Antecedentes del comercio electrónico






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INTRODUCCIÓN AL COMERCIO ELECTRÓNICO

 

El Concepto de Comercio Electrónico.

Este concepto es de cuño reciente y en constante evolución, por lo que no existe una acepción unánimemente aceptada del término. Dado que, además, existen antecedentes próximos en el tiempo, este es por tanto un concepto evolutivo que puede variar desde cualquiera de los procedimientos de telepago mediante los protocolos EDI (Electronic Data Interchange) hasta nuevas formas de comercio aún por definir y realizar.

Una definición algo ambigua pero con un gran consenso de aceptación, y eso con notables reservas, seria la del comercio realizado a través de Internet. Aún así, esta definición no solo seria imprecisa sino también restrictiva, puesto que supone limitar su aplicación. En realidad, definir el comercio electrónico requiere no solo precisar las actividades que lo constituyen sino también el entorno en que estas se producen, las relaciones que se requieren y los mecanismos que lo posibilitan.

Antecedentes del comercio electrónico.

Tras las formas de pago precursoras del comercio, como el billete y la letra de cambio, la era electrónica introdujo otros medios, como las denominadas tarjetas de pago, extendidas en el ámbito del transporte o para las llamadas telefónicas desde teléfonos públicos, si bien tenían el inconveniente de valer solo para el uso de servicios específicos pero no para la compra de bienes.

En la carrera por flexibilizar el comercio y dotar de nuevas herramientas su actividad, aparecieron nuevas formas de pago e intercambio, hasta llegar a la tarjeta de crédito que fue posible gracias al desarrollo de medios electrónicos e informáticos. Estas disfrutan de una amplia aceptación en la actualidad. Su proliferación planteó problemas de compatibilidad que poco a poco se fue resolviendo en sus aspectos más prácticos, como universalidad de cajeros automáticos, etc. No obstante, aún presentan sus limitaciones, dado que requieren sistemas de lectura y validación, deben ser firmadas, es un proceso más lento que el pago en metálico, y la compra o transacción queda registrada, lo que en muchos casos no es deseado por el usuario o vendedor.

Pero cuando se intentó poner en comunicación ordenadores se hizo preciso refinar la interoperación entre las redes de transporte de información - las redes de datos como Iberpac en España - y los terminales de usuario. Ello se plasmó en el establecimiento de las normas OSI (Interconexión de Sistemas Abiertos) que tenían la bendición de los organismos internacionales (ISO), lo que definía las reglas del juego entre los operadores de comunicaciones y los usuarios avanzados.

Múltiples actividades de intercambio como el comercio pero también la enseñanza o los transportes detectaron la necesidad de normalizar los mensajes y formatos que permitiera su procesamiento automático, lo que al finalizó con lo que vino a llamarse EDI (Electronic Data Interchange) que facilitaba extraordinariamente las operaciones comerciales.

Quizá la concepción de EDI llevaba implícitas ciertas rigideces, lo que en su momento frenó su desarrollo. Además, las comunicaciones EDI no disponían de interactividad, lo que no permitía su uso para negociaciones, búsqueda, etc. Lo cierto es que las comunicaciones EDI nunca cumplieron con las expectativas puestas en ellos, y su progreso existió pero fue lento.

Ahora lnternet permite superar algunas de esas rigideces, al emplear de forma generalizada tecnología multimedia - las páginas Wéb - que permite transmitir información textual, gráfica, sonora o imágenes en movimiento o en tres dimensiones, lo que supone una gran ventaja competitiva con los medios anteriormente usados por el comercio en general. lnternet permite la interactividad y, además, avanza de forma mucho más rápida que sus antecesores, en parte por proceso de normalización simplificado - a veces se adoptan normas de facto - y tiene unos procedimientos que se universalizan y que, por tanto, requieren un mínimo de formación o entrenamiento, A ellos se añaden unos costes muy bajos de instalación y de explotación, por lo que lnternet se halla en posición ventajosa para competir con sus predecesores.

La naturaleza del comercio electrónico.

Todo tipo de bienes y servicios son susceptible de ser suministrados o gestionados a través de lnternet, pero dependiendo de la naturaleza de ellos, habrá que recurrir en mayor o menor medida a los medios del comercio convencional. Así, aquellos relacionados con la moda o la industria pesada necesitaran utilizar para al menos algunas de las etapas de una compra los medios tradicionales, como por ejemplo para su promoción o entrega. Otros medios, como servicios jurídicos o programas informáticos podrán ser negociados, comprados y entregados íntegramente mediante medios electrónicos.

El comercio electrónico no precisa hasta ahora cuales son los límites que le separan del comercio tradicional, y es posible que ambos se mezclen en función de la generalización de ciertas prácticas. Por ejemplo, los pagos por medios electrónicos podía generalizarse incluso para los casos de comercio tradicional, siempre que ello presenta ventajas para las partes.

En la actualidad se considera que el comercio electrónico no viene a sustituir al comercio tradicional, sino a crear uno nuevo, con todas aquellas mercancías, bienes o servicios que hagan idóneo el uso de este tipo de medios. Habrá también un comercio híbrido que utilizará una combinación de técnicas electrónicas y convencionales para la promoción, venta o pago de los intercambios comerciales.

El comercio electrónico no se limita a lnternet. El video-texto y la teledifusión posibilitan la telecompra. Los catálogos pueden editarse en medios electrónicos en reserva como los CD-ROM, y ya están en marcha servicios de telebanco mediante redes privadas. Es simplemente que lnternet como vehículo de comercio tiene unas ventajas intrínsecas que hacen de ella el instrumento idóneo para una implantación masiva.

