Filosofía política






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MONTESQUIEU:

“Cartas persas”, Edición Fama, Barcelona, 1974;

“Del espíritu de las leyes”, Edición Tecnos, Madrid, 1985

Lous Althuiser: “Montesquieu: la política y la historia”, Edición Ariel, 1974

“Leyes positivas: ordenes institucionales, males, usos, costumbres, códigos de conducta, etc.”

Leyes científicas: relaciones funcionales entre las leyes positivas y una pluralidad de factores

“Del espíritu de las leyes”

 

leyes científicas leyes positivas
ciencia de la política

Leer a Montesquieu no es fácil, pues utiliza una terminología especia. “Del espíritu de las leyes” es una obra profética, precursora de muchas cosas.

Nace en 1689 y muere en 1759. Nace en Burdeos, en el seno de una familia con tradición política. Apasionado por la historia, consejero del parlamento de Burdeos de joven y luego adquiere magistratura. Tenía un gran interés por las ciencias sociales y la historia. “Cartas persas” (1721) es fruto de este interés. Marcha a París y se introduce en el ambiente ilustrado, donde adquiere gran notoriedad; en 1728 le nombran maestro de la academia francesa. Montesquieu emprende un largo viaje a Europa y llegará luego a Inglaterra, que le impactó mucho (igual que Voltaire) porque entró en contacto con la tradición liberal inglesa y se impregna de todo eso. Inglaterra en el siglo XVIII gozaba ya de la actuación de los partidos. A los dos años de estar en Inglaterra vuelve a Burdeos: “De las consideraciones de esplendor y decadencia del Imperio romano” (1734), dice que hay regularidades históricas en el proceso de expansión y declive de las grandes sociedades. Este ensayo es precursor de su gran obra “Del espíritu de las leyes” (1744), que consta de 31 libros y 605 capítulos; tuvo un gran éxito (22 ediciones en dos años) e impacto en el ambiente liberal de Europa (Turgot, Catalina de Rusia y también influye en el pensamiento conservador de Constant o Tocqueville). Su obra fue aceptada con reparos por la ilustración y el sector católico conservador que lo rechazó.

Adam Shaft (sociólogo polaco), habla de que, aunque de manera asintótica, será viable una democracia directa, pero hoy por hoy es inviable debido a la complejidad. Esto sin embargo, no hace obsoleta las tesis de Rousseau porque es utópica pero no hay que renunciar a la democracia directa. Hay que mirar siempre con vistas a innovar en pos de la igualdad, la justicia y la libertad. Un consenso que debe descansar en garantías de la participación, evitando todo tipo de coacción encubierta o no. Rousseau reivindica, a pesar de su carga utópica, la legitimidad del ideal de la democracia entendida como un proceso (igual que Sartorius), siempre insatisfecho en la que el pueblo será cada vez más gobernante y menos gobernante. Rousseau nos servirá de acicate contra esas mediaciones gubernamentales que impiden la opinión libre del ciudadano. Hay que los métodos institucionales que promuevan la participación para una democracia participativa y cada vez más deliberativa. Frente a Rousseau, hay que decir que no podemos quedarnos mirando al pasado y los consejos prácticos de corte hobbesiano (polacos) y tampoco podemos quedarnos en un discurso abstracto sino ver las posibilidades reales de acercarnos, aunque asintóticamente, a un ideal democrático real.
09/03/2000
Carga revolucionaria del texto de Rousseau:

Posibilidad de distintas interpretaciones; de ahí la debilidad de su teoría.

¿Cuál es la trascendencia de estos autores contractualistas en la democracia?

En ellos están los orígenes del principio político racional y secularización y autonomía del discurso político. Intento de racionalización autónoma. Galvano de la Colpe dice esto: “Sustituir el edicto real por la ley como expresión de la voluntad popular surgida del contrato”. Esta es una des las aportaciones de estos autores contractualistas. Si estos son los méritos del contractualismo también hay limitaciones porque este contractualismo no puede ir mas allá debido a su abstraccionismo apriorista y es aquí donde se ubica la crítica marxista a la ideología burguesa y dirá que hará falta nuevas mediaciones para vincular razón e historia. Hace falta una racionalización más correcta y racionalista. De la Golpe también recuerda esto. Ya no será suficiente una defensa abstracta y ahistórica de la libertad y la igualdad porque esa igualdad es extrínseca y no intrínseca y real. No todo es desechable en el contractualismo pero el desequilibrio entre igualdad, libertad y justicia acabará invalidando esa democracia burguesa o, al menos, cuestionándola. Es insuficiente.

Hay que reconocer que desde esta perspectiva histórica crítica la aportación más destacable de Rousseau es la reivindicación inalienable del carácter del pueblo. Es el pueblo el que detenta la autoridad política. Rousseau reivindica la democracia directa pero será un tipo de organización política poco viable en nuestra sociedad.

Montesquieu sugiere un estudio sociológico mediante la comparación. Montesquieu tomó conciencia por su apasionamiento por la historia, de la enorme variedad y polimorfismo de las diversas sociedades y culturas. Montesquieu alimentó una pasión por el estudio de otras culturas. En las cartas persas es un recurso de su época con información de viajeros.

Tierno Galván prólogo Esp.Leyes

Montesquieu destaca la diversidad de usos y conductas pero también cae en la cuenta que se pueden ordenar (no como Max Weber: tipos ideales, pero ya lo intuye). Entre la diversidad absoluta y el orden absoluto hay una vía, la tipología, que no será abstracta porque implica un orden social, económico y político.

Montesquieu pensó que se podrían explicar las leyes y normas por causas que no eran conscientes. Montesquieu quiere edificar una ciencia de la política con leyes. Para una ciencia de la política el objeto de estudio debe presuponer que la política de la historia posea unas posibilidades para poder abordarlo. Tiene que haber unas ciertas regularidades para hacer ciencia política de la historia. Estas regularidades son las que Montesquieu intenta descifrar.

Lo revolucionario en Montesquieu es su concepción de la ley, pieza fundamental de su concepción de la ciencia política; ley = “relación necesaria que deriva de la naturaleza de las cosas” (Libro I, capítulo 1).

Montesquieu trata de descubrir hechos constantes. Aplica a la investigación histórica y política una concepción quasinewtiana de ley. Según Althuser, esta ley no será orden ideal sino una relación inmanente de los hechos, lógica inductiva y deductiva de los hechos a base de comparaciones. La ley expresa relaciones constantes entre cosas, pieza entre relaciones funcionales entre variables. Descubre interdependencia entre distintos factores.

Método inductivo para establecer modelos.

