El ser humano y los seres vivos en general gozan de percibir aromas, escuchar sonidos, sentir texturas, observar formas y colores, sentir diversos sabores, y






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fecha de publicación28.09.2015
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LOS CINCO SENTIDOS
El ser humano y los seres vivos en general gozan de percibir aromas, escuchar sonidos, sentir texturas, observar formas y colores, sentir diversos sabores, y todo esto gracias a los cinco sentidos. Los cuales debidamente coordinados por cerebro y el sistema nervioso nos brindan el placer de conocer la naturaleza. Los cincos sentidos están conformados por el sentido de la vista, sentido del tacto, sentido del oído, sentido del olfato y el sentido del gusto.


Sentido de la vista

Para que exista la visión es necesario un proceso consistente en la formación en la retina de una imagen virtual y la conducción de los impulsos nerviosos resultantes a las áreas visuales de la corteza cerebral. La vista es uno de los sentidos más maravillosos que poseemos.

La vista nos permite captar las formas, colores, luces y tamaños de todo lo que nos rodea.

El principal estímulo de la vista es la luz y el campo receptor es la retina. La luz pasa a través de:

  • La córnea y el humor acuoso (primera refracción)

  • La pupila, el cristalino (segunda refracción)

  • Humor vítreo, retina (tercera refracción)

Descripción:

  • La córnea es, una estructura transparente y constituye el elemento refractivo principal del ojo.

  • El humor acuoso es, un líquido claro que ocupa el espacio entre la córnea y el cristalino.

  • La pupila es, la abertura dilatable y contráctil en el centro del iris por la que pasan los rayos luminosos.

  • El cristalino es, un cuerpo lenticular, transparente, situado entre el humor acuoso y el cuerpo vítreo.

  • Humor vítreo es, la sustancia que llena la cámara posterior del ojo, detrás del cristalino.

  • La retina es, la membrana más interna de las tres que forman el globo ocular.

El globo ocular está protegido dentro de la órbita y solamente está expuesta la sexta parte. La parte expuesta está protegida por los párpados. Las glándulas lacrimales producen lágrimas para limpiar, facilitar el deslizamiento de los párpados y humectar a las células de la conjuntiva.

El ojo debe realizar dos ajustes uno para la intensidad de la luz y otro para la distancia.

  • El iris (es la parte pigmentada o color del ojo) puede abrirse o encogerse cuando hay poca luz o cerrarse cuando hay demasiada luz, que consta de fibras musculares radiales y circulares.

  • La distancia la determina el cristalino, aumentando la curvatura de su cara anterior para la visión cercana y aplanándola para la visión lejana.

En concreto, la luz entra a través de la córnea, después, el rayo luminoso encuentra el iris, y a través de la pupila el rayo luminoso pasa al cristalino, después del cristalino, la luz atraviesa una masa gelatinosa clara, el humor vítreo, por último, el rayo de luz llega a la retina. Las impresiones obtenidas por las células sensoriales de la retina son conducidas por el nervio óptico y posteriormente a la vía óptica, al centro visual del cerebro, donde la imagen toma forma y la percibimos.

En la formación de la imagen intervienen cuatro procesos: Refracción, por el que los rayos luminosos convergen en la retina del ojo; Acomodación, que facilita la formación de la imagen; Contracción y dilatación del iris, en función de la luminosidad existente; y Convergencia de ambos ojos sobre el objeto observado. Los impulsos se transmiten por el nervio óptico de cada ojo hasta el área visual cerebral en el lóbulo occipital.



Sentido del gusto

Los receptores del gusto residen en los pliegues de las membranas de las células gustativas. Al contactar las sustancias se produce un cambio en el potencial eléctrico y una generación de impulsos que se transmiten por las fibras nerviosas del gusto hasta el cerebro.

¿Cómo funciona el sentido del gusto?


Para distinguir los sabores utilizamos el sentido del gusto, sin embargo, el sentido del olfato está estrechamente ligado al proceso de identificación de sabores. El centro del gusto y del olfato combinan su labor para identificar qué alimento tenemos en la lengua.

La textura rugosa de la lengua se debe a un promedio de 10,000 papilas gustativas encargadas de identificar los 4 sabores básicos: dulce, salado, agrio y amargo, y un quinto sabor más llamado “umami” (sabor producido por el glutamato). Las papilas gustativas en la punta de la lengua detectan el sabor dulce, las de los lados, lo salado y ácido, y las de la parte de atrás, lo amargo.