Relaciones del comercio electrónico.

El modelo tradicional.

El comercio tradicional se apoyaba, tanto en su vertiente convencional como sus variantes electrónicas, en unas relaciones mutuas de confianza y compromiso entre comprador y vendedor, y sus garantías se basaban en un conocimiento mutuo o relaciones personales. Ellas tienen el soporte legal y financiero de los pedidos, presupuestos, facturas, etc. en sus aspectos de adquisición, mientras que los de pago se hallan soportados por innumerables prácticas comerciales y bancarias, como la letra, el cheque, la transferencia, etc. La red de comunicaciones, cuando esta era utilizada, se limitaba a facilitar los contactos y las comunicaciones entre las partes.

Un nuevo modelo de comercio.

El comercio electrónico viene a proponer una extensión de las funciones de la red a la hora de establecer relaciones de confianza y compromiso entre las partes. De esta manera, la red permite garantizar los derechos de las partes sin requerir el establecimiento de relaciones preliminares entre partes para cada transacción. Ello es importante, porque el establecimiento de estas relaciones es algo costoso en términos de tiempo y medios, y en todo caso, no está al alcance de todos los comerciantes y usuarios, ni justificado ante transacciones de cuantía baja o media.

La figura adjunta ilustra este modelo. Cada parte que interviene en una transacción establece relaciones solo con la red, y en ella deberán residir los instrumentos de garantía exigibles para el comercio electrónico.

Estos instrumentos de garantía no son inherentes a la red de comunicaciones - Internet - y deberá ser provisto por entidades incardinadas en la red, y se espera que ello se haga posible en los próximos años. Esta infraestructura, compuesta por servicios de comunicaciones y entidades de garantía, será básica para la implantación del comercio electrónico, y su implantación llevará tiempo, porque se requiere, además, que los usuarios, compradores y vendedores, depositen en ella su confianza de forma colectiva. Esta infraestructura deberá adaptarse a la diversidad de este comercio, a los requisitos impuestos por las tecnologías de comunicaciones utilizadas, y a los distintos entornos legales y financieros de un mercado global.

Actividades abarcadas por el comercio electrónico.

En una fase avanzada del comercio electrónico, este comprenderá actividades muy similares a las del comercio actual, salvadas diferencias específicas de cada tipo de comercio. Estas actividades deben ser enfocadas desde dos perspectivas, la del comprador o demandante, y la del vendedor u ofertante. En cualquier caso, prácticamente en cada caso, la actividad en una rama tiene su contrapartida en la otra.

En el nuevo comercio, se producirán los procesos de promoción y búsqueda, evaluación de ofertas, pedidos, entregas y pagos. Para cada uno de ellos podrán darse entidades especializadas por campos y procesos. Son de sobra conocidas las entidades que intervienen en los pagos, como VISA o Cybercash. Dan&Bradstreet realiza evaluaciones para los servicios de tipo legal o financiero, y en España, varias revistas hacen informes periódicos de calidad de ciertos productos en favor del consumidor masivo. Las tareas de promoción se van popularizando a través de Internet pero aún son muy necesarios no solo nuevos buscadores de información sino también es posible que se requiera en un futuro una reorganización de la información disponible para los usuarios.

Repercusiones del comercio electrónico.

Ni amenaza ni panacea.

El comercio electrónico no nace con la vocación de sustituir el tradicional y en ese sentido no debe verse como una amenaza, si bien algunos de los medios utilizados en el comercio electrónico son susceptibles de ser también aplicados de forma general a todo el comercio, como puede la publicidad en las páginas Web o las ayudas a los nuevos medios de pago. Tampoco es, por tanto, una panacea que admita todo tipo de transacciones, ni que realice el milagro de activar el comercio tradicional más allá de lo que sugieren la oferta y la demanda.

El comercio electrónico es una oportunidad para un nuevo comercio de aquellos bienes y servicios que por su naturaleza se prestan a ser dados a través de Internet, como pueden ser servicios de asesoría legal o fiscal, programas informáticos, juegos e industria del ocio, educación, y una gran parte de servicios relacionados con la información, etc. Por otra parte, la generalización y abaratamiento de costes para realizar transacciones permite bajar el umbral de compras y contrataciones que pueden realizarse, los que se denominan a veces micropagos, y cuya utilización no era eficaz con medios anteriores, ni se justificaba en términos económicos y prácticos.

Oportunidades y Beneficios.

Globalización.

Los suministradores podrán disfrutar de una presencia global a un coste impensable a través de otros medios. Para los consumidores, tendrán la opción de una capacidad de elección dentro de una oferta extensa que no vendrá limitada por distancias geográficas ni restricciones al comercio.

Mayor contacto entre productores y usuarios.

La cadena de distribución se acorta y con ellos los plazos y tiempos de respuesta, al poder realizarse pedidos y respuestas de forma casi instantánea, y tener conocimiento rápido de disponibilidades o precios. Ello es especialmente cierto para aquellos cuya distribución puede hacerse de forma electrónica.

Reducciones de costes y precios.

El acortamiento del ciclo de compra conlleva disminución de costes, no solo por requerir un número menor de intermediarios - de promoción, entrega, cobro, etc. - sino que un gran número e estos procesos pueden ser automatizado, reduciéndose los costes en órdenes de magnitud, lo que inevitablemente quedara reflejado en los precios de las mercancías.

Mejora de la competitividad y calidad de servicio.

