Estrategias políticas: Lo deseable, el derecho a decidir. Lo posible, la secesióN






descargar 46.11 Kb.
títuloEstrategias políticas: Lo deseable, el derecho a decidir. Lo posible, la secesióN
fecha de publicación03.07.2016
tamaño46.11 Kb.
tipoDocumentos
ley.exam-10.com > Derecho > Documentos
SEMINARIO TIN-TAN
Ponentes: Asier Blas, Jule Goikoetxea, Mario Zubiaga.

Moderador: Pedro Ibarra.
ESTRATEGIAS POLÍTICAS: Lo deseable, EL DERECHO A DECIDIR. Lo posible, LA SECESIÓN.
Borrador



  1. NUEVO CONTEXTO Y CAMBIO DE PARADIGMA.


El largo proceso contencioso de construcción nacional/estatal en el que se han visto implicados históricamente España, Francia y Euskal Herria, ha vivido durante los últimos decenios un ciclo de protesta que desde el punto de vista externo ha coincidido con dos procesos todavía en marcha: la democratización española tras la dictadura franquista (dada la transición limitada) y el proceso de integración europea.
Desde un punto de vista interno, la reivindicación nacional/estatal vasca se ha articulado en la tensión dialéctica entre dos paradigmas estratégicos, el político-militar y el jurídico-institucional. En el primer caso, todo el esfuerzo movilizador se ha dirigido a lograr una acumulación de fuerzas subordinada al accionar armado que condujera finalmente a un escenario de negociación en el que fuera reconocido por el Estado el derecho a la autodeterminación del pueblo vasco y su territorialidad. Era “la hora de los militares”.
En el segundo caso, se ha arrumbado la opción movilizadora y los recursos se han volcado en lograr, en primer lugar, el reconocimiento del derecho al autogobierno, y posteriormente su perfeccionameinto y defensa frente a los recortes unilaterales sistemáticos.
Al mismo tiempo, con menor intensidad, y sólo por la parte vasca, se ha buscado un encaje jurídico de los derechos colectivos del pueblo vasco, ofreciendo a los Estados, mil y una fórmulas de encaje jurídico-constitucional, desde los derechos históricos –tanto en el momento de elaborar la Constitución de 1978 como posteriormente, con los trabajos de algunos de los presentes, sin ir más lejos–, a las propuestas de reforma estatutaria de corte moderno, todas ellas ignoradas o rechazadas sin ambages. El reconocimiento del hecho diferencial vasco en Iparralde ha sufrido, si cabe, un peor tratamiento, a pesar de las múltiples fórmulas de encaje propuestas por actores abertzales y no abertzales: Departamento, región autónoma, lurralde elkargoa, etc. En todo caso, todas esas iniciativas han privilegiado la “hora de los juristas”.
El problema fundamental de ambas estrategias –la político-militar y la jurídico-institucional– ha sido el de la bilateralidad, en ambos casos se necesitaba del concurso de la representación estatal para resolver la cuestión de modo relativamente estable.
La conciencia de los límites de este doble paradigma –jurídico/militar–, no nos puede llevar a minusvalorar lo conseguido en términos de institucionalización y de articulación social. Unos logros que deben computarse al haber de ambas estrategias, cuya narrativa dialéctica debiera compartirse por las dos tradiciones del abertzalismo: “hacer y deshacer, todo es hacer”.
Sin embargo, ya desde principios de los noventa era palpable el agotamiento del modelo y la imposibilidad de revertir el proceso de vaciamiento de la autonomía vasca. A partir del acuerdo de Lizarrra se dió inicio a un nuevo paradigma que hacía gravitar la consecución de la soberanía en torno a la iniciativa unilateral y autocentrada del abertzalismo. Desde 1998, los vaivenes entre las visiones y las unilaterales (Lizarra, nuevo estatuto, consulta...) y bilaterales o transversalistas, ha sido constante. Estas últimas esaban centradas ya en la reforma autonómica transversal (Plan Ardanza, Imaz: “no impedir, no imponer”...), ya en el precio político a obtener por el cese de la violencia (Loiola).
En este momento, son posibles dos escenarios:
A) La vía de los acuerdos transversales que permitan el reconocimiento del carácter nacional vasco, del derecho a decidir y de la libertad para avanzar democráticamente en la territorialidad, a partir de los consensos alcanzados en los acuerdos de Loiola. Esta parece ser la agenda subyacente vigente, una vez interpretados los discursos públicos de los actores políticos principales. No obstante, la experiencia de la propuesta de Nuevo Estatuto, la doctrina constitucional establecida en la sentencia del Estatut catalán y la cultura politica dominante en los partidos sistémicos españoles, nos llevan a pensar que, en todo caso, los deseables acuerdos transversales sólo serán posibles tras un periodo de movilización en el que la lógica tendrá que ser necesariamente unilateral. La experiencia catalana es, en este sentido, paradigmática.
Por ello, consideramos más racional este segundo escenario:
B) Recuperar y reforzar los procesos autocentrados, unilaterales, a partir de un acuerdo amplio pero coherente y firme en torno a un nuevo estatus que reconozca el derecho a decidir.
En este caso, la experiencia frustrada de la propuesta de nuevo estatuto planteada por el Lehendakari Ibarretxe, aunque filosóficamente interesante por su carácter inicialmente autocentrado, reveló los límites de un proceso político sin acuerdos firmes previos y fuerte movilización social.
Resumiendo, no es evidentemente la hora de los militares, (por diversas razones: éticas, de eficacia, derivadas del contexto mundial/europeo), pero, no lo es tampoco y por ahora, la de los juristas que van de “la ley a la ley”, juristas que diseñen en mesas circunscritas a las élites nuevos instrumentos jurídicos bilaterales para la enésima tentativa de “encaje” de la reivindicación democrática vasca en el ordenameinto jurídico español.
Antes bien, es la hora de los juristas imaginativos, amantes del uso alternativo del derecho, politólogos y activistas, que colaboren en el diseño de una movilización social dirigida al ejercicio válido del derecho a decidir, como paso previo a su reconocimiento posterior.


