Universidad de Buenos Aires Facultad de Ciencias Económicas






descargar 114.38 Kb.
títuloUniversidad de Buenos Aires Facultad de Ciencias Económicas
página1/2
fecha de publicación14.03.2017
tamaño114.38 Kb.
tipoDocumentos
ley.exam-10.com > Economía > Documentos
  1   2
Universidad de Buenos Aires - Facultad de Ciencias Económicas

CRECIMIENTO ECONÓMICO



NOTAS DE CLASE:

“El papel de la demanda en la teoría del crecimiento”

Por Andrés Asiain1
Año 2008

Introducción
Las teorías del crecimiento tirado por la demanda son una extensión del pensamiento macroeconómico keynesiano o kaleckiano al funcionamiento de una economía en el largo plazo. Su base teórica es la misma: el principio de la demanda efectiva. Sin embargo, al ampliar el horizonte del razonamiento económico surgen nuevas cuestiones a resolver. Así, en el corto plazo, se estudia a la inversión como un componente más de la demanda (similar a las exportaciones o el consumo). Pero, en el largo plazo, la inversión se distingue por generar capacidad potencial de producir. De esta manera surgen nuevas cuestiones como ser: ¿el impacto de la inversión como generadora de producción vía demanda es compatible con su impacto como generadora de producción potencial, vía ampliación de la capacidad de producción de una economía? Veremos que esta cuestión es la que aborda Harrod (1939), trabajo que puede considerarse iniciador de esta corriente del pensamiento sobre crecimiento económico.

Antes de sumergirnos en esa cuestión es recomendable refrescar los mecanismos centrales de la macroeconomía de la demanda efectiva.

I. El principio de demanda efectiva
I.1 Clásicos, neoclásicos y Keynesianos
La ecuación básica de la macroeconomía es la igualdad entre la oferta y demanda agregadas (ecuación 1), que puede interpretarse como una condición de equilibrio ex-ante y/o una identidad contable ex-post2. La presentamos para una economía sin sector externo ni gobierno, suponiendo que produce un bien homogéneo.

(1) Y = C + I

Esta ecuación es interpretada de diferente manera por las distintas corrientes del pensamiento económico. Así, la división entre (neo)clásicos y keynesianos, se basa justamente en los mecanismos económicos que llevan a que se cumpla esa identidad contable. Señalaremos brevemente estas dos interpretaciones.

A) Teoría clásica.

Se fundamenta en la llamada ley de Say “toda oferta crea su propia demanda”: Y→ C+I. Si suponemos que los individuos deciden cuanto consumir a partir de su nivel de ingreso, todo incremento en las decisiones de ahorro se traduce en un incremento de la inversión: Y-C=S→ I.
B) Teoría neoclásica.

Se fundamenta en la ley de Say y el pleno empleo de los factores de la producción. El producto se encuentra determinado por el uso máximo de los recursos productivos y los gastos se adaptan al mismo: Ynatural → C+I. Cualquier intervención de política económica que intente aumentar un gasto determinado conducirá a la reducción de otro componente del gasto sin afectar el nivel de producto (“crowding out”). Toda decisión de aumento del ahorro requiere una reducción del consumo, y se traduce automáticamente en un incremento de la inversión: Ynatural - C=S→I.
C) Teoría de la demanda efectiva.

Se fundamenta en la inversión del sentido de la ley de Say: las decisiones de gasto determinan el nivel de ingresos agregado: C+I→Y. Entonces, las decisiones de ahorro e inversión son independientes, por lo que si se decide aumentar el ahorro, ello puede no traducirse en un incremento de la inversión. Si para aumentar el ahorro se decide reducir el consumo, dada la independencia de las decisiones de inversión respecto a las de consumo y ahorro, la consecuencia es una caída del ingreso en el monto que se reduce el consumo, dejando inalterado el ahorro y la inversión. El ahorro es un residuo que se adapta al nivel de inversión. En palabras del padre de la teoría:
“El ahorro, de hecho, no es más que un simple residuo. Las decisiones de consumir y las decisiones de invertir determinan conjuntamente los ingresos. Suponiendo que las decisiones de invertir se hagan efectivas, una de dos, o restringen el consumo o amplían el ingreso. De este modo, ningún acto de inversión puede evitar que el residuo o margen, que llamamos ahorro, deje de aumentar en una cantidad equivalente”

