Transcripción Jornadas






descargar 399.96 Kb.
títuloTranscripción Jornadas
página6/11
fecha de publicación25.03.2017
tamaño399.96 Kb.
tipoTranscripción
ley.exam-10.com > Derecho > Transcripción
1   2   3   4   5   6   7   8   9   10   11
Preguntas

Pregunta: ¿Qué rol le da al diálogo en la transformación social y qué rol cumplen los jóvenes en el diálogo?

Respuesta: El diálogo no es una forma de comunicación, el diálogo es una práctica social y cultural del encuentro. No es instrumental, es sustancial. No es una manera de ver cómo nos ponemos de acuerdo. Es la primera manera de ver cómo nos reconocemos. Porque los seres humanos no convivimos solamente, sino que coexistimos, porque convivir también conviven los animales. Pero los seres humanos coexistimos, porque nosotros le damos al otro existencia, porque lo reconocemos, porque dialogamos, porque lo miramos, porque le hablamos y lo escuchamos. Si eso no lo hacemos, aunque viva al lado, no existe. ¿Conocen esa frase que dice “no existís”? Es el drama de la Argentina. Nosotros no nos damos cuenta que el prójimo no es solamente el próximo, es el hermano en la diversidad geográfica de pactar en la misma familia que somos, porque aunque no lo veamos tenemos que empezar a reconocerlo. Y además, al que tenemos al lado no lo podemos tratar como un estorbo, como una molestia, como algo que tenemos que superar, correr y desplazar para competir y llegar antes, para quedarnos con todo. Por eso, tenemos que educar a nuestros hijos, no en el paradigma del éxito, sino de la virtud. No tengo nada contra el éxito, me parece fantástico el éxito, pero saben qué pasa, acá el orden de los factores altera todo el producto. Si uno educa en la virtud, promueve que se llegue al éxito. Si uno solamente educa en el éxito, condena al fracaso, porque el éxito no es transferible ni imitable, porque el éxito es poco probable que todos lo adquieran, porque uno de los atributos del éxito es estar por encima de los demás. El éxito implica competencia, reconocimientos externos, símbolos de estatus, posesiones, tener más que ser. La virtud no compite, todos podemos ser virtuosos, la mirada es interna de la conciencia, uno hace lo que cree que sabe que tiene que hacer, al mismo tiempo no tiene que poseer, sino que es, y fundamentalmente es lo que queda por siempre. La paradoja es que los virtuosos son exitosos. Y aquellos que creen tener éxito sin virtud, no tienen éxito, tomaron ventaja. Por eso, el diálogo es una expresión de la virtud, y cuando uno dialoga porque es virtuoso, no lo hace para tener éxito y ver como lo camina al otro, sino como lo reconoce y lo integra a su ser. La civilización que no es barbarie establece el diálogo en instituciones. Las instituciones, según la ley, son los espacios consensuados para dialogar, con mecanismos ya establecidos que no pueden caer en tu arbitrariedad, por ejemplo, un parlamento. Un parlamento es un espacio de diálogo. Cuando hay una cultura que combate el diálogo, no hay una distorsión ni una equivocación. Eso, créanme, es una estrategia, además de un problema psicopatológico.
Pregunta: Coincido con el diagnóstico ¿cómo se incorporan los valores, cómo se hacen esta revolución interna?

