El contrato de compraventa internacional de mercaderías en el regimen de la






descargar 175.1 Kb.
títuloEl contrato de compraventa internacional de mercaderías en el regimen de la
página1/4
fecha de publicación24.09.2015
tamaño175.1 Kb.
tipoDocumentos
ley.exam-10.com > Economía > Documentos
  1   2   3   4

Dr. José Vicente Troya Jaramillo



EL CONTRATO DE COMPRAVENTA INTERNACIONAL DE MERCADERÍAS EN EL REGIMEN DE LA

CONVENCIÓN DE VIENA DE 1980
Dr. José Vicente Troya Jaramillo
1. Definiciones principales: compraventa, internacional, mercaderías. 2. Naturaleza del contrato. 3. Ámbito de aplicación de la Convención y cuestiones incluidas y excluidas. 4. Interpretación de la convención. 5. Formación del contrato: oferta, aceptación, contraoferta. Perfeccionamiento del contrato. 6. Modificación e interpretación del contrato. 7. Obligaciones de las partes: 7.1. Entrega. 7.2. Conformidad. 7.3. Transmisión de la propiedad. 7.4. Entrega de documentos. 7.5. Pago del precio. 7.6. Recepción de las mercaderías. 8. Incumplimiento del contrato. 8.1. Incumplimiento del vendedor. 8.2. Incumplimiento del comprador. 8.3. Normas comunes sobre incumplimiento. 9.1 Indemnización de daños y perjuicios. 9.2. Exoneración del pago de daños y perjuicios. 9.3. Efectos de la resolución. 10. Transmisión del riesgo.
1. La Convención de Viena, en adelante CV, no define lo que es contrato de compraventa de mercaderías. Da por supuesta la definición que, en nuestra legislación, consta en los códigos civil y de comercio. Se tiene por compraventa, según el artículo 1732 del Código Civil, el contrato mediante el cual una de las partes se obliga a dar una cosa y la otra a pagarla en dinero. El que contrae la obligación de dar la cosa se llama vendedor y el que contrae la de pagar el dinero, comprador. El dinero que el comprador se obliga a dar por la cosa vendida de llama precio. Según el artículo 3 del Código Comercio se entiende por acto de comercio, entre otros, la compra o permuta de cosas muebles, hecha con el ánimo de venderlas o permutarlas en la misma forma o en otra distinta; y la reventa o permuta de estas mismas cosas. Es importante acotar que nuestro sistema adhiere a otros en los cuales se sustenta que la compraventa no es un contrato traslaticio, sino meramente obligatorio. Rodrigo Uría, al propósito manifiesta: la compraventa no es un contrato traslaticio, sino meramente obligatorio. Obliga al comprador a entregar la cosa objeto del contrato, pero no trasmite por sí el dominio de esa cosa. La propiedad de la cosa comprada sólo se adquiere cuando al contrato se añade la tradición de aquélla, es decir, cuando el comprador toma posesión de la cosa que le entrega el vendedor1. Las expresiones transcritas son aplicables en su totalidad a nuestro sistema.
Las mercaderías son bienes muebles de naturaleza corporal. Para efectos de la CV, así se ha de entender. Respecto de la venta de cosecha futura la naturaleza mueble se ha de exigir al tiempo de la entrega no a la fecha del contrato. No se encuentran amparadas por la Convención ab initio, por su propia naturaleza, la compraventa de empresas, de bienes inmuebles, de derechos incorporales2. Además se excluyen por otras consideraciones, otro tipo de mercaderías. Bien cabe aseverar que la CV no se aplica a varios grupos de mercaderías que ella misma señala.
El discernir cuándo un contrato es internacional tiene importancia capital. Es una cuestión de carácter general que atiene a todos los contratos y que, desde una perspectiva general, se encuentra afrontada por la Convenciones de Roma de 1980 y de México de 1994 las que tienen alcance territorial limitado y a las que se han adherido pocos estados.
La CV en su primer artículo sienta el postulado de se la ha de aplicar a contratos de compraventa de mercaderías entre partes que tengan establecimientos en Estados diferentes sin que importe la nacionalidad de las partes, ni el carácter civil o comercial de las mismas o del contrato. Si una de las partes tiene más de un establecimiento, será tomado en cuenta el que tenga más relación con el contrato de que se trate. Si una de las partes no tiene establecimiento, se tendrá en cuenta su residencia habitual. Es indiferente para que una compraventa sea considerada internacional el lugar de la conclusión del contrato, el lugar donde estén situadas las mercaderías o el lugar al que deban ser transportadas para su entrega. Supletoriamente en el caso de que no existan o no se conozcan los establecimientos permanentes, debería aplicarse los métodos propios de las leyes en conflicto3. Cuando el establecimiento de los sujetos no se encuentre ubicado en estados diferentes no se aplicará directamente la CV, la cual al caso dispone que deba aplicarse el ordenamiento nacional designado por las reglas en conflicto del tribunal competente4.
2. La compraventa internacional de mercaderías regulada por la CV tiene naturaleza sui generis, pues, no calza en las figuras civil o mercantil, que rige en los países que regulan los dos tipos de compraventa. Tampoco calza en la de aquéllos países que regulan un solo tipo de compraventa. La CV ha construido una figura de perfiles particulares definida en varias disposiciones inclusivas de determinadas transacciones y excluyentes de otras. De este modo se ha creado un derecho material de aplicación directa que prevalece, por lo general, sobre los derechos internos.
Al no existir una definición, Calvo Caravaca avanza una en base a lo que la CV estatuye respecto de las obligaciones del vendedor y del comprador. Dice, que por compraventa se entiende el contrato sinalagmático en virtud del cual una parte entrega a otra la propiedad de una mercadería a cambio del pago de un precio. Añade otra definición y asevera que es aquel contrato que tiene por causa el intercambio de medios de pago usuales generalmente aceptados y la transmisión y apropiamiento de bienes5. La definición demuestra que la compraventa de la CV no es puramente obligacional sino traslaticia, en contraste a lo que manifiesta Uría, antes aludido. En efecto, los artículos 30 y 53 de la CV, respecto del vendedor y el comprador, en su orden contemplan que el primero debe entregar las mercaderías y transmitir su propiedad y que el comprador deberá pagar el precio de las mercaderías y recibirlas. No ocurre que el vendedor se compromete a entregar las mercaderías y el vendedor se compromete a pagar el precio.
Al no existir una definición en la CV es necesario realizar una aproximación negativa dejando fuera una serie actividades que en otros casos se tendrían como compraventas. De esta aproximación negativa tratan Forner, Garriga y Parra6. Es necesario, por tanto, precisar qué incluye y qué excluye la CV.
3. Al no ser mercaderías se encuentran excluidos los bienes inmuebles y los bienes incorporales tales los servicios y los derechos de propiedad intelectual. El artículo 2 de la CV dice que será aplicable a las mercaderías para uso personal, familiar o doméstico, salvo que el vendedor no hubiese conocido previamente el destino de las mismas; las adquiridas en subastas; la de carácter judicial; los valores mobiliarios, títulos o efectos de comercio y dinero; buques, embarcaciones, aerodeslizadores y aeronaves; electricidad. De su parte, el artículo 3 de la CV prevé que se incluyen los contratos de suministro de mercaderías que vayan a ser manufacturadas o producidas, a menos que la parte que las encargue asuma la obligación de proporcionar una porción sustancial de los materiales necesarios para la producción. No se aplicará la CV cuando el que proporcione las mercaderías se obligue principalmente a proveer mano de obra. Este artículo diferencia los ámbitos industrial, laboral y comercial.
De la obra coordinada por Carlos Esplugues Mota7, se extracta algunos casos que ilustran las normas de la CV sobre la compraventa internacional:-


