Apuntes sobre la masonería en españA






descargar 121.82 Kb.
títuloApuntes sobre la masonería en españA
página2/3
fecha de publicación16.03.2016
tamaño121.82 Kb.
tipoDocumentos
ley.exam-10.com > Literatura > Documentos
1   2   3

GRANDE ORIENTE ESPAÑOL

Masonería Española Simbólica Regular

Masonería Universal - Familia Española

A L.·. G.·. D.·. G.·. A.·. D.·. U.·.




 

Decir Grande Oriente Español es resumir en una breve frase la historia de más de dos siglos de Francmasonería en España. Es recordar la historia de los Ilustrados Españoles, del nacimiento del Liberalismo como doctrina política y de la defensa de los derechos del hombre. Es, en fin, un Grito de Libertad contra el oscurantismo, la incultura, el caciquismo y la opresión que, históricamente, subyugó al pueblo español hasta el advenimiento definitivo de la Democracia con la Constitución de 1978.

 

Como el mismo pueblo del que se nutre, el Grande Oriente Español ha sufrido mucho a lo largo de su historia bicentenaria. Sus miembros han sabido de destierros y de cárceles, sus mártires se cuentan por miles. Poderes fácticos, han programado en diversas ocasiones su desaparición. Pero ni las persecuciones, ni el destierro, ni el exilio, ni las cárceles, ni los patíbulos, ni las traiciones de los infiltrados y los aprovechados ocasionales, consiguieron nunca doblegar su espíritu. Por ello, hoy, como ayer y como será mañana, el Grande Oriente Español sigue en su puesto.

 

El Grande Oriente Español, por acuerdo adoptado por la unanimidad de los miembros de su Gran Asamblea General Extraordinaria, reunida en los Valles de Madrid el día 31 de marzo de 2001, e.·. v.·., quedó indivisiblemente unido a la Gran Logia de España, formando el Grande Oriente Español y la Gran Logia de España una única Obediencia Masónica; aun conservando ambas instituciones la personalidad jurídica, mas tan solo a los efectos asociativos y por imperativo legal emanado de la Ley de Asociaciones. 

 

Desde el día 31 de marzo de 2001, e.·. v.·., todas las Logias del Grande Oriente Español suspendieron sus trabajos ritualísticos y abatieron sus columnas, integrándose sus miembros en Logias de la Gran Logia de España. 

 

Desde el día 31 de marzo de 2001, e.·. v.·., el Gran Maestro del Grande Oriente Español es el que en cada momento lo sea de la Gran Logia de España. 

 

Con dichos acuerdos quedaron unidas para siempre la historia y las tradiciones de la Masonería Española, representadas por el Grande Oriente Español, y la regularidad y los reconocimientos de todas las Grandes Logias Regulares del mundo, aportados a la unión por la Gran Logia de España. 

 

En su consecuencia, la Masonería Regular Española, es decir, la Gran Logia de España «en la que tras los acuerdos de unión con el Grande Oriente Español se entronca toda la historia de la Masonería Española, desde que en 1728 Lord Coleraine, Duque de Wharton, fundara en Madrid la Respetable Logia Matritense o de las Tres Flores de Lys, hasta nuestros días» es la única Obediencia Masónica Española, constituida, bajo una sola Pirámide Masónica y un único Gran Maestro, por el Grande Oriente Español y la Gran Logia de España.

 

 


Pasos previos

 

 

Tras la apertura del proceso democrático iniciado en 1975 y que se consolida con la Constitución Democrática aprobada con el refrendo del pueblo español en 1978 y que daría por finalizada definitivamente la dictadura fascista del general Francisco Franco, se abre paso a una época en la que opinión pública es canalizada a través de verdaderos partidos políticos cuya génesis democrática es garantía de la expresión pública y vehículo de la voluntada soberana de la ciudadanía.

 

 

Como consecuencia de este proceso era presumible la inscripción de la Masonería en el Registro de Asociaciones como cualquier otra entidad asociativa, tras pasar por los tamices de la Audiencia Nacional (10.05.1979) y el Tribunal Supremo (03.07.1979), que la eximiera de toda sospecha o imputación de secreto y clandestinidad. Quedaría definitivamente substanciado su sometimiento a todos los requisitos de cautela y salvaguarda que exigen las leyes: libros de actas, de contabilidad y de registro de socios, domiciliación y declaración de los presupuestos ante la autoridad competente, etc. .