Respuesta: Hay también una pregunta sobre los jóvenes. La revolución y la modificación lleva tiempo, porque estamos hablando de valores y de cultura, entonces asumí que no va a coincidir ni con tu angustia existencial ni con un tiempo electoral. O sea que hay que trabajar en lo que se llama mediano plazo. Pónganse todos un cartel que dice “lo más urgente es lo importante, y es de mediano plazo”, ahí se te bajaron todos, no la mitad, todos. ¿Cómo mediano plazo? ¿No lo voy a ver? No. Pero hay cosas urgentes. Sí, pero primero están las importantes. Mayores referencias, 2001, todo lo que gritamos no lo cumplimos; nosotros, no ellos. Lo que sucedió no lo sinceramos. ¿Quieren que les escriba el diario de septiembre de 2001? Titular: golpe cívico corporativo político. Gran participación de actores de reparto con cacerolas en la calle. Esos éramos nosotros. Un presidente que se quedó dormido en la siesta en la Casa Rosada, para que vaya a la casa hay mecanismos institucionales. No se puede echar a patadas a un presidente que elegimos, aún cuando te metieron la mano en el bolsillo, porque lo único que nos hizo salir fue el corralito. No batimos cacerolas por los principios, sino por el justo derecho de que se llevaron lo nuestro. Pero se llevan lo nuestro, porque no respetamos las instituciones ni cumplimos con la ley. No solo la de la convertibilidad, que es la que más nos importaba por supuesto, porque el único valor que supimos defender durante diez años es que un peso es un dólar. Entonces, bajo esta realidad yo les digo a los jóvenes dos cosas: una, no acepten por ser jóvenes la pesada mochila que nosotros les queremos cargar en sus espaldas, diciéndoles que ustedes porque son jóvenes van a hacer el país que nosotros no intentamos. Devuelvan la mochila. No la agarren. Lo que sí pueden hacer es asumir el compromiso de que lo nosotros empezamos, intentamos, aunque no lo terminamos lo continúen ustedes. Y la única manera en que nosotros en lugar de cargarles la mochila, ustedes la levanten, es que lo vean en nuestro ejemplo. No porque seamos exitosos y logremos hacer la Argentina que merecemos, sino porque definitivamente estemos en el camino de la virtud y seamos los ciudadanos que aún no somos. Y a los jóvenes, proponerles que aprendan de nosotros, en principio sobre esta materia reconocer que tenemos aplazada la formación moral y cívica, rindan examen ustedes y aprueben por nosotros. Nosotros estamos aplazados. Prepárense, estudien, involúcrense, renueven, comprometan, participen, métanse. Así como son tan creativos para la ropa, para la moda, para la cultura, para el deporte, para la música, sean creativos en la política, no compren las viejas antinomias, y si no les gustan los candidatos y los partidos que hay, armen otros. No discutan lo que ya no es relevante. Les quiero recordar, que por ejemplo, discutir a Perón es apasionante, pero casi tan irrelevante como seguir discutiendo a Rosas. Si es un deporte está bien. Si es una pasión está bien. Pero si es una convicción política está mal, porque el futuro de ustedes en política es integrar lo mejor de lo que ya pasó, que no tenemos que discutir, e ir por más de lo que tiene que venir. Este capítulo es muy importante, y muy interesante, porque estamos en una transición del sistema político, ustedes tienen que ir por lo que sigue, no por lo que hay. Estamos en una transición porque no importa el contenido ni siquiera moral, intelectual de la propuesta hasta que no cambie el paradigma, las dos cosas tienen que cambiar juntas. O sea, que una sola persona sea una buena persona para gobernarnos, pero todo empieza y termina en una sola persona no va a andar. Con esto quiero ser ecuánime respecto a que no es solamente mirar para un lado y decir acá está todo mal. Lo único bueno que tiene la Argentina de hoy es que el que no quiere ver es solamente el que no quiere, o el que cobra para no ver. Pero con lo que vemos todavía no resolvimos nada. Y no caigamos en la trampa, es cierto que puede haber una república después de Néstor, pero la mayor parte de nosotros lo único que le interesa es saber cuándo es y quién viene. Yo les quiero decir que lo más importante no es eso. Lo más importante es lo que tenemos que empezar a hacer para que ese día haya una república. Eso no depende de Néstor, depende de nosotros. Y no hay que hacerlo en contra de nadie, ni siquiera de él, que es lo que busca, lo tenemos que hacer a favor de todos, a pesar de él. Por lo tanto, sin confrontación, sin violencia, sin frustración y sin impotencia. Con amor, con dedicación, con constancia y con la potencia de traducir los valores en acciones y una construcción sostenida, porque como bien dice el refrán, la frase popular, “no hay mal que dure cien años, ni cuerpo ni república que lo resista”. El tema es que no nos quedemos sin república y podamos resistir.
Pregunta: ¿Usted cree que la comunidad religiosa a la que pertenece ha hecho un buen uso de la responsabilidad social empresarial consigo mismo viendo el progreso que han tenido a lo largo de la historia, teniendo en cuenta por todos los males que han pasado?

