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Disminución de las poblaciones indígenas.
Con la llegada de los conquistadores, se produjo una disminución de la población indígena americana, las causas que la provocaron fueron múltiples, y se sitúan en primer lugar la guerra de la conquista y el duro impacto psicológico que la misma produjo en los indios; el choque cultural tuvo que causar en todos los grupos desequilibrios irreversibles, indiferencia y falta de ganas de vivir.

Otras causas fueron las migraciones interiores motivadas por la presencia de los recién llegados y las fuertes epidemias de viruela, sarampión, tifus y gripe, que afectaron a todos los pueblos, pero sobre todo al aborigen que debido a su aislamiento del resto del mundo, carecía de defensas inmunológicas para poder resistir las enfermedades que les eran desconocidas.

Algunos estudios que se han realizado con respecto a la disminución de las cosechas señalan la estrecha relación existente entre las mismas y las epidemias. Las crisis agrícolas originaron escasez, carestía de los alimentos, ingestión de los mismos en malas condiciones, hambre y muertes, que en caso de venir unidas a epidemias fueron nefastas.
Colonizadores y colonizados.
En América los hombres se dividieron por el color de su piel y el origen de su nacimiento en:
COLONIZADORES
Blancos: minoría y de origen español. Si sus hijos habían nacido en América se los llamaban criollos. Comerciantes, explotaban minas, plantaciones. Dueños de estancias, no vivían en el lugar sino que dejaban el control a capataces o mayordomos. Otros eran políticos: virreyes, gobernadores, autoridad del cabildo. Todos ellos residían en la ciudad. Trataron de recrear la vida europea: lengua, costumbres, normas.
COLONIZADOS
Americanos primitivos: estuvieron sometidos a una serie de restricciones, algunas de las cuales tendían a facilitar su fijación en lugares determinados, situación que favorecía su explotación económica: no podían montar a caballo, no podían trasladarse de un pueblo a otro, no podían portar armas y vivían en zonas rurales. Algunos se hallaban bajo la protección de los españoles, religiosos entonces vivían en reducciones donde no había otros españoles ni negros. Los religiosos trataban de respetar sus costumbres sin entrar en conflicto con los conquistadores.

Otros, eran rebeldes, permanecían en conflicto permanente con los españoles y se organizaban en malones.

Fueron utilizados en diversos trabajos agrícolas, particularmente el cultivo del algodón, de la yerba y la vid. Frecuentemente se los utilizó como arrieros y conductores de carretas, cuidaban de la ganadería, especialmente la ovina y asimismo realizaban tareas en las diferentes fases de la industria textil. Tuvieron una actividad destacada en lo que se refiere a la artesanía, al integrar el personal que trabajaba en los diferentes obrajes.

La explotación no se limitó al varón indígena ya que la mujer fue usada en labores textiles, tareas campesinas o como personal de servicio. Incluso los niños realizaban diversos trabajos.

Los hijos de los caciques gozaban del privilegio de asistir a la escuela para estudiar y aprender oficios diversos. Fue estrategia española mantener una relación amistosa con los americanos.
El mestizaje.
Desde el primer momento se mezclaron los indígenas, los inmigrantes blancos y negros, dando lugar a la aparición de la población mestiza...
Mestizos (español-indio) generalmente de español con mujer indígena. Un importante factor que hizo posible estas uniones fue la carencia de mujeres españolas durante el período del descubrimiento y la conquista; en estas condiciones, era normal que los emigrantes, en su mayor parte jóvenes, mantuvieran relaciones sexuales con las indígenas. La misma legislación favorecía los matrimonios entre españoles e indios, aunque no se realizaron demasiados al no estar bien considerado socialmente. A medida que las mujeres españolas fueron partiendo hacia el Nuevo Mundo, fue disminuyendo este tipo de uniones, que pasaron al plano de ser fruto de relaciones extramaritales y ocasionales.
Mulatos (blanco-negro) podían ser libres o esclavos. Eran una clase artesanal por excelencia y ejercían distintos oficios: carpinteros, sastres, zapateros, barberos e incluso, taberneros y comerciantes.
Zambo (negro-indio) situación social de neta inferioridad.
La nueva sociedad

(Período de evangelización, dominación y sometimiento. 1545-1767)
A medida que la conquista fue progresando y se fueron asentando los pobladores en las diferentes áreas, surgió una nueva estructura social basada en la ¿convivencia? entre españoles e indígenas, a la que se unió el elemento negro como principal forma de mano de obra.