  1. DERECHO A DECIDIR: RACIONALIDAD Y CONVENIENCIA (SORENS/RUBIO LLORENTE)


El acercamiento al derecho a decidir –es decir, el derecho a que una parte del territorio de un Estado con una minoría nacional concentrada tenga una posibilidad jurídica de secesionarse en determinadas circunstancias–, no es sino el resultado racional de la confrontación de dos principios cuya jerarquía nunca debe ser puesta en duda: en primer lugar el principio democrático, en segundo lugar, el principio de integridad territorial de los estados. El dictamen del Tribunal de la Haya sobre Kosovo ha establecido con meridiana claridad esa jerarquía, además de otras condiciones perfectamente aplicables en nuestro caso: no violencia, decisión democrática e imposibilidad de llegar a un acuerdo satisfactorio sobre el autogobierno (Rechazo de la propuesta de nuevo estatuto 2001-2005, procesamiento del Lehendakari, penalización de la consulta, TC...)
El derecho a decidir así considerado es además el mejor remedio para que los conflictos nacionales se diriman de forma ordenada, no violenta. (Sorens). Además, la cuasi-legalización de ese derecho ofrece garantías a ambas partes. Así, por un lado, el proceso de construcción estatal de la nación sin estado no estará amenazado sistemáticamente por la hipotética reversión del autogobierno, pero, por otro, el estado no estará obligado a reconocer privilegios particulares a cambio de mantener la unidad estatal. Es decir, se dificultaría la recentralización unilateral que hemos visto desde el 79, y cesaría el tan cacareado “chantaje nacionalista”, cuya más consecuencia más dañosa es el impulso de dinámicas de emulación en otros territorios, peligrosas para la propia viabilidad estatal.
Pero en política, lo más racional no es siempre lo más probable: Rubio llorente nos da un perfecto ejemplo de españolismo inteligente en un artículo reciente publicado en el diario El Pais. Pero Rubio Llorente es un catedrático ya jubilado.
Muchas veces, siempre nos lo recuerda Tilly, para lograr lo que hoy entendemos racional –desde el derecho a manifestarse hasta el derecho a la huelga–, ha sio necesario movilizarse. Ha sido imprescindible la acción colectiva, muchas veces al margen de la legalidad.
El derecho a decidir, como tantos otros y aún más en la medida en que éste pone en cuestión la integridad estatal, no se logrará seguramente por un reconocimiento gracioso de los estados afectados, sino, en el mejor de los casos, por una respuesta obligada a un ejercicio mediato o inmediato de ese mismo derecho a decidir, como ha ocurrido en Quebec o Escocia. Y seguramente en Cataluña. La Clarity Act o el acuerdo Salmond/Cameron no se hubieran producido si no llega a celebrar un referéndum efectivo, o no llega a ahber una amenaza creíble de que fuera a convocarse.
La única movilización eficaz para el reconocimiento suficiente y viable del derecho a decidir es el ejercicio mismo de ese derecho.
Y en ese referéndum debiera aparecer con la suficiente claridad la opción por la estatalidad propia.