Montesquieu es un precursor del estructuralismo y del marxismo. Una cosa son las leyes científicas y otra las positivas; las positivas son de orden institucional, códigos de conductas, usos, costumbres, pero Montesquieu intenta descubrir la ley científica de agrupamiento o evolución de esas instituciones y ese mundo de reglas.

“El espíritu de las leyes” consiste en las diversas relaciones que las leyes positivas tienen con esa pluralidad factorial. En el Libro I, capítulo 3, se encuentran las relaciones interdependientes que vinculan la pluralidad de factores (geográficos, climáticos, económicos,...).

Vico (siglo XVII) y Montesquieu ((siglo XVIII) son los autores que se separan de la corriente contractualista porque el problema del origen de la sociedad no les interesa, pues tienen un objetivo distinto.

Diversas modalidades de gobierno tienen relación con una pluralidad de factores. Si el gobierno que se quiere instaurar está en concordancia con el espíritu del pueblo el gobierno triunfará.

16/03/2001
República democrática (gobierno del pueblo), principio o virtud

Monarquía (...y representativa)

Despotismo (el mal absoluto en política)

MONTESQUIEU:

Cree descubrir relaciones funcionales o de interdependencia entre las diversas constituciones políticas pasando por el ámbito geográfico o climático hasta pautas de conducta y factores socioeconómicos.

Montesquieu descubre una racionalidad que está como tamiz del inconsciente. Montesquieu cree que, para descubrir una cierta racionalización, recurre a los tipos.

Pionero en la ciencia política de la historia. Pero para ello hace falta que el objeto de estudio presente unas regularidades.

Althuser utiliza un método quasinewtoniano.

Pluralidad de factores- leyes positivas

La interpretación científica de las leyes políticas es el espíritu de las leyes. Relaciona una pluralidad de factores con las diversas modalidades de gobierno. Es una teoría política que se identifica con una sociología política que describe una cierta racionalidad subyacente.

Montesquieu, frente a Rousseau, no intentó buscar una solución ideal al problema político, no es su Leitmotiv. Tiene otras preferencias aunque se su experimentación sacará sus propias conclusiones.

Obra inmensa con cierta estructura (parecida a la de Tocqueville). La división de Althusser es:

  • Primeros 13 capítulos: teoría de los tipos de gobierno con su correspondiente naturaleza y principios (habrá 3 tipos);

  • Siguientes 14-19: hace referencia a las causas materiales y físicas, clima, geografía y recursos naturales;

  • Siguientes 20-25: conjunto abigarrado de factores (sociales y culturales):

    • 20-21: comercio

    • 22: moneda

    • 23: población (demografía)

    • 24-25: factor religioso

El resto de capítulos son menos interesantes para nosotros.

Existe una cierta relación definida entre los sistemas políticos y una serie de condiciones sociales y no sociales.

Tierno dice en el prólogo que las leyes responden a circunstancias, usos y costumbres. Según la circunstancia, una situación política tiene mas posibilidades de existir y no vale aquí un voluntarismo político. Pero tampoco es determinismo, que lo posible es lo real.

El posible determinismo que se le achaca a Montesquieu no es de corte mecanicista porque esas relaciones necesarias que emanan de la naturaleza de las cosas hay que entenderla en términos de probabilidad. Ante una serie de causas / circunstancias una institución puede funcionar mejor sin darse la degradación.

Pero esto no presupone un vínculo mecanicista porque aquí entra la voluntad de los protagonistas políticos: “el mundo inteligente no está tan gobernado como el mundo físico”. Los seres humanos son libres e inteligentes pero deberán ajustarse a las posibilidades funcionales de su contexto histórico.

Conjunto de factores, clima, población, geografía, pautas de conducta, todo esto será para Montesquieu el “espíritu general de la nación” (capítulo 19).

Elías Díaz, Althusser, Cassirer, dicen que hay aquí una interpretación estructuralista. El gobierno es una subestructura en relación con una macro estructura. Lo revolucionario de Montesquieu es esa explicación sociológica de correlación de factores que él aplica a la naturaleza de lo social; esto es un determinismo, pero matizado. Cabe también aquí consejos prácticos al legislador en función de la ciencia que él construye.

Las leyes positivas deben tener en cuenta o ajustarse a las leyes científicas; esta es la recomendación de Montesquieu al legislador, y con ello hace una llamada para reducir la distancia entre las leyes que gobiernan a los hombres sin saberlo y aquellas que se dan ellos sin saberlas.

En los primeros trece capítulos está su teoría de los gobiernos, de la que cabe destacar una serie de aspectos:

  • Teoría de los gobiernos

  • Teoría de la separación de poderes

Montesquieu habla de tres gobiernos:

  • República (como democracia y como Aristóteles)

  • Monarquía

  • Despotismo

Los tres tipos son expresión de ciertas estructuras sociales subyacentes porque están vinculadas con una serie de factores.

Por inducción hace una tipología con tres tipos ideales que la historia no cumple. Su método de observación e inducción queda algo pobre o débil pero desde su perspectiva es un logro.

Al hablar de República tiene en cuenta Roma, Grecia o Génova, que son aristocracias. Las monarquías europeas medievales, el modelo gótico. Y el despotismo piensa en los imperios orientales o asiáticos (Persia, Turquía, China..), pero era información que le llegaba.

Montesquieu demuestra su talante realista o moderado porque cree que no hay leyes válidas universales para todas las colectividades, todo tiempo o lugar. Esa distinción de tipos de gobierno implica una organización de estructura social. Montesquieu combina el análisis de los regímenes políticos con las organizaciones sociales y un tipo de gobierno será un tipo de sociedad, es a es la originalidad de Montesquieu.

El vínculo entre régimen político y sociedad se establece primero, determinando las dimensiones de la sociedad.

Montesquieu nos dice que la república se ha dado en poblaciones pequeñas La monarquía en asentamientos pequeños y el imperio en grandes extensiones pero esto no será una relación causal estricta sino una afinidad o concordancia entre el tamaño de la sociedad y su tipo de gobierno.

Leemos el Libro VIII.

República: gobierno del pueblo o parte del pueblo (democracia o aristocracia);

Monarquía: gobierno de uno solo con leyes fijas (no es absolutista);

Despotismo: gobierno uno solo sin leyes (irracionalidad política).

Esta es la naturaleza de cada gobierno. ¿Qué leyes emanan de esa naturaleza? Naturaleza y leyes o principios son distintos en monarquía:

Naturaleza: es la esencia o estructura de ese gobierno o solución política, y vendrá definida por los titulares del poder y su distribución;

Leyes fundamentales o principios: es lo que mueve a actuar a un gobierno y tiene que ver con las pasiones, los deseos o estados anímicos, los criterios y valores.