Keynes, JM (1993, 1936), p. 65

Esquema 1

En el esquema 1 se representa el modelo keynesiano básico. A diferencia del crecimiento tirado desde la oferta, al abandonar la ley de Say, en los modelos de crecimiento tirado por la demanda la secuencia analítica es completamente inversa. Se parte de la decisión de inversión (I) y a partir de ella se determina:
1) El nivel de ingresos (Y), por el mecanismo de multiplicación de los gastos.
2) La capacidad productiva (Q), por el incremento en los medios de producción.
El nivel de producto efectivo (Y) determinado por el mecanismo (1) implica, dados los requerimientos técnicos de trabajo, los salarios y la oferta de trabajo, un nivel de desempleo. A su vez, de la relación entre el producto efectivo (Y) y la capacidad productiva (Q), se determina un nivel de utilización de la capacidad instalada (u), que afectará las futuras decisiones de inversión.
I.2 Independencia del Consumo y la Inversión y la teoría del “multiplicador”
Ahora veamos como funciona el principio de la demanda efectiva suponiendo que las decisiones de inversión y consumo son independientes entre sí:

A) Estáticas de Franklin Serrano3:

↓C con I constante, entonces ↓Y y S=(↓Y-↓C)=I constante, válido si razonamos en términos nominales o reales.

↑I con C constante, entonces ↑Y y ↑S=(↑Y-C)= ↑I válido si razonamos en términos nominales o reales con márgenes sin utilizar de capacidad instalada. Si la renta real no puede crecer por restricción de capacidad instalada, entonces puede generarse inflación de demanda que reduce el C real: ↑I real con Y real constante, entonces ↓C real y ↑S=(Y-↓C)=↑I en términos reales4.
Ahora bien, si levantamos si las decisiones de consumo dejan de ser autónomas y pasan a depender del nivel de ingreso, llegamos a un caso particular de la teoría de la demanda efectiva: el multiplicador keynesiano.

Los gastos de consumo son inducidos por el nivel de ingreso:

C=c*Y

Entonces el principio de la demanda efectiva queda:

I→1/(1-c)→Y

Ahora, los gastos autónomos “I” determinan el nivel de ingreso “Y” en una magnitud que depende del nivel de gastos inducidos “C=cY”.

Veamos como funciona el principio de la demanda efectiva por medio del multiplicador:
B) Estáticas del multiplicador de Keynes:
↓C con I constante, entonces ↓c=C/C+I y, por lo tanto, ↓Y=(1/1-↓c)I y S=(↓Y-↓C)=I constante, válido si razonamos en términos nominales o reales.

↑I con c constante, entonces ↑Y=(1/1-c)↑I , ↑C=c↑Y y ↑S=(↑Y-↑C)=(1-c)↑Y=↑I válido si razonamos en términos nominales o reales con márgenes sin utilizar de capacidad instalada. Si la renta real no puede crecer por de la capacidad instalada, entonces puede generarse inflación de demanda que reduce el C real. De esta manera c debe disminuir: ↓c=↓C/Y, el ↑I real se compensa con la ↓C real sin modificar la renta realY=(1/1-↓c)↑I, entonces ↑S=(Y-↓C)= ↑I en términos reales5.
B) Michal Kalecki:
Los elementos centrales de la teoría de la demanda efectiva y el multiplicador fueron desarrollados inicialmente por el economista polaco Michal Kalecki antes de que Keynes publicara su Teoría General6.

Su formulación incorpora ciertos supuestos sobre la forma en que se distribuye el ingreso entre los trabajadores y capitalistas (es exógena, determinada por factores estructurales de largo plazo). Así podemos escribir la participación de los salarios en el ingreso como dada por: W/Y=n. También asume que los trabajadores consumen todos sus ingresos y los capitalistas ahorran una parte de sus ganancias:

C=W+cpP=nY+cp(1-n)Y.