  1. DECISIÓN: ESTATALIDAD.


La estatalidad vasca es la mejor opción, desde un punto de vista material y objetivo. Tener más poder vasco, no puede ser peor que tener menos poder vasco. Tener el máximo poder reconocido por los iguales más poderosos –ser estado–, es mejor que no tenerlo.
La argumentación adopta dos niveles:


  1. El marco diagnóstico/pronóstico.


Desde un punto de conceptual/democrático: para avanzar en la democratización vasca es imprescindible un poder político no subordinado formalmente a otro estado: instituciones estatales vascas (IEV) propias. (JULE GOIKOETXEA)
Construir País, ergo, construir una democracia vasca.
La democracia (demos-cracia) es la idea del autogobierno del DEMOS, por ello la democracia requiere, antes que nada, un DEMOS.
El DEMOS no es solo un SUJETO político. Es también un OBJETO, una COLECTIVIDAD OBJETIVADA: es tanto el sujeto como el objeto de todo proceso de democratización
El DEMOS tiene 2 dimensiones:


  1. OBJETIVA(da): en instituciones estatales y en estructuras socio-económicas

  2. SUBJETIVA(da): en las creencias y disposiciones de los agentes que operan estas instituciones o luchan contra ellas.


Solo si tenemos UN DEMOS VASCO en sus DOS dimensiones –podremos hablar de un proceso de democratización VASCA, o de la construcción de una Democracia Vasca.
Porque la construcción de una Democracia requiere tanto de la (re)producción de capacidades políticas e institucionales como de la (re)producción y redistribución del capital económico, cultural y simbólico por medio del cual se representa y reproduce un DEMOS.
Es la existencia de estructuras socio-económicas y políticas diferenciadas lo que va a PODER SOSTENER, en última instancia, un proceso de democratización diferenciado, es decir, la construcción de una Democracia Vasca (distinta a la francesa, española, holandesa….). Por tanto, no hay democratización vasca posible sin Instituciones Estatales Vascas (IEV).
Lo que hemos visto durante los últimos 30 años es que las IEV han sido LAS estructuras objetivadas predominantes a la hora de determinar la distribución del capital económico y cultural y por tanto del poder simbólico que garantiza la reproducción de creencias-disposiciones comunes que configuran un DEMOS, y hace que lo veamos como ‘evidente’.
Ejemplos: clase empresarial-industrial, financiera-industrial, clases trabajadoras vascas….). Ejemplo: la creación del marco vasco de relaciones laborales, o la institucionalización de la negociación colectiva vasca, ha supuesto la integración en el sistema político vasco de las demandas (mediante los sindicatos vascos – representantes) de la clase trabajadora vasca, que se define por un lado, por diferencias socio-económicas objetivas: la gran mayoría de la clase trabajadora de la CAV tiene ratios de producción, niveles de educación, salud, salarios, pensiones… diferentes a la española, pero además, dicha entidad socio-económica, no solo se certifica-legitima y consolida mediante una representación institucional vasca, sino que se reproduce como diferenciada de la española al estar integrada en ESTRUCUTRAS OBJETIVA(DAS) – sistemas de gobierno, de representación, regímenes de bienestar y de producción, etc. DIFERENTES.
ESTA DINÁMICA ES LA QUE POSIBILITA LA REPRODUCCIÓN DEL DEMOS VASCO, Y SU DEMOCRATIZACIÓN.



