El programa de reformas






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TEMA 9

LA II REPÚBLICA (1931-1936)

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Introducción:

La Segunda República es uno de los momentos clave de la historia contemporánea española. El proyecto de democratización y modernización que se abre en 1931, y que tantas esperanzas despertó en amplias capas de la población española, concluyó con una cruenta guerra civil.

Esquema:

  1. EL INICIO DE LA SEGUNDA REPÚBLICA Y SU CONTEXTO HISTÓRICO

  2. EL GOBIERNO PROVISIONAL

    1. Las primeras reformas y conflictos

    2. La Constitución de 1931

    3. Los partidos políticos y los sindicatos

  3. BIENIO REFORMISTA (1931-1933)

    1. El programa de reformas

    2. La oposición al gobierno azañista

    3. La oposición al régimen azañista

  4. BIENIO CONSERVADOR

    1. Los gobiernos radicales (noviembre de 1933-octubre de 1934)

    2. La Revolución de Octubre de 1934 (octubre de 1934-febrero de 1936)

  5. FRENTE POPULAR

  6. CONCLUSIÓN

1. EL INICIO DE LA SEGUNDA REPÚBLICA Y SU CONTEXTO HISTÓRICO

La 2ª República como tal, surgió como la alternativa democrática a la crisis final del sistema decimonónico de la Restauración, que fue provocada por una serie de hechos como el fracaso de los gobiernos regeneracionistas de inicios de siglo XX - que coinciden con la subida al trono de Alfonso XIII- o el impacto de la guerra de Marruecos (desastre de Annual, 1920-23).

Surgieron con fuerza diferentes oposiciones, como el republicanismo (Lerroux), los nacionalismos (Macià) o el movimiento obrero (en especial los anarcosindicalistas de la CNT). Todo esto conllevó una gran tensión social y política ante la que las clases que controlaban el poder económico y político vieron una única solución, la dictadura de Primo de Rivera (1923-30) por la que se pasaba el poder a manos de los militares. Alfonso XIII aceptó la nueva situación, así como gran parte de la opinión pública, pero el deseo de Primo de Rivera de institucionalizar su régimen y la retirada de confianza del rey acabaron con él (enero de 1930).

El intento de volver a una monarquía constitucional (gobiernos de Berenguer y Aznar) fracasó, y el movimiento republicano, que identifica al rey con la pasada dictadura, intensifica su oposición: pacto de San Sebastián (agosto de 1930) y sublevación militar de Jaca (diciembre de 1930).

Respecto al contexto internacional, la república nace en un momento difícil: a una situación económica complicada consecuencia de la crisis de 1929 hay que añadir la amenaza política de dos movimientos totalitarios de distinto signo que salían beneficiados con esta: el comunista, que seguía el modelo de la URSS estalinista, y el fascista, que se beneficia de la misma crisis, de los Tratados del fin de la I Guerra Mundial y del miedo de la burguesía al ascenso de la revolución comunista.

La democracia se mantiene en estos momentos en muy pocos países europeos, y muchos la consideran un régimen débil. Por ello, los problemas de la República española fueron equiparables a los del resto de Europa; con frecuencia se han comparado estas dificultades con las de la Alemania de Weimar (1918-1933), otro régimen democrático nuevo e inestable que terminó sucumbiendo ante la derecha autoritaria.

2. EL GOBIERNO PROVISIONAL (1931)

El 12 de abril de 1931 se celebraron elecciones municipales en España, las cuales se realizaron por sufragio universal masculino. La victoria de los candidatos republicanos en las grandes ciudades dio paso a la proclamación de la Segunda República en diferentes localidades el 14 de abril y a la abdicación del rey. Ese mismo día se constituyó en Madrid el gobierno provisional presidido por N. Alcalá Zamora que proclamó oficialmente la Segunda República española. Estaba constituido en su mayoría por republicanos (conservadores, radicales y de izquierda), socialistas y nacionalistas catalanes y gallegos. Se trataba de un gobierno de “concentración”. Al margen de este gobierno encontramos a la derecha monárquica, los nacionalistas vascos, los comunistas y anarquistas (estos dos últimos grupos formaban el obrerismo más radical).

Este gobierno acometió dos acciones importantes. La primera, una serie de disposiciones de carácter reformista que trataba de llevar a la práctica el programa pactado durante el periodo de la oposición a la monarquía. La segunda, la convocatoria de elecciones para cortes constituyentes con el objetivo prioritario de dotar al país de una constitución.