De los tres grupos sociales, serán los primeros los que configurarán la nueva sociedad indiana y protagonizarán el papel más importante; hablamos de «Nueva Sociedad» porque no se trataba de un traslado de la estructura social española al Nuevo Mundo, sino de una forma social diferente que nació de una nueva realidad. El medio geográfico tan diferente, diverso y amplio como fue el americano, la distancia de la Península y el contacto con nuevas poblaciones actuaron como factores transformadores, a la vez que determinantes de la mentalidad y comportamiento del inmigrante español.

Toda la administración de la Iglesia de Indias estaba en manos del rey. Este proveía los cargos eclesiásticos y fijaba los límites de sus diócesis. Cobraban en nombre del clero 10 diezmos (bula). La iglesia ayudaba al Rey a dominar a la población española por medio de la Inquisición, instaurada en Indias. El primer tribunal de la Inquisición funcionó en Lima. La Inquisición cuidaba de evitar toda forma de herejía. No molestaba a los indios considerados como niños grandes, incapaces de herejía.
El Reino de las indias
Antes del descubrimiento, europeos y americanos no se conocían. Los segundos creían desde un imaginario que invasores poderosos llegarían desde el cielo o de los confines de la tierra.

Es muy probable que las etnias americanos fueran derrotadas por los españoles porque no supieron distinguir entre extranjeros y hombres imaginarios.

Sin embargo no todos los indios se rindieron. Por Ej., los COMECHINGONES (Córdoba) combatieron a los españoles varios siglos.
Leyes de las Indias: fue un documento que aclaró la condición humana de los indios. (No hay una sola línea sobre enseñanza elemental) La condición de personas, que generó un largo debate, concluyó con el acuerdo (no general) que si bien eran personas eran inferiores, por lo cual debían estar bajo la tutela de los españoles, aunque no como esclavos sino como hombres libres a los que había que evangelizar.

Si bien libres, eran súbditos, por lo que tenían que pagar tributo. Este sometimiento del americano a la corona a causa de su estado primitivo se denominó GUERRA JUSTA.
La educación
Los españoles se instalaron como los únicos con derecho a educar, tarea que identificaron con la evangelización.

Con respecto a la naturaleza de los educandos no había consenso, muchos no comprendían que eran sujetos distintos, con una historia propia. Las opiniones estaban divididas, para algunos eran inhumanos, salvajes, buenos, ignorantes.
Relación pedagógica de dominación.
Sepúlveda: los indígenas son bárbaros

Bartolomé de las Casas: no, son iguales. Poseen las mismas virtudes de los cristianos pero son menos evolucionados.
Fundaron escuela, nombraron maestros, para que algunos indios jóvenes aprendieran a leer, contar, escribir, y para que todos aprendan la doctrina católica. Realizaban lecturas del Catecismo de la doctrina cristiana elaborado por Pedro de Gante. Era un volumen de reducido tamaño que empleaba jeroglíficos y figuras, para introducir la doctrina cristiana comenzando con la fórmula para persignarse, continuaba con el Padre Nuestro, Ave María, Credo y mandamientos para terminar con los sacramentos y con las obras de misericordia.
La educación estaba divida en:
Enseñanza básica
El Ayuntamiento ofrecía educación pública. El maestro no debía ser mulato ni indio sino un español cristiano y de buenas costumbres. Debía saber leer, escribir, realizar cálculos. (México 1600)
Enseñanza universitaria
Existían dos universidades: en Lima, Perú la universidad de San Marcos dirigida por los dominicos. En Bolivia, la universidad de Charcas, dirigida por los jesuitas. Los contenidos de ambas, obedecían al currículum medieval condensado en el TRIVIUM, gramática, retórica, dialéctica y CUADRIVIUM, aritmética, música, geometría, astronomía. Las dos fueron oficialmente reconocidas.