Integrar ciertas demandas de los Grupos Socio-económicos vascos (GSEV) en el diseño de políticas públicas de IEV

aumenta la confianza y la dependencia de los GSEV en las IEV

aumenta la capacidad de penetración-intervención de las IEV en los GSEV/demos

lo que ha permitido la reproducción (material – objetiva) de GSEV/demos vasco




Cuanta más capacidad política tengan la IEV mayor capacidad tendrán para reproducir su propia riqueza y pobreza, para configurar no solo un régimen de bienestar y de producción propio, sino una estructura socio-económica diferenciada y por tanto capacidad para reproducir sus propias clases socio-económicas, las que configuran un DEMOS vasco.
Cuando decimos que la cultura y el sistema político-institucional español delimita directamente la cantidad, composición y distribución del capital económico y cultural de la CAV → Significa que limita el nivel de monopolio que las IEV no solo sobre la violencia, sino sobre la autoridad legislativa y por tanto, entre otras cosas, sobre el gasto y la inversión pública → estableciendo un techo a priori al nivel de cohesión política y socio-económica que se puede alcanzar aquí → Esto limita la capacidad de las IEV para satisfacer las demandas de la población→ delimita el nivel de integración y de acceso igualitario a los recursos y oportunidades por parte de la poblaciónlo que paraliza-ralentiza-invierte el proceso de democratización vasca.
¿Y por qué no tienen las IEV suficiente capacidad política?
Porque las IEV son tan vascas como españolas. PROBLEMA: el proyecto democrático del estado español es contrapuesto al proyecto democrático vasco.
LA DEMOCRACIA ESPAÑOLA ES UNITARIA Y MAYORITARIA y LA VASCA ES FEDERAL Y CONSENSUAL
Cuanta más capacidad tengan las IEV de intervenir en la producción y (re)distribución del capital económico, cultural y simbólico del País más fácil será instituir efectivamente y reproducir no solo un sujeto político vasco, un pueblo, una comunidad distinta, sino una colectividad objetivada políticamente, es decir un Demos vasco en sus 2 DIMENSIONES y en consecuencia, un campo político distinto: Una democracia vasca.
- El Estado vasco como oportunidad para mejorar la gestión de su pluralidad, profundizar en democracia e impulsar la justicia social. (ASIER BLAS)
1.- Los hechos diferenciales Euskal Herria
- Elementos clásicos asociado al hecho nacional (“primordiales”): lengua, cultura etc.

- La expresión institucional del hecho diferencial (“objetivo”): institucionalizaciones históricas diferentes.

- La expresión política del hecho diferencial: presencia en todos sus territorios de Euskal Herria del nacionalismo vasco.

- La consecuencia de la presencia del sentimiento nacional vasco: pluralidad de sentimientos plurinacionales en Euskal Herria, diversidad cultural y lingüística…

- Para abordar la pluralidad sociopolítica han sido tres las respuestas institucionales “clásicas” han sido las siguientes (Requejo, 2009: 165):
1) El federalismo –en sentido amplio, incluyendo las federaciones, los estados asociados, las federacies, las confederaciones y los estados regionales–.

