Lic ema leonor casa






descargar 0.8 Mb.
títuloLic ema leonor casa
página5/18
fecha de publicación25.07.2015
tamaño0.8 Mb.
tipoDocumentos
ley.exam-10.com > Historia > Documentos
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   18

¿Cómo estaba constituida?
DEPARTAMENTO DE CIENCIAS EXACTAS (dibujo y geometría descriptiva)
DEPARTAMENTO DE MEDICINA
JURISPROUDENCIA (abogacía)
CIENCIAS SAGRADAS, se inauguró sin presupuesto y sin profesores por lo que comenzó a funcionar algunos años después) dirigido y sostenido con rentas del Cabildo Eclesiástico
DEPARTAMENTO DE ESTUDIOS PREPARATORIOS comprendía el colegio de Ciencias Morales donde se realizaban los estudios secundarios y de ingreso a la Universidad. Organizada de manera semejante a nuestra actual escuela media. Contaba con cursos de Escuela Normal, para la formación de maestro. (Primer intento normalista del país) donde aprendían el método lancasteriano.
DEPARTAMENTO DE PRIMERAS LETRAS del que dependían todas las escuelas primarias de la capital y de la campaña. Estaban controladas por el Rector de la Universidad. Se trajeron maestros del exterior. Pero la fragilidad de esta organización y la imposibilidad de tomar decisiones propias hizo que tuvieran que abrumar en forma permanente al Rector de la Universidad con consultas, hasta de mínima importancia. Las autoridades universitarias no poseían tiempo para dedicarse a la educación elemental por lo que se terminó solicitando una autoridad independiente. Sin embargo el Estado parecía no poder financiar las escuelas existentes. Los fondos públicos provinciales asignados a la educación elemental no constituían un monto significativo del presupuesto: representaban aproximadamente el 0,50 del total de los gastos generales
Uno de los efectos inmediatos que produjo la Universidad, fue dar unidad y centralización a la enseñanza, reuniendo bajo una sola dirección las aulas dispersas.

Correspondía a la Universidad de Buenos Aires, el control y la administración de toda la educación pública, respondiendo al modelo napoleónico.

Rivadavia permitió al Estado centralizar y financiar la educación garantizando su monopolio con el consiguiente alejamiento de la Iglesia.
La enseñanza elemental.
Si bien hasta 1820 aproximadamente la población escolar se mantuvo estable, la declaración de la guerra al Brasil, hizo decaer la asistencia. Una de las causas fue originada por el rumor que corrió entre los padres que se estaba efectuando un relevamiento de alumnos en las escuelas, con el objeto de enrolar a los educandos. Aunque el hecho se desmintió públicamente, muchos niños dejaron de concurrir a los establecimientos.
Escuelas del Estado.
Estaban supervisadas por la universidad y contaban con un alumnado selecto.
Escuelas religiosas.
Cada vez eran más comunes que, en las comunidades religiosas de Hispanoamérica, funcionaran escuelas gratuitas. Las mismas atendían fundamentalmente a niños de origen humilde, entre los que se contaban mestizos y mulatos.

La interferencia del gobierno sobre los establecimientos privados fue limitada y gozaron de libertad muy amplia para organizarse, adoptar método y elegir la currícula de su conveniencia.

Posteriormente, la creciente población extranjera que llegó a Buenos Aires demandaba, en el caso de los británicos, estadounidenses y franceses, escuelas donde se enseñara su propia lengua, y en el caso de los protestantes, también religión.
Escuelas particulares.
Un porcentaje importante de los niños se educaba fuera de los establecimientos escolares. En ocasiones, las dueñas de casa enseñaban las primeras letras a sus sirvientes. Por otra parte existían los profesores contratados por los padres para educar a sus hijos directamente en sus hogares. Era una educación más costosa y también más intensa y efectiva. Esta característica la hacía atractiva para los estancieros pudientes, que no querían enviar a sus hijos a los colegios de la ciudad como pupilos.
Las escuelas de niñas.