Naturaleza es estructura particular y principios son pasiones que lo ponen en movimiento.

Althuser dice que Montesquieu no es partidario de la República porque él cree que el tiempo de la república ha pasado ya y sólo se podía sostener en poblaciones pequeñas pero la República se derrumba cuando viene la polis.

La creciente estratificación social implica distintos puntos de vista y las grandes desigualdades en la propiedad privada generan desigualdad en el poder político. Montesquieu dice que en su tiempo se imponen los grandes imperios o los de tipo medio.

La república se sostiene gracias a la virtud de la frugalidad, entendida como igualdad. Hay límites y restricciones en la acumulación de riquezas y poder más allá de los cuales se acaba socavando la existencia de la república y llegamos a una república aristocrática.

La república está animada por la frugalidad, buscan sus necesidades pero respetando a los demás. Amor a la patria, a la igualdad y a la solidaridad. El ciudadano democrático es un altruista social.

En la aristocracia estas virtudes cambian y hay igualdad entre los nobles.

Para la democracia es necesaria altas cotas de virtud política. En la república aristocrática Montesquieu recomienda la moderación presidida por la virtud solidaria, aunque sea estamental.

Las ciudades de una república democrática tienen un privilegio único en el mundo porque pueden producir conscientemente el orden que quiere que les gobierne. La educación ciudadana será muy importante (Libro IV). La virtud del demócrata es el amor a la patria, a la democracia, a la igualdad y a la solidaridad.

Hay textos de Montesquieu que recuerdan a Rousseau.

La democracia es un régimen político que exige la posibilidad de participar pues también un cierto control de la economía social. Debe haber una corresponsabilidad social en los asuntos económicos. El ideal democrático no es compatible con las grandes desigualdades sociales, y esto pasaba en su época, por ello dijo Montesquieu que el tiempo de la democracia ha pasado. La democracia exige un equilibrio económico que es muy difícil de mantener en las sociedades actuales. La democracia en Montesquieu requiere el amor al trabajo; trabajo para todos y sin desigualdades que desequilibren el sistema.

Montesquieu habla de república democrática y aristocrática. Si la democrática fuese viable, que no lo era en esos tiempos, no sería de carácter directo sino representativo porque sino acaba en el despotismo popular. Montesquieu desconfía que el pueblo bajo detente el poder porque el pueblo no es más que pasión cuando se abandona a sí mismo. El pueblo si tiene capacidad para elegir s a sus representantes.

Montesquieu es preferente por un gobierno representativo, un gobierno adecuado debe ser representativo sea una república o una monarquía.

La democracia directa como autogobierno no es viable en su época.

El gobierno representativo republicano alude a una república aristocrática. La representación también afectaría al pueblo llano porque la nobleza está presente y no representada en el parlamento junto al rey. Esto implica dos fuerzas presentes y una representada. Este será el modelo con más garantías para subsistir. La nobleza tiene un especial protagonismo en Montesquieu. El concepto de libertad política está vinculado a la ley, que es el fruto de un poder moderado y equilibrado y esto no es posible si la fuerza no está en las fuerzas intermedias, nobleza y clero y los representantes del pueblo.

Por tanto, tanto la república como la monarquía, con futuro y moderadas, tendrán que tener el elemento noble como moderados.

En el siglo XVIII hay ya condiciones para que se pase de la república a la monarquía pero él arremeterá contra la monarquía absolutista.

Honor: principio o virtud de la monarquía.
23-3-2001 (falta último día)
La revolución francesa fue la revolución por antonomasia. A partir de esta revolución se ponen de manifiesto una serie de tensiones que darán lugar a la nueva sociedad. Es una revolución radical que fracasas en la implantación de un régimen democrático. Se gesta en la monarquía absoluta, dos estamentos superiores: nobleza-clero (=ideal de libertado de un sistema feudal).

Reunión Estados generales:

17 junio: Asamblea constituyente;

2 procesos revolucionarios. Acabó degenerando en dictadura popular.

Hubo como dos fases de choque:

1) Pueblo-rey

2) Diversos grupos revolucionarios (entre sí)

La aspiración política de la nueva clase burguesa adquiere cada vez más protagonismo político. Pero el sector mas marginal, agricultores y clases bajas urbanas también quieren hacer su revolución. En la revolución francesa hubo como dos revoluciones implicadas: la liberal burguesa y la de los campesinos y clases bajas urbanas. Estos dos movimientos se entremezclan dificultando una estrategia más racional del proceso revolucionario. Hay en la revolución francesa dos lecturas liberales o marxistas (hay mas lecturas).

(Biencamana Fontana: “La democracia y la revolución francesa”, John Dunn)

La revolución francesa fue burguesa y por ello es lógico que acabase como acabó pero otros dirán que surgió una revolución socialista temprana que acabó mal porque las condiciones del proletariado no eran las adecuadas.

El sector noble sintoniza los ideales ilustrados. Los jacobinos acaban separándose de la clase proletaria.

Contraposición de fuerzas en un proceso complejo que se zafa en su complejidad de la interpretación.

  • 1791: Rey intenta huir y en septiembre nueva constitución que unió a la declaración de los derechos del hombre ciertas iniciativas en la normativa electoral. Se toman medidas electorales, sufragio universal (pero hay que pagar el equivalente de tres jornales y los indigentes no podían; las mujeres, en teoría, sí).

Hay insuficiencias institucionales porque según los estudiosos había cuatro millones de electores pero no elegían directamente a los representantes, sino a las asambleas locales, y éstas elegían los 745 diputados de la Asamblea Nacional. Todavía no había partidos políticos con intereses locales por lo que las elecciones eran bastante caóticas. No había disciplina de partido.

Las masas populares acaban asaltando y derrocan al rey el 22 de septiembre de 1793, Luis XVI. Se instaura así un régimen republicano (convención de 1792 y Constitución de 1793, Año I), que intentó establecer un régimen democrático, por los girondinos. Nunca se plasmó en la práctica pero radicalizó el sufragio universal, elimina el pago de tasas y establece un diputado por 40.000 ciudadanos en elección anual (antes: bianual). El golpe de Turmidor de 1795 impone una Constitución retrógrada y sólo 100.000 personas (grandes propietarios) con derecho a voto; hasta 1848 no habrá en Francia sufragio universal.

  • Girondinos: sector moderado republicano de la revolución compuesto por un conjunto de diputados de la Asamblea de 1791 y la convención de 1792; buscaban la creación de un Estado republicano gobernado por las clases medias y burguesas y su afección por el pueblo será más retórica que otra cosa.