De esta manera la igualdad entre OA y DA queda:

Y=C+I=nY+cp(1-n)Y+I.

El principio de demanda efectiva pasa a ser:

I→1/(1-n)(1-cp)→Y.

La diferencia con la expresión de Keynes es la introducción explícita de los factores distributivos en la propensión al consumo y, por lo tanto, en el multiplicador.
B.1) Estáticas del multiplicador:
↑I con c y n constante, entonces ↑Y=1/(1-n)(1-cp)↑I , ↑C=n+(1-n)cp↑Y y ↑S=(↑Y-↑C)=(1-n)(1-cp)↑Y=↑I válido si razonamos en términos nominales o reales con márgenes sin utilizar de capacidad instalada y mano de obra como lo hace Kalecki (1977i, 1977ii).
I.3. El principio de la demanda efectiva en una economía abierta
La igualdad entre oferta y demanda agregadas para una economía con sector externo queda expresado como:
Y+M=C+I+X
Realizaremos algunas estáticas suponiendo que todos los componentes de la demanda son independientes entre sí:
A) Estáticas asumiendo constante el tipo de cambio nominal7:

↑M, dados C, I y X, entonces ↓Y, válido en términos nominales o reales8.

↑X, dados C, I y M, entonces ↑Y en términos nominales o reales si hay exceso de capacidad. Si Y real se encuentra limitado por el pleno uso de la capacidad instalada, entonces la inflación de demanda hará ↓C real, ↑M real y/o ↓X real (difícilmente disminuya I por el efecto positivo sobre las ganancias asociado a la inflación de demanda aunque podría darse si se produce una apreciación real)9.

La teoría keynesiana para economías abiertas, además de una función de comportamiento del consumo incorpora una función específica de comportamiento de las importaciones, que pasan a depender del nivel de ingreso

M=mY.

De esta manera llegamos a otra formulación particular de la teoría de la demanda, la del multiplicador para economías abiertas:

I+X→1/(1-c)m→Y

La propensión a importar actúa en términos de demanda efectiva de forma similar a la del ahorro, ya que es un canal por el que los gastos “escapan” de la economía y dejan de multiplicar la demanda generada por un gasto autónomo inicial10.
I.3.1 Ahorro interno y externo

Las estadísticas de cuentas nacionales suelen agrupar los componentes de ingreso distinguiendo si son propiedad o no de residentes de la economía. Para ello se le resta al producto interno las rentas financieras netas (utilidades y dividendos de transnacionales; intereses y amortizaciones por deudas con el exterior, etc.) obteniendo de esta manera el ingreso nacional (Y-R). Restando al ingreso nacional el consumo interno obtienen el ahorro interno Si, que es el ahorro que es propiedad de los residentes11. A las importaciones y rentas financieras netas menos las exportaciones (M+R-X), se las denomina ahorro externo (Se).
Y-R+M+R=C+I+X

I=(Y-R-C)+(M+R-X)

I=Si+Se
Veamos como funciona el principio del multiplicador si incorporamos esa distinción terminológica en la igualdad entre oferta y demanda agregadas.
A) Estáticas con ahorro externo:
Dados X y R y asumiendo el multiplicador de las impo y del consumo como constante, ↑I entonces ↑Y, ↑C, ↑M, ↑Si y ↑Se si estamos lejos de la restricción de recursos del producto o de la restricción externa (sino hay que incorporar hipótesis de comportamiento, inflación interna, determinación del mercado de cambios y efectos redistributivos, etc).