La enseñaza estaba alejada de la realidad. Asistían los hijos de los funcionarios españoles y criollos y algunos hijos de nobles indígenas. No podían hacerlo quienes habían sido penitenciados por el Santo Oficio, sus padres o abuelos.
La enseñanza de los oficios se realizaba entre americanos primitivos y españoles a través de contratos de aprendizaje6.
El nivel medio surge tiempo después como preparatoria para la universidad. Reservado a quienes pudieran demostrar su “pureza de sangre”, conducía directamente a los estudios superiores.
Los negros, mulatos, zambos, cuarterones: estaban excluidos de la educación. Testimonio del mulato Ambrosio Millicay: fue azotado en la plaza pública de Catamarca por que se había descubierto que sabía leer y escribir, existían instituciones diferentes para cada clase social.

LAS ÓRDENES RELIGIOSAS
Una vez aceptada la condición humana del indio, se lo consideró libre y no esclavo. Sin embargo por su estado de barbarie se lo puso bajo la tutela de un español. Se trataba de un vínculo jurídico, la encomienda, por la cual el español estaba obligado a velar por los indios a su cargo dándoles instrucción religiosa, enseñándoles las primeras letras.

En 1510, llegaron al Reino de las Indias las órdenes religiosas y muchos de esos indios pasaron a depender de los religiosos.

Se desempeñaron en el trabajo de convertir a los indios al cristianismo. También realizaron un trabajo lingüístico y etnológico de compresión de su propia cultura.
DOMINICOS
Al ver el trato que se les daba a los indios comenzaron a defenderlos y a denunciarlos a la corona y al Papa (Montesinos, fraile Bartolomé de las Casas) Este logró convencer a Carlos I con el relato de las desdichas de las que había sido testigo.
FRANCISCANOS
Acompañaron a los fundadores de casi todas las ciudades e iniciaron la apertura de escuelas de primeras letras a poco de instalar sus conventos. En general estas escuelas eran preferidas por cuanto la preparación de los religiosos como maestros era superior a los seglares que se dedicaban a la enseñanza,
JESUITAS
Últimos en llegar, en 1600, fueron expulsados en 1767. La pedagogía jesuita estaba corporizada en el reglamento de estudios válido para todas las escuelas de la orden en el mundo: la Ratio Studiorum, que asumió el carácter de texto pedagógico fundador dentro de la orden. Los jesuitas hicieron hincapié en las relaciones entre la enseñanza, el gobierno y la prédica. Quizás un miembro de la orden no fuera un gran teólogo, ni estuviera interesado en las sutilezas de la discusión religiosa. En ese caso, los jesuitas abrían a sus hermanos otra posibilidad: una carrera escolar.

El aula jesuita era un espacio claramente recortado de la vida diaria, donde sólo se hablaba latín y se enseñaban contenidos literarios clásicos. El latín, el griego y la religión eran el centro del currículum. La pedagogía jesuita puso de relieve la atención individual de los alumnos. La unidad a la que se dirigía el docente era a un alumno sea raso o decurión. Sin embargo se ocuparon tanto de la individualización como de la educación masiva. Para ello crearon la figura del decurión, un alumno aventajado, capaz de controlar a otros individuos en su procedo de aprendizaje. Se lo nombraba ayudante del docente. Decía la Ratio “Los decuriones deben ser elegidos por el docente. Los mismos deben escuchar aquello que se ha aprendido de memoria, deben recolectar los escritos para el docente, deben anotar en un cuaderno cuántas veces la memoria se detiene, quien no ha hecho el trabajo escrito o quién no ha traído los materiales, también deben realizar otras cosas si es que el docente lo desea.” Sin embargo a los decuriones también se los ponía a prueba al igual que al resto de los alumnos ya que debían repetir las lecciones ante el docente quien además controlaba el aprendizaje de los alumnos lentos para comprobar el desempeño de los decuriones.

