Delitos especiales en materia fiscal






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Fracc. I: Omitir solicitar su inscripción o la de un tercero en el RFC
Fracc. II: No rendir informes al Registro
Fracc. III: Usar más de una clave de RFC
Fracc. IV: Atribuirse como propias actividades ajenas
Fracc. V: Desocupar el local donde tenga su domicilio fiscal.
ANÁLISIS DE LOS COMPORTAMIENTOS PREVISTOS EN EL ART. 111.
ANÁLISIS DE LAS FRACC. I A IV
Fracc. I: Delito en relación a la omisión de declaraciones
Fracc. II: Delito en relación a los sistemas contables
Fracc. III: Delito en relación a la destrucción de libros
Fracc. IV: Determinar pérdidas con falsedad
CARACTERÍSTICAS COMUNES A LOS COMPORTAMIENTOS TÍPICOS PREVISTOS EN EL ART. 111
Es importante señalar que no existe una disposición análoga a la prevista en el Art. 110 último párrafo cuando estable que:

No se formulará querella si, quien encontrándose en los supuestos anteriores, subsana la omisión o informa del hecho a la Autoridad Fiscal antes de que ésta lo descubra o medie requerimiento, orden de visita o cualquier otra gestión del cumplimiento de las disposiciones fiscales.
Se cuestiona porqué la ley omite esta excepción para la formulación de la querella, pues no parece que haya alguna consideración de tal peso que haga tratar de diferente modo los comportamientos previstos en el Art. 110, de los previstos en el Art. 111 del CFF. Se considera que son comportamientos similares y por ello se debe dar el mismo tratamiento jurídico en ambos, incluso aunque el CFF no lo establece.
ART. 112: DELITOS COMETIDOS POR DEPOSITARIOS O INTERVENTORES
Art. 112. Se impondrá sanción de tres meses a seis años de prisión, al depositario o interventor designado por las autoridades fiscales que, con perjuicio del Fisco Federal, disponga para sí o para otro del bien depositado, de sus productos o de las garantías.
Análisis de los elementos objetivos del tipo
El comportamiento
El comportamiento típico que se sanciona penalmente, de acuerdo con la redacción del tipo, sólo puede ser cometido por el depositario o por el interventor que haya sido designado por las autoridades fiscales.
Objetos sobre los cuales puede recaer el comportamiento de la disposición típica
La disposición indebida de que habla este tipo legal puede recaer sobre cualquier bien.
También puede recaer sobre cualquier derecho que pueda ser objeto de embargo, e incluso sobre sus productos.
Finalmente puede recaer la disposición sobre las garantías que de cualquier crédito fiscal se hubieren constituido
Sujetos
Se distinguen dos supuestos distintos de sujetos activos, ya que según la naturaleza de su calidad pueden ser depositarios o interventores.
LOS DEPOSITARIOS. El CFF en diversos artículos habla de los depositarios, que vienen a ser aquellas personas a quienes las autoridades fiscales –el ejecutor- designan como tales. Así sucede cuando se embargan o secuestran bienes o la misma negociación, según lo establecen los Arts. 151, 152 y 153 del CFF
LOS INTERVENTORES. Respecto a los interventores, señala el CFF dos tipos de interventores que se pueden dar, según los establece el Art. 164 del CFF, que habla del depositario interventor que tiene el carácter de interventor con cargo a la caja o interventor con cargo a la administración.
ART. 113: VIOLACIÓN DE MARCAS O SELLOS OFICIALES
Art. 113. Se impondrá sanción de tres meses a seis años de prisión, al que dolosamente altere o destruya los aparatos de control, sellos o marcas oficiales creados con fines fiscales o impida que se logre el propósito para el que fueren colocados
Se entiende que este tipo penal fue creado con la idea de proteger los instrumentos o elementos con los cuales Hacienda pueda llevar a cabo su función de control y vigilancia respecto del cumplimiento de las obligaciones fiscales.
Análisis de los elementos objetivos del tipo
El último comportamiento que se sanciona penalmente es el que consiste en la alteración o destrucción dolosa de las máquinas registradoras de operación de caja en las oficinas recaudadoras. Aquí el legislador pretendió proteger las máquinas registradoras que se encuentran exclusivamente en las oficinas recaudadoras, en cuyo caso se alude a un ámbito espacial de aplicación de la ley; y de este límite espacial se deriva que si una máquina recaudadora se encuentra fuera de las oficinas recaudadoras, el comportamiento que las destruya o las altere no será considerado típico (en última instancia sólo se podrá aplicar el tipo de daño previsto en el Art. 399 del CPF)
ART. 114: DELITO COMETIDO POR SERVIDORES PÚBLICOS
ART. 114. Se impondrá sanción de tres meses o seis años de prisión, a los servidores públicos que ordenen o practiquen visitas domiciliarias o embargos, sin mandamiento escrito de autoridad fiscal competente.
El comportamiento típico prohibido consiste exclusivamente en que el servidor público ordene o practique visitas domiciliarias o embargos sin que exista mandato escrito de autoridad competente. Se pretende con ello que no se cometan excesos en la función que les compete exclusivamente a ciertas autoridades fiscales. Por ello, no cualquier funcionario o servidor público de la SHCP está facultado para ordenar o practicar una visita domiciliaria o un embargo
El comportamiento típico. Se pueden dar los siguientes supuestos de comportamiento descritos en este tipo legal;
Que un funcionario fiscal que sí tenga las facultades para practicar la visita domiciliara o embargos, realice dicha visita o embargo sin que exista por escrito dicho mandato.
Que un funcionario de Hacienda con facultades para practicar la visita domiciliaria o el embargo, tenga por escrito la orden de visita o la práctica del embargo, pero dicho mandato carezca de las formalidades esenciales que impliquen la debida competencia de quien emite la orden.
Que la autoridad fiscal sabiendo que no tiene orden de visita ni la orden de embargo, practica cualquiera de los dos.
ART. 115: APODERAMIENTO O DESTRUCCIÓN DE BIENES EN RECINTO FISCAL O FISCALIZADO
Art. 115. Se impondrá de tres meses a seis años de prisión, al que se apodere de mercancías que se encuentren en recinto fiscal o fiscalizado, si el valor de lo robado no excede de 200 veces el salario; cuando exceda la sanción será de tres a nueve años de prisión.
Este tipo legal sanciona el comportamiento de robo o de destrucción de aquellas mercancías que se encuentren en el recinto fiscal o en el fiscalizado. Nótese que, por un lado, este tipo legal se halla estrechamente relacionado con el de robo, sin embargo, tiene un trato diferente. Por ello es conveniente delimitar algunas de las notas que los distinguen.
El bien jurídico protegido: Semejanzas y diferencias con el robo