 

La legalización, sin embargo, no fue una concesión graciosa y voluntaria del gobierno del momento, la Unión de Centro Democrático. Esta coalición política, conglomerado de diversos estuvo muy presionada por su ala más radical en el aspecto confesional y por los ecos de los ultra religiosos y militares de entonces. Esto se plasmó en la mayor paralización posible del proceso, hasta que al final la inscripción en el Registro de asociaciones fue obligada tras una sentencia del Tribunal Supremo. Dos años antes, en 1997, ministro Martín Villa emitía una autorización provisional para desarrollar actividades masónicas, al tiempo que enviaban misivas tranquilizadoras a las autoridades religiosas para tratar de convencerlas de que los masones actuales no eran anticlericales. Dentro del marco de una serie de gestiones de destacados masones e intelectuales que mantuvieron encuentros con políticos diversos del sector liberal del Gobierno y con dirigentes de la jerarquía católica se realiza una campaña discreta pero firme a favor de la legalización de la masonería en España. El sector más derechista de la UCD, persistió en su posición frente a la legalización y además trató de imponer que la Constitución de 1978 prohibiera las asociaciones secretas, en clara alusión a la Masonería. Una vez mas afloraba el rencor y desconfianza histórica de los sectores integristas ante las políticas de reforma promovidas por destacados masones como podría ser el caso de D. Diego Martínez Barrio, último Presidente de la II Republica y a la influencia de los masones en el articulado de la Constitución Republicana especialmente en lo referente a la cuestión religiosa.

 

La oposición a las sociedades secretas intentó plasmarse en el Art. 21 del Proyecto Constitucional, que no era otra cosa que una trascripción mecánica del articulo 18/2 de la Constitución Italiana de 1847, carente de ningún otro antecedente en el Derecho Constitucional comparado. Según el democristiano Oscar Alzaga, miembro de la ponencia constitucional, este articulo era consecuencia “de la desconfianza tradicional en nuestro derecho hacia las asociaciones secretas” y probablemente proviene en buena medida de la importancia que muchas de ellas alcanzaron durante el reinado de Fernando VII. A pesar de las presiones, finalmente tras sortear toda una serie de impedimentos políticos y jurídicos que trataban de cerrar el paso de manera inexplicable a una de las organizaciones civiles que más ha contribuido a lo largo de la reciente historia de España en la defensa de la libertad, la tolerancia y el progreso moral de los ciudadanos, 1979 vería restituida la legalidad indecorosamente arrebatada en la contienda civil y posterior represión de 1936-1939.

 

La Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional anuló, mediante sentencia, la resolución de la Dirección General de Política Interior del 7 de febrero de 1979, que declaró ilegal a la Asociación Grande Oriente Español (Masonería Española Simbólica Regular). De conformidad con la misma, los masones españoles podrán, pues, inscribirse en el Registro Nacional de Asociaciones y quedar constituidos en asociación legal. En el mes de febrero, el Ministerio del Interior había negado la inscripción de la masonería española en el registro citado. El Gran Oriente Español interpuso recurso en base «a los derechos recientemente reconocidos por el Parlamento, con la ley de Protección Jurisdiccional de los Derechos y Libertades». La sentencia de la sala correspondiente de la Audiencia Nacional declara el derecho del Grande Oriente Español a inscribirse en el Registro Nacional de Asociaciones, y basa esta resolución en que «la Dirección General de Política Interior, al declarar ilegal la Masonería Española Simbólica Regular, se excedió en la restringida habilitación legal que la Constitución confiere a la autoridad gubernativa». La Audiencia Nacional considera que la Administración no está habilitada para hacer a priori una valoración de la licitud o de la determinación de los fines y medios expresados en los estatutos de dicha organización, «y menos -señala la sentencia- para llevar a cabo un juicio de las verdaderas y supuestas ocultas intenciones de los que promueven su creación». La Audiencia Nacional se basa en el libre derecho de asociación, amparado en la Constitución y en la primacía de ésta sobre los criterios que sirvieron de base a las leyes fundamentales anteriormente vigentes.