Para las clases inferiores se consignaba una estructura que puede leerse en las Reglas: primero se lee en voz alta un segmento de un texto “luego se explica muy brevemente el contenido y si es necesario la relación con lo visto anteriormente”, luego se explican las oraciones oscuras “se relaciona una cosa con la otra y se aclara el sentido pero justamente no a través de una explicación infantil, reemplazando la palabra latina por otra, sino a través de una real explicación del sentido por medio de oraciones más claras”.

Con respecto al tiempo, por ejemplo un profesor de humanidades dividía el tiempo de la manera siguiente: en la primera hora de la mañana los decuriones debían escuchar aquello que se había aprendido de memoria de Cicerón y de la métrica, el docente corregía mientras tanto los trabajos escritos recolectados por los decuriones, mientras los escolares hacían ciertos ejercicios que el docente determinaba, por último algunos escolares debían decir lo aprendido de memoria delante de la clase y las notas tomadas por los decuriones debían se controladas por el docente.

La conquista que se propusieron todas las órdenes religiosas no era una conquista de las tierras sino que era una conquista espiritual.

Se establecieron primero en Santo Domingo, Haití, Jamaica y Cuba. Al Río de la Plata llegaron procedentes del Perú. Las órdenes religiosas emprendieron una tarea inédita: la evangelización masiva y homogénea (experiencia precursora del sistema educativo moderno).
Las reducciones (en zonas rurales)
Las congregaciones religiosas se instalaron en la mesopotamia y parte del Brasil y Paraguay. Los indios que vivían allí estaban exceptuados de pagar tributo al rey (de algún modo lo pagaban con su trabajo) y exceptuados de realizar servicios personales (mita: turnos de trabajo obligatorios y yanaconazgo: indios que eran capturados en una contienda y llevados a una condición parecida a la esclavitud).

Las reducciones estaban alejadas de la ciudad lo que favorecía los deseos de la corona de mantener alejado al indio del hombre blanco.

Se ocuparon de evangelizar al indio, hacerlo trabajar y enseñarle a algunos a leer, escribir, contar.

Merece destacarse en este recorte, la acción desarrollada por la Compañía de los jesuitas. Para algunos autores los indios de las reducciones fueron víctimas de una cruel explotación y para otros llevaban una vida idílica, sin la menor preocupación por las cosas materiales. En las misiones también había negros que trabajaban como esclavos y que no tenían acceso a la educación.

Llegaron casi a autoabastecerse e incluso fabricaban armas para defenderse de potenciales enemigos (invasores portugueses que se llevaban a los indios y los vendían como esclavos).

Los jesuitas organizaron con rapidez y eficacia la vida económica, socia, cultural y religiosa de decenas de miles de indígenas reunidos en cerca de medio centenar de pueblos, bajo la dirección de un reducido numero de sacerdotes. Constituyeron, como se ha dicho, un verdadero imperio dentro del imperio español, y sirvieron, durante décadas, de escudo protector de aquellos territorios frente a los avances y presiones de los portugueses. El esfuerzo misional se ejerció sobre una población indígena de tradición agrícola arraigada. Frente a la corrupción o la indiferencia de más de un funcionario, la abnegación, la tenacidad de los jesuitas fue una decisiva carta de triunfo. Otra causa del éxito fue la superioridad cultural que no podía encontrar rivales entre los funcionarios y aún menos entre los colonos mismos.

El proceso de aculturación con los hábitos de disciplina y organización impuestos, sumados a la exaltación de los valores del trabajo dieron como resultado, numerosas actividades, desde la agricultura y la ganadería (la yerba mate constituía una importante fuente de ingresos y llegó a exportase) Las reducciones fueron una intensa fuente de ingresos. Hasta las artesanías que a veces alcanzaron la categoría de verdaderas obras de arte en materia de arquitectura, escultura, pintura, tejidos, grabados. Si bien tenían como principal finalidad la catequización de los indígenas se les enseñaba el idioma castellano, como medio de difusión de la cultura española. En muchos casos, también se cultivaba el propio idioma aborigen, como lo prueban los numerosos manuales y diccionarios bilingües que se utilizaban en ellas. Cumplieron además una verdadera hazaña: la instalación de unas imprentas con equipos construidos en el lugar. Bajo la dirección de algunos sacerdotes, de aquellas prensas salieron los primeros libros publicados en el actual territorio argentino y una de ellos, “De la diferencia entre lo temporal y lo eterno” de Nierenberg, traducido al guaraní e ilustrada con grabados.