Dados los demás componentes ↑R, entonces (suponiendo que no se llega a la restricción de divisas) no se modifica ningún componente de la DA y OA, y tan sólo ↓Si y ↑Se.
Anexo I: Analizando el papel del ahorro externo a la luz de la teoría de la demanda efectiva
El ahorro externo no es otra cosa que el déficit de cuenta corriente de una economía. Su impacto en términos de ingreso u egreso de divisas puede leerse en el balance de pagos:
BP: VarRe= X-M-R+F o bien Se=M+R-X=F-Var Re
El papel del ahorro externo en términos del balance de pagos suele confundirse con su impacto en términos de demanda y oferta agregadas. Para trabajar esta cuestión formulamos una serie de ideas habituales sobre el ahorro externo y las discutimos a la luz del principio de la demanda efectiva:
A) El ingreso de capitales externos (IED o deudas externas) ¿significa qué nuestra inversión vaya a aumentar? El efecto puede ser que se acumulen reservas (Var Re) o que se fuguen capitales al exterior (F), y en ese caso el ahorro externo no se incrementa. Pero aún si se incrementa el ahorro externo, ello puede estar financiando el pago de rentas (R) o mayores importaciones (M) o menores exportaciones (X) todo lo cual no significa ningún estímulo a que aumente la inversión, sino la más de las veces lo contrario. Puede ser que esté estimulando la inversión si esta se encuentra restringida por falta de divisas (aunque habría que medir el efecto neto sobre ellas en el largo plazo)12. En el caso de una economía con pleno uso de la capacidad instalada puede estar financiando las importaciones que eviten una inflación de demanda y una caída en el consumo, que acompaña a un incremento de la inversión.
B) Cuando Se<0, se dice que la inversión es financiada con ahorro interno. ¿Significa que la inversión está financiándose en forma independiente de la IED o del crédito externo? Lo que significa un Se negativo es que los pasivos netos de la economía disminuyen (VarRe-F>0). Pero la inversión puede estar siendo financiada por IED y deuda externa, con una elevada acumulación de reservas internacionales por el Banco Central y/o la fuga de capitales como forma de ahorro (dólares en el colchón, depósitos en bancos del exterior, etc) que utilice las divisas generadas por la cuenta corriente, la IED y el endeudamiento externo..
Anexo II: El principio de la demanda efectiva y las teorías monetarias
Monetaristas: Asumen que el producto real se encuentra determinado por el pleno uso de los factores de la producción (neoclásicos) por lo que no conciben la teoría de la demanda efectiva13. Oferta monetaria nominal exógena M (determinada por el gobierno) y teoría cuantitativa de la moneda MV=pyYn. De esta manera las cuestiones monetarias no afectan la economía real, sino tan sólo sus precios: M→V/Yn→py.
Síntesis neoclásica (IS-LM): Mantienen una oferta monetaria nominal exógena, pero asumen precios rígidos en el corto plazo (la teoría cuantitativa se aplica sólo en el largo plazo). Las variables reales y monetarias interactúan mediante la tasa de interés. Las políticas de incentivo de algún gasto pueden afectar el nivel de producto real sólo en el corto plazo (en el largo sólo generan la sustitución de un componente del gasto por otro dado el nivel de producto real de pleno empleo de los recursos productivos). Los movimientos de la tasa de interés i disminuyen la efectividad de la demanda efectiva aún en el corto plazo.
Estática: ↑I→(1/1-c)→↑Y, pero entonces ↑Md para transacciones y, dada Mof exógena, disminuye la oferta de crédito a las empresas (los portafolios cambian de activos financieros con rendimientos a moneda)→ ↑i → ↓I y/o↓C amortiguando el incremento inicial del ingreso.
Oferta monetaria endógena o dinero pasivo: Las desiciones de inversión no enfrentan ninguna restricción monetaria, ya que la oferta monetaria se adapta a la demanda dejando i constante. La tasa de interés se determina en forma independiente de las desiciones de ahorro e inversión (puede verse como el resultado de una política de regulación monetaria de fijación de la tasa de interés teniendo en cuenta varios objetivos como ser un determinado flujo internacional de capitales en relación a una tasa cambiaria).

Además quienes sostienen la teoría de la demanda efectiva suelen desconfiar de que la inversión se altere ante variaciones de la tasa de interés (al menos en el corto plazo). Pone más énfasis en la vinculación entre ahorros internos de las empresas e inversión por la forma en que funcionan habitualmente los mercados de créditos.

