Filosofía política






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THOMAS HOBBES


Fue hijo de un vicario eclesiástico y pronto se familiariza con los clásicos y a los catorce años con la escolástica. Es un autor que posee mucho conocimiento. Será tutor de la familia real. Tiene mucha influencia de F Bacon y viajó mucho. En Italia contacta con Galileo y su pensamiento científico moderno. Su filosofía se identifica con una filosofía de corte materialista y cientifista. Su primera obra “Elementos de derecho natural y político” ya denota su inquietud por justificar el absolutismo político por parte de la monarquía. Esta filia monárquica era una posición muy difícil en la Inglaterra de su tiempo y decide marcharse a Francia, en donde fue tutor del posterior rey Carlos II. Excepto su primera obra, el resto están escritas en el continente. En 1648 inicia Levitan y la acabará en 1651. Según Mellizo (prólogo de la edición de Alianza) es como un correctivo frente al peligro de disolución de la autoridad política, y este fue un punto fundamental en la obra de Hobbes.

Hobbes está influido por el iusnaturalismo, y lo dirá al final del Leviatán. Esto se ve en que utiliza la razón como instrumento.

Regresa a Londres en 1651 y se acomoda en la república de Cromwell. Tras la muerte de éste se produce la restauración monárquica de Carlos II en 1660. El anticlericalismo que rezuma el Leviatán fue incómodo para Carlos II, pese a que Hobbes había sido su maestro. Una edición de Leviatán será requisada y Hobbes hará otra edición en latín que publica en Amsterdan. Hobbes muere en 1679 y su obra Leviatán fue declarada proscrita en Oxford, en 1683.

Hobbes es uno de los iniciadores de la teoría política moderna. Su visión pesimista o realista de su obra fue resultado del contexto social que le tocó vivir. Su preocupación por la seguridad, la paz y la continuidad del estado le llevó a establecer un vínculo entre protección y obediencia, y a ver en esta concepción absolutista del poder político la medicina para resolver en la práctica los problemas de la sociedad. El mismo dice; “Lo he escrito sin parcialidad y sin un propósito particular”. En Leviatán está claro que no se rompen lanzas a favor de la democracia, pero sus aciertos, paradojas y errores nos mueven a la reflexión de planteamientos jurídicos y éticos. Hay que ver a Leviatán como una obra reaccionaria a su tiempo y a la degeneración de la república que le tocó vivir. Con ella busca dar una serie de consejos políticos a la monarquía para que asuma un carácter absolutista. Los elementos utilitaristas de la obra de Hobbes influirán mucho en el siglo siguiente. Hobbes pone sobre aviso sobre el peligro del conflicto político y la única cura es la soberanía absoluta. Él cree que la nueva ciencia proporciona autonomía a la ciencia política, más allá de la filosofía, la teología y la metafísica. La disputa entre el poder político es lo que desemboca en guerra civil, y hay que buscar una nueva legitimidad del poder político al margen del discurso filosófico. Se intenta hacer ciencia política pero esto está en controversia con su filosofía de corte materialista. Resalta el instinto de conservación y la ilimitación de deseos del hombre. La felicidad consiste en la satisfacción sucesiva de los deseos (cap.2). Gracias a la ciencia podemos saber mejor como satisfacer nuestros deseos. Lo importante es que la razón aparece como una mediación instrumental que aumenta nuestra capacidad de prever, y gracias a esto tendremos más éxito en la búsqueda de la felicidad y la seguridad. Hay una ilimitada sucesión de deseos y por eso lo que desea el individuo es una capacidad generalizadora que le garantice la satisfacción de los deseos que vayan surgiendo. Esta capacidad pueden ser distintos poderes como las facultades físicas o intelectuales o sociales. El poder tiene que ver con los medios que el individuo cuenta para alcanzar un buen futuro. Se caracteriza por los atributos físicos como la fuerza física o intelectual, y también los valores sociales e instrumentales como la riqueza, la fama o los amigos. Hay poderes originales y otros instrumentales (cap 10). (“Tener siervos es poder, tener amigos es poder”)