Desde cierto punto podemos decir que tenían un régimen económico socialista: nadie tenía nada propio excepto las cosas domésticas y todas las necesidades eran cubiertas por la comunidad.

Llegaron a ser una fuerza política frente a España.

Emplearon el método persuasivo convenciendo a los aborígenes a abandonar la selva para reducirse o concentrarse en pueblos exclusivos para ellos. La prédica fue tan convincente que a los pocos años se habían fundado más de treinta reducciones.

Cada una de ellas funcionaba como entidad autónoma. Contaban con la asesoría de un jesuita pero tenían sus propias autoridades indígenas.
Halperin Donghi expresa que en América Latina, no a todos los niños se enseñaba a leer, escribir y contar, sino a aquellos únicamente que el bien público lo aconsejaba, para que de entre ellos se eligiese más tarde el alcalde, los regidores, magistrados, escribanos, prefectos de la iglesia, médicos. Estos pocos niños a quienes se otorgaba este honor sobre los demás pertenecían en su mayoría a familias de los caciques y de los indios principales. Llegaban a leer admirablemente tanto en su lengua materna como en español y latín, y muchos escribían con letra tan elegante que no desmerecía de los más bellos caracteres tipográficos.
Félix de Azara, a su vez dice en uno de sus numerosos libros con respecto a la capacidad organizativa de la Compañía de Jesús, que los pueblos jesuitas debieron su formación más al miedo que los portugueses inspiraban a los indios que al talento persuasivo de los jesuitas, y expone enseguida razones para justificarse: eran casi todos ingleses, italianos o alemanes y que el pequeño número de españoles de la Compañía que había en el país no tenía ninguna autoridad ni jugaba papel ninguno, pero nunca en el país el gobierno osó comprometer su autoridad tomando un partido decisivo en la evangelización del indio, temiendo quizá que sus tropas fueran rechazadas.

Cuando fueron expulsados los reemplazaron los dominicos, franciscanos y mercedarios, también administradores civiles. Estos últimos ejercieron una enorme autoridad sobre los indios por lo que las misiones se disgregaron rápidamente y volvieron a la selva o bien se conectaron con otros sectores de la sociedad colonial y se fueron a trabajar en la explotación de la ganadería. Incluso llegaron a permitirse saqueos de los bienes de los propios moradores de las misiones.

La expulsión de la Compañía de Jesús estaba condenada de antemano, como ya lo preanunciaron distintos conflictos que enfrentaron los encomenderos con los padres jesuitas debido a que los intereses materiales de estos se oponían a la acción evangelizadora de los primeros.

El espíritu de independencia de los jesuitas les acarreó enemistades que cristalizaron en el decreto de expulsión. El mejor enlace entre Europa y el mundo indígena había sido destruido por voluntad de Carlos III. A la vez que la Corona tampoco estaba en condiciones ni disponía de los profesionales indispensables para sustituir las labores de la Compañía entre cuyos propósitos estaba la formación de una clase dirigente fiel a la Metrópoli.

Los jesuitas ocupaban un lugar preponderante en la educación y cuando fueron expulsados su sustitución menguó la calidad de los niveles alcanzados y métodos aplicados. El destierro forzoso de centenares de sacerdotes, muchos de los cuales eran americanos, contribuyeron a aumentar las críticas al régimen colonial.

Los jesuitas cuyo éxito se debía a su excelente organización y formación fueron reemplazados por otras congregaciones y por maestros seglares incapacitados para tarea de semejante envergadura.
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