2.1. Las primeras reformas y conflictos

Las reformas más relevantes realizadas por el Gobierno provisional en sus primeros meses fueron de tres tipos:

  • Reformas sociales: El nuevo ministro de Trabajo Largo Caballero plantea medidas que se continuaran durante el Bienio de Azaña.

  • Reforma del ejército: creación de los guardas de asalto (policía de carácter urbano), la Ley de Retiro (40% de la oficialidad abandonó el ejército), reduce a la mitad el número de capitanías generales. Estas y otras medidas se encontraron con la oposición de altos mandos africanistas y las limitaciones presupuestarias.

  • La cuestión autonómica. El mismo 14 de abril, Francesc Maciá, líder de Esquerra Republicana de Catalunya, decidía proclamar en Barcelona el Estado Catalán. Quedaba planteado uno de los problemas del nuevo régimen: la organización territorial del Estado. Por de pronto, se acordó restaurar la Generalitat, como gobierno autónomo de Cataluña bajo la presidencia de Maciá y se inició a su vez la redacción del Estatuto de Autonomía.

Los primeros meses de gobierno estuvieron protagonizados por diferentes conflictos:

  • Conflictos religiosos: El viejo anticlericalismo afloró de nuevo, claro ejemplo fue el oscuro episodio de la quema de los conventos (11 de mayo) que afectó a decenas de edificios de Madrid y de varias ciudades andaluzas. El sector más conservador de la Iglesia, encabezado por el Cardenal Segura, puso todo tipo de trabas al nuevo ejecutivo. Este cardenal fue acusado de evasión de bienes eclesiásticos. Los enfrentamientos entre la Iglesia y el nuevo gobierno fueron inmediatos. La opinión pública católica se alejó desde un primer momento del nuevo régimen republicano.

  • Estallaron huelgas, convocadas por la CNT.

2.2. La Constitución de 1931

Las elecciones que se celebraron en junio de 1931 dieron la victoria a republicanos y socialistas que estaban en el gobierno. Su primera tarea fue la elaboración de las Cortes.

El nuevo texto constitucional republicano era de carácter democrático y progresista. Destaca por la amplia declaración de derechos y libertades.

La Constitución destaca por los siguientes principios:

- Sistema político democrático y parlamentario: Separación de poderes. Una sola cámara en las Cortes. Presidente de República y presidente de gobierno.

- Una nueva organización territorial: el Estado se configuraba de forma “integral’’, pero aceptaba la posibilidad de constituir gobiernos autónomos en algunas regiones. Esto abrió a posibilidad de elaborar Estatutos de Autonomía y constituir regiones autónomas.

- Se reconocía una amplia declaración de derechos y libertades, y existía una preocupación por los temas sociales, ya que se define como una “República de trabajadores de toda clase”.

-Se estableció el voto desde los 23 años y, por primera vez, se concedía el voto a las mujeres.

- Plantea una sociedad secularizada: se proclama un estado laico, la libertad de cultos, el matrimonio civil y el divorcio.

2.3. Los partidos políticos y los sindicatos

En la república encontramos una gran cantidad de partidos, aunque pocos de ellos tienen posibilidades de gobernar.

En la derecha destacan algunas formaciones republicanas de centro-derecha como la derecha liberal (Alcalá Zamora) o el Partido Radical (Lerroux). Hay otra derecha que mostraba claramente su actitud hostil hacia la República como “Renovación española”. Además también había partidos fascistas, Falange y JONS, de José Antonio Primo de Rivera.

Por la izquierda hay partidos republicanos como Acción Republicana (Manuel Azaña), partidos de clase obrera (PSOE, POUM y PCE) con sus sindicatos respectivos; y los anarcosindicalistas de la FAI y la CNT.

También hay que citar partidos nacionalistas como PNV o ERC.

Hay que destacar también, ante tanta división de partidos, el papel de las coaliciones para conseguir los triunfos electorales: La CEDA, por parte de la derecha (1933), y el Frente Popular, por la izquierda (1936).