  • Jacobinos: “la sociedad de los amigos de la Constitución”; se reunían en el monasterio de los jacobinos, de ahí el nombre. A partir de 1793 tiene asociaciones en toda Francia. Están en conexión con el racionalismo con talante romántico. Los montagnards (montañeses) son los más radicales de este club).

Frente a los girondinos, los jacobinos creen que hay que continua la revolución desde el poder. No puede quedar encerrada en el mero marco formal de las instituciones. Ellos la entienden como una fuerza moral. En la nueva declaración de derechos del hombre de 1793 “se concibe al estado como agente eficaz contra los males sociales”; “el fin de la sociedad es la felicidad común” (lo mantuvo Saint Just).

Los jacobinos procedían de la pequeña burguesía y dedeaban mantener su alianza con los sans-culottes (proletariado) y acabar con cualquier vestigio de instituciones feudales y capitalismo.

Los jacobinos no piensan en una socialización de los bienes de producción, sino que soñaban en una gran Francia de virtuosos pequeños propietarios.

Constitución del Año I: derecho trabajo, asistencia social. Educación para todos, sufragio universal. Pero esto no se llevó a la práctica.

El terror que desencadena la revolución tuvo lugar cuando los nomtañeses se ahcen con el poder ejecutivo. El ambiente estaba crispado por varios factores (propiciatorios del terror):

  1. Crisis de la subsistencia material (no había pan);

  2. Victoria de enemigos franceses;

  3. Revuelta aristocrática;

  4. Asesinatos de la gironda.

Incluso el propio Robespierre quiso acabar con el terror pero no podía porque perdería el poder. La degeneración del poder se produjo por dos factores:

  1. La crispación social (Adrados: “Historia de la democracia”): una cuarta parte de la población estaba en la pobreza;

  2. Ciertas insuficiencias institucionales: al derrocar a la monarquía, todo pasa en bloque a la Asamblea Nacional, y ésta cae presa de los dirigentes individuales (Fontana: “La democracia totalitaria de los jacobinos”).

La salida de Robespierre ante la crispación es la “teoría del gobierno revolucionario”. Un gobierno centralizado operativo y capaz de generar y canalizar sus fuerzas contra los enemigos de la revolución. Esto legitimó las competencias del comité de salud pública. Esto se traduce en una centralización y habrá una separación del pueblo republicano y la élite jacobina. El régimen republicano dio más importancia al poder legislativo que al ejecutivo porque cree que lo importante es evaluar leyes pero sin evaluar su aplicación práctica. El propio comité de salud pública acaba marginado a la propia asamblea.

Este elitismo político se mezcla con otro problema: la falta de un verdadero programa económico. Se da lo que se llama un dirigismo económico.

Este conflicto acabó implicando a todos, incluso a los propios revolucionarios. Robespierre intentó un cierto centralismo pero acabó estallando. Enfrentamiento del comité de la salud pública con los demás organismos (girondinos, y todos lo que fueran perseguidos, optan por un golpe de estado: La convención). El 27 de julio de 1794 la convención dio el golpe de estado de Termidor: guillotina para Robespierre y Saint Just. Intentaron restablecer una constitución más conservadora (la de 1795), de talante burgués con énfasis a la propiedad privada, la libertad de comercio, la igualdad legal.

Dos Asambleas: la de los 500 y la de ancianos.

Fuerte poder ejecutivo: Directorio de 5 miembros que se renuevan anualmente.

Esto supone un giro a la derecha.

En el año 97 Babel fue condenado a muerte y en 1799 el golpe de estado de Napoleón derroca al directorio y establece un régimen personal de consulado.

Esta revolución acaba como empezó ( Inglaterra o EEUU): con absolutismo. Las extravagancias de Napoleón desencadenaron una revolución por toda Europa.

La revolución francesa intentó llevar a la práctica muchos de los principios de la ilustración e incluso contratos de expropiación económica (ni Rousseau lo dijo).

La revolución francesa no fue una revolución socialista, pero es un amago de expropiación y de centralización que se malogra con el terror.

Fracasó porque no supo canalizar la democracia revolucionaria hacia alternativas democráticas y acabó degenerando en el centralismo. La revolución francesa nos trae que el intento voluntarista no se puede implantar por la fuerza. Esto se repetirá en los siglos XIX y XX.

El sigo XIX será testigo de monarquías de ideas liberales pero ante el testimonio histórico de esta fallida revolución. No se podrá renunciar a (fines irrenunciables):

  • Derechos individuales

  • Constitucionalismo

  • Gobierno tiene que ver como referente las cuestiones sociales

La revolución francesa es una prueba fehaciente de que el avance europeo conlleva una sociedad que lucha por la superación de una contradicción fundamental: el desarrollo económico y el lastre de unas estructuras políticas institucionales y morales que no responden a la expectativas morales de la ciudadanía. El pueblo quiere ser cada vez más protagonista y dirigir el destino de su sociedad y esto requiere más participación en las tareas institucionales legislativas, jurídicas y socioeconómicas.

La resistencia de los sectores más conservadores y la respuesta apasionada de los perdedores.

Revisión contraria a la de la segunda etapa del liberalismo.

¿Qué aporta? La figura más representativa: Stuart Mill (padre) y Bentham.


30/03/2001
Andie Vachet: “La ideología liberal I y II”, Editorial Fundamentos, Madrid, 1972

Ernst Nolte: “Después del comunismo”, Editorial Ariel, Barcelona, 1995

L. Dummt: “Aomo aefuelis”, Editorial Taurus, Madrid 1986

R. Kuhn: “Liberalismo y fascismo”, Editorial Fontanella, 1978

J. Bentham

James Mill

J. Stuart Mill
S

  • Derechos del hombre

  • Constitucionalismo

  • Avances sociales
egunda etapa del liberalismo:

Bases de la revolución francesa

Quedan varios aspectos irrenunciables
El liberalismo fue decantándose como una mentalidad que según Vachet reflexiona sobre el hombre; la política, economía, acabó siendo una cosmovisión y un espíritu naturalista que plantea una antropología de la felicidad entendida como la tenencia y el disfrute de bienes materiales. Esta antropología pone el interés como el motor de al vida humana y la razón y pasión como mediadoras entre la realidad y la naturaleza. La auténtica vida moral consiste en obediencia a las leyes de un racionalismo hedonista. Se figura un utilitarismo (Hume). Otra nota característica del liberalismo es el individualismo hunde sus raíces más remotas en la destrucción de la concepción organicista de la sociedad que aparece a finales de la edad media. Las coordenadas físicas del individuo moderno se derivan de la escolástica neotomista (Escoto, Ockano, Malaventura) propician la destrucción ontológica entre individuo y sociedad (según Vachet).