La proximidad al usuario y el acortamiento de ciclos de respuesta son elementos fundamentales que posibilitan una mejora de la calidad de servicio, como servicios de consulta o de post-venta, y de una mejora de la competitividad, al disponer de mecanismos que realimentan al vendedor de forma más directa con información acerca de la aceptación de productos o el perfil y preferencias de sus clientes, lo que ha de permitir finalmente una mejor relación cliente-vendedor.

Nuevas actividades y nuevos negocios.

Las nuevas tecnologías potenciarán no solo el comercio existente en la actualidad, sino es sobre todo una oportunidad para el desarrollo de nuevos productos, en especial aquellos que por su naturaleza pueden beneficiarse más del comercio electrónico, como pueden ser todos aquellos en que la mercancía o servicios estén constituidos por información, como asesoría legal o financiera, enseñanza, noticias, etc.

Impacto en la organización del comercio.

El nuevo comercio deberá organizarse de una forma diferente. Dada la cantidad de información que puede llegar a concentrarse en esta actividad, será necesaria la presencia de intermediarios de la información, como para el establecimiento de contactos, búsqueda o clasificación de la información, etc.

Podrán existir empresas y tiendas virtuales, que unirán sus recursos para poder constituir una oferta conjunta de bienes y servicios que les sitúen en ventaja competitiva. Muchas empresas, de esta manera, podrán reducir costes reduciendo sus puntos de venta directa.

Deberán aparecer nuevas empresas que presten apoyo a todas las actividades de este comercio, como son las que suministren servicios de medios de pago, banca emisora de dinero electrónico, etc. y en general todas aquellas que presten los servicios necesarios para el desarrollo el comercio electrónico y sus tareas anejas de seguridad y garantías, como validación de documentos, firma electrónica, etc.

El comercio electrónico en la actualidad.

Un mercado prometedor.

La dificultad de hacer un retrato robot al comercio electrónico radica en su vertiginoso ritmo de cambio, lo que es natural cuando una actividad nueva se halla aún en sus inicios. Por otra parte, están aún por definirse las pautas y actitudes del gran público ante este nuevo medio. Además, no es realista extrapolar las tendencias de unos entornos donde el comercio se ha desarrollado a otros donde es más incipiente. Experiencias pasadas demuestran que los comportamientos del mercado norteamericano no siempre tienen idéntica respuesta en el europeo. Esto ha ocurrido con las ventas por catálogo o la distribución electrónica de servicios turísticos.

El comercio electrónico va siempre vinculado a la expansión de Internet, ampliamente instalada en el ámbito de la empresa y con una rápida penetración en los hogares. En la actualidad, el entorno norteamericano presenta una actividad considerable en el uso de Internet para fines comerciales, y de hecho, gran cantidad de empresas han constituido de forma individual, o asociada con otras, nodos servidores Web a fin de mejorar sus cifras comerciales. Algunas muestran unas cifras considerables. Cisco, una empresa fabricante de equipos de comunicaciones tiene unas ventas a través de su nodo de mil millones de dólares, y al mismo tiempo, General Electric declara unos ahorros considerables al utilizar Internet para sus compras. Dell Computer vende ordenadores personales por valor de un millón de dólares diarios.

Un caso merecedor de especial atención es el de Amazón, un distribuidor de libros que ha vendido a través de su servidor Web más de dos millones de libros, diez veces más que cualquier librería real en el mundo, que por otra parte, necesitaría, además, dotarse de cientos de personas de oficina para atender tal demanda. Esta librería virtual, al ahorrarse los gastos de locales y de personal de otras librerías, se permite hacer descuentos de hasta el 40 % sobre los best-seller y no menos de un 10 % para la mayoría de los libros. Pero Amazón no guarda en sus almacenes más allá de 400 títulos, mientras que el resto de los pedidos los cursa a uno de los grandes distribuidores en la vecindad de Seatle, Ingram Books, - la razón por la que se instaló en sus proximidades no se comprende si se tiene en cuenta la insensibilidad de las comunicaciones Internet a la distancia - y con frecuencia también, los dirige directamente a los editores.

Amazón es también un ejemplo de una nueva forma de comerciar, y para ello utiliza estrategias que le permiten mantener una clientela fiel. Su nodo sirve como centro de discusión, en donde los lectores pueden expresar su opinión sobre sus libros favoritos. Los autores de los libros son entrevistados automáticamente y el lector potencial puede encontrar referencias al autor o sobre otros libros con temas relacionados. Críticas literarias, resúmenes de libros, etc. forman parte de la relación de Amazon con sus lectores. Además, se incentiva a otros servidores en Internet a dirigir a Amazon los pedidos que no pueden ser satisfechos por ellos, ofreciendo comisiones de hasta el 8 % sobre el valor de la venta así generada. Amazon esta así en disposición de disponer de una gran base de datos con el perfil de sus clientes, a los que puede anunciar nuevas publicaciones o sugerir lecturas próximas al interés del cliente. De esta forma deja de ser algo más que una supertienda para convertirse en un aliado de sus lectores, un escaparate de la actualidad editorial o un foro de discusión literaria.

Las razones por las que las empresas establecen un servidor son variadas. También influye la naturaleza de los bienes y servicios vendidos y su idoneidad para el comercio electrónico. En la actualidad se vienen realizando de forma periódica encuestas sobre todo tipo de actitudes, estrategias y cualquier otro tema relacionado con el comercio electrónico. Una gran mayoría obtienen beneficios o piensan tenerlos en pocos meses, si bien la experiencia de comercio en la Web es determinante.