3. BIENIO REFORMISTA (1931-1933)

El bienio comprendido entre enero de 1931 y septiembre de 1933 se conoce como Bienio Reformista o social-azañista. En los últimos meses del año 1931, el Gobierno provisional entró en crisis debido a la aparición de disensiones internas entre sus miembros. Por un lado, la aprobación de los artículos 26 y 27 de la Constitución, relativos a la cuestión religiosa, provocó la dimisión de Niceto Alcalá-Zamora y de Miguel Maura en octubre de 1931. Por otro lado, la negativa a seguir colaborando con los socialistas motivó la salida del Gobierno de los ministros del Partido Radical (Lerroux y Martínez Barrio), en el mes de diciembre. En diciembre de 1931, Alcalá-Zamora fue elegido presidente de la República, mientras Azaña era elegido para ocupar la presidencia del Gobierno. Manuel Azaña formó un gobierno de coalición formado por republicanos de izquierda, regionalistas y socialistas. Entre 1931 y 1933, el gobierno de Azaña aprobó una serie de reformas que se consideraban esenciales para modernizar la sociedad y el Estado. Sin embargo, esas reformas encontraron una gran oposición pues afectaban a la propiedad agraria, a las relaciones laborales, al Ejército, a la Iglesia católica y a la descentralización del Estado.

3.1. El programa de reformas

Este gobierno, presidido por Manuel Azaña, emprendió un programa de reformas para solucionar los problemas heredados, pero la falta de medios y la mala situación económica hicieron fracasar parte de estas reformas:

  • Reformas laborales: el ministro de Trabajo F. Largo Caballero, prosiguió la legislación social iniciada en los primeros meses de la República: La Ley de Contratos de Trabajo. Daba prioridad a los convenios o contratos colectivos, La Ley de Jurados Mixtos para resolver conflictos laborales o la Ley de Términos Municipales (que obligaba a los patronos agrícolas a emplear en primer lugar a los obreros de un término municipal), la de Laboreo Forzoso (que establecía que esblecía que los propietarios realizaran, bajo la vigilancia de un comité local, cuantas labores fueran necesarias para cultivar adecuadamente las tierras), o la de Accidentes de Trabajo en el Campo y la imposición de la jornada laboral de 8 horas en la agricultura. Las organizaciones patronales se opusieron llegando incluso a frenar algunos proyectos.

  • Reformas militares: El jefe del gobierno Manuel Azaña se hizo cargo directamente del Ministerio de Guerra para efectuar las reformas. Buscando garantizar la fidelidad del Ejército al nuevo régimen republicano y propiciar la reducción del excesivo número de jefes y oficiales, se exigió el juramento de fidelidad al nuevo régimen republicano, pudiendo optar los que se negaran a ello al retiro voluntario con paga completa.

  • Reformas religiosas: el objetivo era crear un estado independiente de la Iglesia, un estado laico. Se aprueban la Ley del Divorcio (1932) y la ley de Congregaciones Religiosas (1933) y la secularización de los cementerios (que se convirtieron en civiles). La religión deja de ser una enseñanza obligatoria y en las escuelas se suprimieron símbolos religiosos como el crucifijo. Los jesuitas son expulsados del país. A la Iglesia lógicamente no le gustó estas reformas y fueron una importante oposición al gobierno.

  • Reformas educativas marcadas por la influencia de la Institución Libre de Enseñanza y del modelo educativo francés, unificado, público, laico, gratuito y con igualdad entre niños y niñas, acabando con la hegemonía de la enseñanza religiosa. Como la Iglesia dirigía un sistema educativo propio que competía con el estatal, se prohibió que las asociaciones religiosos ejercieran la enseñanza. Esta fue una medida muy difícil de aplicar ya que escaseaban los maestros y los centros de enseñanza públicos. Los gobiernos de centro-derecha (1933-1936) suspendieron esta medida, así como la coeducación religiosa, por lo que los centros religiosos permanecieron abiertos.

Se puso un gran empeño en la formación de profesores y en la construcción de escuelas, así como en la difusión de libros y becas para que los alumnos más necesitados o con más capacidades pudieran seguir estudiando. Se construyeron 6.750 escuelas y se crearon 33.000 plazas docentes con mejores salarios. Igualmente relevante fue la formación continua y pedagógica de los maestros y la difusión del libro, al dotar a las pequeñas localidades de bibliotecas públicas, escolares y municipales.

La educación estaba considerada como derecho fundamental. Por otra parte los republicano pretendían con estas reformas una mejora del nivel cultural de la población, por lo que se promovieron campañas culturales, llamadas Misiones Pedagógicas, formadas por profesores e intelectuales que iban enseñando por los pueblos y comunidades pequeñas fuera de núcleos urbanos.