II. La inversión y la creación de la capacidad instalada
II.1 Tasa de crecimiento efectiva, garantizada y la inestabilidad
Como indicamos, la teoría macroeconómica fundamentada en el principio de la demanda efectiva, toma a la inversión como un componente más de la demanda agregada. Asumiendo la teoría del multiplicador en una economía cerrada y sin gobierno, un determinado nivel de inversión genera un determinado de producto:


  1. Y = C + I

  2. C = c Y


Entonces con s=1-c → I /s = Y ; interpretada como I→1/s→Y
La teoría del crecimiento tirado por la demanda incorpora al análisis el impacto de la inversión sobre la capacidad potencial de producir bienes. Es decir, si invierto en poner una fábrica de zapatos no sólo creo demanda por mis gastos en materiales de construcción, albañiles, maquinaria, cuero, etc. (demanda efectiva), sino que también genero capacidad de producir zapatos. A nivel agregado la capacidad de producir la denominamos producto potencia Q se vincula con el stock de capital de la economía K. Las ecuaciones básicas que consideran este otro aspecto de la inversión son.
3) I=K´ con K como el stock de capital

4) K´= v Q´ → v=K’/Q con Q como el producto potencial

5) Y/Q=u con u como el nivel de uso de la capacidad

instalada.
De ello se desprende que “Y/K=(Y/Q)(Q/K)= u/v”, es decir que la relación entre el producto efectivo (o actual) y el stock de capital depende de una variable v, que puede considerarse como dada por cuestiones centralmente técnicas14, y de otra variable “u” que refleja el nivel efectivo de producción frente al que me permite el stock de capital en condiciones normales15.

Ahora bien, si un determinado nivel de inversión genera un determinado nivel de producto y de capacidad de producir, ¿qué nivel de inversión me garantiza que la relación entre la capacidad de producción y el nivel de producción sea normal? O bien, ¿qué nivel de inversión me garantiza un uso normal de la capacidad instalada? Harrod (1939) se formulará en otros términos esa pregunta y buscando su respuesta dará los primeros pasos en la teoría del crecimiento tirada por la demanda.

Reescribiendo la igualdad entre oferta y demandas agregadas como I/K=S/K=sY/K llegamos a la tasa efectiva de crecimiento de una economía cerrada y sin gobierno gk=I/K:
(6) gk=us/v
La condición para el crecimiento con pleno uso de la capacidad (u=1) en el largo plazo es que la tasa de crecimiento sea: gw= s/v. Harrod (1939) llama a esa expresión la tasa garantizada. De la comparación de gk y gw se obtiene que si:


  • gk=gw→u=1, uso normal de la capacidad instalada.

  • gk>gw→u>1, sobreutilización de la capacidad instalada.

  • gkw→u<1, subutilización de la capacidad instalada.


Para considerar la tasa de crecimiento garantizado como un equilibrio económico hay que ver si las fuerzas propias del comportamiento de la economía la llevan a crecer a esa tasa. En términos matemáticos, hay que analizar la estabilidad del sistema en torno a la tasa garantizada. Puede verse que si la economía crece a una tasa mayor que la garantizada gk>gw, “ocurrirá en efecto una reducción indebida de inventarios o una escasez de equipo” (u>1) “y el sistema se verá estimulado a una nueva expansión”. Es decir que gk crecerá alejándose aún más de la tasa garantizada gw y el nivel de utilización de la capacidad instalada u se alejará en lugar de converger hacia su valor normal. Por otro lado si la economía crece por debajo de la tasa garantizada (gkw) “habrá una redundancia de bienes de capital” (u<1) “y se ejercerá una influencia depresora” (una disminución en gk). Esto “provocará una nueva divergencia y una influencia depresora todavía más fuerte, y así sucesivamente”. El sistema es altamente inestable y su equilibrio se encuentra al filo de la navaja entre una sobre o sub expansión creciente.
A) Ejemplos numéricos
Tomemos una situación inicial de K0=90, c=0,8, v=2 y u0=1. En estas condiciones la tasa garantizada es gw=s/v=0,1.