Respuesta: Quiero decirles lo siguiente: primero, uno de los privilegios que tengo es ser rabino de la Argentina, y no solo de la comunidad judía. Dos, el hecho de que en ningún momento ni me atribuyo ni hablo en nombre de la comunidad. Sin dejar de ser un referente comunitario, y un rabino, mi posición y mi convicción es universal porque lo que critico le cabe a todos, también a mi comunidad, que obviamente no está exenta.

Pero de alguna manera, lo que digo y hago, lo hago desde el lugar de reconocimiento a mi rabino de referencia, que es el Cardenal Bergoglio, dado que mi tarea como rabino freelance de la Iglesia Católica es el trabajo mancomunado de las religiones que en la Argentina de hoy convivimos armónicamente, cosa que es un don, y una bendición, pero fundamentalmente en la dimensión del diálogo argentino donde yo creo que todos nosotros tenemos que revisar todo lo que hicimos, en función de una revisión crítica de lo que hicimos.

Proponer soluciones empieza por la autocrítica. No pedirles a otros que arreglen lo que todavía nosotros no asumimos y no arreglamos. Por eso yo creo que se comete una injusticia con el Cardenal Bergoglio, que se lo critica en términos de que es opositor, y que está en contra del gobierno, etc., cuando finalmente en la Argentina tenemos un líder. El único inconveniente que yo puedo reconocer en su liderazgo es que como es jesuita, hay que traducirlo, no viene subtitulado, entonces hay que traducirlo, en su omilética sofisticada hay que entender lo que está diciendo, y lo que está diciendo es profundo y cierto. Pero una iglesia que fue tan duramente criticada por lo que omitió y no dijo en otros tiempos, una vez que habla ¿también la queremos hacer callar? Los religiosos no vamos a salvar el país, podemos contribuir, podemos colaborar. Pero no nos olvidemos de la historia argentina, los clérigos criollos estuvieron en el Cabildo, en la Independencia, en las bases de la Constitución. Y por eso yo creo que lo espiritual es un insumo indispensable para restituir los valores en acciones y para liderarnos juntos en esa comunión, de común unidad que los argentinos tenemos cuando ponemos el corazón.

Por eso, teniendo acá un amigo que es Alberdi, les quiero decir dos cosas: gracias a Alberdi, y pobre Alberdi.

Gracias, porque nos enseñó cosas muy importantes: Una, que gobernar es poblar. Fíjense que ya venció un modelo económico y social, hace casi cincuenta años que sabemos que no va a andar, entonces algo sensato es volver a inmigrar, tratando que en la diversidad geográfica de la potencia natural, los argentinos en lugar de recibir “planes descansar”, reciban los recursos par aponerse a trabajar, y que todos tengan la dignidad de su sustento por el esfuerzo que le ponen a la tierra que les da su pan. O sea que si en ese tiempo se planificó un país, que nuestros abuelos recibieron, no entiendo por qué nosotros no podemos planificar otro país para que lo reciban nuestros nietos.

Dos, nos dijo “nada bueno saldrá de Buenos Aires”. Tenía razón. Yo se los puedo decir con denominación de origen certificada, que de Buenos Aires no esperen nada bueno. Desde nuestra infancia, Buenos Aires no quiere ser parte del país, quiere ser todo el país. Entonces, pídanle a su gente y nosotros a todas las provincias.

Por eso, también, que MAPFRE haya hecho este encuentro aquí en Mendoza, saliendo de Buenos Aires con el esfuerzo que eso significa, es una señal alentadora, de que nosotros tenemos que recorrer nuestra diversidad federal, y reconocernos como hermanos diversos, pero que no estamos dispersos, que tenemos una unidad conceptual, porque desde Buenos Aires no lo vamos a poder arreglar. Buenos Aires rechazó la Constitución en 1853, al día siguiente que se promulgó. Desde entonces, seguimos igual. Y yo les pregunto ¿qué diferencia creen ustedes que hay entre las reivindicaciones del puerto de Buenos Aires hace doscientos años, y la discusión que tenemos hoy por las retenciones?