  • La reclamación por parte de un fabricante alemán de motores de cortadoras de césped contra un italiano distribuidor en exclusiva de dichos motores. El demandante acudió a los Tribunales reclamando el pago de los mismos. El demandado, por su parte, reconvino solicitando una indemnización por el pretendido incumplimiento del acuerdo de distribución en exclusiva, dada la negativa por parte del demandante de realizar nuevas entregas de motores. El Tribunal distinguió entre el acuerdo de distribución exclusiva que acompañaba al contrato de compraventa y que queda fuera del ámbito de aplicación del CV y los contratos de compraventa independientes para la entrega de los motores, que en ese específico supuesto,, no se regulaban por el CV, sino por las concretas normas de Derecho internacional privado del foro.

  • El laudo de 8 de mayo de 1997 de la Cámara de Comercio e Industria de Hungría diferenció entre una relación comercial desarrollada entre los aspecto de la compraventa regulados por el CV y el acuerdo de representación que quedaría fuera del su ámbito de aplicación.

  • En resolución de 25 de febrero de 1993 se consideró que la compensación queda fuera del CV; igualmente las cesiones de crédito y los derechos del vendedor y comprador con respecto a las garantías bancarias.

  • El Tribunal Comercial del Cantón Zurich en resolución de 9 de septiembre de 1993, consideró sin más que los contratos de suministro de mercaderías que habían de ser manufacturadas o distribuidas se consideran equivalentes a los contratos de compraventa siéndoles aplicables el artículo 3.1 de la CV.

  • El Tribunal Supremo Austriaco en sentencia de 27 de octubre de 1994 resolvió la inaplicabilidad del CV al haber suministrado la parte que hizo el pedido una porción sustancial de los materiales necesarios parea la producción de las mercaderías, artículo 3.1 del CV. Además entendió que la parte que fabricaba las mercaderías debía proporcionar ante todo la mano de obra y prestar servicios, artículo 3.2 del CV.

  • El Tribunal Comercial del Cantón Zurich en sentencia de 26 de abril de 1995 estimó que en el caso de compraventa de mercaderías con la obligación de instalar un contenedor era aplicable la CV, pues, dicha obligación era accesoria, de acuerdo al artículo 3.2.