 

El l de marzo de 1940, el anterior jefe del Estado (el dictador Francisco Franco) había promulgado la ley de Represión de la Masonería y el Comunismo. Aunque con anterioridad los masones habían sido también perseguidos en múltiples ocasiones -sólo durante la Segunda República puede decirse que tuvieran una época de esplendor-, estos llegaron a convertirse en una auténtica obsesión para Francisco Franco, quien acuñó sobre los miembros de la Orden y sus actividades algunos de sus más típicos giros lingüísticos, los enemigos de la Patria, la judeomasonería internacional o la conspiración judeo-masónica.

 

Entre los principios que los masones presentaron en sus estatutos al solicitar su legalización -calificaban la asociación de humanitaria, moral y cívica, con intención de contribuir al perfeccionamiento de sus miembros y de la sociedad- estaban la defensa a los derechos del hombre y sus libertades, el orden público y la familia, asilo sagrado e inviolable de las intimidades personales, etc. Aunque pareciere absurdo o irracional también debieron mostrarse contrarios a toda forma de violencia, terrorismo o secuestro y que respetaban la soberanía de cada Estado…

 

Lastima que esta declaración y obligado cumplimiento no le fuera exigida al sistema totalitario del general Francisco Franco, caso en que no solo era plausible, sino dramáticamente real en mas de un caso.

 

 

 

08-02-1979

El director general de Política Interior, por delegación del ministro del Interior, resolvió ayer denegar la inscripción en el registro correspondiente de la asociación denominada Grande Oriente, conocida por Masonería Española Simbólica Regular, según informaron a Efe en el departamento del Interior. Entre los motivos alegados para la denegación figura el carácter de sociedad secreta de la misma y, consecuentemente, que se halla proscrita según el artículo 22 de la Constitución.

 


Texto del FALLO FAVORABLE de la Audiencia Nacional de diez de mayo de mil novecientos setenta y nueve

(10/5/1979)

CONSIDERANDO que el Director General de Política Interior denegó la inscripción solicitada por los promotores de la Asociación Grande Oriente Español (Masonería Española Simbólica Regular) por estimar que se trata de una Asociación cuyos Estatutos mantienen ocultas determinadas cláusulas, incurriendo así en la prohibición del artículo 22.5 de la Constitución (referente a las secretas), calificación -y pronunciamiento denegatorio que se basan única y exclusivamente en los siguientes presupuestos de hecho:

1) uno de los promotores apareció en el Boletín Oficial del Estado de 3 de febrero de 1979 como candidato por el partido de Izquierda Republicana para las elecciones al Senado

2) los Estatutos determinan con ambigüedad e imprecisión las actividades por medio de las cuales la Asociación va a realizar las finalidades que persigue

3) en los Estatutos se hace referencia a actividades rituales internas desconocidas por los socios en el momento de su afiliación, lo que, según la Administración, demuestra que hay una actividad interna oculta distinta de la externa y pública, y

4) se ocultan también las distintas categorías de los socios, a las que sin embargo, se hace referencia en los Estatutos de otra Asociación en constitución, escindida de la que es objeto este proceso;

CONSIDERANDO que el acto recurrido es contrario a Derecho porque, excediéndose de la restringida habilitación legal que la Constitución confiere a la Autoridad Gubernativa en cuanto al ejercicio del derecho de Asociación, el Director General de Política Interior ha efectuado a priori una valoración de la legalidad de los fines y actividades, de la asociación que no puede llevar a cabo,pues, como ya hemos dicho, las asociaciones se constituyen libremente en la actualidad, y tan sólo deben sus promotores facilitar a la Administración los datos exigidos por la leya los efectos de su inscripción, requisito cumplido en nuestro caso, ya que el acta de constitución identifica plenamente a las personas naturales que, con capacidad de obrar, la promueven, y en los cinco títulos y veintitrés artículos de los Estatutos se regulan todos los extremos a que se refiere el artículo 3 de la Ley 191 / 1964, y muy especialmente sus fines que, por otra parte, reputa formalmente correctos el Considerando tercero de la resolución impugnada;