Fuente: Microsoft - The Economist

No es oro todo lo que reluce.

Si bien es cierto que los actuales estudios muestran unas estadísticas muy prometedoras, el mundo real las viene a poner en su justo término. Al menos en el tiempo presente, y a pesar de las ventas millonarias de algunos puestos Web, el usuario que se lanza al ciberespacio se ve inundado de una gran oferta de productos de los que, en muchos casos, no le reporta gran utilidad.

Desde que comenzó el comercio electrónico con la liberalización de Internet, muchos comerciantes de los que lo intentaron sufrieron grandes decepciones, varios han registrado cuantiosas pérdidas, y otros como MarketPlace-MCI, subsidiaria del gigante americano de las comunicaciones, tuvo que cerrar sus puertas. Nadie duda de la sinceridad de las promesas del comercio electrónico, pero el camino es incierto y lleno de espejismos, y muchas de las antiguas predicciones, hechas hace ya un par de años por los expertos, han resultado fundamentalmente erróneas.

Una de las razones es que el dinero del comercio se halla principalmente en las relaciones empresa - empresa, cuyo volumen se estima hasta diez veces mayor que el del consumidor. El comercio dirigido a este segmento - en donde se habla de microtransacciones - tardará en desarrollarse. Es cierto que el comercio entre entidades y empresas vía Internet se ha desarrollado grandemente, pero ha de tenerse en cuenta que ello es el resultado de una utilización cada vez mayor de los mecanismos de Internet para operaciones comerciales que antes usaban telex, fax, teléfono o correo ordinario, y que ahora van siendo sustituidos por medios que, como el correo electrónico o las páginas Web, viene apadrinados por la trinidad de mas rápido, más fácil, más barato.

Así lo transmiten los promotores de nodos Web que, por el momento, solo un 3 % de los nodos ofrecen venta directa a las empresas, y un 9 % los orientados a los consumidores, según Forrester Research, un consultor de Massachusetts. El consumidor por otra parte viene a utilizar Internet para búsqueda, pero los pasos finales de pedido y pago viene a realizarlo por procedimientos tradicionales.

Debe recordarse también el perfil de usuario y del promotor de servicios Internet, que por lo general son gente muy familiarizada con las nuevas tecnologías pero suelen adolecer de experiencia práctica en las áreas de comercio donde se introduce. Se viene a dar también la circunstancia de que estos nuevos distribuidores son por lo general desafiantes que quieren disputar a los negocios ya implantados su posición de privilegio en el mercado, circunstancia que une varias dificultades, entre las que sobresalen las de variar los hábitos de compra de los consumidores por un lado, y la de modelar los gustos y crear nuevas necesidades por otro.

A esta incertidumbre, los escépticos del comercio electrónico añaden varias sospechas, aún no constatadas. Por un lado, que el consumidor vaya a aceptar y familiarizarse con las microtransacciones, pequeños pagos que el consumidor deberá hacer con frecuencia como contrapartida a pequeños servicios - noticias, ocio, etc. - que en muchos casos son gratuitas actualmente. Otra sospecha recae sobre la actitud del consumidor, que podría mostrarse satisfecho con los actuales medios de pago - tarjetas de crédito - si a ellos se incorporan ciertos mecanismos relacionados con la seguridad, lo que ya se halla en vías de realización.

El futuro del comercio electrónico.

Este requiere el desarrollo en tres campos de forma prioritaria:

En primer lugar, nuevas formas de pago, en donde existen dos conceptos innovadores, el dinero electrónico y los pagos en línea, ambos estrechamente relacionados. Los objetivos de estos desarrollos son:

  • la necesidad de abaratar el coste del dinero y de los medios existentes de pago

  • flexibilidad para utilizarlo en pequeñas compras y pagos instantáneos

  • aumentar la seguridad y la protección contra el fraude

En segundo lugar, los aspectos de la seguridad y de la protección contra el fraude, con sus conceptos asociados de garantía del anonimato y confidencialidad, requieren un nuevo marco legislativo, por el momento prácticamente inexistente en nuestro país. Y en tercer lugar, el desarrollo de una infraestructura de garantías que posibilite el comercio electrónico y genere la confianza necesaria de los usuarios.