Nosotros tenemos que ir a Tucumán, y ver si se escuchan las rotas cadenas de las provincias unidas del sur. Provincias del sur, hay que unirse, pídanles a sus gobernadores, no importa el signo ni el color, que no se arrodillen más en Buenos Aires, que no integren la riqueza que generan para después que está metida en la caja que maneja sólo uno, que además no votamos, entreguen las prebendas de su gente que trabaja y genera la riqueza que tiene que ser invertida primero en el lugar donde se genera, y luego por un excedente de coparticipación federal que fue promulgado en el 94, con la reforma, pero no reglamentada aún, por la hipocresía de nuestros representantes, que a la hora de asumir porque juraron por el jefe, por Dios y por la patria, en ese orden, hacen lo que les piden y no lo que deben, terminando en ese sentido, bajo la categoría, que no es personal, créanme, sino institucional, artículo 76, de ser traidores de la patria, porque cuando un representante le entrega la suma del poder público a un poder, como en este caso el ejecutivo, traiciona a la patria.

Ellos van a decir que no traicionan porque se deben al juramento que le hicieron al jefe, pero la ley no dice eso, dice que tienen que jurar por Dios y por la patria.

Los que somos creyentes en ese sentido estamos tranquilos, en el mundo venidero se ajustarán algunas de las cuentas. El problema es que no hay que esperar a mejor vida, la patria se tiene que poner de pie y reclamar que cumplan, entre otras cosas, los representantes provinciales.

Si volvemos a Alberdi, además de que gobernar es poblar, y que nada bueno saldrá de Buenos Aires, ni siquiera en su peor pesadilla, al importar la ingeniería de la constitución de los Estados Unidos hubiera imaginado la posibilidad de la sucesión presidencial por rotación matrimonial.

Entonces, debemos aprender, queridos amigos, por ejemplo, no les digo de Suiza, pero ¿qué les parece de Brasil? Brasil tiene una norma administrativa que no permite que un familiar sea parte del gabinete. ¿Qué les parece si aprendemos también de los americanos? Que hacen todo mal, como lo hicieron recién, pero lo hacen dentro de un sistema. Nosotros somos asistemáticos, todo fuera del sistema. Hay que respetar los sistemas, Hilary, que era Clinton, hubiera querido ser argentina, porque ahí tuvo que ir a primarias y tuvo que hacer un recorrido y tuvo que jugar las reglas del juego.

Acá todos nosotros somos partícipes necesarios de esto porque jugamos el país durante un año, viendo si era pingüino o pingüina, y nos reíamos. ¿De qué nos reímos? De nosotros, de lo ridículos que somos, permitiendo que el partido mayoritario esté intervenido por una jueza amiga por más de un año, para que sea funcional al uso discrecional, y que decidan solo algunos por todos. Quiero decirles que las máximas corrupciones empiezan por las pequeñas, que son las que hacemos nosotros.

Entonces, argentinos a las cosas, la Argentina que viene empieza en vos. Por lo tanto, dale a la Argentina lo que más necesita, que es tu compromiso y tu amor. Y hagámoslo por los que vienen, ellos merecen de nosotros que nos consagremos no solamente a lo público, sino a lo patrio, estamos todos bajo el mismo cielo pero también estamos todos bajo la misma bandera. Honremos con amor el compromiso de nuestra nación. Muchas gracias.