Francisco Oliva Blázquez8, diferencia con toda lucidez, para la conspicua inteligencia y comprensión de las compraventas que se ha de entender regidas por CV entre delimitación positiva atinentes a las figuras que se incluyen y delimitación negativas concerniente a aquéllas otras que se excluyen. Entre las positivas alude a casos que han suscitado viva discusión, cual el denominado contrato llave en mano, turn-key contracts, que para unos autores se encuentra excluido de la CV por la preponderancia de la porción servicios, en tanto que para otros, sin dar mayor explicación, sí deben incluírselos. El autor se inclina por la segunda posición, previo el análisis casuístico que permita discernir la magnitud de la porción servicios. En lo tocante al contrato design & build, por el cual el contratista se obliga a concebir y ejecutar un proyecto industrial conforme a las exigencias y necesidades del cliente, sostiene Oliva Blázquez que se encuentra incluido en la CV, a menos que exista una aportación sustancial de los materiales.
Sobre la exclusión de la electricidad, Oliva Blázquez subraya que lo que se discute en el fondo es su condición de mercadería. Anota que otros instrumentos la consideran tal, el Convenio Internacional de la Haya de 1986 relativo a la Ley aplicable a la compraventa internacional de mercaderías y la Directiva 85/374/ CEE sobre la responsabilidad de daños causados por productos. Señala que algunos otros elementos que podrían ser eventualmente excluidos de la CV no lo han sido. Así el gas, el petróleo, el uranio, el carbón, la energía atómica. Todo ello denota que la CV tiene que actualizarse. Desde su suscripción, han transcurrido casi unos buenos treinta años. Qué decir del e commerce y de la compraventa por ese medio hoy en constante expansión?
4. A más de que la noción de contrato de compraventa internacional es peculiar para la CV, es de anotar que la misma regula exclusivamente ciertos aspectos del contrato en cuestión. El artículo 4 prevé que la CV regula únicamente la formación del contrato y los derechos y obligaciones de vendedor y comprador. Además, señala que, salvo disposición expresa en contrario, la CV no concierne a la validez del contrato ni a la de ninguna de sus estipulaciones, ni tampoco a la de cualquier uso y a los efectos que el contrato pueda producir sobre la propiedad de las mercaderías vendidas. El artículo 5 dice que la CV no se aplicará a la responsabilidad por muerte o a las lesiones corporales causadas a una persona por las mercaderías. Por su parte el artículo 6 contempla que las partes podrán excluir la aplicación de la CV, sin perjuicio de establecer excepciones a cualquiera de sus disposiciones o modificar sus efectos. De estas disposiciones se desprende que variadas cuestiones que atañen a la compraventa internacional de mercaderías quedan al margen de la CV y que la voluntad de las partes tiene importancia capital, pudiéndose afirmar, que en casos, la CV tendría carácter supletorio.
Los temas referentes al alcance de la CV y a su interpretación, desarrollados entre los artículos 7 y 9, van de la mano y deben ser analizados de consuno. Otros temas que obran en las Disposiciones Generales como la pluralidad de establecimientos y el perfeccionamiento y prueba de los contratos de compraventa internacional de mercaderías, atañen a otros ámbitos.
Sobre la interpretación se asume el esquema y las proposiciones de Adame Goddard9, sin dejar de advertir que de acuerdo a la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, artículo 31, 3 a), la interpretación auténtica ocurre por todo acuerdo ulterior entre las partes acerca de la interpretación del tratado o de la aplicación de sus disposiciones y que la interpretación de los tratados con valor obligatorio puede darse por parte de la Corte Internacional de Justicia por pedido de las partes, al tenor del artículo 36 2) a) del Estatuto del Alto Tribunal.
La interpretación internacional significa que se la ha de hacer con independencia del derecho nacional y particularmente del sistema jurídico al cual pertenece. No se debe olvidar que la CV ha de aplicarse a países que pertenecen al common law y al continental law. Habría que tener presente que existe cada vez más relación con los países islámicos que tienen un sistema jurídico que a grandes rasgos representan una tercera posición..Adame Goddard dice muy expresivamente que, Desde un punto de vista positivo, la interpretación internacional significa que la Convención debe interpretarse de manera autónoma. Añade, La interpretación autónoma de la Convención exige que ella sea, en cuanto sea posible, interpretada por sí misma10.
El principio de buena fe se refiere no sólo al comportamiento de las partes cuanto al sentido de la interpretación. Tiene que referirse al mantenimiento del equilibrio de las prestaciones y a la reciprocidad entre las partes. La buen fe, a más de criterio de interpretación, está presente en otros aspectos cuales son la conformidad de las mercaderías, la conservación de las mercaderías, la ejecución y formación del contrato, la imposibilidad de ejecución, la suspensión del contrato. En general preside y alienta la contratación.
La integración de las lagunas de la CV se resuelve en el artículo 7 2) de la misma. Dice que en tal caso se acudirá a los principios de la CV o con la ley aplicable según las disposiciones del derecho internacional privado. Calvo Caravaca11, enuncia tres cuestiones principales sobre los principios generales, su justificación, el precisar cuáles son y el momento en que han de aplicarse. La aplicación del derecho nacional que corresponda según las disposiciones del derecho internacional privado debe ser el último arbitrio para conservar el carácter internacional de la Convención. Es indudable que se ha de tener en cuenta las Convenciones de Viena sobre los tratados en la parte que no se oponga a la CV. La integración de la ley y también de los tratados considera que la misma constituye un fenómeno histórico que se produce atentas circunstancias determinadas y que cuando éstas se modifican radicalmente es necesario interpretarla de acuerdo a ellas, fenómeno denominado integración de la ley, y que tiene como basamento la consideración que el legislador tiene en mientes en su labor de expedir normas generales y obligatorias, esquemas o sistemas igualmente generales. Es una respuesta actual al cambio trascendente del entorno que, obviamente, ha de ser una respuesta excepcional, no fácil e inmediatista. Esta tesis es similar a la admisión del rebus sic stantibus de la Convención de Viena sobre los tratados12.