El estado de naturaleza viene definido por esa interacción conflictiva de los individuos que aspiran a estos poderes para satisfacer sus deseos. El estado de naturaleza será un campo de batalla conflictivo en el que la supervivencia de cada cual está amenazada por los propios medios con los que cada uno cree asegurarla. Esta paradoja ocurre pq los hombres más o menos están igualados en capacidades; fuerza, inteligencia, expectativas...(cap 10) (“La naturaleza ha hecho a los hombres tan iguales en cuerpo y alma ... que la diferencia entre hombre y hombre no es apreciable”). Si dos o más hombres desean lo mismo se genera el conflicto, y esto siempre es así pq en el estado de naturaleza no hay limitaciones morales. El conflicto resulta paradójicamente de la igualdad de los hombres. El deseo de seguridad es inseparable del deseo de poder, y todo grado de seguridad necesita asentarse cada vez más (cap 11). El binomio poder seguridad desencadena un proceso sin fin que es el fruto de la colisión de apetitos insaciables, y paradójicamente la igualdad es la que provoca el conflicto.

Mientras los hombres no estén atemorizados por un poder común y centralizado, el hombre está en perpetua guerra, competitividad conflictiva donde juega un papel importante el presupuesto de la escasez, y que viene precedida por una actitud individualista de autoafirmación. La ausencia de autoridad, la competencia sin trabas, produce un efecto negativo por nadie deseado. El resultado es la imposibilidad de la sociedad, del desarrollo, de la cultura y del trabajo, haciendo una vida más corta para los hombres. Este “darwinismo” social impide que se aúnen las fuerzas humanas, la coordinación, sin la cual es inviable la vida social, y como consecuencia la humana. De esta guerra de todos los hombres se deduce que no hay justificación moral. En soledad no hay una disposición reconocida por todos que ejecute una ley donde diga lo justo y lo injusto. No hay propiedad sino para el primero que llega. El derecho significa conseguirlo todo.

El planteamiento de Hobbes rezuma pesimismo por todos los lados pq él cree que esto viene justificado por la praxis, por su contexto social. Hobbes no entendió el estado de la naturaleza como una tesis histórica sino que el cree que es una situación a la que nos vemos abocados si desaparece la autoridad política. No entra en la polémica histórica sino que su obra es resultado de la observación, es una inferencia de las pasiones humanas y en este sentido es realista.

Hamphers dice que el estado de naturaleza es la condición de los hombres carentes de un poder soberano. En cuanto los actores sociales no están controlados por un poder central se desencadena la tragedia, y esto lo observó el autor en su época. Influyen en Hobbes la ideología del individuo posesivo de Matterson y la afirmación de San Agustín de que el hombre necesita del poder político. Por tanto vemos influencia del pesimismo religioso. Hay conocimiento de otras culturas pero nuestro etnocentrismo nos da una visión negativa de esto. Todo esto llevó a Hobbes a reforzar su pesimismo filosófico. El convencimiento último de Hobbes es que el hombre espontáneamente no es proclive a la socialización. En esto es contrario a la tradición aristotélica, y defiende la insociabilidad del hombre. La sociabilidad es para Hobbes el producto frágil de una construcción artificial y voluntaria. Propone su teoría del estado social contractualista y su concepción de la ley natural. Es necesario un pacto social que establezca la autoridad política. Hobbes entiende por ley natural algo distinto de la tradición, un logos moral inscrito en el hombre. Él persigue la paz, la seguridad y el orden, y la ley natural será el fruto de una razón instrumental y serán leyes sencillas que garanticen esta paz, la seguridad y la estabilidad. El deseo de paz, orden y estabilidad, y la desconfianza que provoca el hombre a Hobbes, es lo que le lleva a plantear la ley natural por las pasiones proclives al hombre; el miedo a la muerte y a no conseguir lo que quiere.
1-12-2000

Leyes Naturales: Medidas estratégicas al servicio del instinto de supervivencia.

Iª- Buscar la paz y defendernos con todos los medios contra los agresores.

IIª- Debemos ceder recíprocamente parte de nuestros derechos para que todos seamos libres en alguna medida, disfrutemos de seguridad y conservemos la vida.