Para mostrarte que el sentido del gusto y del olfato trabajan juntos, te ponemos como ejemplo la siguiente situación: cuando tienes congestionada la nariz por una gripa o un resfriado, los alimentos te saben insípidos o raros. Además de distinguir los sabores, la lengua, tiene la capacidad de identificar si el alimento está frío o caliente, y si es un alimento duro o suave.

Todas éstas señales son enviadas al cerebro, el cual interpreta cada una de ellas, permitiéndonos disfrutar de mil sabores agradables o en su caso, protegerte al avisarnos que el alimento que estamos probando está en mal estado.

El gusto consiste en registrar el sabor e identificar determinadas sustancias solubles en la saliva por medio de algunas de sus cualidades químicas. Aunque constituye el más débil de los sentidos, está unido al olfato, que completa su función. Esto, porque el olor de los alimentos que ingerimos asciende por la bifurcación aerodigestiva hacia la mucosa olfativa, y así se da el extraño fenómeno, que consiste en que probamos los alimentos primero por la nariz. Una demostración de esto, es lo que nos pasa cuando tenemos la nariz tapada a causa de un catarro: al comer encontramos todo insípido, sin sabor.

Este sentido, además, es un poderoso auxiliar de la digestión, ya que sabemos que las sensaciones agradables del gusto estimulan la secreción de la saliva y los jugos gástricos.

Los órganos del Gusto, que tienen por misión el percibir y enviar al cerebro el sabor de las cosas que introducimos en la boca, se encuentran en los Bulbos o botones gustativos, localizados en la Lengua. Es ésta un órgano musculoso fijo por la base al suelo de la boca y con la punta libre, de forma que puede realizar toda clase de movimientos. La superficie de la lengua está cubierta por una mucosa que tiene una serie de salientes denominados Papilas Linguales que son de diferentes formas, las bases de estás papilas tienen numerosas terminaciones nerviosas. Cuando una sustancia penetra en la boca es disuelta por la saliva produciendo una corriente nerviosa que nos produce la sensación del gusto, la cual es transmitida al cerebro a través de los nervios correspondientes. La lengua tiene otras utilidades como es ayudar en la masticación e ingestión de los alimentos, y sobretodo en la articulación de las palabras cuando hablamos (las consonantes principalmente).

Los órganos que componen el sentido del gusto son:

Boca, orificio presente en la mayoría de los animales, a través del cual se ingiere el alimento y se emiten sonidos para comunicarse. La boca está formada por dos cavidades: la cavidad bucal, entre los labios y mejillas y el frontal de los dientes, y la cavidad oral, entre la parte interior de los dientes y la faringe. Las glándulas salivares parótidas vierten en la cavidad bucal y las demás glándulas salivares en la cavidad oral. El paladar de la cavidad oral es de hueso, es duro en la parte frontal y fibroso y más blando en la parte posterior. El cielo de la boca termina por detrás, a la altura de la faringe, en varios pliegues sueltos y membranosos

Glándulas salivares, glándulas que segregan saliva. La saliva es un líquido ligeramente alcalino que humedece la boca, ablanda la comida y contribuye a realizar la digestión. Las glándulas submaxilares son las más grandes, están localizadas debajo de la mandíbula inferior y desembocan en el interior de la cavidad bucal; las glándulas sublinguales se encuentran debajo de la lengua, y las parótidas están colocadas frente a cada oído. Las glándulas bucales también segregan saliva y están en las mejillas, cerca de la parte frontal de la boca.

La saliva de la glándula parótida contiene enzimas llamadas amilasas, una de las cuales, conocida como ptialina, participa en la digestión de los hidratos de carbono.

Las glándulas salivares de los seres humanos, en especial la parótida, se ven afectadas por una enfermedad infecciosa específica, las llamadas paperas.

Lengua (anatomía), órgano musculoso de la boca, asiento principal del gusto y parte importante en la fonación y en la masticación y deglución de los alimentos. La lengua está cubierta por una membrana mucosa, y se extiende desde el hueso hioides en la parte posterior de la boca hacia los labios. La cara superior, los lados y la parte anterior de la cara inferior son libres. El resto está unido a la cavidad bucal. Los músculos extrínsecos fijan la lengua a distintos puntos externos y los músculos intrínsecos, que discurren de forma vertical, transversal y longitudinal, permiten muchos y diversos movimientos.



Sentido del tacto

El tacto proporciona sensaciones táctiles, de presión, térmicas y dolorosas, mediante estimulación de receptores nerviosos específicos, repartidos por toda la superficie cutánea.

La piel es el órgano más grande de nuestro organismo y el órgano de mayor sensibilidad táctil.