Pero sin duda las reformas más emblemáticas del gobierno de Azaña, que se aprobaron en 1932, después de un amplio debate en el Parlamento y con un ambiente social hostil, fueron:

  • La reforma agraria: para tratar de resolver el problema de la tierra se aprueba la Ley de Reforma Agraria, que permitía la redistribución de la propiedad agraria mediante la expropiación de tierras de latifundistas. Se creó el Instituto de la Reforma Agraria (IRA) que se ocupaba de las indemnizaciones a los expropiados que las merecieran y de la organización de los nuevos asentamientos. Esta fue un experimento fallido por la complejidad de la ley, la falta de medios económicos y la fuerte oposición de la derecha agraria en el Parlamento. Además fue boicoteada por los propietarios, lo que provocó que los repartos de las tierras fueran muy lentos y los campesinos quedaron decepcionados (e incluso ocuparan directamente tierras), por lo que acabó fracasando.

  • El Estatuto de Autonomía de Cataluña elaborado en Nuria fue aprobado en la Cortes en septiembre de 1932 con algunas reformas que implicaba un gobierno autónomo con un Presidente, un Parlamento, una policía propia… También se prepararon estatutos de autonomía para Galicia y el País Vasco (en 1933 aprobó su Estatuto pero en las Cortes fue paralizado por el gobierno de Lerroux), pero tuvieron que esperar.

3.2. La oposición al gobierno azañista

Durante su Gobierno, Azaña se enfrentó a diversos problemas. Entre ellos:

  • El reagrupamiento de la derecha antirrepublicana que se manifestó en varios intentos de insurrección militar (militares monárquicos formaron la Unión Militar Española partidarios deun golpe. Otro grupo de militares se sumó a la conspiración como E. Mola o J. Sanjurjo) y en la formación de diversos partidos políticos (CEDA o Confederación de Derechas Autónomas dirigido por Gil Robles; y Renovación Española; las Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista y Falange Española liderada por José Antonio Primo de Rivera; carlistas Los carlistas con la Comunión Tradicionalista y monárquicos alfonsinos con Renovación Española).

En agosto de 1932 el general Sanjurjo cuando intentó un golpe de Estado que sólo triunfó en Sevilla por lo que fue detenido y condenado a muerte, pero su pena fue conmutada por Niceto Alcala-Zamora por la de cárcel. Sanjurjo consiguió evadirse de la cárcel en 1933 y encontrar refugio en el vecino Portugal.

  • La ofensiva sindical e insurreccional de la CNT. La línea anarquista insurreccional que propugnaba la Federación Anarquista Ibérica (FAI, 1927), liderada por Juan García Oliver y Buenaventura Durruti. La FAI era contraria a la táctica de la UGT, negociadora y colaboracionista con el régimen republicano, y se enfrentó al Gobierno para atraerse a los obreros ugetistas descontentos. Para ello, promovió huelgas generales en las grandes ciudades e insurrecciones rurales que proclamaron el comunismo libertario en Cataluña (enero de 1932) y en Aragón, Valencia y Andalucía (enero y diciembre de 1933). En Andalucía se produjeron los incidentes más graves: en Casas Viejas (Cádiz), la Guardia de Asalto, el cuerpo policial creado por el régimen republicano en 1931, llevó a cabo una matanza entre los peones agrícolas sublevados en el pueblo. De este acontecimiento se hizo eco la prensa, especialmente la anarquista y la de derechas, que lo convirtieron en un arma arrojadiza contra Azaña.

4. BIENIO CONSERVADOR o BIENIO RADICAL-CEDISTA

El año 1933 fue un año de grandes cambios ante la crisis de la coalición republicano-socialista y el desgaste del gobierno (por ejemplo, el impacto de la represión en la localidad de Casas Viejas), lo que provocó que Manuel Azaña dimitiera y el presidente de la República, Alcalá Zamora, disolviera las Cortes y convocara nuevas elecciones.

Estas elecciones se celebraron el 18 de noviembre, y fueron las primeras elecciones españolas en las cuales participaron las mujeres. Los anarquistas defendieron la abstención. La izquierda se había dividido en republicanos y socialistas, y por lo tanto presentaron candidaturas separadas, mientras que la derecha se presentó unida y organizada en la CEDA, coalición dirigida por Gil Robles, que defendía un modelo de gobierno más autoritario y contrario a las reformas. Las elecciones fueron ganadas por la derecha, así que se inauguraron dos años de gobierno conservador, llamado por algunos historiadores “Bienio Negro”.