…………………………………………………………………………………………….
Cierre

Clara Bazán (Directora de Responsabilidad Social del Grupo Mapfre)

Es abogada, Magíster en Dirección Estratégica de Recursos Humanos por la Universidad Carlos III de Madrid, y Magíster en Responsabilidad Social Empresaria por la Universidad de Alcalá de Henares. Profesora asociada de la Universidad Carlos III de Madrid, impartiendo las asignaturas de Dirección Estratégica de Recursos Humanos, Gestión de Personas, y Economía de las Empresas. En el año 2000, ingresó a MAPFRE y actualmente se desempeña como directora de Responsabilidad Social Empresaria del Grupo asegurador MAPFRE para todo el mundo. Conforma el comité organizador para los Encuentros Hispanoamericanos sobre RSE en Argentina.
Después de haber escuchado la intervención del señor Bergman, casi estoy a punto de decirles hasta mañana, gracias por haber venido. O haberles dicho, si no les importa que siga hablando y nos quedamos aquí hasta media noche, es una maravilla. Para mí es un privilegio estar aquí, tengo que dar las gracias a la universidad, también dar las gracias a MAPFRE por dejar que participe en estas jornadas. Para mí es un placer, lo hago por convicción. Dar las gracias al presidente de MAPFRE Argentina, Diego Sobrini por acompañarnos, porque como presidente tiene siempre las agendas completas, y es un acto de generosidad y también de creer y de respaldar el tema de la RSE en MAPFRE.

Se han dicho muchas cosas, lo bueno y lo malo de esta tarde, de esta jornada, es que tenemos que reflexionar mucho, y además creo que es bueno hacerlo. Bien en compañía, bien solos, creo que se han tocado temas absolutamente enriquecedores, y que merece la pena reposar todo lo que hoy hemos escuchado.

Creo que de lo que se ha estado hablando hoy, y también parte de lo que se va a hablar mañana, es de este concepto, de la corresponsabilidad social, porque en el fondo todos, no solo las empresas, tenemos un rol que jugar en esto de la responsabilidad social. Y se ha puesto de manifiesto hoy, creo que el último ejemplo más enriquecedor ha sido el ejemplo del rol como ciudadanos socialmente responsables, y esto nos tiene que invitar también a reflexionar, insisto.

Hasta ahora la responsabilidad social corporativa, o empresarial, da igual, el concepto está definido. Hoy se ha dicho que faltaba por definirse. No, la responsabilidad social es integrar de una forma voluntaria, más allá del cumplimiento de la ley, las ocupaciones sociales, laborales y medioambientales en lo que es la gestión de la empresa. No es filantropía, creo que ha quedado muy claro, que se ha repetido. Efectivamente, no es el proyecto de la construcción de las escuelas de la empresa minera. Es a demás de eso, qué hace la empresa minera con sus empleados, con sus proveedores, con su entorno, con su compromiso social. Creo que es un concepto amplio.

Pero en la responsabilidad social nosotros nos convertimos, los ciudadanos, tenemos un rol múltiple, porque somos ciudadanos, somos consumidores, somos profesionales. Nosotros decidimos si compramos a una empresa o no, es decir, el tema del consumo responsable.

Como profesionales, tenemos la obligación de actuar en nuestro trabajo de una manera socialmente responsable, que no es ni más ni menos que cumplir con nuestro trabajo, ser profesionales y ser éticos.

Como ciudadanos, no me atrevería a repetir nada de lo que ha dicho el rabino Bergman, pero sí añadir que tenemos un mundo finito, tenemos que asumir nuestro compromiso medioambiental, no sólo las empresas, lo tenemos nosotros siendo un poco más responsables con nuestro día a día.

Las experiencias de las pymes: soy una apasionada de las pymes y la responsabilidad social. Es verdad que tienen muchas ventajas, tienen otros inconvenientes, pero son un aparte esencial de la responsabilidad social. Por una parte, dan servicio a la gran empresa, la gran empresa les está pidiendo que sean socialmente responsables, porque nosotros tenemos que cumplir con pactos mundiales, con una serie de organismos que nos lo piden, y se vuelven en corresponsables de nuestra responsabilidad social, de la responsabilidad social de la gran empresa.