El artículo 8 de la CV se refiere a la interpretación de acuerdo a la conducta de las partes. El numeral 1 concierne a la intención de las partes. El numeral 2 ha de aplicarse en forma subsidiaria y dice que las declaraciones y otros actos de una parte deberán interpretarse conforme al sentido que les habría dado en igual situación una persona razonable de la misma condición que la otra parte. El numeral 3 señala que para determinar la intención de una parte o el sentido que habría dado una persona razonable deberán tenerse debidamente en cuenta todas las circunstancias pertinentes del caso, en particular las negociaciones, cuales quiera práctica que las partes hubieran establecido entre ellas, los usos y el comportamiento ulterior de las partes. Marzoratti, alrededor de estas reglas que no son de fácil inteligencia y comprensión, dentro del Ítem respectivo, al que denomina interpretación de la conducta de las partes, distingue entre una concepción subjetiva, la del numeral 1 que es la prioritaria, de difícil discernimiento y la objetiva de los numerales 2 y313.
El artículo 9 de la CV atiene a los usos que las partes hayan aceptado. El numeral 2 proyecta el tema a los usos del comercio internacional. Esto es muy importante, aunque se prevea que cabe pacto expreso en contrario, por cuanto unos son los usos interpartes, a los que es mejor designarles prácticas comerciales, que revelan conductas constantes de los contratantes frente a situaciones similares y otros son los usos de carácter general dominantes en el comercio los cuales conforman la lex mercatoria actual. Honnold integrante de la Comisión para el Derecho Mercantil Internacional de las Naciones Unidas, se refiere ampliamente al tema14.
5. El artículo 11 de la CV expresa que el contrato de compraventa internacional de mercaderías no requiere ser escrito para su perfeccionamiento ni para su prueba. Añade que podrá probarse por cualquier medio, inclusive con testigos. A su vez el artículo 13 señala que la expresión por escrito comprende el telegrama y el telex. No se refiere al comercio electrónico que se desarrolló con posterioridad y que indudablemente se encuentra sujeto a normas y tratamientos peculiares. En el orden mercantil, a diferencia de lo que ocurre en el civil, no es imprescindible la prueba instrumental de las obligaciones. Puede probárselas por medio de testigos. Así lo prevé el artículo 168 del Código de Comercio. Indudablemente se trata de un contrato consensual que se perfecciona por el simple consentimiento. Sin embargo, de acuerdo a los artículos 12 y 96 de la CV podría darse el caso de que un Estado, de acuerdo a su legislación interna exija que el contrato sea por escrito. Este no es el caso de Ecuador.
Bien podría suceder, que por acuerdo de las partes el contrato deba reducirse a escrito. Se trataría de una solemnidad opcional pero obligatoria para quienes así convienen, Según Adame Goddard, ello podría ocurrir también por una práctica de las partes, siendo pertinente al propósito el artículo 9 1) de la CV15. Este supuesto se daría al existir una relación contractual continua entre comprador y vendedor. El artículo 29 de la CV prevé que también la modificación y extinción del contrato sean consensuales, salvo acuerdo de que se lo haga por escrito
Al ser la compraventa internacional de mercaderías un contrato consensual, adquiere singular importancia definir en qué momento se forma el consentimiento. La CV dedica los artículos 14 a 24 a este tema que se desenvuelve bajo la rubrica Formación del contrato. El artículo 14 1) consigna que La propuesta de celebrar un contrato dirigida a una o varias personas constituirá oferta si es suficientemente precisa e indica la intención del oferente de quedar obligado en caso de aceptación. Una propuesta es suficientemente precisa si indica las mercaderías y, expresa o tácitamente señala la cantidad y el precio o prevé un medio para determinarlos. La propuesta puede provenir del vendedor o del comprador. Sobre la precisión Carlos Esplugues Mota16, recoge algunos casos:
- CNUDMI Caso No. 135 en el cual el Tribunal precisa la inexistencia de una oferta válida, y por lo tanto de un contrato válido, dado que en ningún momento vendedor y comprador llegaron a un acuerdo sobre una concreta calidad de vidrio para la fabricación de tubos de ensayo.
- CNUDMI Caso No. 139 en el cual se concretaba la naturaleza de las mercaderías, mas no se convino el precio diez días antes de comenzar el año nuevo.. El Tribunal consideró que las partes no habían perfeccionado ningún contrato.
- El caso de la sentencia expedida por el Tribunal Supremo Húngaro de 25 de septiembre de 1992 que declaró que tanto la oferta como la aceptación eran vagas y no precisaban directa o indirectamente el precio a pagar y, por lo tanto, no existía contrato válido. En el caso el fabricante de motores de aviación realizó dos ofertas sin especificar un precio exacto.
El numeral 2) del artículo 14 dice que, Toda propuesta no dirigida a una o varias personas determinadas será considerada como una simple invitación a hacer ofertas, a menos que la persona que haga la propuesta indique claramente lo contrario. Propuestas de este tenor son invitaciones que suelen tener como finalidad hacer publicidad. Son también denominadas ofertas al público. Adame Goddard señala que, según Eörsy, quién ofrece al público debe tener una responsabilidad por ello, de suerte que si rechaza una oferta, debe indemnizar los gastos y daños causados, aserto que no comparte Adame y que podría ser analizado dentro de las leyes de derecho interno que protegen a los consumidores17.
El artículo 15 de la CV dice que la oferta surtirá efecto cuando llegue al destinatario y que la oferta, aún cuando sea irrevocable, podrá ser retirada si su retiro llega al destinatario antes o al mismo tiempo que la oferta. La disposición supone la existencia de destinatarios particulares receptores de la oferta, la cual llega a conocimiento de ellos por cualquier modo eficaz y comprobable. Podía la oferta ser verbal o escrita, telefónica, por correo electrónico, por fax u otros. Tiene especial importancia establecer el momento que la oferta llega al destinatario. El artículo 24 de la CV cuándo se entiende que llega la oferta al destinatario. La norma es aplicable a otras situaciones como la declaración de aceptación. Su tenor es amplio y abarcativo de de todas las formas en que la oferta llegue al destinatario. La oferta podría estar sujeta a una condición suspensiva caso en el cual dicho momento quedaría pospuesto, sujeto al cumplimiento de tal condición. El artículo 143 del Código de Comercio prevé que el proponente u ofertante, se ha de entender, puede retractarse de la misma antes de la aceptación, a menos que se hubiese comprometido expresamente a esperar la contestación.