4.1. Los gobiernos radicales (noviembre de 1933-octubre de 1934)

La dificultad para formar gobiernos estables, pues se sucedieron diez gabinetes ministeriales en poco más de dos años. El hecho de que la CEDA no se declarara republicana y se mostrara ambigua con respecto al futuro del régimen complicó extraordinariamente la formación de los gobiernos. Por ello, hasta octubre de 1934, estos tuvieron un claro predominio radical. Estuvieron presididos generalmente por Alejandro Lerroux, aunque respaldados por los votos de la CEDA, a la que los republicanos de centro hicieron todo tipo de concesiones. Finalmente, no quedó más remedio que incluir a la CEDA en el gobierno en octubre de 1934.

Los gobiernos de esta etapa se dedicaron a frenar o anular las medidas reformistas del bienio anterior:

  • En el campo se frenó la reforma agraria (devolución de tierras a la nobleza, se anuló la cesión de tierras mal cultivadas a los campesinos, total libertad de contratación, bajada de salarios a los jornaleros)

  • Se aprueba un presupuesto de culto y clero. Vuelven los jesuitas expulsados.

  • Se aprobó una amnistía para los militares sublevados con Sanjurjo en 1932. Franco es nombrado jefe de Estado Mayor.

  • La autonomía catalana sufrió un frenazo, pues no se transfirieron todas las competencias. Los estatutos vasco y gallego no se tramitaron en este período, lo que sirvió para acercar las posturas del PNV y del Partido Galleguista a las de los socialistas y republicanos de izquierda.

4.2. La Revolución de Octubre de 1934 (octubre de 1934-febrero de 1936)

Los sindicatos agrarios de la UGT organizaron una huelga general en junio de 1934 como protesta, pero fue un fracaso debido a que la CNT no la secundó. El Gobierno aprovechó la huelga para ejercer una brutal represión y desmantelar las organizaciones socialistas en las zonas rurales.

La entrada de tres ministros de la CEDA en el Gobierno en octubre de 1934, fue interpretada por los socialistas como una entrega de la República a manos de sus enemigos. Este hecho fue, además, la señal para el estallido de una revolución que llevaba varios meses preparándose.

El movimiento insurreccional, organizado por el PSOE y la UGT, contó con el apoyo de la Generalitat, del PCE y de la CNT (esta última solo en Asturias) y se redujo a una huelga general política en las grandes ciudades. En algunos casos, el conflicto se prolongó hasta una semana y se produjeron conatos de insurrección armada de las milicias socialistas. Companys, por su parte, proclamó el “estado catalán dentro de la República federal española”, pero no armó a los revolucionarios. Como consecuencia, se suspendió la autonomía de Cataluña y Companys fue encarcelado junto con los miembros de su Gobierno.

En Asturias, en cambio, se produjo una auténtica revolución social: los mineros se adueñaron de la región durante dos semanas, colectivizaron los medios de producción y llegaron a abolir el dinero. La región tuvo que ser reconquistada por el Ejército, dirigido desde Madrid por el general Franco. La ofensiva duró una semana hasta que los revolucionarios se rindieron el 19 de octubre. Casi dos mil personas murieron en la insurrección asturiana.

Las consecuencias de la Revolución de Octubre fueron muy importantes:

  • La reacción de la derecha antiliberal: dentro del gabinete, la convivencia entre ministros radicales y cedistas se fue haciendo cada vez difícil. La causa principal fue la negativa de los radicales a ejercer la represión implacable que les exigía la CEDA.

  • La represión gubernamental

  • Las posturas de centro-izquierda: La indignación contribuyó a acercar las posturas de las formaciones de centro-izquierda. En enero de 1936, Izquierda Republicana y Unión Republicana, junto con el PSOE, el PCE, el POUM y los sindicalistas de Ángel Pestaña, firmaron el Pacto del Frente Popular.

5. FRENTE POPULAR (FEBRERO-JULIO 1936)

El gobierno radical-cedista entra en crisis por las disensiones internas de la CEDA y escándalos que afecta a familiares de Lerroux. Son convocadas nuevas elecciones para febrero de 1936, ante las que los partidos de izquierdas (republicanos, socialistas y comunistas), se agrupan en el Frente Popular, una coalición electoral basada en un programa común moderado que defendía, entre otras cosas, la concesión de una amnistía para los encarcelados por la revolución de octubre de 1934 y la aplicación de la legislación reformista suspendida por la coalición radical-cedista. Los partidos de derecha formaron distintas coaliciones, constituidas por la CEDA, los monárquicos y los tradicionalistas (Bloque Nacional).