No estaban controladas por la universidad sino por LA SOCIEDAD DE BENEFICENCIA organismo estatal creado por Rivadavia. Mientras se centralizaba la educación de los varones, se descentralizaba y corporativizaba la femenina. La Sociedad de Beneficencia era un organismo semi-estatal de damas pertenecían a familias acomodadas, que poseían buen nivel cultural y no estaban demasiado ligadas al trabajo doméstico. Hasta ahora no habían existido escuelas públicas para niñas en Buenos Aires. A diferencia de las escuelas de varones, la de niñas fue concebida desde el principio para alumnas humildes a las que se pretendía dar un mínimo de educación, la cual no debía estar por encima de su origen social, un factor que relativizó la Sociedad ya que desde un principio se aceptaron alumnas provenientes de familias acomodadas. Alrededor del 40% pertenecía a familias de ingresos medios o altos. Así, las hijas de oficiales del ejército, escribamos, pulperos y estancieros, compartían la escuela con hijas de sirvientes, peones, mendigos o niñas huérfanas. Muchas niñas, apenas recibían algunos conocimientos y antes de los cuatro años de educación, eran retiradas de las escuelas.
A pesar de estas diferencias la escuela comenzaba a organizarse con la idea de impartir conocimientos comunes a todos. Se buscaba garantizar la construcción de una cultura igualitaria ya que todos eran semejantes ante la ley y tenían derecho a la educación.
Método didáctico en la educación elemental
Rivadavia ordenó que los niños debían asistir a las escuelas públicas gratuitas, sin importar su situación económica familiar.

Un método de enseñanza se impuso definitivamente en forma oficia en Buenos Aires y en el interior, se llamaba método de enseñanza mutua o lancasteriano. El encargado de difundirlo fue James Thompon, inglés y protestante. Llegó personalmente a Bs. As. (estuvo dos años y luego se alejó para proseguir la difusión del método en otros países de Latinoamérica) Este hombre de religión protestante, se debía desempeñar en un país de arraigo católico. Pero el gobierno pactó con Thompson porque fue una manera de negociar, la enseñanza de una técnica didáctica desconocida. Se basaba en la utilización de ayudantes – alumnos. A través de éstos, llamados monitores o alumnos avanzados, era posible que un solo docente pudiera conducir una clase de 100 alumnos o más. La implementación obligatoria permitió la UNIFORMIDAD DEL MÉTODO EN LA ENSEÑANZA ELEMENTAL y una educación masiva. El método mutuo o lancasteriano proponía en forma ordenada y reglamentada una serie de pasos para enseñar a los alumnos a leer, escribir y contar. Los maestros debían disponer de una serie de carteles o figuras impresas que marcaban los pasos a cumplir por todos y cada uno de ellos. Una vez que aprendían y memorizaban la primera, se podía pasar a la segunda y así sucesivamente. Como el aprendizaje de estos pasos se evaluaba en forma individual, la enseñanza podía ser más rápida o más lenta de acuerdo con los progresos del alumno. La promoción de una clase a otra era un asunto individual y dependía del propio ritmo del alumno. El maestro enseñaba solamente a los destacados o monitores. Luego, los monitores verificaban el cumplimiento de los pasos del resto, daban las órdenes para la lectura y la repetición, y controlaban la disciplina. Los niños tenían pizarras o cajas con arena donde iban escribiendo las letras o realizando las operaciones aritméticas que les requerían. La pizarra individual, era la tecnología fundamental de enseñanza: gran parte de la interacción y de la regulación del maestro – monitor – alumno se producía a través de ella, situación que perduró hasta principios de este siglo.

En la misma época algunos maestros comenzaron a utilizar la campanilla para llamar la atención de monitores y alumnos: el primer tañido indicaba que había que prepararse para ponerse de pie, el segundo para pararse al lado del banco, el tercero para avanzar con la derecha y la izquierda, el cuarto para juntarse al final del escritorio. Este supuesto no se cumplía estrictamente. Hay relatos de alumnos y de maestros que no podían o no querían seguirlo. Para reforzar la obediencia grupal, Lancaster inventó un sistema de premios y castigos. Estipuló que los alumnos debían agruparse en conjuntos o clases de 10 o 12 numerados consecutivamente y con un cartel en el pecho, colgado del cuello, que señalara su número. El monitor debía tomar lección a cada uno, y si alguno se equivocaba, retrocedía un número en la fila. Con el correr del día, los alumnos que cometieran menos errores encabezarían las filas y los que más se hubieran equivocado, estarían al final.

Quienes portaran el número 1, tendrían un cartel en cuero o cobre que debía decir Mérito en lectura o Mérito en escritura.

Con el sistema lancasteriano el Estado ahorraba dinero en maestros puesto que en cada clase se concentraba a más de cien alumnos.