2) Las instituciones y los procesos de carácter ‘consocional’ –o de consenso entre las mayorías y las minorías nacionales de carácter permanente–. Se encuentran ejemplos de estas instituciones y procesos en las democracias de Suiza y Bélgica, en ambos casos en conjunción con soluciones federales.
3) La secesión>>.
Bonus track: hechos diferenciales menos citados (aunque cada vez más): estructura y cultura económica diferenciada; consecuentemente, estructura de social diferente; distancia ideológica cada vez mayor con el centro del Estado español.
2.- El punto de partida: la España y Francia real a las que nos enfrentamos.
- Francia y España son proyectos unitarios y uniformizadores en lo nacional.
- España, como realidad nacional mucho más débil y discutida por la existencia de naciones movilizadas, especialmente la catalana y la vasca, ha sido forzada a buscar acomodos a su realidad plurinacional. En general, las estrategias eran diferentes, desde el nacionalismo vasco había una estrategia que buscaba la bilateralidad y rechazaba el españolismo. En cambio, desde Cataluña, con un peso económico y demográfico cuantitativamente mayor (que con la extensión a su espacio de los Paises Catalanes más o menos representa un 25% del Estado español) durante décadas intentaron cambiar al Estado español, incluso tratando de combinar catalanismo y españolismo, para poder así lograr un Estado de carácter plurinacional y/o federal (asimétrico o no). En resumen, la estrategia era: hagamos que el Estado sea un estado de todas sus nacionalidades; una de sus últimas formulaciones institucionales era el federalismo plurinacional y asimétrico.
- España como proyecto plurinacional y/o de federalismo asimétrico fallido.
- El agotamiento de la idea del federalismo plurinacional: irrupción de la UE el escenario de relaciones entre las nacionalidades y el Estado español es crucial para entender el agotamiento de la búsqueda de un acomodo dentro de España.
3.- La nueva Europa a la que nos enfrentamos: el federalismo real es la independencia
- La UE, aunque con problemas, cada vez tiene un papel más importante en el reparto del poder político (en su sentido más amplio, incluido lo económico). Hoy es el día en el que no se ve tan lejos el momento en el que pasemos a una política fiscal más compartida etc. La pérdida de soberanía de los estados hacia arriba se está compensando en los países más descentralizados de la UE con una recentralización de competencias a nivel interno o la búsqueda de una mayor coordinación en las políticas públicas entre las unidades que conforman esos estados.
- Límites del papel de las euro-regiones, sobre todo en el ámbito más político (menor en el de la gestión): se ha afianzado el papel de los estados en la construcción europea. Se adivina un futuro en el que los protagonistas principales serán tres niveles administrativos: UE, Estados y Gobiernos locales (entendidos de una forma amplia y organizados de forma asimétrica en todo el territorio UE: pueden ser municipios, instituciones comarcales, modelos de governance de metrópolis, unidades asimilables a regiones, eurorregiones (¿?) etc. Que sobre todo se encargarán de desplegar las competencias sobre el territorio, en algunos casos, como los estados de tamaño más pequeño, habrá una tendencia a que este nivel este más vacío de contenido porque su papel lo desplegará el Estado, por ejemplo, en los Países Bálticos.