IIIª- Los hombres deben cumplir los convenios

“Sólo con el estado comienza la justicia”
Para Hobbes la condición humana es proclive a la insociabilidad. La sociabilidad es un producto artificial mediante un pacto y Hobbes acude a las leyes naturales para mantener este pacto. En la condición humana hay como dos principios: el deseo y la razón. El deseo impulsa al hombre a tomar para sí determinados bienes y la razón es un medio mediante el cual podemos encauzar nuestras acciones de cara a la satisfacción de nuestros deseos y nuestra conservación. La razón es un poder instrumental y los deseos lo que motiva nuestra conducta.

En la medida en que todos los hombres tememos a la muerte, evitarla es una condición para satisfacer nuestros deseos, y por tanto lo razonable es buscar la paz para hacer improbable una muerte temprana (cap 13). La ley natural son leyes que promueven la paz y el acuerdo, y por tanto están al servicio de la vida. Para Hobbes la paz es el bien y los caminos o medios para su persecución serán las leyes ( las tres leyes puestas arriba).

Hobbes dice que por el arte de hablar y razonar no sólo puede sus intereses a largo plazo sino también puede pensar las situaciones en que aquellos intereses pueden ser más fácilmente cumplidos, y las leyes naturales nos dicen como se puede construir esa situación propicia. Los deseos y pasiones humanas no sólo evitan la muerte sino que quieren conseguir cosas para tener una vida más fácil. Esas leyes naturales no se adoptan por una obligación moral o religiosa, pq en el estado de naturaleza no hay, no existen sino por una necesidad física o psicológica. No hay deber moral sino deseo de asegurar la supervivencia. La lógica de estas leyes está al servicio de la vida y todo lo demás son leyes pragmáticas o técnicas fruto de una razón instrumental. La determinación de la ley no es moral sino racional instrumental (cap 14). Según el planteamiento de Hobbes el derecho natural es la libertad de cada hombre para usar sus atributos según le plazca para la satisfacción de sus deseos y la conservación de la vida. Libertad para Hobbes es la ausencia de todo impedimento externo que pueda restar parte de su poder.

El derecho natural se utiliza aquí de forma figurada pq el derecho aquí no tiene carácter normativo. Ese “deber” de la Iª ley natural no es un deber moral sino una exigencia racional práctica, instrumental y condicional para lograr medios y fines. Es una acción racional respecto a un fin, y si no actuamos así las consecuencias serán negativas.

La IIª ley natural es abundar en la Iª ley. Esta ley dice que hay que ceder parte de nuestro derecho natural, pero esta cesión debe ser recíproca pq si no no tiene sentido (cap 14).

Hay después unas aclaraciones terminológicas por parte de Hobbes. Hay una distinción conceptual; hay dos formas de hacer cesión de un derecho:

1-Renunciar al derecho y esto deja a cualquiera manos libres para aprovecharse de esa cesión de poder.

2- Transferir el derecho. Se transfiere parte del poder cuando esa cesión va dirigida a una persona o grupo de personas que se aprovecharán de esa cesión. Cuando se da la transferencia a varias personas se establece el acuerdo, y será injurioso que declaremos esa cesión como una proclama pero que luego en la práctica no seamos consecuentes con ella.

De la cesión de parte de mi derecho natural brota una ley cuyo respeto es la justicia. La ley nos dice en que medida debemos ceder recíprocamente nuestros derechos para conseguir la paz. El cumplimiento de esta cesión es la justicia.

Un contrato es un intercambio o transferencia recíproca de derechos. Ese intercambio puede ser inmediato cuando se permutan bienes al momento (p.e. comprar un libro) o contratar el bien en una fecha posterior. Hay también un convenio que es un contrato que implica un intervalo o espacio de tiempo entre el acuerdo y el cumplimiento de sus obligaciones por parte de los contratantes. El convenio supondrá la buena fe y la observación de las promesas (aquí parece que hay un componente ético o moral). Hay elementos del discurso de Hobbes que parecen reivindicar una ética de principios pero que luego se disuelve en el utilitarismo.