El sistema parecía ventajoso porque hacía viable alfabetizar a muchos niños en poco tiempo y con un costo menor. La sociedad porteña en general aceptó con agrado la introducción del método en un principio con la idea que traería orden y progreso. Luego de un tiempo, los docentes comenzaron a mostrar oposición dado que el empleo del método no mostraba más adelantos que la enseñanza tradicional y por otra parte la presencia de monitores (alumnos aventajados que enseñaban a sus compañeros) restaba posibilidades de empleo a los maestros.

Veinte años después el método comienza a dejar de usarse Sin embargo, mucho antes, una rebaja en el salario y la exigencia de atender hasta 500 alumnos con el método Lancaster, hizo que los maestros porteños se opusieran al método de enseñanza mutua y apostaran al régimen anterior. Las críticas se centraban en varias cuestiones: los niños aprendían los contenidos a través de un par y no de un maestro. Se corría el riesgo que el monitor fuera más importante que el maestro, quién por otra parte estaba muy lejos de serlo y su autoridad estaba mediada por otro. Además el método se centraba en el aprendizaje de la lecto-escritura y el cálculo y desplazaba la enseñanza de la religión.22

La enseñanza media
El Colegio de La Unión del Sud,23 al que asistían jóvenes con diez años cumplidos que sabían las primeras letras y que fuera creado por Pueyrredón como escuela secundaria para todos los jóvenes del país, con el paso del tiempo cayó en desprestigio. Rivadavia lo reorganizó y le dio el nombre de Colegio de Ciencias Morales. El colegio adoptó una orientación de formación científica. Su objetivo era preparar para la Universidad. Los alumnos pagaban una pensión anual. Otorgaba becas para los hijos de ciudadanos beneméritos del interior. Tenía régimen de internado. Concurren hombres que luego fueron relevantes como Echeverría, Alberdi. La educación científica la recibían en las clases públicas de la Universidad (recién creada) con arreglo a los programas dictados para esta institución. La gimnástica, la música, el baile, se ejercitaban en el interior del Colegio, bajo la dirección de maestros especiales. Todas las noches los alumnos tenían conferencias, clases presididas por el Prefecto de Estudios, a cuya dirección estaba también confiada la conducta de los jóvenes en las horas de juego y recreo.

Después de los exámenes anuales preparaban trabajos artísticos y literarios para presentar al gobierno en ocasión de la distribución de premios anuales. Concluido este acto gozaban de un mes de vacaciones. En este colegio se educó un número considerable de jóvenes pertenecientes a todas las provincias.
La Escuela de dibujo, se reabrió durante la presidencia de Rivadavia. Nuevos maestros introdujeron la anatomía como materia de estudio con el fin de dibujar modelos vivos, cátedra de perspectiva, arquitectura, etc. La enseñanza artística, quedó instalada definitivamente a partir de ése momento.
El Estado pagaba los salarios docentes con retraso. Los maestros esperaban hasta tres meses para cobrar sus salarios. Muchos maestros jóvenes abandonaban la profesión no bien conseguían labores mejores.

El Consulado que mantenía bajo su protección y vigilancia las escuelas de matemática, de náutica, de idiomas vivos y de dibujo, pagaba a los maestros con sus fondos particulares.

El Cabildo Eclesiástico sostenía con rentas propias las clases de ciencias sagradas que se dictaban en la universidad.

El 75% de los docentes eran maestras lo que confirmaba que la enseñanza se fue transformando en una actividad eminentemente femenina, la profesión de más alto rango que podía ejercer la mujer, quizá con excepción de la religiosa.
La universidad. Reglamento
La universidad carecía de un reglamento por lo que funcionaba de acuerdo a una serie de resoluciones y decretos que decían por ejemplo, lo siguiente con referencia a los exámenes de aprobación de curso:
Un examen de preguntas, precisas por tres catedráticos en la facultad del grado sin ceñirse a ningún tratado particular, por espacio de una hora

Una disertación que debe asimismo durar una hora, sobre un punto sacado por suerte, la cual debe examinarse y censurarse por los mismos examinadores, luego que la entregue el funcionante que será a las cuarenta y ocho horas.

Aprobada la disertación debe el funcionante leer en público su disertación, sostener una tesis, y sujetarla a las réplicas y preguntas que le hagan los mismo catedráticos examinadores. 24
A pesar del carácter centralista de la universidad y del control del Estado, los profesores gozaban de libertad de cátedra.