El artículo 16 de la CV atañe a la revocación de la oferta; el 15 al retiro de la misma. Estos fenómenos son de naturaleza y proyección diferentes. El retiro ocurre antes de que la oferta se haga efectiva en el caso de la revocación se deja sin valor un declaración de voluntad que con anterioridad ya había adquirido efectividad18. Los efectos de retirar la oferta y de revocarla sin distintos. El oferente que retira la oferta normalmente no incurre en responsabilidad. El que revoca la oferta si.
El artículo 16 de la CV se refiere a la revocación de la oferta y señala que cabe si llega al destinatario antes de que haya enviado la aceptación. La propia norma expresa que no procede la revocatoria si la oferta al señalar un plazo fijo para la aceptación u otro modo al efecto advierte que es irrevocable o si el destinatario podía razonablemente considerar que la oferta es irrevocable y ha actuado basándose en la oferta. La solución de la CV de que por lo general la oferta es revocable no es de fácil recibo por el hecho de que llegada la misma al destinatario y en el tiempo que media para que remita su aceptación puede ‘este incurrir en gastos justificados por una razonable expectativa de que la oferta es en firme. Es verdad que esa es prácticamente la solución del literal b) del número 2 del artículo 16 de la CV, mas, se ha de advertir que tal solución se la presenta como un caso de irrevocabilidad y no como una regla general, la que sigue siendo la revocabilidad de la oferta. El artículo 143 del Código Comercio parvamente dice: El proponente puede arrepentirse en el tiempo que medie entre el envío de la propuesta y la aceptación.
Juan Pablo Cárdenas Mejía en su estudio monográfico sobre la formación del contrato de compraventa internacional de mercaderías subraya que la solución del CV de que el principio general es el de la revocabilidad de la oferta obedece a que en esta parte se aceptó la posición de los países que pertenecen al common law19. La tesis de la revocabilidad de la oferta tiene sustento en que aún no se ha perfeccionado el contrato. Ello es discutible, pues, tal perfeccionamiento se suscita con la aceptación, y no con la consecuente notificación que es un hecho posterior. En el fondo, la CV permite como regla general la revocación o retracción de la oferta cuando el contrato se ha perfeccionado. Podrían derivarse de tal posición efectos dañosos al destinatario aceptante.
El artículo 17 de la CV contempla la extinción de la oferta cuanto el rechazo llegue al oferente, aunque la misma sea irrevocable. De su parte el artículo 18 numeral 2 señala que también se extingue la oferta cuando ya no puede ser aceptada por haber fenecido el plazo fijado por el proponente o por haber transcurrido un plazo razonable atendidas las circunstancias. También comporta rechazo la respuesta a una oferta que pretenda ser una aceptación y que contenga adiciones u otras modificaciones. La misma se reputa una contraoferta en los términos del artículo 19 1) de la CV. Igual efecto estatuye el artículo 146 del Código de Comercio respecto de la aceptación condicional. La oferta no se extingue aún cuando haya transcurrido el plazo para aceptarla en los casos que la aceptación tardía, por negligencia o voluntad del oferente, produce efectos de aceptación.20. El caso de la muerte del oferente o de su ulterior incapacidad antes de que se perfeccione el contrato, no se encuentra aludido por la Convención. La oferta es una declaración de voluntad y como tal produce efectos desde que se la profiere. De allí cabría deducir que tales hechos no dan asidero a la extinción de la oferta. El artículo 145 del Código de Comercio es enigmático. En la parte pertinente, dice que el contrato no se perfecciona si antes de darse la respuesta, se refiere a la aceptación, ocurra la retractación, muerte o incapacidad del proponente, se refiere al oferente, salvo indemnización de gastos, daños y perjuicios, los cuales se encuentran previstos en el artículo 144 para el caso de retractación intempestiva, mas no para el de muerte o incapacidad legal. Entre las cuestiones que regula la CV, según el artículo 4 se encuentra la formación del contrato. El tema aludido, por ello, no debe responderse con la legislación interna, pues, no existe disposición de reenvío al propósito. Hay que reconocer simple y llanamente que los casos de fallecimiento o de incapacidad superviniente no están regulados por la CV. El quid de la cuestión estriba en discernir la naturaleza de la oferta como declaración de voluntad y sus efectos antes de que se perfeccione el contrato. La extinción de la oferta comporta una verdadera caducidad y así la denominan algunos autores21. Singularmente esa es la situación que se deriva cuando la oferta, aunque fuere irrevocable se extingue cuando el rechazo llegue al proponente.
Los artículos 18 a 23 de la CV atañen a la aceptación y al perfeccionamiento del contrato de compraventa internacional de mercaderías. La aceptación puede ser expresa o tácita. El silencio no constituye aceptación salvo usos preexistentes interpartes lo cual ha de considerarse excepcional. Ha de tenerse presente que la aceptación es también, al igual que la oferta, una declaración de voluntad. Sobre el punto, F. de Castro, mencionado por Calvo Caravaca dice: el silencio puede adquirir valor significativo como verdadera declaración de voluntad sobre una base negocial o normativa, es decir, cuan expresa o tácitamente se le atribuya el significado de aceptación o cuando la vinculación por silencio resulte de una disposición legal, del uso o de la buena fe22. Podrían, además, los usos mercantiles exigir el rechazo de la oferta y dar a su omisión el significado de aceptación.
La aceptación tácita es una aceptación inferida de la conducta del aceptante. Si este último paga el precio o realiza actos que supongan la ejecución del contrato o preparación del mismo se entendería que existe aceptación tácita. No bastaría el simple hecho de hacer conocer que se ha recibido la oferta. Forner y otros aluden al caso de una empresa que no remitió ningún documento de aceptación, pero al no realizar ninguna manifestación en contrario consideró cerrado el acuerdo al recibir la carta de crédito documentario confirmada por el banco local, por el importe del pedido23