La obligación brota de la palabra dada. Para Hobbes los lazos son los signos, palabras o actos mediante los cuales se hace una declaración significativa. Los signos contractuales de cara al futuro es la promesa y parece que de la palabra dada surge el compromiso. Los lazos parecen obligar por el miedo a las consecuencias de la trasgresión. Aquí se rompe la supuesta ética de principios y se plantea una ética utilitarista, de las consecuencias. En la transferencia de un derecho se presupone que se recibe un bien, y todo acto voluntario busca al a postre un bien.

La IIIª ley de la naturaleza hace referencia a la justicia como respeto a lo acordado. De esa ley se deduce que los hombres deben cumplir los convenios que pactan. Sólo se sale del estado natural de guerra mediante los convenios que procuramos cumplir para mantener la paz y la justicia.

Aquí hay dos discursos que se superponen pq por un lado la justicia, la obligación moral y el orden jurídico brotan de la decisión de la voluntad que se concreta en una recíproca cesión de derechos. Aquí parece que hay una ética de principios pero también se nos dice que en esa transferencia se busca un beneficio individual, la seguridad y la conservación de la vida y la obligación surge del miedo de las consecuencias negativas de la trasgresión. Este psicologismo individualista de Hobbes deja pendiente una fundamentación jurídica y moral más honda, y esta debilidad reviste al orden político suyo de una profunda debilidad.

Hobbes nos dice que cualquier pacto de mutua confianza se puede anular cuando uno de los contratantes tenga alguna duda razonable de que le van a engañar. Otra cosa es que haya un poder común que lo garantice y que va a velar por la garantía y el cumplimiento de los convenios. Esta IIIª ley será relevante en condiciones de seguridad. Pero no se da si no hay un poder que vigile y penalice a los trasgresores. Da la impresión de que la posibilidad de convenios válidos comienza con un poder superior que garantice su consecución. La justicia no será viable sin una autoridad política. Aquí aparece un ethos pragmático de una ética utilitarista.

Parece que lo correcto y lo justo surge por el convenio humano, y de ahí brota la obligación de fidelidad a la promesa. Incluso el miedo puede no ser un factor determinante; el miedo no anula totalmente la libertad. Pero Hobbes dice que sólo con el estado surge la justicia pq no confía en esta ética de principios y cree que sin esa autoridad que garantice la consecución del pacto no hay justicia. En la justicia política de Hobbes impera el egoísmo humano y la desconfianza y la eficacia en la práctica social lleva a destacar el protagonismo del poder político y la coacción que este conlleva. Al final predomina un planteamiento realista y pesimista que descansa en el egoísmo individual y la desconfianza (cap 15)

No hay justicia ni propiedad sin autoridad política (cap 15). La vigencia práctica del convenio no depende de la justicia como categoría moral sino depende de las posibilidades de su cumplimiento que debe garantizar el estado. En definitiva es el egoísmo el que lleva a plantear al hombre las leyes naturales.
11-1-2001
La obsesión de Hobbes es el binomio poder-seguridad. En el estado de Nª no hay poder común que controle, y hay una lucha de todos contra todos.

Leyes:

-Necesidad de buscar la paz

-Ceder recíprocamente parte de los derechos

-Respetar los convenios

El estado es una multitud de personas que se unen en torno a una persona en la que se delega el poder. El discurso de Hobbes es pragmático y realista, y descansa en la psicología egoísta del individuo humano.

En el cap. XV dice que la viabilidad de los convenios dependen del estado y no se toma a la justicia como categoría moral sino en función de su aplicación práctica. Es el egoísmo y el instinto de supervivencia lo que lleva a Hobbes a plantear las leyes de la Nª y la sociedad civil. En su planteamiento, Hobbes aísla de una forma forzada las cualidades despiadadas de la Nª humana y hace inviable la convivencia humana y el restablecimiento de este equilibrio se hace con las leyes naturales. Hobbes es un utilitarista e individualista radical porque el poder del estado y la autoridad del derecho se justifica porque se promueve la seguridad del individuo, y no hay base para otra justificación. Esto hace de Hobbes un autor muy moderno, pero también hay debilidad en el sistema hobbesiano. El ethos individualista marca la tradición liberal.