CONSIDERANDO que el acto combatido es también contrario a derecho porque deduce el carácter "secreto" de la Asociación de presupuestos que -juzgando a partir de la documentación aportada, como así debe ser en el momento en que nos encontramos -no permiten llegar a tal conclusión porque la publicidad exigida por la Constitución (y por tanto excluyente del carácter secreto), se extiende a los datos del acta de constituciónydelosEstatutosdeterminadoenelartículo3delaLey191/1964,sin que ninguna norma exija precisar con todo detalle la naturaleza y alcance de las actividades programadas para el cumplimiento de sus fines, dependientes de la voluntad mayoritaria de los asociados y de las coyunturales circunstancias de cada momento, ni tampoco determinar con igual precisión los aspectos rituales de su funcionamiento interno; finalmente no cabe justificar la denegación de la inscripción invocando la actividad política de uno de los promotores, o basándose en las diferencias advertidas entre los Estatutos de esta Asociación y los de otra escindida de la misma, pues, en cuanto a lo primero, ningún precepto prohíbe a los promotores de asociaciones ejercitar sus derechos políticos, produciendo efectos meramente internos a la incompatibilidad establecida en el artículo 11 de los Estatutos, y en cuanto a lo segundo, basta resaltar que unos y otros Estatutos son independientesentre sí, y que cada uno de ellos refleja la diferente organización que las respectivas Asociaciones han acordado darse a sí mismas;

FALLAMOS que coincidiendo con las alegaciones evacuadas por el Ministerio Fiscal, procede la estimación de este recurso por los motivos expuestos, sin que sea preciso examinar el fundamento de derechos contenido en la demanda sobre la "desviación de poder", debiendo declararse la anulación del acto administrativo recurrido, reconociéndose el derecho de los actores de la inscripción en el Registro Nacional de Asociaciones de la Asociación Grande Oriente Español (Masonería Española Simbólica Regular); todo ello sin expresa condena en costas. Así, por esta nuestra sentencia, definitivamente juzgando en la instancia, lo pronunciamos, mandamos y firmamos. Jerónimo Arozamena. Jaime Santos. Fernando Ledesma.Rubricados. Publicación. La anterior sentencia ha sido leída y publicada por el Ilmo. Sr. Magistrado Ponente don Fernando Ledesma Bartret, celebrando audiencia pública el Tribunal en el día de su fecha, de que doy fe. Ante mí G. Rivera. Rubricado.

Concuerda con su original. Y para que conste y su unión al rollo extiendo la presente en Madrid a diez de mayo de mil novecientos setenta y nueve.


El Supremo confirma la legalización de la masonería
Tribunal Supremo ha confirmado la sentencia de la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional por la que se declaraba el derecho de la asociación masónica Grande Oriente Español a ser inscrito en el Registro Nacional de Asociaciones y, en consecuencia, a su legalización. El 22 de febrero pasado, la Dirección General de Política Interior denegó la inscripción del Grande Oriente Español Unido y el 10 de mayo la Audiencia Nacional dictó sentencia en la que fallaba que no era ajustada a derecho la denegación de la Dirección General. Esta misma postura ha sido plenamente ratificada por el Tribunal Supremo en sentencia de 3 de julio, notificada hace pocos días.

La sentencia del Supremo, en su considerando fundamental, establece que «está plenamente probado que la asociación recurrente es promovida por personas determinadas y con capacidad de obrar, que han aportado a la Administración el documento fundacional en que constan su voluntad de constituir la asociación y unos estatutos que», añade la sentencia del Alto Tribunal, «cumpliendo todos los requisitos previstos en el artículo 3 de la ley de 24 de diciembre de 1964, determinan, sin lugar a duda, unos medios, actividades y fines no tipificables como delito y una organización y funcionamiento alejados de todo carácter paramilitar».