La aceptación de la oferta surte efecto cuando llegue a conocimiento del proponente en forma tempestiva, es decir dentro de plazo si se hubiere fijado uno al propósito. La aceptación de una oferta verbal ha de ser inmediata De no fijarse plazo, la aceptación debe llegar a conocimiento del oferente en uno que se considere razonable. Los numerales 1) y 2) del artículo 20 de la CV señalan la forma como comienza a correr el plazo cuando se trate de cartas o telegramas y el hecho de que si bien no se computa el plazo durante los días feriados, si éste concluye en un día como esos, el plazo se prorrogará hasta el primer día laborable siguiente. Respecto de la aceptación por teléfono, telex u otros medios el plazo fijado por el proponente comenzará a correr desde el momento que la oferta llegue al destinatario. Igual tratamiento habría que dar al comercio electrónico. Si la aceptación se otorga ejecutando actos conducentes al efecto, deberán producirse tempestivamente.
El artículo 22 de la CV dispone que la aceptación pueda ser retirada, si su retiro llega al oferente antes de que la aceptación haya surtido efecto o en ese momento. Se trataría de una verdadera retractación, similar a la que prevé el artículo 15 para la oferta. Todas las cuestiones sobre el retiro de la oferta son aplicables al retiro de la aceptación. Así lo explicita Honnold24.
El artículo 19 de la CV atiene a la aceptación que innova los términos de la oferta. El numeral 1) señala que la aceptación que contenga adiciones, limitaciones u otras modificaciones se considerará como rechazo de la oferta y constituirá una contraoferta. El numeral 2) matiza y diferencia entre elementos de la aceptación que no alteren sustancialmente la oferta y aquéllos que si la alteren. En el primer caso existe una aceptación de la oferta a menos que el proponente objete prontamente la discrepancia, pues, si no muestra disconformidad el contrato se perfecciona con las adiciones del aceptante. El numeral 3) afronta un punto decisorio, cual es, definir qué se ha de entender por elementos que alteran sustancialmente la oferta. Al efecto tiene por tales el precio, el pago, la calidad y la cantidad de las mercaderías, el lugar y fecha de la entrega, el grado de responsabilidad o la solución de controversias.
Es cierto que la enunciación del numeral 3) indicado no contiene una enumeración exhaustiva de lo que se ha tener como elementos sustanciales. Sobre esta cuestión Adame Goddard manifiesta, que también se puede tener como elementos sustanciales el acuerdo de que toda modificación del contrato ha de obrar por escrito, privándose de valor a las tratativas y negociaciones verbales. Igualmente lo relativo al Derecho que ha de aplicarse al contrato25.
Aunque el principio es que la aceptación ha de ser oportuna, la tardía puede producir efectos, el artículo 21 1) de la CV señala que esta última surtirá efectos si el oferente, sin demora, informa de ello al destinatario o le envía una comunicación en tal sentido. Esta norma comporte un tratamiento beneficios o para el aceptante. Sin embargo, se podría subrayar que la CV no especifica qué se ha de entender sin demora y ello puede dar lugar a que el aceptante, en un momento determinado, impensado para él, reciba la aceptación, cuando ya haya resuelto emprender en otros negocios. El resultado final de todo ello sería que no se llegaría a concluir la operación. En suma, quedaría en el criterio del aceptante, considerar si se explicitado por el oferente, sin demora, el asentimiento de su aceptación tardía. El numeral 2) atiene a circunstancias en las cuales la aceptación tardía habría podido considerarse tempestiva. Su texto no se encuentra exento de complejidad. Dice: Si la carta u otra comunicación por escrito que contenga una aceptación tardía indica que ha sido enviada en circunstancias tales que si su transmisión hubiera sido normal habría llegado al oferente en el plazo debido, la aceptación tardía surtirá efecto como aceptación a menos que sin demora, el oferente informe verbalmente al destinatario de que su oferta ha sido caducada o le envía una comunicación en tal sentido. En el futurible descrito lo sustancial es que, salvo expresión en contrario por el oferente, la aceptación tardía surte efecto. En tal caso tampoco de señala el alcance la expresión sin demora. Es otro caso en el cual el silencio produce efectos jurídicos.
El artículo 23 de la CV expresa llanamente que el contrato se perfecciona en el momento de surtir efecto la aceptación de la oferta. Honnold acota que más importante que precisar el momento de la perfección del contrato es señalar las condiciones existentes al momento de su perfeccionamiento. Así el artículo 42 1) respecto de la entrega de las mercaderías; el 55 respecto del precio; el 68 respecto del riesgo; el 74 sobre indemnización de daños y perjuicios; el 79 1) respecto de la exoneración de responsabilidad. Sobre el momento de la perfección alude al artículo 68 que prevé que el riesgo de las mercaderías en tránsito se transmitirá al comprador el momento de la celebración del contrato26. La aceptación surte efecto cuando llega al destinatario proponente u oferente. La CV ha optado el criterio de la teoría de la recepción de la aceptación, antes que la de la emisión, propia del common law. Existe la excepción del artículo 18 3 antes referida. De la mano del perfeccionamiento del contrato van los aspectos formales y la prueba referidos en los artículos 11 y 13.
La CV no se pronuncia sobe el lugar en que se entiende celebrado el contrato entre ausentes, tema de importancia porque incide preponderantemente en el discernimiento del Derecho aplicable. A esos extremos se refiere Medina de Lemus quién sustenta que normalmente ese lugar es el de la llegada de la aceptación al oferente27.
6. El artículo 29 de la CV establece normas sobre la modificación y resciliación del contrato. Es posible por el mero acuerdo de las partes. Debe hacérselo por escrito si así se ha convenido. Los actos de una parte le vinculan y explican las actuaciones de la otra parte. Se entiende por resciliación el acuerdo de las partes para dejar sin efecto el contrato. Honnold trae un ejemplo práctico:
Un contrato por escrito exigía al vendedor la fabricación de 10.000 unidades de un producto de acuerdo con las especificaciones que le proporcionó el comprador y fijadas en el contrato. El contrato establecía: “Este contrato únicamente puede ser modificado por un escrito firmado por las partes”, Antes de que el vendedor comenzara la producción, las partes acordaron por teléfono un cambio en las especificaciones. El vendedor produjo 2.000 unidades de acuerdo con las nuevas especificaciones; el comprador se negó a aceptar esas unidades basándose en que no cumplían las especificaciones del contrato escrito28.
Otro caso lo trae Esplugues Mota, del cual se infiere que el cambio de precio ha de ser expresamente concertado. Dice:
Es perfectamente factible al amparo del artículo 29 de la Convención de Viena, siempre que exista un acuerdo al respecto de las partes, no pudiendo resultar, como ocurre en este caso del ambiente general de una reunión. (CNUDMI Caso 153)29.
Conceptualmente se ha de distinguir entre la interpretación de la CV y la interpretación de los contratos de compraventa internacional de mercaderías por ella regidos. De ahí, que sin perjuicio de lo dicho en Ítem 4 es dable profundizar en la interpretación de los contratos.
Lo que realmente se procura es interpretar la voluntad de las partes. El artículo 8 de la CV es pertinente al tema. El numeral 1) señala que las declaraciones y otros actos de una parte deberán interpretarse conforme a su intención cuando la otra parte haya conocido o no haya podido ignorar cual era su intención. El numeral 2) se aplica cuando no es posible aplicar el precepto anterior y dice que tales actos y declaraciones se han de interpretar conforme al sentido que les habría dado en igual situación una persona razonable de la misma condición que la otra parte. El numeral 3) para la debida aplicación de los numerales precedentes dice se acudirá a las circunstancias pertinente a las negociaciones previas al contrato, a las prácticas interpartes, a los usos y al comportamiento ulterior de ellas.
El criterio del numeral 1) es de índole subjetiva. Se trata de penetrar en la intención de una parte, mas, tal subjetividad queda matizada cuando se añade que debe ser conocida por la otra parte, o al menos, que no la haya podido ignorar. Según Honnold, el criterio preponderante es el del numeral 2) al que califica de objetivo por cuanto se prevé acudir a lo que debería entender una parte razonable la cual obviamente no se encuentra inmersa en el contrato de que se trate. El autor menciona el caso Peerless ocurrido bajo el régimen del common law que grafica una situación similar a la del numeral 1). En tal caso se suscita desconocimiento de la fecha de la llegada de la mercadería de parte de vendedor y comprador por cuanto en el puerto de embarque existían dos naves con el nombre de Peerless, en razón de lo cual el tribunal resolvió que no se había legado a perfeccionar el contrato. Visto ese caso Honnold, formula tres ejemplos que sirven para comprender mejor el alcance del numeral 1) aludido30.
Para la mejor inteligencia de un contrato, singularmente en caso de duda sobre la verdadera intención de las partes, tienen valor las negociaciones previas según el numeral 3). Entre estas se encuentran los usos particulares observados por los contratantes, los cuales podrían estar sujetos a comprobación, los acuerdos de caballeros, los acuerdos marco, las cartas de intención, documentos conocidos como soft law, que sin ostentar la obligatoriedad de las leyes, no por ello carecen de todo efecto jurídico. Respecto de las cartas de intención, no reguladas por la CV, Medina de Lemus distingue cuatro clases: las que deben considerarse contratos definitivos porque contienen todos los elementos esenciales de la compraventa; las que contienen una gradación del contrato en etapas manifestando una intención inicial sin compromiso; las que contienen cláusulas que exoneran de responsabilidad, o simplemente manifiestan sujeto a estipulación ulterior; las que contienen compromisos en firme sobre ciertos aspectos particulares como la exclusividad, plazos de negociación, reembolso del coste de los estudios previos e incluso el costo de la etapa de negociación. Además se refiere a la promesa de celebrar contrato y a los casos en que se pacten condiciones suspensivas o resolutorias31.
Visto en su globalidad el artículo de la CV, es prudente afirmar que el criterio prevaleciente de interpretación es el subjetivo del numeral 1), pero que el más frecuente es el moderadamente objetivo del numeral 2), el que contiene un baremo de difícil discernimiento cuando confía la interpretación al sentido de una persona razonable. Calvo Caravaca señala que tal criterio es utilizado en otros preceptos de la CV. Así el 18 2) sobre la aceptación de la oferta; el 33 c) sobre la entrega de las mercaderías; el 38 1) sobre el examen de las mercaderías; el 39 1) sobre la pérdida del derecho de invocar la inconformidad de las mercaderías; el 43 1) sobre la pérdida del derecho de hacer conocer las pretensiones de terceros sobre las mercaderías; el 47 1) sobre plazo suplementario concedido al vendedor para que cumpla sus obligaciones; el 49 2) a) sobre la pérdida del derecho del comprador a declarar resuelto el contrato si no lo hace en una plazo razonable; el 63 1) sobre el plazo suplementario concedido al comprador para que cumpla sus obligaciones; el 64 2) b) sobre la pérdida del derecho del vendedor que aún habiéndose pagado el precio a declarar resuelto el contrato si no lo hace en un plazo razonable; el 65 1) sobre la obligación del comprador de efectuar las especificaciones de las mercaderías; el 72 2) sobre la notificación respecto de la posible resolución del contrato; el 73 2) sobre la resolución del contrato por entregas; 75 sobre la operación de reemplazo y sobre daños y perjuicios. En todos los casos, excepto en el del 8 2) la razonabilidad es criterio con el que han de proceder las partes y no atributo de un tercero32.
Para solucionar de mejor manera las dubitaciones sobre la razonabilidad pueden servir los principios de la buena fe en el comercio internacional33 aplicables al la CV y a los contratos que regula y otros como la lealtad negocial, el denominado in favor negotii, que beneficia la interpretación que facilita el negocio acordado. Son pertinentes a la interpretación de los contratos internacionales y entre ellos al de compraventa de mercaderías los principios de la UNIDROIT, tales como de libertad de contratación, la aplicación de usos y costumbres que prevalecerían, salvas excepciones sobre los principios, el indicado favor negotii que propugna mantener la validez del contrato no obstante los defectos que se puedan presentar en su formación o cumplimiento, la buena fe y lealtad negocial, la protección del contrato contra la injusticia singularmente para evitar cláusulas que limiten o excluyan la responsabilidad por incumplimiento, que contemplen que el pago estipulado por incumplimiento fuere notoriamente excesivo, que exista una ventaja excesiva en beneficio de una de las partes, que incluya estipulaciones sorpresivas incluidas en cláusulas estándar34.
7. La CV contiene numerosas disposiciones sobre las obligaciones del vendedor y del comprador. El artículo 30 dice que el vendedor está obligado principalmente a tres cosas: entregar las mercaderías, transmitir la propiedad y entregar cualesquiera documentos relacionados con ella en las condiciones establecidas en el contrato y en la CV.