Con la victoria del Frente Popular, Manuel Azaña fue nombrado presidente de la República, con gran oposición de la derecha y de buena parte del ejército, y Casares Quiroga, jefe del gobierno republicano con apoyo parlamentario de los partidos obreros. Se amnistía a los presos de la revolución de Octubre, se restablece la autonomía catalana (a la que se añade la vasca) y se reactiva la reforma agraria.

Manuel Azaña constituyó un Gobierno moderado de izquierdas, sin socialistas, que empezó rápidamente a aplicar su programa de gobierno, bajo la presión de la calle: la concesión de la aministía para los presos políticos, que les permitió salir a la calle; la readmisión de los trabajadores que fueron represaliados en octubre de 1934 con la pérdida de su puesto de trabajo; y el restablecimiento del Estatuto de Cataluña y de la Generalitat. También se procedió a restaurar el programa reformista del primer Bienio, en especial la reforma agraria, mediante expedientes de urgencia.

Las primeras medidas del Gobierno de Azaña respondían al programa electoral del Frente Popular, pero muy pronto apareció una fuerte conflictividad social.

  • La CNT exigió subidas salariales, la semana de 36 horas y la expropiación de grandes fincas. Las huelgas, las ocupaciones de fábricas y los incendios de iglesias fueron la respuesta de los sectores más exaltados del anarquismo a la moderación con la que el nuevo Gobierno afrontaba las reformas.

  • La violencia política se extendió por todo el país. Los atentados de pistoleros falangistas contra miembros de los partidos obreros y anarquistas se hicieron más frecuentes, dejando un saldo creciente de muertos y heridos. El Gobierno reaccionó encarcelando a los principales dirigentes de Falange, como José Antonio Primo de Rivera, y el partido fue ilegalizado. Por su parte, muchos militantes de izquierda se tomaron la justicia por su mano y respondieron a los atentados con represalias.

  • A ese clima se unió la oleada huelguística en Madrid (mayo-julio) y, en particular, el paro convocado en el sector de la construcción, que afectó a más de 100.000 trabajadores. En el transcurso del mismo tuvieron lugar enfrentamientos armados entre afiliados a la UGT y la CNT

Este clima de violencia era una estrategia que favorecía a los sectores político-militares decididos a organizar un golpe de estado militar contra la República. Al frente del alzamiento y de su organización se puso el general Mola, que se vio acelerada ante los asesinatos del teniente Castillo y del diputado Calvo Sotelo. La rebelión militar parecía inevitable, como así ocurrió a partir del 17-18 de julio de julio de 1936. A los tres días era evidente que el gobierno no podía acabar con el pronunciamiento militar, pero que los sublevados no podían hacerse con el poder. La Guerra Civil era un hecho.

6. CONCLUSIÓN

La década de los años treinta, que coincide con establecimiento de la República en España, fue un periodo caracterizado por una crisis general en toda Europa, política, social y económica. España adoptó un modelo democrático similar al francés o al británico (frente a otros modelos como la reacción fascista en Alemania o Italia, o la vía revolucionaria comunista de la URSS.). Con la llegada de la República se intentó hacer frente a los problemas no solucionados por la Restauración o heredados de ella. La sociedad española, sin embargo, fue incapaz de resolver todos sus conflictos, heredados del siglo XIX. y relacionados con la llegada de la modernidad (la reforma agraria, la aparición del proletariado, y sus condiciones laborales, los nacionalismos, la laicidad del Estado, el problema de la educación, el papel del ejército, etc.) para un sector de la población, cualquier intento reformista era considerado un grave intento revolucionario que ponía en peligro al país. Para otros, las reformas eran siempre demasiado lentas. En medio de estos extremos, la crisis de poder que arrastraba esta Segunda República acabó en una larga guerra civil entre el 17/18 de julio de 1936 hasta el 1 de abril de 1939.

DOCUMENTOS

Comentarios de selectividad

Ley de Bases de Reforma Agraria (1932)

[...] Serán suceptibles de explotación las tierras incluidas en los siguientes apartados:

1.º Las ofrecidas voluntariamente por sus dueños siempre que su adquisición se considere de interés por el Instituto de Reforma Agraria [...].

5.º Las que por las circunstancias de su adquisición, por no ser explotadas directamente por los adquirentes y por las condiciones personales de los mismos, deba presumirse que fueran compradas con fines de especulación o con el único objeto de percibir su renta [...].