- En resumen, hoy en día el federalismo plurinacional o/y político es el que se construye dentro de la Unión Europea y lo construyen los estados. Fuera de este marco no hay espacio para la construcción del federalismo con alta carga política (en un estado) dentro del federalismo europeo desde una perspectiva plurinacional. Los estados federales que están dentro de la UE y no tienen un futuro discutido son uninacionales y viven un proceso de pérdida de la soberanía de sus unidades federales en la cotidianidad, para pasar a centrarse más en la ejecución de políticas públicas (y no tanto, en la decisión respecto a estas: mayor ‘coordinación’ que no es más que una clara disminución de su cuota en las tomas de decisiones; los ejemplos clásicos son Alemania o Austria.).
- Consecuencia: las democracias plurinacionales (con mayorías de las minorías nacionales en algún espacio territorial significativo), están ante la disyuntiva de perder espacios de soberanía o luchar por conseguir ser un estado dentro de la Europa federal (sui generis) hacia la que se avanza. Esto verbalizado de otra manera es: perder soberanía o ganar soberanía (que no es más que avanzar a la consecución del Estado). En Bélgica se observa de forma clara este último escenario.
4.- El tamaño importa: lo pequeño es bello.
- Desde el punto de vista político (mejor gestión de la pluralidad): la escala pequeña sirve para acercarnos a soluciones consociacionales (Las cuatro características básicas de un sistema consociacional son: (a) grandes coaliciones de gobierno que involucren a todos los segmentos; (b) autonomía para cada uno de los grupos; (c) proporcionalidad en la representación política y funcionarial de estos; y (d) derecho de veto para los segmentos o grupos étnicos -Lijphart, 2008: 4). Tenemos una estructura sociopolítica para modelos de poder compartido pero su consecución solo es posible desde la independencia como respuesta a la pluralidad. A mayor complejidad/pluralidad de un espacio territorial mayor es la necesidad de que se autogobierne sin injerencias externas: mínimo autodeterminación interna, su expresión última está pasando a ser el derecho a decidir. Este derecho es la mejor garantía de que los acuerdos a los que se llegue entre diferentes comunidades no serán revertidos por mayorías externas. Así, si los habitantes de los territorios vascos tuvieran el derecho a decidir su futuro, entendido como la garantía de que las decisiones adoptadas no serán modificadas o vetadas por el nivel estatal, entonces mejorarían sustancialmente las condiciones facilitadoras para la consecución y mantenimiento de una democracia consociacional. A partir de ese momento se aseguraría el tamaño pequeño de la población y un relativo equilibrio entre segmentos, condiciones ambas mencionadas por Lijphart (2008) en todas sus obras sobre consociacionalismo.
- Desde el punto de vista democrático: argumentos a favor de una mejor calidad y densidad democrática tanto para desplegarla como representativa, directa y participativa. Mayor control democrático desde la cercanía, mejor accountability; mejore representación democrática (Colomer); etc. Dinámicas países pequeños Vs. Países grandes… Estados Unidos, Rusia…
- Desde el punto de vista social: un mayor control democrático implica una mayor probabilidad de un mejor reparto de la riqueza y capacidad de adaptarse mejor a las necesidades sociales. A mayor tamaño del país mayores desigualdades medidas en índice gini (controlando el ejercicio de correlación estadística con la variable regiones mundiales) + Lijphart: democracias consensuales como democracias más asociadas al Estado del Bienestar y tamaños pequeños.
- Desde el punto de vista económico: a menor escala mejor adaptación a las necesidades de la estructura económica, mejores rendimientos competitivos… (The Size of Nations de Alesina y Spolaore).