Si me permiten decirlo, yo como MAPFRE, para cumplir con mi responsabilidad social con proveedores necesito del propio proveedor. Necesito que el proveedor se involucre conmigo, que me conozca también, que comparta mi visión de la responsabilidad social, mis valores, mi forma de actuar, mis procesos. Pero como gran empresa, tengo que ser un facilitador de la pyme, o para la pyme. Tengo que convertirme en un aliado y en un socio de la pyme, en temas de responsabilidad social. Por tanto, no estoy hablando de ahogar a la pyme con una serie de imposiciones, ya no solo en el precio, sino que además te suscribas al pacto mundial, y contrates una consultora para hacer una memoria, no se trata de eso. Se trata de colaborar, se trata de una equidad, una relación de equidad donde el ganar realmente tiene que ser así en muchos aspectos. La pyme tiene algo que a mí me fascina, esa flexibilidad y esa capacidad de tomar decisiones de una manera casi inmediata. En las grandes empresas no pasa, porque además todo el mundo opina, todos los departamentos opinan sobre una determinada política antes de que se apruebe. Por tanto, nosotros perdemos mucho tiempo en la burocracia, eso no lo tiene una pyme.

Creo que lo que también tiene una pyme, que se nos ha olvidado a las grandes empresas, es la capacidad de crear y de innovar, es tener que agudizar el ingenio para poder sacar planes de responsabilidad social, y eso lo estamos perdiendo las grandes empresas. La burocracia también nos hace agudizar el ingenio de alguna manera, pero esa frescura la perdemos, y las pymes la tienen.

Aplaudo las iniciativas de las pymes que se han presentado aquí, desde luego las admiro, las animo a que continúen. Se ha hablado de integración, de diversas maneras, de personas con discapacidad, y lo comparto, creo que todos tenemos el derecho al trabajo, y el derecho a una vida digna, y a poder integrarnos en la sociedad. Las animo a que sigan y a que contagien a más pymes a hacer más actuaciones de este tipo.

En cuanto a los medios de comunicación, me parece otro de los ejes importantísimo en la RSE, pero los veo un poco perdidos. Creo que la mesa ha mostrado un poco los dos extremos que hay en el tema de medios de comunicación. Ha mostrado una persona que ha estado involucrada en esto de la RSE desde hace tiempo, y ha mostrado el otro extremo que es la filantropía, el proyecto comunitario.

Creo que el medio, como empresa, tiene que adherirse a lo mismo que se tiene que adherir MAPFRE o a los lineamientos de la RSE igual que MAPFRE, o igual que cualquier otra compañía. Y como medio, tiene la responsabilidad de no confundir a la sociedad, porque no olvidemos que los medios de comunicación, en España decimos que son el cuarto poder, yo después de haberlos escuchado no me atrevería a decir si aquí son el cuarto, el tercero, el sexto o el décimo, pero la influencia que tienen los medios de comunicación en la sociedad, la capacidad de generar opinión hay que saber utilizarla bien. Y desde luego, lo que hay que hacer es no confundir a la sociedad, y no engañar a la sociedad en el tema de la responsabilidad social.

El rabino Bergman habló de sensatez, y la responsabilidad social no es ni más ni menos que la sensatez aplicada a nuestra forma de vivir y a nuestra forma de trabajar. Creo que eso lo deberían aplicar también los medios de comunicación, que tienen que actuar con sensatez, con sentido común, y con conocimiento de causa. Me ha parecido muy importante que reconozcan que les falta formación en muchos casos, que la que tienen son ellos mismos los que se la procuran. Se ha hablado de formación, y de educación, y esto es básico. Creo que en el tema de la responsabilidad social hay que formarse, pero ni más ni menos que para cualquier otro aspecto de la vida, pero hay que saber de qué se está hablando.

La universidad, se ha dicho hoy, tiene un papel muy importante también en la responsabilidad social, y lo ha asumido, y prueba de ello es que estamos aquí hoy. Está formando no solo profesionales, en cuanto a los aspectos técnicos, sino también de una manera integral, me quedo con esa frase que se ha dicho hoy, la formación integral, y aplaudo a la universidad porque creo que es necesario.