7.º Las incultas o manifiestamente mal cultivadas en toda aquella porción que, por su fertilidad y favorable situación permita un cultivo permanente, con rendimiento económico superior al actual [...].

Expropiaciones y ocupaciones realizadas a raíz de la Ley de Bases de Reforma Agraria de 1932 (hasta el 31 de diciembre de 1934)

 

N.º de fincas

Extensión en Has.

N.º de familias asentadas

Expropiadas

468

89.133

8.609

Ocupadas

61

27.704

3.651

Asentamientos realizados bajo el Gobierno del Frente Popular (marzo-julio de 1936)

Mes

Superficie ocupada en Has.

Familias campesinas asentadas

Marzo

249.616

72.428

Abril

150.490

21.789

Mayo

41.921

5.940

Junio

55.282

3.855

Julio

74.746

6.909

Total

572.055

110.921

J. Hernández y otros, Historia de España. 2.º Bachillerato. Fuentes documentales, Madrid, Akal, 2004, pp. 120-121.

Comentario: El problema agrario como cuestión pendiente, características de la reforma agraria planteada y resultados de la misma

Manifiesto del Frente Popular

Los partidos republicanos Izquierda Republicana, Unión Republicana y el Partido Socialista, en representación del mismo y de la Unión General de Trabajadores; Federación Nacional de Juventudes Socialistas, Partido Comunista, Partido Sindicalista, Partido Obrero de Unificación Marxista, sin perjuicio de dejar a salvo los postulados de sus doctrinas, han llegado a comprometer un plan político común que sirva de fundamento y cartel a la coalición de sus respectivas fuerzas en la inmediata contienda electoral y de norma de gobierno que habrán de desarrollar los partidos republicanos de izquierda, con el apoyo de las fuerzas obreras, en el caso de victoria.

I. Como suplemento indispensable de la paz pública, los partidos coaligados se comprometen:

1.º A conceder por ley una amplia amnistía de los delitos político-sociales cometidos posteriormente a noviembre de 1933 […].

VII. La República que conciben los partidos republicanos no es una República dirigida por motivos sociales o económicos de clase, sino un régimen de libertad democrática, impulsado por razones de interés público y progreso social. Pero precisamente por esa definida razón, la política republicana tiene el deber de elevar las condiciones morales y materiales de los trabajadores hasta el límite máximo que permita el interés general de la producción, sin reparar, fuera de este tope, en cuantos sacrificios hayan de imponerse a todos los privilegios sociales y económicos.

VIII. La República tiene que considerar la enseñanza como atributo indeclinable del Estado, en el superior empeño de conseguir en la suma de sus ciudadanos el mayor grado de conocimiento y, por consiguiente, el más amplio nivel moral por encima de razones confesionales y de clase social.

Comentario: Partidos que lo forman, programa, resultados electorales y primeras actuaciones políticas.

OTROS DOCUMENTOS

Las elecciones celebradas el domingo me revelan claramente que no tengo el amor de mi pueblo. Mi conciencia me dice que ese desvío no será definitivo, porque procuraré siempre servir a España, puesto al único afán en el interés público hasta en las más críticas coyunturas. Un Rey puede equivocarse y sin duda erré yo alguna vez, pero sé bien que nuestra Patria se mostró siempre generosa ante las culpas sin malicia. Soy el Rey de todos los españoles y también un español. Hallaría medios sobrados para mantener mis regias prerrogativas en eficaz forcejeo contra los que las combaten; pero resueltamente quiero apartarme de cuanto sea lanzar a un compatriota contra otro, en fratricida guerra civil.

No renuncio a ninguno de mis derechos, porque más que míos son depósitos acumulados por la Historia de cuya custodia me han de pedir un día cuenta rigurosa. Espero conocer la auténtica expresión de la conciencia colectiva. Mientras habla la nación suspendo deliberadamente el ejercicio del Poder Real reconociéndola como única señora de sus destinos.

 

También quiero cumplir ahora el deber que me dicta el amor a la Patria. Pido a Dios que también como yo lo sientan y lo cumplan todos los españoles. Alfonso. Rey.

Manifiesto de Alfonso de Borbón, publicado en La Vanguardia de Barcelona el 17 de abril de 1931.

Los principios y preceptos constitucionales en materia confesional no sólo no responden al mínimum de respeto a la libertad religiosa y de reconocimiento de los derechos esenciales de la Iglesia que hacían esperar el propio interés y dignidad del Estado, sino que, inspirados por un criterio sectario, representan una verdadera oposición aun a aquellas mínimas exigencias. (...)