Por lo tanto si la inversión que realizan los empresarios en t=1 es la garantizada16 I1=10 se ve que el nivel de ingresos que genera por la vía del multiplicador:

Y1=I1/(1-c) →10/0,2=50

Se corresponde con la nueva capacidad productiva:

Q1= K1/v=100/2=50
De forma que se mantiene el pleno uso de la capacidad instalada:

Y1/Q1=50/50=1=u1
Supongamos que invierten por encima del nivel garantizado I1=12. De esta manera el nivel de ingresos generado sería:

Y1=I1/(1-c) →60=12/0,2
Y el de capacidad productiva:

Q1= K1/v=102/2=51
De forma que la capacidad instalada estaría siendo sobreutilizada:

Y1/Q1=60/51≈1,17=u1
Si los empresarios reaccionan ante ello acelerando sus decisiones de inversión, el impacto de ella sobre la demanda superará aún más la ampliación de la capacidad productiva. De esta manera el sistema tiene a la sobreutilización creciente de su capacidad instalada: ut→∞.
Ahora imaginemos que invierten por debajo del nivel garantizado I1=8. De esta manera el nivel de ingresos generado sería:

Y1=I1/(1-c) →40=8/0,2
Y el de capacidad productiva:

Q1= K1/v=98/2=49
De forma que la capacidad instalada estaría siendo subutilizada:

Y1/Q1=40/49≈0,81=u1
Si los empresarios reaccionan ante ello desacelerando sus desiciones de inversión, la disminución de la demanda será mayor que la baja en la capacidad productiva. De esta manera el sistema tiene a la subutilización creciente de su capacidad instalada: ut→0.
II.2 Una presentación formalizada de la inestabilidad del crecimiento garantizado
En términos formales supóngase que gk es función positiva del nivel del exceso de utilización de la capacidad instalada gk=g(u-1).

Donde:

Si g(0)=s/v

Si gu´>=<0 según u>=<1
Sustituyendo en gk=us/v y despejando, se obtiene u=g(u-1) v/s. De ello se deduce que si u<1 luego u´<0, por lo que la subutilización de la capacidad tenderá a profundizarse. Por el contrario, si u>1, entonces u´>1 por lo que la sobre utilización se acelerará. La estabilidad del filo de navaja se alcanza sólo si u=1 por lo que u´=0. Cualquier perturbación que saque a u de su punto de equilibrio dará lugar a fuerzas que lo alejen permanentemente del mismo. En forma gráfica:


Anexo: Posibles estabilizadores
La búsqueda de soluciones a la inestabilidad del crecimiento liderado por la demanda da origen a numerosos desarrollos en la teoría del ciclo económico. Samuelson, P (1939) y Metzler, L (1941) se apoyan en la introducción de retrasos logrando la estabilidad para determinados valores de los parámetros. Hicks, J (1950) introduce techos y pisos que limitan la inestabilidad. Kalecki, M (1937, 1939), Kaldor, N (1940) y Goodwin, R (1951, 1967) logran ciclos estables introduciendo comportamientos no lineales. Algunos de los elementos habitualmente utilizados para estabilizar las desiciones de inversión son:


  • Mercados Financieros

  • Retrasos y P/K

  • Cambios en la distribución y el ahorro interno

  • Puja distributiva y cambios en P/K

  • Ahorro externo

  • Restricción externa

  • Restricción de mano de obra (tasa natural)