Lo social y lo político es una construcción humana, producto artificial que pierde todo peso ontológico esencial (novaventura). Lo social y lo político son necesarios accidentalmente, por la caida del pecado original. Son sustitutos imperfectos del estado de gracia. Son un mal menor. Este planteamiento favorecerá el individualismo porque si la sociedad y la política no deriva de la constitución originaria del hombre es porque el hombre es un ser aislado. (Vachet: “la soledad es una propiedad de su estatuto ontológico y ético”).

En Escoto se radicalizaban tesis de buenaventura; lleva la individualización a la ética y el derecho. Para Escoto el espíritu capta es un acto único e indivisible lo individual. En el terreno de la epistemología el individuo alcanza la mayoría de edad al conseguier la inteligebilidad. De aquí deriva la autonomía del hombre. Para Escoto sólo hay seres individuales. Este individuo también favorece Guillermo de Ockham, que lo lleva al extremo máximo, positivismo nominalista. Capacidad de conocimiento abstractivo es negado, sólo existe el individuo compacto de lo que nada escapa. Este individuo metafísico fue un primer paso del que partirá el liberalismo en su individualismo que enlazará con la ética de la responsabilidad a partir del reancimiento (Francis Bacon, Nicolás de Cusa)

Aparece una libertad de invención. Este proceso de individualización encuentra su apogeo en las teorías del estado de naturaleza que trata de aislar al individuo de toda consideración histórica y sociológica. Situarle en su esencia desnuda para recomenzar la historia desde los derechos primitivos individuales que el discurso especulativo nos ayuda a descubrir. Hobbes, Locke y Rousseau reconstruyen la sociedad a partir de los principios del individualismo.

El estado de naturaleza y el contrato social intenta a partir del siglo XVII sistematizar este individualismo que trajo el desarrollo de la ética y política. Los derechos naturales de los individuos son los que dan sentido a la sociedad. La función del estado es velar por la salud de esos derechos.

Famosos lemas del liberalismo:

  • Libertad de todos los individuos (Locke);

  • Igualdad de la naturaleza y ante la ley (Rousseau);

  • Derecho de propiedad (Locke, Hume);

  • Derecho de seguridad salvaguardado por el Estado.

La libertad es expresión y consecuencia de ese derecho primario a la vida.

Al liberalismo le interesó especialmente la libertad política o libertad externa como condición que permite la autodeterminación, autosuficiencia; Hobbes entendía la libertad como falta de impedimentos externos, como libertad interna. En la traducción liberal, la libertad política son las condiciones que permiten al ciudadano protegerse ante el poder del estado. Esa libertad negativa, o de resistencia, es fundamental para que se den las obras liberales. Quedarán reguladas ante la ley. Sin ley, la libertad brilla por su ausencia. La libertad política es libertad legal.

La privacidad s una “conquista” del liberalismo ilustrado de la modernidad. En la etapa clásica no hay distinción entre esfera pública y privada. No existía el “yo”; según Sartori, “hombre y ciudadano eran lo mismo”.

El concepto de libertad política, el ethos del liberalismo, no existía en lo clásico. No se daba la seguridad individual frente al estado. La comunidad no dejaba marco de independencia.

La democracia moderna, gracias a la tradición liberal, es defender al individuo como persona frente al gobierno. En Grecia, la libertad era el ejercicio del poder.

La libertad no se puede entender sin igualdad. Locke dirá que si todos somos iguales, nadie tiene derecho a abusar del otro. La igualdad presupone la libertad pero no es posible reivindicar la igualdad sin libertad (Sartori).

Rousseau decía que si hay deficiencias cuantitativas estas quedarán paliadas por la ley. La igualdad consiste en que todos somos libres para desarrollar nuestras propias capacidades. La ley y la igualdad ante la ley constituye la noción de libertad. Pero esta libertad e igualdad formal acaba poniéndose al servicio de la igualdad de oportunidades y la libertad en la práctica social es libertad de comercio, y el fin para explotar a los trabajadores.

Esta articulación jurídico formal en su expresión de praxis histórica desarrollará la desigualdad. Derecho a la seguridad y protección ante el estado.

El liberalismo defiende la igualdad, mientras esté l servicio e la libertad individual y económica. “Todos somos iguales para actuar en el mercado”. El liberalismo olvidó que la igualdad como condiciones objetivas exige la actividad redistributiva del estado como elemento corrector del automatismo mercantil. Las diferencias no deberían estar en el punto de salida sino en el punto de llegada. Sólo así las diferencias podrán ser estímulo para la autosuperación.

Se ha querido justificar la reivindicación del liberalismo económico; que la búsqueda del beneficio hay que entenderlo como una técnica económica (estrategia) para un fin moral (tesis de la mano invisible de Adam Smith: “La riqueza de las naciones”). A pesar de este esfuerzo de justificación teórica, el comportamiento económico de este liberalismo adquiere elementos utilitaristas y en el fondo todo descansa en el egoísmo y en la búsqueda del propio interés.

Critica Marx esta cuestión diciendo que esa proclamación universal y abstracta de la libertad, igualdad, seguridad y propiedad estaba al servicio de la nueva clase emergente, la burguesía, y la aparición práctica del derecho de la libertad se tradujeron en el derecho a la propiedad. El derecho a la igualdad se concretó en la igualdad ante la ley, ley que defiende al propietario. El derecho a la seguridad era lo que proponía la policía al propietario burgués.

Propició el predominio de la libertad y seguridad de unos pocos sobre la de los desposeídos.

En la práctica, una proclamación de una relación igualitaria formal; fue desigualitaria de hecho; esto es así porque en el ordenamiento jurídico no se contempló la influencia del dinero y las relaciones asimétricas que crea. La segunda etapa del liberalismo fue consciente de esto pero ¿hasta que punto es consecuente con sus medidas?

Hoy sabemos que podemos ser libres pero la libertad requiere mas mediaciones materiales, objetivas sin las cuales la libertad es papel mojado;

El triunfo del liberalismo significó la emancipación de la economía de la política y la moral desde Locke hasta Adam Smith. Esto desde una ética utilitarista. En la praxis histórica el estado parlamentario mas que representar el bien común fue el representante de la burguesía porque para los padres del liberalismo el hombre moderno y políticamente adulto es el propietario. Las personas no autónomas no eran libres. A pesar de los esfuerzos institucionales del segundo liberalismo, la propiedad siguió estando por encima de la democracia. El liberalismo a pesar de estar presidido por el individualismo experimenta ciertas modulaciones en el Siglo XIX (S. Giner): cierto grado de intervención para los más desprotegidos (Stuart Mill).