Dada la carencia de libros, Rivadavia comprometió a los profesores para que sus clases pudieran ser publicadas por intermedio de la Universidad, de manera tal, que en poco tiempo los alumnos pudieron contar con abundante material para el estudio.

La imprenta publicó el primer libro “Orígenes y progresos del nuevo sistema de enseñanza mutua del Señor Lancaster”.25

Con respecto a la disciplina, el gobierno dictó severos castigos para aquellos estudiantes que fueran encontrados en las calles, quintas y demás lugares públicos durante las horas de clases.
La educación en el campo
En este período los recursos para las escuelas, las proveían los habitantes y no el Estado provincial, con lo cual aquellos pueblos que no tenían recursos terminaron cerrando su escuela por no poder mantenerla.

La enseñanza de las primeras letras no ocupa prácticamente ningún espacio, la mayoría de la población no iba a la escuela, sin embargo los saberes circulan (saberes comúnmente sociales). Se calcula que había aproximadamente ocho escuelas de primeras letras, con un promedio de ocho a diez alumnos en cada una de ellas sobre una población de 80.000 habitantes.
Un año después de asumir, Rivadavia renunció y el cargo de presidente dejó de existir.
JUAN MANUEL DE ROSAS (1829-1852) Y LA EDUCACION
Todo contribuía a hacer particularmente dificultosos los comienzos de la República: el fraccionamiento del virreinato del Río de la Plata en cuatro Estados: Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia, las cuestiones fronterizas, el choque entre las pretensiones de Buenos Aires y las provincias, el espíritu de independencia de una población en gran parte originaria de España.

Las pretensiones contrarias de Buenos Aires (centralismo) y del interior (federalismo), se combatían con las armas.

Para entonces, una coalición de poderosos hacendados, terratenientes y comerciantes elevaron a Rosas al cargo de gobernador de la provincia de Buenos Aires (no existía la presidencia y en cada provincia gobernaba un caudillo)

Durante veinte años, Rosas gobernó la provincia de Buenos Aires tratando, en vano, de extender su dominio a todo el país. Estanciero. Enérgico e inteligente, continúo en la misma línea de Quiroga.

En ésta época había mayor población en la Campaña (80.000) que en la ciudad de Buenos Aires (75.000) debido a la gran afluencia de inmigrantes que se instalaban en las provincias.

Interpretó el lenguaje de la gente y logró aproximar dos mundos: campo y ciudad, letrados y analfabetos. Su régimen se apoyaba en el hombre de campo pero respondía a los intereses de los hacendados.

Fue elegido dos veces por la legislatura para gobernar. En la segunda pidió, además un plebiscito. Implantó el orden.

Asumió la suma del poder público. Defensor del TERRITORIO (contra invasores internos: los indios y contra los invasores extranjeros: portugueses e ingleses)

Para Rosas Patria era soberanía y también territorio (opuesto a Sarmiento para quien Patria era progreso).

Obtuvo la adhesión de los sectores populares, rurales y urbanos que se oponían a los unitarios.

Impuso con el tiempo, el terror (ejecución del opositor). Se lo llamó RESTAURADOR DE LAS LEYES y su régimen SANTA FEDERACIÓN.

Fue una singularidad, diferentes a sus antecesores y posteriores. Su período se llamó “rosismo” aunque no constituía un partido. No dejó un legado ideológico a sus sucesores de Buenos Aires. Cuando cayó nadie continuó con el rosismo.
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   18

similar:

Lic ema leonor casa iconLic ema leonor casa

Lic ema leonor casa iconElaborado por: msc. Edgar Jaramillo Lic. Cristian Torres msc. Welinton...

Lic ema leonor casa iconTrabajo de investigación Lic. D'Eramo y Lic. Coria, Córdoba-Rio IV. Argentina

Lic ema leonor casa iconLic. Henry Rojas unefa lic. Educación Integral

Lic ema leonor casa iconAmparo Directo Número 225/2007 Materia: Civil. Quejoso: Georgia Pacific...

Lic ema leonor casa iconT 12 El reinado de Isabel II. La oposición al liberalismo: Carlismo...

Lic ema leonor casa iconDirección de la casa

Lic ema leonor casa iconCasa de s. M. El rey

Lic ema leonor casa iconDirección de la casa

Lic ema leonor casa iconLa caída de la Casa Usher






© 2015
contactos
ley.exam-10.com