Más radicalmente todavía se ha cometido el grave y funesto error de excluir a la Iglesia de la vida pública y activa de la nación, de las leyes, de la educación de la juventud, de la misma sociedad doméstica, con grave menosprecio de los derechos sagrados y de la conciencia cristiana del país. (...) De semejante separación violenta e injusta, de tan absurdo laicismo del Estado, la Iglesia no puede dejar de lamentarse y protestar, convencida como está de que las sociedades humanas no pueden conducirse, sin lesión de deberes fundamentales, como si Dios no existiese, o desatender a la Religión, como si ésta fuera un cuerpo extraño a ellas o cosa inútil y nociva. (...)

 Derecho y libertad para todos, tal parece ser la inspiración formulativa de los preceptos constitucionales, con excepción de la Iglesia.

Declaración colectiva del episcopado ante la nueva Constitución. (20 de diciembre de 1931)

Manifiesto del Bloque Nacional

“España, pues, ante todo y sobre todo. Una España auténtica, fiel a su historia y a su propia imagen: una e indivisible. De aquí la primera línea de nuestro programa de acción: defensa a vida o muerte y exaltación frenética de la unidad española que la Monarquía y el pueblo labraron juntos a lo largo de quince siglos (…) el hecho católico fue factor decisivo y determinante en la formación de nuestra nacionalidad.

Creemos caducado el sistema político que, nacido de la Revolución Francesa, sirve de soporte a las actuales instituciones y, como Cánavos predijera, nos arrastra al comunismo. El futuro Estado ha de fundarse sobre el deber tanto como sobre el derecho. Los derechos naturales inherentes a la personalidad humana han de ser reconocidos y garantizados por el Estado, de conformidad con su distinto rango, sin que ninguno de ellos quepa al absolutismo. Su mejor garantía será la organización de un Estado fuerte capaz de frenar el abuso con que pretenden ejercerlos o monopolizarlos núcleos o masas indisciplinadas.

Queremos un estado integrador que, a diferencia del Estado anárquico actual, imponga su peculiar autoridad sobre todas las clases, sean sociales o económicas. La era ruinosa de la lucha de clases está tocando a su fin.

Os proponemos, por tanto, españoles, la constitución de un Bloque Nacional que tenga como objetivo la conquista del Estado.

                                                                       8 de Diciembre de 1934

“Al proletariado asturiano:

Ante la situación política y social por que atraviesa España y teniendo en cuenta las probables desviaciones del actual estado de cosas, las fuerzas obreras de la región de Asturias, que pertenece a los dos sectores sindicales UGT y CNT, y la Federación Socialista Asturiana han formado una alianza cuyos objetivos son:

1º Luchar abiertamente contra el fascismo, que intenta imponer sobre el pueblo su característico sistema de opresión acabando con las organizaciones de clase y con las escasas libertades y derechos establecidos en la nación.

2º Realizar amplia labor de oposición a todo propósito de guerra en lo que se refiere al conjunto de países del continente europeo como igualmente en lo que afecta al problema colonial en África (…). Aquellas otras entidades obreras que de una forma seria estén dispuestas a colaborar por conseguir los propósitos indicados pueden tramitar su ingreso en la Alianza, mediante una representación provincial y no por fracciones (…).

Muy en breve, teniendo en cuenta el gran interés con que ha de ser acogida esta unificación de los trabajadores asturianos, el Comité de la Alianza dará a la publicidad un manifiesto exponiendo sus puntos de vista (…)”

            Avance, 1 de Abril de 1934

Las instrucciones del general Emilio Mola

            “Base 1ª La conquista del poder ha de efectuarse aprovechando el primer momento favorable, y a ella han de contribuir las Fuerzas Armadas, conjuntamente con las aportaciones que en hombres y elementos de todas clases faciliten a los grupos políticos, sociedades e individuos asilados que no pertenezcan a partidos, sectas y sindicatos que reciben inspiraciones del extranjero: socialistas, masones, anarquistas, comunistas…

            Base 5ª Se tendrá en cuenta que la acción ha de ser en extremo violenta para reducir lo antes posible al enemigo, que es fuerte y bien organizado. Desde luego, serán encarcelados todos los directivos de los partidos políticos, sociedades o sindicatos no afectos al movimiento, aplicándose castigos ejemplares a dichos individuos para estrangular los movimientos de rebeldía o huelgas”.

 

                                   Instrucción reservada nº 1, 25 de abril de 1936


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