EL COMERCIO ELECTRÓNICO Y LA PROPIEDAD INTELECTUAL EN LOS PAÍSES EN DESARROLLO
1 El comercio electrónico o “ecommerce” –el intercambio comercial de productos o servicios entre las partes que utilizan el sistema mundial de redes informáticas y de telecomunicación  continúa experimentado un rápido crecimiento a lo largo del mundo, en los países desarrollados y en desarrollo, tanto en amplitud como en importancia. Muchas de las tempranas predicciones sobre el rápido crecimiento del valor del comercio electrónico han resultado ser precisas, aunque sigue existiendo el temor de que dicho crecimiento tecnológico podría ampliar las grandes diferencias que existen en el terreno digital entre los países tecnológicamente avanzados y los no tan avanzados. Sin embargo, Internet ha demostrado ser al mismo tiempo un instrumento mediante el que los países en desarrollo mejoran el acceso a herramientas tecnológicas y de información como los soportes lógicos, así como el acceso a los mercados mundiales de sus productos y servicios. El crecimiento más rápido de la capacidad de conexión y del uso de Internet, por ejemplo, se está produciendo en la región asiática.
2 A medida que el comercio electrónico ha desarrollado su potencial, la cuestión de las grandes diferencias existentes en el terreno digital se ha hecho más sutil, hasta abarcar las diferencias existentes entre los países desarrollados y en desarrollo, la población urbana y la rural, el hombre y la mujer, los jóvenes y las personas de edad. Los gobiernos nacionales, organizaciones intergubernamentales, incluida la OMPI, y la comunidad internacional en su conjunto han emprendido la tarea de velar por que se reduzcan estas diferencias, en lugar de que se hagan mayores, utilizando a menudo esas mismas tecnologías.
3 En la primera Conferencia Internacional de la OMPI sobre Comercio Electrónico y Propiedad Intelectual, el Director General, Dr. Kamil Idris, presentó el Programa Digital de la OMPI, un plan de 10 puntos en el que se esboza el programa de la Organización durante los próximos años para abordar las cuestiones de comercio electrónico relacionadas con la propiedad intelectual. El Programa Digital se centra en las necesidades que tienen los países en desarrollo en el campo del comercio electrónico, así como en las distintas maneras en que la Organización podría abordar y satisfacer dichas necesidades. A continuación figuran varios de los aspectos sobresalientes de la labor efectuada por la OMPI en el cumplimiento de su Programa Digital.
4 El primer punto del Programa Digital, fundamental entre sus iniciativas, consiste en ampliar la participación de los países en desarrollo mediante la utilización de WIPONET y otros medios, para:
tener acceso a la información en materia de propiedad intelectual;

participar en la formulación de la política mundial; y

aprovechar las oportunidades de utilizar los activos de propiedad intelectual en el comercio electrónico.
5 WIPONET es el proyecto de red mundial de información aprobado por los Estados miembros de la OMPI en 1998 con el fin de conectar las oficinas de propiedad intelectual y la Oficina Internacional mediante el establecimiento de una red informatizada que permita el intercambio de datos y comunicaciones en materia de propiedad intelectual. WIPONET también proporcionará a las oficinas de propiedad intelectual una conexión normalizada a Internet, así como una serie de herramientas y servicios básicos relacionados con Internet, que estarán a disposición de todo el que tenga acceso a Internet. WIPONET se pondrá en marcha durante 2001 con el fin de interconectar alrededor de 330 oficinas de propiedad intelectual en 171 Estados miembros y se basará en gran medida en las infraestructuras existentes en materia de comunicación a escala mundial.
6 WIPONET tiene por fin prestar asistencia a los países en la administración de los sistemas de protección en materia de propiedad intelectual. En el terreno práctico, el proyecto WIPONET ofrecerá a los países en desarrollo la oportunidad de poner en marcha sistemas basados en redes, proporcionando la infraestructura básica y el acceso a Internet a corto plazo, sin tener que efectuar la por otra parte necesaria inversión en costosos sistemas de automatización que hacen gran uso de soportes físicos, así como la oportunidad de tener acceso inmediato, mediante una red establecida, a colecciones de datos que se hallan bien cuidadas.
7 Además del proyecto WIPONET, la OMPI ha tratado de ampliar la participación de los países en desarrollo en la formulación de la política mundial sobre cuestiones de propiedad intelectual, llevando a cabo varias reuniones regionales sobre cuestiones de comercio electrónico con la participación de expertos internacionales y locales. En 2000, se organizaron estas reuniones en países como Brasil, China, Jamaica, Jordania, Polonia y Tailandia. Con el fin de fomentar estos objetivos educativos, la Academia de la OMPI, que ofrece un programa eficaz de enseñanza a distancia para la educación y formación especializada en cuestiones de propiedad intelectual, prepara actualmente un módulo de comercio electrónico que se pondrá en marcha a finales de 2001.
8 En su segundo punto, el Programa Digital establecía la entrada en vigor del WCT y del WPPT antes de diciembre de 2001 como uno de los objetivos principales de la Organización, a fin de abordar la repercusión de las tecnologías digitales en el reconocimiento y observancia de determinados derechos de propiedad intelectual. El Tratado de la OMPI sobre Derecho de Autor (WCT) y el Tratado de la OMPI sobre Interpretación o Ejecución y Fonogramas (WPPT), los denominados “Tratados Internet”, se negociaron en 1996 con el fin de abordar la definición y el alcance de los derechos en el entorno digital, así como varias de las cuestiones planteadas por la observancia de los derechos y la concesión de licencias en línea. El WCT trata de la protección de los autores de obras literarias y artísticas, incluidos los libros, programas informáticos, películas, música y obras de arte. El WPPT protege los “derechos conexos” de los artistas intérpretes o ejecutantes y productores de fonogramas. Ambos tratados reflejan un amplio consenso internacional sobre la manera en que deberían abordarse el derecho de autor y los derechos conexos en el entorno digital y es necesario que se produzcan 30 ratificaciones o adhesiones a cada uno de ellos antes de su entrada en vigor. Actualmente, el WCT cuenta con 21 ratificaciones o adhesiones, mientras que el WPPT tiene 18, y la OMPI se muestra optimista y cree que se conseguirá el objetivo de hacer que los tratados entren en vigor a finales de 2001.
9 El tercer punto del Programa Digital pretende promover el ajuste del marco jurídico internacional para facilitar el comercio electrónico mediante:
la extensión de los principios del WPPT a las interpretaciones o ejecuciones audiovisuales;

la adaptación de los derechos de los organismos de radiodifusión a la era digital; y