El sentido del tacto no solamente se encuentra en las manos, está presente en toda la piel que cubre nuestro cuerpo. Este sentido es tan extenso y complejo que el organismo cuenta con cuatro millones de receptores para percibir el dolor, 500 mil para sentir la presión, 150 mil para la percepción del frío y 16 mil para el calor.

El sentido del tacto nos permite apreciar las sensaciones externas de frío, calor, presión, textura, vibración, cosquilleo, así como el peso que sostenemos, la fuerza que nuestros músculos ejercen, etc. Desde la vida intrauterina el feto es capaz de responder a estímulos táctiles como chuparse el dedo.

El sentido del tacto es sumamente importante para todo ser humano. El sentido del tacto nos permite disfrutar de una caricia, los cálidos rayos del sol, el fresco viento, y un sin fin de sensaciones agradables. Y nos protege contra sensaciones que nos pueden causar daño o dolor, denominados nociceptores.

El sentido del tacto es tan sensible que, aún teniendo los ojos cerrados, podemos identificar objetos, texturas, temperaturas, etc. Las sensaciones son percibidas por medio de receptores, que son los encargados de enviar la señal al cerebro y se encuentran alrededor de todo nuestro cuerpo, distribuidos entre las diferentes capas de la piel.

Los receptores cutáneos se llaman corpúsculos (Meissner, Ruffini, Paccini, y bulbos terminales de Krause, los cuales tienen diferentes funciones:

Los corpúsculos de Meissner, nos permiten identificar la forma y tamaño de los objetos, así como diferenciar lo suave de lo áspero.

Los corpúsculos de Pacini son los que determinan el grado de presión que sentimos; nos permiten darnos cuenta de la consistencia y peso de los objetos y saber si son duros o blandos. En algunos casos, el peso se mide de acuerdo al esfuerzo que nos causa levantar un objeto. Por eso se dice que el peso se siente por el “sentido muscular”.

Los corpúsculos de Ruffini perciben los cambios de temperatura relacionados con el calor –nuestra temperatura normal oscila entre los 36 y los 37 grados– . Especialmente sensible a estas variaciones es la superficie o cara dorsal de las manos.

Los corpúsculos de Krause son los encargados de registrar la sensación de frío, que se produce cuando entramos en contacto con un cuerpo o un espacio que está a menor temperatura que nuestro cuerpo.

Las distintas impresiones del tacto son transmitidas por los diferentes receptores a la corteza cerebral, específicamente a la zona ubicada detrás de la cisura de Rolando.

El pelo y las uñas también forman parte de la piel. El pelo no tiene terminaciones nerviosas, y no transmiten impresiones al cerebro. Cuando nos cortamos el pelo o la uñas porque están muy largas, no se siente el dolor. No obstante, las uñas y el pelo nos protegen el cuerpo.



El sentido del olfato

Para que las células del olfato se estimulen, es preciso que el olor penetre en la ventana nasal, que atraviese el moco hacia las células olfatorias y las células lipídicas. Luego a través del nervio del olfato llegan al cerebro, encargado de elaborar la respuesta adecuada.

¡Huele a vainilla!, detrás de esta maravillosa sensación, hay un complejo sistema que nos permite percibir toda clase de olores y poder clasificarlos como agradables o desagradables. Los mensajes olfativos influyen de forma importante en el desarrollo de determinados sentimientos y reacciones físicas.

Detrás de los agujeros de la nariz se encuentra el epitelio olfativo, el cual está formado por un grupo de células nerviosas cubiertas de unos finísimos pelitos, llamados cilios, y a su vez los cilios están cubiertos por unos receptores sensibles a las moléculas del olor. Existen por lo menos 20 diferentes tipos de receptores y cada uno tiene la capacidad de sentir una determinada clase de moléculas de olor.

Cuando percibimos un olor, automáticamente se estimulan los cilios, que empiezan un proceso de señales nerviosas, estás señales llegan al nervio olfativo y éste transmite las señales al bulbo olfativo. El cerebro es el encargado de identificar qué clase de olor estamos percibiendo, a través del proceso anterior.

Las neuronas de la región olfatoria son neuronas sensitivas primarias y forman parte de las neuronas cerebrales.

Como hemos visto el proceso es complicado y sorprendente, ya que toda la acción se realiza en fracciones de segundo. El sentido del olfato es capaz de desencadenar en nuestro organismo reacciones como: abrir el apetito, eliminar el apetito, recuerdos de ciertos momentos o personas especiales, reacciones físicas y muchas más.