  1. Ambos tipos utilizan el verbo apoderar para describir el comportamiento típico. Apoderarse de una o más cosas o mercancías, tiene distintos significados, entre ellos aparece el de: hacerse uno dueño, ocuparla, ponerla bajo su poder. Sin embargo, todos estos significados tiene algo en común, esto es, que el comportamiento típico en ambos tipos implica la sustracción de las cosas o mercancía, y además que el autor tiene que salvar los obstáculos que se han colocado para hacerse de dichos objetos.



  1. En el delito de robo previsto en el Art. 367 del CFF, se exige expresamente que la cosa sea un objeto ajeno, mueble, sin derecho y sin consentimiento de la persona que pueda disponer de ella con arreglo a la ley. En cambio en el tipo previsto en el Art. 115 del CFF, no se hacen tales exigencias, sin embargo, se podría decir que de la expresión apoderarse de las mercancías se infieren dichos requisitos




  1. De lo anterior se desprende que la principal diferencia sustancial entre ambos tipos penales, es la que radica en el ámbito espacial donde se comete el apoderamiento previsto en el Art. 115 del CFF, razón que da lugar a tratar el tipo legal de apoderamiento de las mercancías que se encuentren en recinto fiscal como un tipo especial de robo.


Elementos típicos del tipo previsto en el Art. 115 del CFF
Como se vio, el delito de robo y el delito previsto en el Art. 115 del CFF, tienen en común algunos elementos, pero tienen también diferencias.
Sujetos
El sujeto activo puede ser cualquier persona, incluso el dueño de las cosas sustraídas, que aunque es el titular del Bien Jurídico protegido no debe disponer de las mercancías que se encuentran en el recinto fiscal o fiscalizado a menos que se le autorice para ello.
EL SUJETO PASIVO, en este caso, es el Estado, representado por el Ejecutivo Federal a través de la SHCP, pues al Estado compete la función de controlar y vigilar el tráfico de las mercancías que entran y salen del país y también le corresponde fijar el monto de las tarifas y aranceles a pagar, y para cumplir estas funciones le está autorizado almacenar la mercancía que se somete a dicho tráfico, teniendo el suficiente tiempo para realizar esta función.
El comportamiento típico
El apoderamiento de las mercancías implica un comportamiento propio y el activo de desplazamiento físico de la mercancía del lugar específico donde se debe permanecer, el dominio del autor, o también se considera como típico la destrucción de dicha mercancía.
Momento consumativo del apoderamiento
Para determinar el momento consumativo del tipo de robo (el cual se extiende también al tipo que se analiza), se debe cuestionar si el desplazamiento físico de las mercancías objeto del tipo debe realizarse hacia fuera del espacio sobre el que se proyecta el poder de conservación de la mercancía, esto es, si debe salir o no del recinto fiscal o del fiscalizado. Es aquí donde tienen especial cabida las tesis que se han formulado para determinar el momento consumativo del delito de robo.
ROBO. MOMENTO EN QUE SE CONSUMA EL DELITO. El elemento material del delito de robo consistente en el apoderamiento de la cosa mueble, queda consumado en el preciso momento en que el activo de la infracción se apodera de la cosa aun cuando después la haya abandonado o arrojado y se haya recuperado, pues el apoderamiento quedó consumado desde el momento en que el acusado tomó el objeto del ilícito y lo colocó bajo su poder de hecho, ya que desde ese instante se atacó el Bien Jurídico tutelado.
TRIBUNAL COLEGIADO DEL DECIMOTERCER CIRCUITO. Amparo en Revisión 543/88. Mario Montaño García. 5 de enero de 1989. Unanimidad de votos, Ponente: Agustín Romero Montalvo.
Objeto de la acción
Respecto al objeto de la acción, los comportamientos típicos pueden recaer solamente sobre mercancías. Como se sabe, en el robo el objeto material sobre el que recae la acción del sujeto activo es una cosa mueble, entendiéndose por tal el objeto del mundo exterior susceptible del apoderamiento (desplazamiento) o destrucción.
El valor de la mercancía o de la cosa mueble
El valor del bien es un elemento indispensable para que éste pueda ser objeto material tanto del tipo de robo, como del tipo que se comenta. El valor a que alude el legislador se debe entender en el sentido económico, esto es, como valor de cambio de las cosas en los términos de valor del mercado.