III. Los cierres habituales a la teoría del crecimiento tirado por la demanda.
Asumiendo que se logra por algún mecanismo la estabilidad de la tasa de crecimiento efectiva, la teoría del crecimiento tirado por la demanda da lugar a discusiones sobre los mecanismos por los que la demanda efectiva puede determinar la tasa de crecimiento. Veamos esta cuestión a través de la expresión de la tasa de crecimiento efectiva:
(7) (I/K)=(Y/Q)(S/Y)(Q/K)
(8) gk=us/v
Planteamos en primer lugar el cierre al modelo que llamaremos kaleckiano17. Para ello tomamos a la propensión al ahorro s=S/Y y la relación producto potencial-stock capital v=K/Q como constantes. Las decisiones de inversión del empresario me determinan una función de acumulación gkt que puede depender de variables tales como el nivel de utilización de la capacidad, la tasa de ganancia, etc. De esta manera el nivel de utilización de la capacidad instalada ut es determinado como residuo ajustándose a los requerimientos de ahorro de la inversión: u*= (v/s) gk*. Vemos que el principio de la demanda efectiva es válido para determinar la tasa de crecimiento de la economía por medio de alteraciones en el nivel de utilización de la capacidad instalada en el largo plazo. En la bibliografía obligatoria del curso se presenta un trabajo del economista Amitava Krishna Dutt de 1984, como ejemplo de esta línea de pensamiento.

El cierre keynesiano18 parte de la idea de que, en el largo plazo, la economía alcanza la plena utilización de la capacidad instalada (u=1). Por lo que si tomamos la propensión al ahorro s=S/Y y la relación producto potencial-stock capital v=K/Q como constantes, la tasa de acumulación es determinada como residuo gkt = (s/v). De aceptarse este cierre, el ahorro pasaría a determinar la inversión en el largo plazo, algo poco aceptable para un seguidor de Keynes19, 20. Para evitarlo se levanta el supuesto de que la propensión interna al ahorro es constante recurriendo a una teoría de la inflación y la distribución. Si la tasa de acumulación se eleva, dado el pleno uso de la capacidad instalada, se generan presiones inflacionarias que tiende a redistribuir los ingresos de los salarios a las ganancias. Como la propensión al ahorro de los capitalistas es mayor que la de los trabajadores, la propensión media al ahorro se eleva generando el flujo de ahorro necesario para financiar las mayores inversiones. Vemos que el principio de la demanda efectiva es válido para determinar la tasa de crecimiento de la economía por medio de alteraciones en la propensión al ahorro de la economía (vía cambios inflacionarios en la distribución del ingreso). En la bibliografía obligatoria del curso se presenta un trabajo del economista Nicholas Kaldor de 1955-6, como ejemplo de esta línea de pensamiento.
Anexo I: Un cierre alternativo con ahorro externo
Las dos vías de ajuste de los ahorros a la tasa de acumulación que desarrollamos en el apartado anterior se desprenden del análisis de una economía cerrada. La introducción del sector externo permite un cierre alternativo donde la variable clave es el ahorro externo. Sea se=(M-X)/Y, entonces Y=(1/si+se)I
  1   2

Añadir el documento a tu blog o sitio web

similar:

Universidad de Buenos Aires Facultad de Ciencias Económicas icon Universidad de Buenos Aires Facultad de Ciencias Económicas

Universidad de Buenos Aires Facultad de Ciencias Económicas iconUniversidad Nacional de Buenos Aires. Facultad de Derecho y Ciencias Sociales

Universidad de Buenos Aires Facultad de Ciencias Económicas iconPontificia Universidad Católica Argentina – Facultad de Derecho y...

Universidad de Buenos Aires Facultad de Ciencias Económicas iconFuente: “Sentido y valor de una constitución escrita” en revista...

Universidad de Buenos Aires Facultad de Ciencias Económicas iconUniversidad mayor de san Andrés facultad de ciencias económicas y financieras

Universidad de Buenos Aires Facultad de Ciencias Económicas iconUniversidad de buenos aires- facultad de filosofía y letras

Universidad de Buenos Aires Facultad de Ciencias Económicas iconUniversidad de Buenos Aires Facultad de Filosofía y Letras

Universidad de Buenos Aires Facultad de Ciencias Económicas iconUniversidad de moron facultad de ciencias económicas y empresariales...

Universidad de Buenos Aires Facultad de Ciencias Económicas iconDepartamento de posgrado, de la facultad de derecho, de la universidad de buenos aires

Universidad de Buenos Aires Facultad de Ciencias Económicas iconMaría Alicia Ginjaume Valeria Salerno Facultad de Derecho de la Universidad...






© 2015
contactos
ley.exam-10.com