Bula IN EMINENTI APOSTOLATUS SPECULA, que genera el edicto de Felipe V de Borbón contra la Orden
El Papa Clemente XII, 21 años después de la aparición de la Gran Logia de Inglaterra indica cuidadosamente las razones por las que las asociaciones masónicas deben ser condenadas desde el punto de vista de la moral, la política y la sociología cristianas y católicas, a saber:

1. "El carácter peculiar aconfesional (anticristiano y anticatólico) y naturalístico de la secta, por medio del cual teórica y prácticamente mina la fe cristiana en sus adeptos (los de la Masonería) y por medio de ellos, en el resto de la sociedad, produciendo la indiferencia religiosa y el desprecia de la ortodoxia y de la autoridad eclesiástica;

2. El inescrutable secreto y el disfraz insidioso e inmutable de la asociación masónica y de su obra, por medio de la cual los hombres de su calaña irrumpen como ladrones en casa y como raposas tratan de arrancar de raíz el viñedo, pervirtiendo los corazones de los hombres sencillos y arruinando su felicidad espiritual y material;

3. Los Juramentos de fidelidad a la Masonería y a la obra masónica, que no pueden ser justificados en su finalidad, en su objeto, ni en su forma; ni pueden por tanto inducir obligación alguna moral. Dichos juramentos son condenables porque la finalidad y el objeto de la Masonería son malos y condenables, y el candidato, en la mayoría de los casos, ignora la importancia y extensión de las obligaciones que asume, y el dicho juramento resulta un abuso, por lo inmoral, absolutamente reprensible...

Además, los únicos objetos esenciales del secreto de la secta acerca de los cuales versan los juramentos, no son otra cosa que las conspiraciones políticas o antirreligiosas que consta han sido fraguadas en el seno de las logias especialmente en los países latinos. Tales secretos,... ; hacen el juramento todavía más inmoral y por lo mismo nulo e irrito; de donde se sigue que los juramentos masónicos son no solamente sacrílegos, sino abusivos y contrarios al orden público, que necesita del juramento solemne y de la obligación sagrada que impone, como medios para sostener la veracidad, por lo que es inmoral y antisocial el envilecerlos y caricaturizarlos.

4. El peligro que tales asociaciones envuelven para la seguridad y tranquilidad del Estado y para la salud espiritual de las almas; de donde se sigue una oposición entre dichas sociedades y el derecho eclesiástico y civil".

Así por ello, Clemente XII, en esta Constitución apostólica expresa con toda rotundidad: "Hemos resuelto y decretado condenar y prohibir ciertas sociedades, asambleas, reuniones, convenciones, juntas o sesiones secretas, llamadas Francmasónicas o conocidas bajo alguna otra denominación. Las condenamos y las prohibimos por medio de esta Constitución, la cual será considerada válida para siempre. ‘Recomendamos a los fieles abstenerse de relacionarse con dichas sociedades... para evitar la excomunión, que será la sanción impuesta a todos aquellos que contravinieren ésta Nuestra orden".(Constitución Apostólica "In Eminenti" de Su Santidad el Papa Clemente XII, 28-abril-1738).
La doctrina masónica había sido condenada por el Papa Benedicto XIV, en su Constitución Apostólica Providas, en el año 1751, y este texto papal fue el fundamento de la Pragmática de fecha 2 de julio de aquel mismo año, que fue promulgada por Fernando VI de Borbón, cuyo texto quedaba redactado en los siguientes términos
1   2   3

similar:

Apuntes sobre la masonería en españA iconEl poder oculto de la masonería capítulo primero la masoneríA: enemiga de la iglesia

Apuntes sobre la masonería en españA iconTerritorio y límites de españA. Apuntes

Apuntes sobre la masonería en españA iconPuede considerarse la masonería canaria como la pionera en el contexto...

Apuntes sobre la masonería en españA iconApuntes del paso de Íñigo Errejón (Podemos, España) por Buenos Aires

Apuntes sobre la masonería en españA iconApuntes sobre problemas de la transición

Apuntes sobre la masonería en españA iconBreves apuntes sobre la literatura ecuatoriana

Apuntes sobre la masonería en españA iconApuntes jurídicos sobre el derecho de superficie forestal

Apuntes sobre la masonería en españA iconApuntes sobre cívica, democracia y constitución política

Apuntes sobre la masonería en españA iconApuntes sobre el migrante retornado en México contemporáneo

Apuntes sobre la masonería en españA iconApuntes sobre cívica, democracia y constitución política






© 2015
contactos
ley.exam-10.com