el avance hacia la concertación de un posible instrumento internacional sobre la protección de las bases de datos.
10 La protección de los artistas intérpretes o ejecutantes de obras audiovisuales constituía la cuestión más apremiante que había que afrontar, tras la conclusión de los Tratados Internet en 1996, a fin de fortalecer la posición de dichos artistas en la industria audiovisual suministrando una base jurídica más clara para el uso internacional de obras audiovisuales, como las de televisión, cine y vídeo, tanto en los medios tradicionales como en las redes digitales. Del 7 al 20 de diciembre de 2000, la OMPI convocó una Conferencia Diplomática sobre la Protección de las Interpretaciones y Ejecuciones Audiovisuales, en la que negociadores procedentes de más de 120 países acordaron provisionalmente una serie de reglas sobre el trato nacional, los derechos morales y los derechos patrimoniales sobre las obras audiovisuales, que abarcan el derecho de reproducción, el derecho de distribución, el derecho de alquiler y el derecho de radiodifusión y comunicación al público. Era la primera vez que se otorgaban derechos morales a los artistas intérpretes o ejecutantes de obras audiovisuales en relación con cualquier distribución o modificación de sus interpretaciones o ejecuciones que pudiera ser perjudicial para su reputación.
11 Se efectuaron avances importantes en el fortalecimiento de los derechos de los artistas intérpretes o ejecutantes sobre sus interpretaciones o ejecuciones audiovisuales. Sin embargo, la Conferencia Diplomática no pudo llegar a un acuerdo sobre la cuestión relacionada con el derecho de cesión, a saber, la manera en que deberían adquirir los productores los derechos de los artistas intérpretes o ejecutantes, es decir, mediante presunción legal o acuerdo. La Conferencia Diplomática concluyó tomando nota de que se había alcanzado un acuerdo provisional sobre 19 de los 20 artículos examinados y recomendó a las Asambleas de los Estados miembros de la OMPI, que se reunirán en septiembre de 2001, que volvieran a convocar otra Conferencia Diplomática con el fin de llegar a un acuerdo sobre las cuestiones pendientes.
12 La cuestión de la protección de las bases de datos y de los derechos de los organismos de radiodifusión en el ámbito internacional sigue examinándose en el seno del Comité Permanente de la OMPI sobre Derecho de Autor y Derechos Conexos, que celebró su última sesión en Ginebra en abril de 2000.
13 En cuarto lugar, el Programa Digital tiene por fin ejecutar las recomendaciones del Informe del Primer Proceso de la OMPI relativo a los Nombres de Dominio de Internet y seguir tratando de establecer la compatibilidad entre los identificadores en el mundo real y virtual mediante el establecimiento de normas de respeto mutuo y la supresión de contradicciones entre el sistema de nombres de dominio y los derechos de propiedad intelectual.
14 El Informe del Primer Proceso de la OMPI relativo a los Nombres de Dominio de Internet, titulado “La gestión de los nombres y direcciones de Internet: cuestiones de propiedad intelectual”, fue publicado en abril de 1999 y en él se efectuaban recomendaciones destinadas a evitar y solucionar conflictos entre las marcas y los nombres de dominio en el sistema de nombres de dominio de Internet (DNS). La Corporación de Asignación de Nombres y Números de Internet (ICANN) adoptó varias recomendaciones fundamentales para el establecimiento de un procedimiento administrativo uniforme de solución de controversias, en forma de Política Uniforme de Solución de Controversias y su Reglamento, conocida como la Política Uniforme, con el fin de solucionar los conflictos entre las marcas y los nombres de dominio. La Política Uniforme se aplica a todos los titulares de nombres de dominio de los dominios genéricos de nivel superior (gTLD), en la actualidad .com, .org y .net, así como a todos los casos manifiestos de registro abusivo de nombres de dominio y ocupación indebida del ciberespacio. Como consecuencia de la Política Uniforme, los titulares de marcas pueden someter controversias para su resolución por expertos independientes que se encargan de dictar una resolución en menos de 45 días.
15 En diciembre de 1999, la ICANN acreditó al Centro de Arbitraje y Mediación de la OMPI en calidad de primer proveedor de servicios de solución de controversias que administra el procedimiento de solución de controversias en virtud de la Política Uniforme. Hasta enero de 2001, el Centro de la OMPI ha recibido más de 2.000 demandas sobre controversias en materia de nombres de dominio, de las cuales 1.070 han sido resueltas utilizando el procedimiento de solución de controversias en línea, que resulta rápido y económico.
16 Además de los servicios de solución de controversias relacionados con los gTLD, la OMPI ha prestado asistencia a los administradores de varios de los más de 240 dominios de nivel superior correspondientes a códigos de países (ccTLD), asesorándolos sobre las políticas de administración de nombres de dominio y facilitando servicios de solución de controversias. En enero de 2001, utilizaban el Centro de Arbitraje y Mediación de la OMPI en calidad de proveedor de servicios de solución de controversias 17 administradores de ccTLD, a saber, los administradores de .AC (Isla de la Ascensión), .AG (Antigua y Barbuda), .AS (Samoa Americana), .BS (Bahamas), .CY (Chipre), .FJ (Fiji), .GT (Guatemala), .MX (México), .NA (Namibia), .NU (Niue), .PH (Filipinas), .PN (Isla Pitcairn), .RO (Rumania), .SH (Santa Elena), .TT (Trinidad y Tabago), .TV (Tuvalu), .VE (Venezuela) y .WS (Samoa Occidental). Hasta la fecha, el Centro ha recibido 16 demandas sobre nombres de dominio correspondientes a ccTLD, de las cuales han sido resueltas seis.
17 En el Informe del Primer Proceso de la OMPI se observaba que era necesario estudiar nuevamente la necesidad de proteger en el sistema de nombres de dominio determinados identificadores que estaban protegidos en cierta medida en el mundo físico, pero no en dicho sistema. Consecuentemente, la OMPI recibió una solicitud de varios de sus Estados miembros para que iniciara el Segundo Proceso de la OMPI relativo a los Nombres de Dominio de Internet con el fin de estudiar el registro abusivo de estos identificadores, a saber:
– nombres propios;