El espacio territorial. Recintos fiscales y fiscalizados
Para que el comportamiento consistente en el apoderamiento de las mercancías sea típico, se requiere que se realice en determinados espacios, los cuales son llamados por la norma, en términos genéricos, como recintos fiscales o recintos fiscalizados
El depósito de las mercancías en las aduanas
En primer lugar, es necesario establecer cuál es la circunscripción de la aduana. Al respecto, establece la Ley Aduanera en el Art. 115 Fracc. I que son facultades del Ejecutivo Federal; establecer o suprimir aduanas fronterizas, interiores y marítimas, designar su ubicación y funciones .
El Art. 116 Fracc. I de la Ley Aduanera señala que la SHCP está facultada para:
Fracc. I. Señalar la circunscripción territorial de las aduanas, así como establecer y suprimir secciones aduaneras. La propia Secretaría señalará, dentro de los recintos fiscales, el lugar donde se encuentren las oficinas administrativas de la aduana y sus instalaciones complementarias y establecerá las medidas de control que deberán acatarse por las dependencias y organismos que lleven a cabo sus funciones dentro de los recintos fiscales.
Del anterior artículo se deduce que todas las aduanas están comprendidas dentro de la circunferencia abarcada por el recinto fiscal. Ahora bien, respecto al depósito de las mercancías en la aduana, el Art. 15 de la Ley Aduanera establece las reglas de dicho depósito.
Recintos fiscales
Respecto a los recintos fiscales, la Ley Aduanera establece, en el Art. 8 segundo párrafo:
Art. 8 …
El manejo, almacenaje y custodia de las mercancías de comercio exterior compete a las aduanas. La SHCP podrá autorizar a los particulares a prestar estos servicios en los recintos fiscales. La propia dependencia mediante reglas de carácter general, señalará las zonas que ocuparán los recintos fiscales, las que en ningún caso incluirán inmuebles que no colinden con la aduana.
De este artículo se infieren dos puntos:
Todos los inmuebles además de las aduanas que se habiliten como recintos fiscales deben ser autorizados y habilitados por las autoridades aduaneras; y
Deben colindar con la aduana.
De los almacenes generales de depósito
También los almacenes generales de depósito son considerados como recintos fiscales, en virtud de poder tener el régimen de depósitos fiscales.
Recintos fiscalizados
Como una excepción a que los inmuebles colinden con la aduanas, la Ley Aduanera permite que determinadas mercancías que entren o salgan del país se almacenen en lugares distintos a los inmuebles designados como recintos fiscales que colindan con las aduanas. Así, el Art. 6 de la Ley Aduanera se refiere a las mercancías explosivas, inflamables, corrosivas, contaminantes o radioactivas; y respecto de estas mercancías, señala expresamente que se deben almacenar en lugares apropiados, por sus condiciones de seguridad, y para tal efecto se deben habilitar como recintos fiscalizados por las autoridades aduaneras.
Conclusión para determinar cuáles son los recintos fiscales y cuáles son los recintos fiscalizados.
Se deduce que los recintos fiscales son los espacios cuya circunscripción está determinada por la Autoridades Hacendarias, dentro de los cuales se comprenden las aduanas y los inmuebles que colindan con ellas; entre dichos inmuebles se tienen los almacenes generales de depósito. En cambio, los recintos fiscalizados son aquellos espacios determinados por las autoridades Hacendarias que por situaciones particulares, principalmente debido a la naturaleza de las mercancías, son inmuebles que excepcionalmente se habilitan como “recintos fiscalizados” los cuales tienen la particularidad de no colindar con las aduanas.
El elemento subjetivo del tipo
Como elemento típico de este delito, al igual que en el de robo, se encuentra la necesidad de la existencia del ánimo de lucro, esto es, la intención de obtener una ventaja patrimonial directa o incremento del patrimonio como consecuencia del apoderamiento de las cosas ajenas; en otras palabras, que el propósito típico consista en el enriquecimiento o la obtención de ganancia económica, provecho o ventaja.
ASPECTOS