El estado es un artificio útil en pro de la seguridad privada. Con Hobbes la Cª moderna está implícita. Pero Hobbes, ¿Cómo concibe el contrato social?. Hay dos maneras de ingresar en la sociedad, en la comunidad política. O bien por institución, o bien por adquisición. Por institución consiste en establecer un mutuo acuerdo entre individuos libres, y, en cambio, por adquisición es cuando se conquista una comunidad por una soberanía previamente establecida. En ambos casos se da el acuerdo o convenio, aunque de distinta forma. A diferencia de la organización de las especies animales, como p. e. las abejas, que es espontánea, frente a eso en los hombres se establece por vía artificial, porque requiere el convenio y una autoridad política. Dice Hobbes que por adquisición, en un momento determinado, la motivación a obedecer puede ser el temor a ese poder establecido anteriormente, pero a partir de ahí se sobreentiende que se establece un acuerdo o convenio(cap. XX)

La soberanía por institución es previa a la de adquisición porque en el segundo caso se presupone la institución política preestablecida. Hobbes se centrará en la soberanía por institución. Resulta del acuerdo de un grupo de seres humanos capaces de repeler los ataques, conocer y cumplir los derechos naturales y reconocer un cuerpo soberano. Según Hobbes es como si todos y cada uno de los hombres dijese: “autorizo y concedo el derecho de gobernarme a mi mismo dando esa autoridad a este hombre o asamblea de hombres...”(cap. XVII)

Da la impresión de que Hobbes plantea un pacto en el que están coimplicados la asociación de todos los pactantes y su sujeción al poder político. Insiste en esto en el cap. XVIII

Para Hobbes la obligación nace del consenso y no de la mera amenaza o el castigo. El poder político obra a través de la palabra y surge el pacto. Sin consentimiento no habría lugar para el compromiso. En el pacto se concede una autorización al soberano político.

Distinción entre persona natural y persona artificial:

Hobbes define la persona como “aquel que sus palabras o acciones son consideradas como suyas... o como acciones o representaciones de otros”.

Por tanto, cuando las palabras o acciones son consideradas como suyas es una persona natural, y cuando representan a otros es artificial. Aquel que es capaz de palabras y acciones en nombre propio es persona natural. La persona artificial es la que es capaz de palabras y acciones en nombre de otros al que representa.

Con esta distinción se entiende mejor la concepción hobbesiana de la autoridad (cap. XVI). Autoridad es el derecho a realizar un acto, acción o palabra, y en el caso de la persona artificial el actor actúa por comisión o permiso de aquel al que pertenece el derecho. Podemos decir que la persona artificial tiene la autoridad por delegación. Autorización es delegar el derecho y servicio del poder. La autorización dada al actor que me representa me obliga con relación a sus actos. El estado y el soberano, que es una persona artificial, goza de la autorización concedida por los súbditos y es la persona que lo representa, el soberano, la persona que cataliza y da unidad a una multitud, haciendo de ellos una cooperación. El soberano detenta por comisión el derecho de todos sus súbditos.

Un estado es una persona artificial o ficticia pq brota del acuerdo. Este planteamiento acaba dando en la práctica un protagonismo total al soberano, que acaba hipostatizado y deja en segundo plano a la gente que representa. Para Hobbes toda distinción entre sociedad y estado mueve a confusión al igual que estado y gobierno, mientras que la tradición liberal delimita perfectamente esta distinción, pero a Hobbes no le interesa.