– Denominaciones Comunes Internacionales (DCI) para sustancias farmacéuticas;

– nombres de organizaciones intergubernamentales internacionales;

– indicaciones geográficas, términos geográficos e indicaciones de procedencia; y

– nombres comerciales.
18 El 10 de julio de 2000, la Organización inició el Segundo Proceso de la OMPI, mediante medios electrónicos y consultas regionales, con el fin estudiar el alcance de los problemas que habían sido experimentados en estos ámbitos y elaborar recomendaciones sobre la mejor manera de evitar conflictos y de solucionarlos. La primera serie de consultas regionales sobre la primera solicitud de comentarios en este proceso tuvo lugar de agosto a octubre de 2000 en Brasil, Jordania, Polonia y Tailandia. Está previsto llevar a cabo la segunda serie de consultas regionales de febrero a mayo de 2001 en Argentina, Australia, Bélgica, España, Estados Unidos de América y Ghana. El informe final del Segundo Proceso de la OMPI se publicará y se enviará a los Estados miembros de la OMPI y a la comunidad de Internet en julio de 2001.

19 En la petición de los Estados miembros también se solicitaba a la OMPI que estableciera las prácticas óptimas con el fin de prestar asistencia a los administradores de ccTLD para evitar y solucionar controversias en materia de nombres de dominio. Tal y como se ha mencionado, la OMPI ha avanzado bastante en la labor desarrollada en relación con los ccTLD, y ha sido particularmente importante la labor de cooperación con los administradores de ccTLD de países pequeños y en desarrollo.
20 El quinto punto del Programa Digital procura desarrollar los principios adecuados con el fin de establecer, en el momento oportuno y a nivel internacional, normas para determinar las circunstancias de responsabilidad en el ámbito de la propiedad intelectual de los proveedores de servicios en línea que resulten compatibles y factibles dentro de un marco de normas generales de responsabilidad para los proveedores de servicios en línea. Con el fin de tratar de las complejas cuestiones que se plantean en este ámbito, la OMPI organizó un Taller sobre la responsabilidad de los proveedores de servicios en línea, en Ginebra, el 9 y 10 de diciembre de 1999, y continua estudiando su evolución.
21 El sexto punto del Programa Digital pretende promover el ajuste del marco institucional para facilitar la explotación de la propiedad intelectual en interés del público, dentro de una economía mundial y de un medio global a través de las coordinación administrativa y, cuando lo deseen los usuarios, la aplicación de sistemas relativos a:
la interoperabilidad e interconexión de los sistemas electrónicos de gestión del derecho de autor y los metadatos de dichos sistemas;

las concesiones de licencia en línea para la expresión digital del patrimonio cultural; y