Sentido del oído

El oído colabora en los procesos de audición y del equilibrio. Las ondas sonoras que llegan al pabellón auditivo son conducidas hasta la membrana del tímpano, con la que chocan y la hacen vibrar. Estas ondas se transmiten entonces por toda la cadena de huesecillos hasta la ventana oval, que sobresale hacia el oído interno.

Luego, a través de la perifilina, el estímulo se transmite a la endolinfa, al órgano de Corti y a la membrana basilar. Las células ciliadas conducen el impulso hasta el área auditiva en el lóbulo temporal del cerebro.

¿Como funciona el sentido del oído?

El escuchar la voz, la música y los sonidos de todo tipo, nos ayuda a relacionarnos con nuestros semejantes y a desarrollar la palabra  y el habla. Gran parte de la comprensión del universo físico, biológico y social se obtiene por medio de la audición. Los sonidos informan continuamente acerca de las actividades del ambiente, aún de zonas fuera del alcance visual y aún durante el sueño.

El oído está formado por tres secciones: el oído externo, el oído medio y el oído interno.

Estas partes trabajan juntas, para poder oír y procesar sonidos las 24 horas del día.

El primer paso del proceso auditivo es la captación de un sonido, éste es procesado y transducido (transformación de un tipo de señal en otro distinto) y se llevan a cabo en oído, propiamente dicho, pero la interpretación de los sonidos, se lleva a cabo en el cerebro y este proceso te permite identificar si el sonido es la voz de tu hijo, el ladrido de un perro, un instrumento musical, etc.

En la actividad eléctrica del sistema auditivo, encontraremos que todos sus elementos están constantemente activos, y que las neuronas de la vía auditiva descargan potenciales eléctricos, haya o no algún estímulo sonoro.

¿Qué partes de nuestro organismo intervienen?

El oído externo, formado por la oreja y el conducto auditivo externo, juega un papel determinante en los rangos de frecuencias audibles y en la detección de la fuente de un sonido. En algunos animales, como el búho, las orejas juegan un papel primordial en su capacidad para detectar su posición en relación con un animal que se mueve.

El oído medio está formado por una cámara de resonancia y un conjunto de huesecillos que acoplan el tímpano con la ventana oval. La función del oído interno es transformar las vibraciones que el sonido produce en el tímpano en desplazamientos del líquido que llena el oído interno.

El oído interno es donde se ubica propiamente el órgano de la audición; está formado por la cóclea, que es una estructura de forma espiral formada por las células sensoriales y las células de soporte (véase Figura 2). Las células sensoriales especializadas en la detección de las vibraciones mecánicas que constituyen el sonido son las células ciliadas.

El conducto auditivo externo conduce al oído medio. La función del oído medio es recoger las ondas de sonido que recibe del oído externo, convertirlas en vibraciones y llevarlas hasta el oído interno. Esto lo hace usando el tímpano (que en realidad separa el oído externo del oído medio) y los tres huesos más pequeños y delicados del cuerpo llamados osículos. El tímpano es un trozo de piel delgada adherida al primer osículo, un pequeño hueso llamado martillo. El martillo está unido a otro pequeño hueso llamado yunque. Y finalmente, el yunque está unido al hueso más pequeño de todo el cuerpo, el estribo.

Cuando las ondas de sonido llegan hasta el conducto auditivo externo y al tímpano, éste empieza a vibrar. Las vibraciones pasan por los tres pequeños huesos -el martillo, el yunque y el estribo. Estos tres huesos transfieren estas vibraciones a la parte más profunda del oído: el oído interno.

Después de que las ondas sonoras se conviertan en vibraciones en el oído medio, entran en el oído interno. Las vibraciones llegan a la cóclea, un conducto pequeño y enroscado en el oído interno. La cóclea está llena de líquido y recubierta de células con miles de cilios en la superficie Cuando las vibraciones del sonido tocan el líquido de la cóclea, el líquido empieza a vibrar. Y cuando lo hace, esos filamentos vibrátiles se mueven. Los cilios convierten entonces las vibraciones en señales nerviosas para que el cerebro pueda comprender el sonido.

Fuentes: http://www.monografias.com/trabajos14/elgusto/elgusto.shtml

http://www.paraqueestesbien.com/sintomas/comofunciona/comofunciona32.htm

http://www.paraqueestesbien.com/sintomas/comofunciona/comofunciona17.htm

http://www.paraqueestesbien.com/sintomas/comofunciona/comofunciona16.htm

http://www.paraqueestesbien.com/sintomas/comofunciona/comofunciona14.htm

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