PROCEDIMENTALES
LA PRESCRIPCION
El CFF establece reglas específicas, distintas a las que previene el CPF, según se trate de delitos que se persigan de oficio o de querella para que opere la prescripción de la acción penal. El Art. 100 del CFF establece una regla específica, distinta a las del CPF, para que opere la prescripción de la acción en los delitos que se persiguen por querella de parte ofendida:
Art. 100. La acción penal en los delitos perseguibles por querella de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, prescribirá en tres años contados a partir del día en que las autoridades fiscales tengan conocimiento del delito y del delincuente; y sí no tiene conocimiento, en cinco años que se computaran a partir de la fecha de la consumación del delito. En los demás casos, se estará a las reglas del Código Penal aplicables en materia federal.
El Art. 107 del Código Penal Federal establece para los delitos que se persiguen por querella lo siguiente:
Art. 107. Cuando la ley no prevenga otra cosa, la acción penal que nazca de un delito que sólo pueda perseguir por querella del ofendido o algún otro acto equivalente, prescribirá en un año, contado desde el día en que quienes puedan formular la querella o el acto equivalente, tengan conocimiento del delito y del delincuente, y en tres fuera de esta circunstancia.
Pero si llenando el requisito inicial de la querella, ya se hubiere deducido la acción ante los tribunales se observarán las reglas señaladas por la ley para los delitos que se persiguen de oficio
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