y NAPOLEONICA:

FECHA

ASPECTOS GENERALES

PODER LEGISLATIVO

PODER EJECUTIVO

PODER

JUDICIAL

1791

Compromiso entre el REY y la

REVOLUCION
Se proclama

La SOBERANIA

NACIONAL

Una sola

CAMARA o

ASAMBLEA


El REY con derecho a VETO, salvo en asuntos constitucionales y financieros

Los Jueces

Del REINO


1793

(Año I)


No se aplicço pero era democrática y descentralizadora
Forma de gobierno:

REPUBLICA
Sufragio masculino
Libertad de los pueblos a disponer de sí mismos
Derechos sociales

Comunes


Una sola

CAMARA


CONSEJO

EJECUTIVO

(24 miembros)


Los Jueces de la

REPUBLICA


1795

(Año III)


Trata de suprimir

Democracia política

Y social
Pretende equilibrio

De poderes
Liquida la

Radicalización


Dos Cámaras:
CONSEJO DE ANCIANOS

(250)
CONSEJO DE LOS

QUINIENTOS


DIRECTORIO

(5 miembros

nombrados por

el Poder legislativo


Idem


1799

(ño VIII)


Constitución

Controlada

Desde “arriba”


*CONSEJO DE ESTADO

*TRIBUNADO
*CUERPO LEGISLATIVO

*SENADO



TRES CONSULES


Controlado por

El Primer Cónsul

Que nombra a los Jueces


1802


Modifica Const. Del Año VIII: por “Senatus Consultus”

BONAPARTE:
cónsul vitalicio con derecho a nombrar heredero



Idem


Idem


Idem


1804

(Año XII)


Modifica Constit.

Año VIII:

IMPERIO hereditario


Idem


EPERADOR


Idem



TEXTOS DE APOYO: (Con estos textos se pretende completar algunos aspectos no vistos en el Programa, pero que explican el paso a la edad contemporánea)
1º.- “En todas las descripciones estándar determinadas innovaciones técnicas en cierto número de industrias y sectores económicos clave, junto con un cambio en su organización y un rápido aumento de su producción, juegan un papel importante a la hora de definir el comienzo de la revolución industrial. Contribuyen a distinguirla del periodo que la precedió [anterior a 1760] y de las economías contemporáneas como la de Francia, que no discurrió por esta fase al mismo tiempo.

Toda relación semejante incluirá la industria algodonera, en la que nuevos tipos de máquinas de hilar [...] junto con una serie de otros inventos relacionados con el cardado, el devanado, el cilindro de impresión y el blanqueo químico, entre otros, proporcionaron el ejemplo clásico de cambio revolucionario. Sobre la base de la notable reducción de costes siguió una enorme expansión del mercado nacional y extranjero; un cambio hacia la fábrica, que implica el empleo masivo fuera de casa y en grandes edificios movidos por una única fuente de energía; e innovaciones en la comercialización, en la financiación, en la construcción de maquinaria y en los sucesivos cambios concomitantes, al menos en parte inducidos por la hilatura del algodón, tales como la migración laboral y la inversión en transporte [...]”

Texto tomado de S. POLLARD: La conquista pacífica ..., cit., p. 32.

2º.- “A partir del último tercio del siglo XVIII, un cierto número de países conocieron la más profunda mutación que jamás había afectado a los hombres desde la fase del neolítico: la revolución industrial. Por primera vez en la historia, el poder humano de producción quedó liberado; las economías pudieron proporcionar [...] bienes y servicios puestos a disposición de un número cada vez mayor de hombres. Se pasó a veces brutalmente, por lo general por transiciones lentas y dificlmente apercibidas, del viejo mundo rural al de las ciudades “tentaculares”, del trabajo manual a la herramienta-máquina, del taller o la manufactura, a la fábrica. Los campesinos emigraron hacia los nuevos centros industriales, el artesano empieza a inquietarse o desaparece, surgen profesionales, promotores, ingenieros, técnicos: una elite burguesa suplanta a los notables tradicionales de la tierra, un proletariado nace y lucha. Poco a poco todos los dominios de la vida se transformarán: trabajo cotidiano, mentalidades, culturas.”

Texto tomado de la obra de J.-P. RIOUX: La révolution industrielle. 1780- 1880, Paris, Seuil, 1971, p. 7
.- “Entre 1780 y 1850, es decir, en menos de tres generaciones, una profunda revolución sin precedentes en la historia de la humanidad, cambió el aspecto de Inglaterra. Los historiadores, para expresar la idea de un cambio drástico, han hecho uso abusivo del término revolución; sin embargo, exceptuando quizá la del Neolítico, no ha habido ninguna revolución tan auténticamente revolucionaria como la revolución industrial. Ambas cambiaron el curso de la historia, es decir, introdujeron un elemento de discontinuidad en el proceso histórico. La revolución neolítica transformó la humanidad, de un conjunto de tribus salvajes de cazadores [...] en una serie de sociedades agrícolas más o menos independientes. A su vez, la revolución industrial convirtió a los granjeros y campesinos en manipuladores de máquinas impulsadas por energía inanimada. [...] La revolución industrial cambió el ritmo del proceso histórico. [...] Esta continuidad se rompió entre 1750 y 1850: a mediados del siglo XIX [...] el pasado no había simplemente pasado: había muerto.”

Texto procedente de la obra de C. M. CIPOLLA: Historia económica de Europa (3). La Revolución Industrial, Barcelona, Ariel, 1979, pp. 7 y ss.

4º.- • El estallido revolucionario de finales del siglo XVIII: 1789:

“La Revolución Francesa como tal, en su desarrollo radical, no fue premeditada; ello la distingue notablemente de la Revolución bolchevique y permite escribir a D. Mornat: “ Los orígenes de la Revolución son una historia, la historia de la Revolución es otra cosa muy distinta. ” Sin embargo, es dificil desprenderse del esquema finalista y no participar, desde este punto de vista, de una interpretación global del fenómeno. Cuando menos se han superado las explicaciones monistas de hace algún tiempo: “hija del Espíritu” (Hegel), “hija de la Miseria popular” (Michelet), “hija de la Prosperidad burguesa” (Jaurès); la Revolución Francesa es todo a la vez. La cuestión no es tanto pronunciarse sobre la fatalidad del acontecimiento, cuanto situar en su tiempo y lugar estos dos tipos de causalidad: ¿cuál fue el papel de la coyuntura, y el de las estructuras, y de qué estructuras se trata?”

Texto tomado de la obra de Alice GERARD: Mitos de la Revolución Francesa, Barcelona, Península, 1973, p, 153.


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