El partido liberal del siglo XIX destaca la escuela utilitarista que es una escuela política, pero también moral y económica. Ella destaca las figuras más representativas del siglo XIX(los Mill, Bentham y Ricardo). A esta escuela también se le llamó radical porque sus representantes se conciliaron como reformadores prácticos, además de teóricos. Exigían cambios en la política y en la actuación.

La Declaración de Virginia y la de la revolución francesa incluía libertades civiles. Estos serán los propósitos fundamentales del liberalismo del siglo XIX pero se da una moderación frente a los excesos de la revolución francesa, pero también habrá mayor sensibilidad ante los problemas sociales.

Lo novedoso de este liberalismo del siglo XIX es que la reforma liberal pase cada vez más desde el plano ideológico hasta la reconstrucción institucional. Se toma conciencia de que los ideales no se pueden quedar en los papeles, tienen que hacerse efectivos a través de medidas legales oportunas.

La filosofía del liberalismo cambia de revolucionaria a utilitaria. Savaine dice que el liberalismo inglés, al menos por intención.

Hay cierta evolución del liberalismo desde el siglo XVII hasta el XIX, desde el individualismo del primer período al reconocimiento de la realidad y el valor de los intereses sociales y comunes. Esto intereses son lo que comienzan a reivindicarse desde el exterior del liberalismo y el propósito ...

Ese intento de la segunda etapa del liberalismo para extender los beneficios de la ideología liberal a un mayor número de ciudadanos, ¿fue suficientemente satisfactorio? El paso del primer al segundo liberalismo aunque supone un cambio, fue importante pero no suficiente.

Bentham fue el primer frenazo al “laissez faire”.
J. Bentham: “Antología”, Ed. Península, 1991.

“Fragmento sobre el gobierno”, Sarpe, Madrid, 1985

“Falacias políticas”, Centro de estudios constitucionales, Madrid, 1990.
05/04/2001
La segunda etapa del liberalismo se frenó por los excesos de la revolución francesa (G. Savaine: “de revolucionaria a utilitaria”).

Combinar al individuo con el reconocimiento de ciertos valores sociales.

Intento insatisfactorio del segundo liberalismo.

Bentham, último tercio siglo XVIII y primero del XIX: amplia obra, desarrollada en una etapa histórica con muchos acontecimientos (creación EEUU, revolución francesa, Napoleón, emancipación de los estados latinoamericanos).

Joseph Colomer distingue dos etapas:

  1. Principio de utilidad más sensual y hedonista, y fe en el poder legislador del mercado;

  2. Preocupación por la reforma política y preferencia por el gobierno democrático poniendo el énfasis en cuestiones morales;

En la primera etapa, el principio máximo era la felicidad y crear un aparato legal que lo incorpore. Pero en la segunda, se decanta por la democracia como un alegato utilitarista. Las últimas obras de Bentham están tintadas de republicanismo. Sus orígenes son epicureos y liberales pero su pensamiento evoluciona y su aversión al liberalismo económico.

Bentham, 1748, Londres, abogado (Helvecio, primer utilitarista: el papel del pensador es legislar), muere en 1832.

1776: “Fragmentos sobre el gobierno”; a partir de aquí gana resonancia en Inglaterra porque su reforma fue objeto de apasionado debate pero también fue atacado por los tories. En 1781, con el sector más moderado de los Whigs, adquiere gran protagonismo en la vida parlamentaria interviniendo en la elaboración de leyes. Tuvo gran sensibilidad social (reforma en las cárceles). En 1788 (viaja a Italia, Constantinopla...), publica un texto importante: “Introducción de los principios de la moral y la educación”. Viaja por Francia y se convence de que hay que modernizar las estructuras políticas de Inglaterra. En 1802, “Tratado de la legislación civil y penal”, es su máxima obra. En 1808 conoce a James Mill y promueve la liberalización de la representación parlamentaria. Fue líder y uno de los intelectuales de del grupo del que destacaron Struart Mill y David Ricardo. Bentham es el iniciador del siglo XIX de la escuela utilitarista inglesa. Gran éxito en Francia y España.

“El libro de las falacias”, 1824, es un resumen de sus controversias con los conservadores.

En “Deontología”, 1834, se recopilan textos sobre la concepción de su teoría del utilitarismo.

Bentham fue un escritor solitario y compulsivo. En vida publicó muy poco.

Nos interesa fundamentalmente porque dice que existe sólo un criterio para evaluar y analizar sistemas legales. Es la maximización de la felicidad del mayor número de los que se ven afectados por la ley. Junto a esto Bentham dice que el único gobierno con voluntad de aplicar este criterio es el utilitarista.

“Fragmento sobre el gobierno”, ataca al derecho civil inglés de la época. Critica que un gobierno sin censura no progresa (censura entendida como crítica). Es una filosofía muy realista. Papel funcional de la crítica como base del progreso, con ella se superna los prejuicios y hace de ogiba para salvar las leyes que valen la pena. Bentham se muestra como un ilustrado que pretende sustituir la costumbre por la razón. También denuncia la confusión de lo positivo y lo evaluativo. En Inglaterra una ley, cuanto más antigua, más prestigio tenía, y Bentham distingue lo positivo (lo que se da por hecho), con lo evaluativo.

Bentham intenta acabar con una serie de prejuicios, con leyes empíricamente verificables, empezando por el de utilidad. El fin de los actos humanos es la felicidad y la tendencia de los actos hacia ella es la utilidad. Actos y leyes serán útiles en la medida que promueve la felicidad.

Las consecuencias de toda ley, ¿no son acaso el dolor y el placer?

La adhesión a un tipo de conducta y las leyes que la regulan dependen de su consecuencia. Si promueve o no la felicidad entendida como placer, lo que si merecerá la pena y lo que no.

Crítica a las ficciones legales; a lo conceptos abstractos sin correlativo en la realidad. Crítica sobre el estado de la naturaleza y del contractualismo en el contrato social.

Si el hecho de cumplir una promesa está basado en la utilidad, entonces, ¿porqué no fundamentan la utilidad en utilidad?

Frente al contractualismo presenta un argumento histórico constructivo basado en la necesidad y en el hábito de la obediencia. Es la satisfacción de la necesidad.

Aclaraciones terminológicas; “un hábito es un conjunto de algo”, un hábito de obediencia es un conjunto de actos de obediencia. Un acto de obediencia política es cualquier acto, es ocupable. Nos dice que la manifestación de la voluntad puede ser expresa o tácita. Una manifestación expresa, oral, de voluntad, es un mandato. Las personas que entre si se habitan en estado de sociedad política, unión o conexión política precisan una finalidad

De los súbditos se dice que están en estado de sucesión o suspensión con respecto a los gobernantes. Tiene su origen en la codecisión de los gobernado usaremos preferiblemente la palabra sumisión y si es de los gobernantes, sucesión.