  1. El marco de la motivación: el combate discursivo


Al hilo de una reflexión de Rosanvallon en su último libro, y criticándo su visión.
Secesión de los distintos (Identidad).
-Clave de identidad defensiva: Minoría nacional/cultural (nación vasca euskaldun) que debe contar con instrumentos para desarrollar su identidad. VIPS.

Peligros: nación cultural restrictiva, reserva identitaria, estrategia defensiva frente a gestión adecuada de la pluriculturalidad.
-Clave de identidad ofensiva: Sin negar lo anterior sería conveniente priorizar el argumento de la escala adecuada para la gestión de la pluralidad cultural/identitaria.
Secesión de los ricos. Interes: mejora material.
-Clave de eficacia en términos de escala económica, lógica económica sistémica, neoliberal.
Peligros: la lectura negativa “a la padana” de una secesión privilegiada o una “vanity secession”, oportunista o frívola, egoista.
-Clave relacionada con una eficacia económica de escala que asegura el bienestar, en relación siempre con la tercera dimensión, la justicia social. La posibilidad de un modelo económico propio, alternativo, impensable sin instrumentos estatales: decrecimiento, buen vivir, posibilidad de desarrollar un modelo económico alternativo.
Secesión de los justos. Interés: impulso ético.
-Clave de distribución y justicia social.
La lectura negativa se refiere a la insolidaridad externa, la positiva la que se refiere a la posibilidad de gestionar un mundo más justo aquí y hacia el exterior. Pensar global/actuar local. Debate clásico en la Izquierda ¿Será menos solidaria España si EH se convierte en un estado independiente? NO ¿Será más justa EH si ese escenario se produce? SI ¿Será mejor el mundo? SI


  1. MECANISMOS Y PROCESOS: IDENTIDAD, INTERES, ESTRATEGIA


Es conveniente analizar la realidad socio-política con instrumentos que nos permitan comprender la dirección de los procesos sociales, no confundir deseos con realidades y diseñar estrategias adecuadas que nos permitan llegar lo antes posible a la estatalidad vasca. Para ello, un instrumento posible es el propuesto por MTT: mecanismos/procesos. Siempre desde un punto de vista comparativo.
a) Mecanismos de la movilización, correduría, fomación de categorías, polarización.
b) Mecanismos catalizadores: infringimiento de los intereses de las élites, imposición repentina de agravios.
c) Mecanismos facilitadores, la certificación jurídico-formal, política, contextual
d) Mecanismos desactivadores: “la zorra y las uvas”: El objetivo final está verde, “deseemos lo posible”: (Cataluña) Secesión y/o política fiscal, (EH) Secesión y/o densificación social, política y normativa, territorialidad.


Otros nudos para el debate estrategico: sujeto y territorialidad, legalidad y veto formal/material, condiciones concretas: pregunta, quorum, espacios...




Añadir el documento a tu blog o sitio web

similar:

Estrategias políticas: Lo deseable, el derecho a decidir. Lo posible, la secesióN iconEs posible acelerar el progreso si se aplican las estrategias correctas...

Estrategias políticas: Lo deseable, el derecho a decidir. Lo posible, la secesióN iconTaller: Movimientos sociales en Argentina: definición, y tipos de...

Estrategias políticas: Lo deseable, el derecho a decidir. Lo posible, la secesióN iconEl derecho a no decidir pero sí a salir del maldito embrollo

Estrategias políticas: Lo deseable, el derecho a decidir. Lo posible, la secesióN iconCatólicas por el derecho a decidir, Red Latinoamericana. (2010)

Estrategias políticas: Lo deseable, el derecho a decidir. Lo posible, la secesióN iconEn todos los países la formulación de políticas y estrategias sólidas...

Estrategias políticas: Lo deseable, el derecho a decidir. Lo posible, la secesióN iconLibro I titulo I del propósito del desarrollo, principios, objetivos,...

Estrategias políticas: Lo deseable, el derecho a decidir. Lo posible, la secesióN iconPropuesta de debate en el Círculo Podemos-Barcelona sobre la cuestión del “Derecho a Decidir”

Estrategias políticas: Lo deseable, el derecho a decidir. Lo posible, la secesióN iconUna Empresa Socialmente Responsable es la que cuentan con políticas,...

Estrategias políticas: Lo deseable, el derecho a decidir. Lo posible, la secesióN iconTema estrategias competitivas básicas. Estrategias de crecimiento....

Estrategias políticas: Lo deseable, el derecho a decidir. Lo posible, la secesióN iconTema estrategias competitivas básicas. Estrategias de crecimiento....






© 2015
contactos
ley.exam-10.com