7.1. Las modalidades de entrega de acuerdo a los INCOTERMS son EXW o en fábrica, en donde recoge las mercaderías el comprador quién de su cuenta de contratar y pagar el transporte y el seguro; FCA o en franco transportista, el vendedor entrega las mercaderías al transportista designado por el comprador, debiendo asumir los gastos de carga y descarga hasta que las mercaderías estén en manos del comprador; FAS o franco al costado del buque, el vendedor entrega las mercaderías poniéndolas al costado del buque, sobre el muelle o en barcazas en el puerto convenido, debiendo avisar al comprador cuando hizo la entrega y proporcionarle los documentos de la misma; FOB o franco a bordo, el vendedor debe realizar la entrega a bordo de un buque en el puerto convenido, asume los gastosa de carga y los derechos correspondientes, así como efectuar los trámites y dar aviso al comprador; CFR o costo y flete, el vendedor entrega la mercancía a bordo de un buque que deberá conducirla al puerto de destino, comprometiéndose a pagar los gastos previos y necesarios para la entrega, efectuar los trámites de exportación pagar los derechos correspondientes así como los de transporte hasta el puerto de destino, de tal modo que el comprador, previo aviso, pueda disponer de la carta de porte que le permita negociar las mercaderías; CIF o costo, seguro y flete, similar al CFR con la sola variante de que el vendedor debe contratar y pagar el seguro de las mercaderías, siendo un sistema muy utilizado; DAF o entrega en frontera, el vendedor queda obligado a entregar la mercadería en un lugar de la frontera previa al país del comprador, por que debe hacerse cargo de los gastos de transporte hasta el lugar de entrega, así como de asumir los riesgos, hacer los trámites y pagar los derechos de exportación; DES o entrega sobre buque, el vendedor entrega la mercadería al bordo del buque en el puerto de destino corre con los riesgos y gastos, inclusive flete, asume los trámites y pago de derechos; DEQ o entrega en muelle, similar al anterior con la diferencia que al entregar en el muelle, el vendedor se hace cargo de los gastos de descarga, pudiendo convenirse en que no satisfaga los derechos de importación con la expresión duty unpaid; DDU o entregada derechos no pagados, el vendedor entrega las mercancías en un lugar del país de importación, pero los trámites y derechos corren a cargo del comprador; DDP o entregada derechos pagados, el vendedor entrega en un lugar convenido en el país de importación, y asume todos los gastos y riesgos hasta ese momento, así como la responsabilidad de despachar las mercancía para la exportación e importación y pagar los derechos correspondientes. Es importante distinguir si la entrega es directa al comprador o indirecta al transportista35. La CV también diferencia entre contrato que implique el transporte, artículos 31 a) y 67 y el que no lo implica artículo 31 b) y c) y 68.
Respecto de la entrega de las mercaderías que constituye la puesta de las mismas a disposición del comprador existen varios puntos a evacuar. El lugar de la entrega es que de acuerdo al principio de la autonomía de la voluntad se convenga. Puede incluir o no el transporte así como el seguro. Los INCOTERMS indicados precisan las varias modalidades de entrega en las que se contempla el transporte y el seguro. Tema adicional pero no por ello sin importancia es la identificación de las mercaderías. Si estas no llevan señales, debe el vendedor remitir al comprador un listado con las especificaciones.
El momento de la entrega es otro punto de importancia. Debe realizarse en la fecha fijada directa o indirectamente en el contrato. Puede tratarse de una fecha fija o de un plazo dentro del cual se realice la entrega. La sentencia de 24 de abril de 1990, del Amstgericht I Holstein, hiere el punto del momento de la entrega:
En este caso se trataba de un contrato celebrado entre un propietario alemán de una tienda de modas y un fabricante de prendas de vestir italiano para la adquisición de determinadas prendas. El contrato se refería en forma específica a “moda de otoño” y concretaba entregas en Julio, Agosto y Septiembre. El 26 de Septiembre el vendedor intentó una primera entrega que fue rechazada por el comprador quién el 2 de septiembre -debe ser octubre- devolvió la factura afirmando que había expirado el plazo de entrega. El Tribunal reconoció al vendedor el derecho a recibir todo el precio pactado por la venta, dado que la entrega se intentó dentro del plazo fijado para la misma, incluso aún aceptando la afirmación del comprador en el sentido de que en cada uno de los tres meses señalado debía haberse entregado un tercio de las mercaderías, el comprador no había anulado de forma efectiva el contrato al negarse a aceptar las mercaderías sin haber fijado un plazo adicional en los casos anteriores de falta de entrega36.
Cuando no se haya fijado plazo la entrega debe hacerse en uno que sea razonable. Tal condición dependerá de factores tales como la naturaleza de la mercadería, si se la debe fabricar o si ya lo está. La entrega anticipada es un prepago que puede ser o no aceptada por el adquirente de las mercaderías. En general, en el fuero mercantil, el prepago, inclusive el de intereses para el caso de mutuo o préstamo de consumo, no obliga al acreedor de la obligación.
7.2. Las mercaderías entregadas deben guardar conformidad con lo acordado en los órdenes cuantitativo, cualitativo y jurídico. La entrega de una cantidad mayor queda a la aceptación del comprador, quién en caso de aceptarla debe incrementar el precio. Deben, además corresponder a la calidad y tipo pactado y envasadas y embaladas en la forma prefijada. Si no hay concierto previo, la CV señala criterios para solucionar la situación. Sí que las mercaderías sean aptas para los usos que ordinariamente se destinen; sean aptas al propósito indicado cuando el vendedor al momento de la celebración del contrato lo explicita; que posean las cualidades de la muestra o modelo presentado por el vendedor; que se encuentren embaladas o envasadas en la forma que es habitual. La conformidad jurídica concierne a que las mercaderías se encuentren libres de embarazos y pretensiones de terceros, cuestiones que pueden tener relación con temas de propiedad intelectual.
El comprador ha de examinar o ha de hacer examinar las mercaderías en el plazo más breve posible para, de ser el caso, mostrar su conformidad. El vendedor responde en forma genérica de acuerdo al contrato por la falta de conformidad que exista al momento de la transmisión del riesgo aunque la falta se descubra posteriormente. También responde el vendedor pese a que se haya transmitido el riesgo cuando exista incumplimiento de sus obligaciones. El vendedor no responde por la falta de conformidad cuando el comprador conociera o hubiera podido conocer el estado de la mercadería. Igual ocurre cuando al momento de la celebración del contrato el comprador conociera o hubiera podido conocer cuales quiera derechos o pretensiones de terceros basados en la propiedad industrial u otros referentes a la propiedad intelectual. Así lo previenen los artículos 36 numeral 1 y 2, 35 numeral 2 y 3 y 42 numeral 2 de la CV.
El laudo de 1993 se plantea la cuestión de determinar la parte a la que corresponde establecer la falta de conformidad, cuestión ésta no tratada en el Convenio. En este caso se había elegido el Derecho francés como Derecho aplicable al contrato lo que había llevado directamente a la aplicación del Convenio de Viena de 1980. La solución del Tribunal arbitral fue aplicar el Derecho civil francés y los principios generales del comercio internacional, entendiendo de acuerdo a los mismos, que
  1   2   3   4

Añadir el documento a tu blog o sitio web

similar:

El contrato de compraventa internacional de mercaderías en el regimen de la iconContrato de compraventa internacional

El contrato de compraventa internacional de mercaderías en el regimen de la iconContrato de promesa de compraventa de vivienda urbana con Régimen de Propiedad Horizontal

El contrato de compraventa internacional de mercaderías en el regimen de la iconCompraventa. Elementos personales, reales y formales: prohibiciones....

El contrato de compraventa internacional de mercaderías en el regimen de la iconContrato de compraventa mercantil

El contrato de compraventa internacional de mercaderías en el regimen de la iconContrato privado de compraventa

El contrato de compraventa internacional de mercaderías en el regimen de la iconContrato de compraventa de vivienda

El contrato de compraventa internacional de mercaderías en el regimen de la iconContrato de compraventa de vivienda

El contrato de compraventa internacional de mercaderías en el regimen de la iconContrato de compraventa de vivienda y anejos

El contrato de compraventa internacional de mercaderías en el regimen de la iconContrato de compraventa a plazos de bien inmueble

El contrato de compraventa internacional de mercaderías en el regimen de la iconContrato de compraventa a plazos de bien inmueble






© 2015
contactos
ley.exam-10.com