Y creo que a lo mejor, como dice el rabino Bergman, no lo vemos, o no lo vamos a ver a corto plazo, pero es algo que tiene que suceder, la gente se tiene que formar, los que están en la universidad ahora y van a ser los futuros periodistas, abogados, empresarios —no hombres de negocios, ya hemos visto que hay diferencia—, tienen que tener una formación integral.

Estamos hablando de aspectos tan fundamentales como los derechos y deberes de los empleados, de cada uno de nosotros, pero también de comportamientos cívicos. Además, en relación a lo que decía el rabino, evitar esa evasión cívica en todos los aspectos de la vida.

Recuerdo una vez, creo que fue en Buenos Aires, en un debate hace un par de años dije que no iba a pedir perdón por trabajar en una empresa, porque en aquel momento a las empresas se nos echaba una culpa que no era solamente nuestra. Las empresas éramos opresoras, de alguna manera incumplíamos todas las reglas morales y éticas de la sociedad. No voy a pedir perdón por trabajar en una empresa, y por tratar de que mi empresa tenga cada día una actuación mucho más responsable. Pero, sobre todo, no lo voy a hacer porque en mi empresa yo no gestiono la responsabilidad social, la gestiona cada uno de los que formamos parte de esos 35.000 empleados que estamos en MAPFRE. La gestión es individual, y todos sumamos para que la empresa sea socialmente responsable. Yo promuevo, me convierto a veces en Pepito Grillo, en esa conciencia incómoda de decir “oye, que hay que seguir con esto, hay que integrar más personas con discapacidad, vamos a ver el tema de la igualdad, vamos a ver infinidad de cosas que se pueden hacer”, pero no me engaño, la gestión es de todos los que estamos aquí. Por supuesto, sin el apoyo de la dirección no se podrían hacer estas cosas, pero creo en este concepto de la corresponsabilidad social.

Creo que no se puede decir mucho más de lo que ha expresado el rabino Bergman, me han dado ganas de defender también, me he sentido argentina en un momento dado, he pensado que puedo aplicar esto en mi país también, son conceptos tan universales, pese a que hable de Argentina con esa pasión, que los puedo aplicar perfectamente.

Evidentemente hay que implicarse, hay que ser ciudadano, y hay que amar al país para poder decir todas estas cosas, que no podría repetir, pero las tengo todas en la cabeza. Efectivamente, soy idealista, creo en la responsabilidad social, hablo de ella, la promuevo, intento vivir de una manera socialmente responsable.

Además, tengo el privilegio de poder hacerlo en una empresa que me lo permite, en un país en el cual todos estos temas se valoran mucho, cada vez más, y también poder hacerlo en cada uno de los países a los que voy, donde está MAPFRE, y que puedo compartir charlas, reflexiones, momentos, y me enriquezco con cada una de las visitas.

Me voy satisfecha a España cuando regreso, porque veo que incluso en determinadas situaciones el hijo supera al padre, y eso es un orgullo. La responsabilidad social no es una moda, lo ha dicho esta mañana Diego Sobrini, ha venido para quedarse, y cuanto antes lo asumamos entre todos y actuemos de una manera responsable, creo que mucho mejor.

El motor de la responsabilidad social son los poderes públicos, la sociedad civil, las empresas trabajando en pro de una misma idea, en pro de una realidad que es la responsabilidad social.

.............................................................................................................................................
1   2   3   4   5   6   7   8   9   10   11

similar:

Transcripción Jornadas iconVi jornadas de politica y cultura

Transcripción Jornadas iconJornadas de instrumentos financieros

Transcripción Jornadas iconPrimeras jornadas interuniversitarias

Transcripción Jornadas iconJornadas de instrumentos financieros

Transcripción Jornadas iconJornadas diurna y nocturna

Transcripción Jornadas iconV jornadas de Economía Crítica

Transcripción Jornadas iconV jornadas laborales de lanzarote

Transcripción Jornadas iconTranscripción traducción

Transcripción Jornadas iconA. transcripción. B. Translocación

Transcripción Jornadas iconA transcripción de arnm






© 2015
contactos
ley.exam-10.com