Distingue también entre sociedad política y sociedad real. Donde ha habido obediencia hay sociedad política y donde no, sociedad ideal.

La experiencia de la pública en grado que

El ámbito gradual sirve para hacer un análisis de la sociedad política. Gobierno y sociedad son más perfectas cuando hay más actos democráticos.
El estado político implica el acto de obediencia pero esta está acompañado de personas revestidas del acto de autoridad.

La base del gobierno no es el contrato social, sino la necesidad humana, la satisfacción de las necesidades humanas es su única satisfacción.

La razón para mantener promesas o pactos es por su utilidad, que beneficien a la sociedad. En cada caso hay que acudir a la experiencia.

El fundamento de la promesa no está en una obligación intrínseca, sólo en la utilidad. Este principio de utilidad debe estar presente en la elaboración de las leyes. El principio de utilidad pareces ser una categoría axial.

“Fragmento sobre el gobierno”, 1776, Bentham intentaba aplicar este principio de utilidad al premio ya al castigo.

Los actos que deben ser prohibidos son los que causan sufriendo y estos nos ayuda este principio de utilidad, y también nos enseñará la mejor forma de esto, aplicar el castigo justo para disuadir al posible criminal.

Principio de utilidad algo es útil en la medida que promueve la felicidad o el placer. El placer es sinónimo de beneficio y lo que promueve ventaja. Esto es extraño. Aquí se ve la auto preferencia porque el individuo persigue lo que estima su propio interés. El concepto de felicidad está unido a la utilidad y el placer. La felicidad se identifica con la colmación de placeres y la satisfacción de necesidades e intereses. En la medida que la comunidad política es un cuerpo formado de miembros el interés de la comunidad es lo que crea el mayor número. Cada individuo persigue lo que entiende subjetivamente como lo mejor. Algo estimula el interés cuando tiende a aumentar la suma total de los placeres o disminuir la de sufrimiento.

Quizás la mayor originalidad de Bentham no es el principio de utilidad (Hume y Helvecio), sino que está en la aplicación práctico-político de este principio de autoridad. Hume lo había tratado como un principio ético pero Benham va más allá del discurso ético, lo considera también discurso legislativo y estarán íntimamente unidos. Bentham tendrá un gran enfoque práctico (reformas constitucionales).

Hay que ser respetuoso con el contrato porque es beneficioso. Una acción conforme al principio de utilidad es correcta y debe cumplirse.

Consideraciones sobre si el placer/ dolor determinan todo lo que hacemos parece que no hay lugar para la elección moral. Pero dice Bentham que al hablar de placer y dolor podemos hablar del individuo y de la comunidad. Combinar los intereses de la colectividad y los individuales, son conjugables.

Este libro dice que estamos de hecho motivados por una mezcla de preocupación egoísta (en un grado mucho mayor) que la preocupación altruista (por los placeres de los demás). El principio moral y legislativo fundacional es que debemos maximizar la utilidad de tantas personas como sea posible.

Pero el ethos de Bentham todavía es del liberalismo.

En la “deontología”dice que la ley debe procurar que el deber del hombre coincida con su interés. Ningún acto puede considerarse como virtuoso. La virtud, prudencia y benevolencia (las virtudes se sintetizan en estas dos) un acto es prudente cuando promueve la persecución del bienestar individual y benevolente cuando promueve el colectivo. El párrafo siguiente destaca el ethos utilitarista al decir. En primer y último lugar a su propia felicidad y la de los otros tambie´n pero siempre que no esté en contra de los míos propios o mayores. Por tanto, el principio de benevolencia es periférico. El interés propio es el argumento vertebral. Sería una ética De las consecuencias de Bentham y el altruismo es sólo un complemento.
06/04/2001
Fin de los actos humanos: felicidad (=placer)

Las leyes serán buenas si nos traen placer.

El origen de la sociedad está en la necesidad humana

Dos virtudes:

  • Mas prudencia

  • Mas benevolencia

Predomina la prudencia sobre la benevolencia.

No es legítimo una conducta que beneficie más a los demás que a uno mismo. Todavía predomina el ethos individualista.

No hay una ética de principios, es puramente utilitarista.

El principio de utilidad:

  • Cálculo

  • Misma utilidad: lo que se calcula

Es útil lo que promueve el placer pero hay distintos placeres. Bentham los clasifica. Hay diversas sanciones respecto a los placeres, pero al final todas se reducen a las de carácter físico (14 fuentes de placer simple y 12 de sufrimiento).

“Los orígenes de la acción” distingue entre placeres sensoriales e intelectuales. La dificultad de cuantificar los placeres de lleva a Bentham a indicar la libertad del individuo “cada hombre es el mejor juez acerca de lo que conduce a su placer”.

El construye un alegato utilitarista a favor del gobierno democrático. Aquí está acompañado por James Mill.

Este alegato es esencialmente un instrumento del principio de la máxima felicidad. La participación política y el derecho al voto no es una cuestión natural sino que es un medio a favor de un fin. Estamos lejos del republicanismo clásico. El sufragio no es concebido como un derecho derivado de una supuesta dignidad moral innata de los individuos sino que es un medio para la toma de decisiones colectivas mediante el consenso y favorece la convivencia pacífica en una sociedad conflictiva.

El derecho es una ley positiva y debe estar subordinado al interés de los ciudadanos que debe identificarse con la felicidad.

La forma de gobierno que mejor conduce el fin del gobierno es la democracia “catecismo político general”. El fin propio del estado es la mayor felicidad del mayor número y esto sólo se consigue en la democracia.

Bentham dice que las tres formas puras de gobierno son:

  • Monarquía (absolutista)

  • Aristocracia

  • Democracia (directa)

Pero en las formas mixtas habla de una monarquía constitucional y una democracia representativa.

Por orden los peores gobiernos son: monarquía pura, seguida de mixta.

Las formas democráticas potentan la felicidad, pero no de la colectividad, sino los mas poderosos. Esto desaparecerá al crear instituciones que medien y que estén controladas por los individuos.

La finalidad del gobierno es promover la felicidad del máximo número posible y por ello deberá adoptar los bienes materiales para conseguir esto.