la administración en línea de controversias relativas a la propiedad intelectual.
22 En el ámbito de los sistemas electrónicos de gestión del derecho de autor, la OMPI sigue estudiando las numerosas iniciativas del sector privado y está al corriente de la evolución de la industria y de sus repercusiones en el sistema internacional de propiedad intelectual.
23 La concesión de licencias en línea para la difusión digital del patrimonio cultural se ha desarrollado sobre todo en forma de explotación en línea de las colecciones digitalizadas de grandes museos de bellas artes. Está claro que Internet ofrece un gran potencial a todos los países para llegar a una audiencia mundial y comercializar la explotación de su patrimonio cultural, si bien se plantean problemas importantes de costes y seguridad relacionados con esta iniciativa. La OMPI continua estudiando estas iniciativas del sector privado y proporciona asesoramiento previa petición a varios museos de países en desarrollo sobre las cuestiones de propiedad intelectual planteadas por dichas actividades.
24 La administración en línea de controversias relacionadas con los derechos de propiedad intelectual ofrece una solución a los problemas planteados por la necesidad de solucionar las controversias que surgen de las transacciones que se efectúan en el mundo sin fronteras del comercio electrónico. Estas controversias guardan a menudo relación con partes que se hallan a grandes distancias y en distintas jurisdicciones y que es posible que prefieran solventar sus controversias de la misma manera que llevan a cabo sus actividades comerciales. La solución en línea de controversias permite a las partes iniciar o defender sus reivindicaciones por medio de Internet, aumenta la rapidez y eficacia del mecanismo de solución de controversias y permite a las partes intercambiar documentación de manera instantánea y sin incurrir prácticamente en ningún costo. Los escritos se tramitan, almacenan y archivan por medio de sistemas automatizados de gestión de documentos y son examinados en todo momento por las partes autorizadas mediante un interfaz basado en Internet. El sistema en línea de solución de controversias incluye servicios tales como el de las notificaciones automáticas, un sistema de pago en línea y bases de datos que permiten el registro y archivado de los escritos presentados. Dichos sistemas en línea también podrán incluir servicios audiovisuales que permitan a las partes llevar a cabo reuniones o vistas en línea con los árbitros, reduciendo de esta manera los costos de viaje y de conferencia.
25 El Centro de Arbitraje y Mediación de la OMPI ha utilizado de manera satisfactoria los sistemas de solución de controversias comenzando por la administración de controversias en materia de nombres de dominio, tal y como se ha descrito, y tiene previsto al menos perfeccionar los sistemas con miras a una aplicación más amplia.
26 El séptimo punto del Programa Digital tiene por fin introducir y desarrollar procedimientos en línea para la presentación y administración de solicitudes internacionales para el PCT, el Sistema de Madrid y el Arreglo de La Haya, lo antes posible.
27 El sistema del Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT) ha supuesto uno de los éxitos mayores dentro del mundo de las patentes en la última década, permitiendo a las personas obtener patentes a escala internacional. El PCT ha simplificado el procedimiento de solicitud, búsqueda y transmisión de solicitudes de patente a escala internacional, reduciendo al mismo tiempo el costo de la obtención de la protección internacional por patente, y facilita el acceso del público a un caudal de información técnica relacionada con las invenciones. Actualmente son 109 los Estados miembros del PCT y el sistema continua experimentando un crecimiento importante: en 2000 se presentaron 90.948 solicitudes del PCT, es decir, un 23% más de solicitudes que durante el mismo período del año anterior.
28 La comunidad internacional del ámbito de las patentes, incluida la OMPI, trabaja para aprovechar las modernas tecnologías de la información, de las que es ejemplo el soporte lógico PCT EASY, ampliamente utilizado para la preparación de solicitudes. El proyecto IMPACT, que la OMPI lleva a cabo actualmente, establecerá nuevos sistemas que permitirán presentar y tramitar electrónicamente las solicitudes del PCT.
29 En el ámbito de las marcas, también se han producido nuevos acontecimientos recientemente en el Arreglo de Madrid relativo al Registro Internacional de Marcas y su Protocolo, que han dado lugar a reformas en el registro internacional de marcas. Tras comenzar con nueve Estados contratantes en 1996, en la actualidad son 49 los Estados parte en el Protocolo de Madrid. A medida que más Estados pasan a ser parte en dicho Protocolo, la OMPI aumenta el uso de las tecnologías digitales para racionalizar la administración de sus procedimientos.
30 El octavo punto del Programa Digital se refiere a la necesidad de estudiar y, según convenga, responder en forma eficaz y oportuna a necesidad de medidas prácticas destinadas a mejorar la administración de activos digitales culturales y de otro tipo, en el ámbito internacional, mediante, por ejemplo, la investigación de la conveniencia y eficacia de:
procedimientos y formularios tipo para la concesión mundial de licencias de activos digitales;

la notarización de documentos electrónicos; y

la introducción de un procedimiento para la certificación de sitios Web que cumplan con las normas y procedimientos adecuados de propiedad intelectual.

31 Tal y como se ha descrito, la OMPI sigue estando al corriente de las iniciativas del sector privado en estos ámbitos, a fin de determinar si existe la necesidad de que tome parte en ellas en el futuro.
32 El penúltimo compromiso del Programa Digital es estudiar cualesquiera otras cuestiones incipientes de propiedad intelectual relacionadas con el comercio electrónico y, cuando proceda, establecer normas en relación con dichas cuestiones. De esta manera, la Organización continúa con su política de afrontar los problemas reales a medida que se producen, sin prejuzgar las cuestiones y las tecnologías ni pretender encontrar soluciones que abarquen todos los problemas y que no satisfacen las necesidades de sus Estados miembros y sus comunidades. En este ámbito, la OMPI lleva a cabo una labor de coordinación con algunos miembros fundamentales de los sectores público y privado para mantenerse al corriente de los últimos acontecimientos y prever las necesidades de las partes interesadas estudiando y estableciendo normas y directrices prácticas que aborden dichas necesidades. Ejemplos de estos programas son el estudio de la OMPI de los sistemas electrónicos de gestión del derecho de autor, los proyectos de aplicación de proveedores de servicios y el Segundo Proceso de la OMPI relativo a los Nombres de Dominio de Internet, mencionado anteriormente.
33 En el décimo y último punto del Programa Digital se hace la promesa de que la OMPI coordinará con otras organizaciones internacionales la formulación de las posturas internacionales convenientes sobre cuestiones horizontales que afectan a la propiedad intelectual, en particular:
la validez de los contratos electrónicos; y

la jurisdicción.
34 La OMPI continua cooperando con la comunidad de organizaciones internacionales intergubernamentales con el fin de armonizar la labor que se lleva a cabo en el ámbito del comercio electrónico y asegurarse de que no queda ningún problema por estudiarse.
35 En el ámbito de la jurisdicción, que tiene una importancia especial para la solución de controversias y la observancia de los derechos de propiedad intelectual en el entorno digital, la OMPI convocará un Fórum sobre Derecho Internacional Privado y Propiedad Intelectual, en Ginebra, el 30 y 31 de enero de 2001. El Fórum abordará las cuestiones emergentes en el ámbito del comercio electrónico y la función de la solución alternativa de controversias, a la vez que se pondrán de relieve las distintas iniciativas internacionales en los ámbitos del derecho de autor y derechos conexos, así como en el de la propiedad industrial (patentes y marcas).
36 Con vistas al futuro, la OMPI convocará su Segunda Conferencia Internacional sobre Comercio Electrónico y Propiedad Intelectual, que se celebrará en Ginebra del 19 al 21 de septiembre de 2001. La Conferencia abordará los últimos acontecimientos mundiales en la era digital, incluidos los desafíos y las oportunidades para todos los Estados miembros, y desarrollará el programa futuro de la Organización en materia de comercio electrónico.

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