La mayoría de los bienes materiales exige inversión en trabajo, por ello la felicidad se podrá maximizar si se alerta el trabajar productos de bienes. El mauro modo de garantizarlo es proporcionar al pueblo el mayor incentivo para trabajar. Esto se proporciona garantizando que el trabajador se lleve la máxima cantidad posible del fruto de su trabajo. Así, la mayor felicidad se reduce en dar a cada hombre la mayoría de su trabajo. Esto se puede conseguir imponiendo sanciones dolorosas con suficiente poder disuasorio con relación a los oportunistas tentados a aprovecharse mediante fraude o violencia de la cuota de felicidad criada por otro. Para minimizar los costos del posible abuso de poder (visión pesimista del poder) es proclamar la “ascendencia democrática” y esto es que los gobernantes sean responsables ante los gobernados y que sus intereses no sean distintos de los gobernados.

Bentham parte del presupuesto de que los propios gobernantes son egoístas. Bentham afirma en el “Código institucional” y aquí se mueve en la línea clásica del liberalismo y habla de la democracia representativa. Un gobierno libre es donde se da la separación de poderes y con gobernantes responsables y además los derechos sociales clásicos del liberalismo (asociación, libertad,...).

El cree que la democracia representativa implica, a diferencia del autogobierno, deja a la mayoría libre para trabajar y producir los medios necesarios para la felicidad. La división de poderes minimiza los peligros del poder y su corrupción.

La participación política tiene un valor únicamente instrumental y en virtud de su eficacia y de su capacidad de evitar la corrupción del poder debe tenerse en cuenta, la amplitud, el alcance del sufragio y la frecuencia de las elecciones.

Bentham dirá que asumir las tareas políticas tiene un costo material y resta tiempo a esa actividad productiva y también como hay que evitar todo peligro de corrupción; deberán durar los parlamentos lo que sea razonable en función de su tarea, y también el sufragio. Además, los individuos cuyo interés depende de otros debe estar excluida de voto (reyes, empleados hogar, niños,...).

James Mill hablaba de mujeres y hombres menores de 40 años pero Bentham dirá que no es bueno separar a los jóvenes de la política porque les evita desarrollar sus cualidades morales y políticas.

Bentham dice que sería beneficioso que las mujeres votasen pero dice que la para la emancipación de la mujer la sociedad no está madura. Bentham habla de excluir a menores de 21 años, mujeres y visitantes.

Arremete contra un prejuicio de la época y era que la cámara de los comunes eran poco más que analfabetos; dice que estos miembros de los comunes, al trabajar, conocen mejor que otros lo que es trabajar.

Junto a James Mill, dice que la periodicidad del sufragio será anual.

Bentham pensaba que las circunscripciones electorales tenían la capacidad de expulsar de la cámara a los representantes que delinquiesen, incluso a ser juzgados. El parlamento era quien deberá elegir al primer ministro, no el rey. El rey no debería tener capacidad para disolver el parlamento. Elección y revocabilidad de los jueces. Capacidad de control y posibilidad de distinción del funcionariado. Esta medida es para el control y el ahorro del gasto público. El gobierno, en la medida en que es un medio, y no un fin, debe tener la función de evitar a los ciudadanos su sufrimiento y los ciudadanos serán los que deben promover su interés personal.

¿Cómo compaginar la búsqueda de la felicidad individual y la colectiva si predomina el ethos egoísta?

La aplicación práctica de la mayoría.

El objetivo del poder político es promover los beneficios del derecho distributivo que habla del derecho a la subsistencia, abundancia, seguridad, igualdad,... .

“Catecismo político popular” estos beneficios los debe tener el mayor número de ciudadanos. Los incrementos de la felicidad deberán distribuirse a todos por igual y si esto no es posible, entonces para el mayor número posible. A pesar de que esta distribución popular merma la suma de la felicidad. Bentham no es partidario de que se impongan medidas coactivas y represoras.

Toma demanda de igualdad choca contra las pretensiones de seguridad y abundancia. El individuo no será feliz si sabe que le retirarán sus bienes.

La igualdad absoluta acaba con la seguridad y abundancia. La redistribución de la propiedad sería destruir la propiedad privada y con ello los estímulos para producir más. En el fondo es un argumento legitimador del liberalismo económico que descansa sobre la propiedad privada y los bienes de producción y que es el motor de la sociedad.

Subyace en Bentham la actitud individualista que casa con el liberalismo económico de Adam Smith y maestro de David Ricardo. En el fondo el libre mercado e lo que produce la abundancia que indirectamente da la seguridad.

Una vez satisfecha y cubierta la subsistencia, igualdad y seguridad y abundancia se contraponen en la práctica. Se impone en la práctica la abundancia en detrimento de la igualdad. Los criterios utilitaristas se ponen al servicio de la abundancia y la seguridad en el crecimiento económico.

Es cierto que en la reivindicación es de Bentham hay matizaciones. El gobierno debería estipular el precio máximo del pan, controlar la banca, nacionalizar los seguros. Con esto se reivindica cierto papel de control del gobierno (almacenar el grano para que el pan no suba en épocas de crisis).

Siguiendo a Mafferson, dice que es una democracia como protección porque en la búsqueda hedonista de la felicidad el individuo tratará de aumentar su riqueza y el poder sobre los otros para emplear el servicio de sus congéneres en función de sus necesidades. Para que la sociedad no se destruya sería necesario una estructura jurídica que promueva el orden y asegure una distribución entre derechos y deberes. Esta distribución también debe proveer los rayos de felicidad al mayor número posible. La propiedad de los frutos del trabajo es condición necesaria para el avance de la sociedad pero Bentham reconoce que unos individuos tendrán más capacidad e iniciativa que acabará teniendo más propiedad.

Por eso el incentivo de la propiedad no es suficiente para la igualdad. La igualdad debe estar subordinada a la seguridad.

En la práctica su principio utilitario queda subordinado a la mayor riqueza posible para una élite determinada. Su concepción del estado está en consonancia con este planteamiento. El estado debe promover el libre mercado y la seguridad.

A pesar de este liberalismo, Bentham tiene una cierta sensibilidad crítica. Stuart Mill profundizará sobre esta crítica, pero al final hacemos una crítica a pesar de la tradición ilustrada liberal con la crítica a la monarquía absoluta y reivindicación de instituciones representativas, logros irrenunciables hoy día.

El presupuesto ético y antropológico de este liberalismo es el individualismo. Esto marcará los límites del planteamiento liberal.

Jose Antonio Marín: “Lucha por la dignidad”, Anagrama.

(días 19 y 20 de Marzo no fui a clase)
19-04 2001
JOHN STUART MILL

Autobiografía, Alianza 1986

Sobre la libertad

Del gobierno representativo
ALEXIS DE TOCQUEVILLE

La Democracia en América, Alianza

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