La persona pública del ciudadano se concentra en el soberano de manera tan irrevocable que una vez establecido el pacto a la persona pública no le queda casi facultad política. La autorización establece relaciones asimétricas. El súbdito autoriza todas las acciones del soberano, al que ya no podrá contradecir. La relación unilateral es presidida por la categoría de la obediencia, que es el precio que hay que pagar por esa protección. Las características del contrato social de Hobbes es el absolutismo. El contrato de institución se establece entre los diversos súbditos potenciales que acuerdan favorecer sus derechos al soberano. Por tanto el soberano no es una parte de dicho contrato (cap. XVIII). El poder del soberano no se puede enajenar. El individuo particular tampoco puede protestar contra la institución soberana elegida por la mayoría. El poder del soberano es ilimitado en función de la paz y la seguridad. Los derechos del soberano son derechos naturales. El soberano decidirá la conveniencia de la paz y la guerra, lo que se debe enseñar, los conflictos del reino, recaudar fondos y mandar a las tropas, elegirá a sus propios ministros y podrá conceder premios y honores. Para Hobbes la institución que tiene por fin la paz y la defensa debe disponer de todos los medios que crea conveniente.

Se da mucha importancia a la autoridad eclesiástica y dirá que debe estar sujeta al poder del estado. Dedica casi la mitad del libro a asuntos eclesiásticos, aunque él era ateo.

La figura del totalitarismo aparece en el Leviatán pq se dibuja una instancia; el estado que se erige en juez, ejército, doctrina, dispensador de premios y castigos en función de la paz y la justicia. Esos derechos son inseparables e inalienables en función de la eficacia. La soberanía política busca garantizar la eficacia en el ejercicio del poder político, por encima de la calidad de sus decisiones. Peca de un carácter ahistórico y real pq cuando se establecen los pactos y leyes siempre serán en una coyuntura determinada y serán normas revisablesque deberán estar implicados los individuos que la van a padecer. No se respeta la dignidad humana y se busca sólo la fiabilidad y la consecución de unos objetivos.

Para Hobbes el poder absoluto es el único antídoto eficaz frente a las pasiones humanas. “Una soberanía dividida es una soberanía destruída”.

En el cap. XIX Hobbes dice que la monarquía (absolutista) es la forma de estado más eficaz y operativa de cara a mantener la paz y la seguridad. Cuanto más unido esté el interés público y privado más operativo y eficaz será el poder soberano, y este es el caso de la monarquía. Junto a esta monarquía dice que es esencial al soberano el derecho de sucesión, pero sólo es posible en la monarquía y en la aristocracia. La democracia es la alternativa más alejada en las formas de gobierno de Hobbes.

A juicio de Fernández del Riesgo, la sucesión siempre ha sido causa de problemas en Europa. La sucesión es una irracionalidad política. La libertad de los súbditos, ¿dónde queda?, ¿cuál es la sucesión de los súbditos?, ¿hasta donde llega el poder del monarca?

12-1-2001
Reflexión crítica
Hobbes entendía la libertad como ausencia de oposición para el movimiento externo. Una vez establecido el pacto, al súbdito sólo le queda obediencia absoluta, libertad de compra y venta, derechos de residencia, y, en definitiva, libertad económica y ciertos derechos típicos de protección propia. Pero, ¿hasta cuando es vigente la autoridad política?. Para Hobbes la obligación política viene por la cesión de un derecho a otro (del súbdito al soberano), y es deber del súbdito no anular esta cesión. Sin embargo, Hobbes dice que esa obligación no es enajenable allí donde exista un poder soberano eficaz en la ejecución del poder. Hobbes cree que el honor no es un argumento débil como para garantizar la palabra. Vemos el pesimismo antropológico de Hobbes, y en cuanto desaparece el poder de hacer eficaz la ley el individuo vuelve al estado de naturaleza y él convendrá en sus fines. Cuando el súbdito es capturado se le ofrece que se someta. Si no hay sucesión o el soberano se somete a alguien superior se vuelve al estado de naturaleza.

Frente al pesimismo de Hobbes hay varias matizaciones:

La concepción del estado de naturaleza de Hobbes hace que éste sea sinónimo de guerra, y a él están abocados los individuos cuando se anula el poder político. Pero este estado de naturaleza es posiblemente un reflejo de la sociedad civil de su época.

El mérito de Hobbes es usar el argumento contractualista para intentar una legitimación secular del poder político. Ese poder político ilimitado es difícil de justificar desde su presupuesto del egoísmo calculador que define al hombre. A partir de este egoísmo se legitima sin más la sumisión total e incondicional a un poder político. En la tradición liberal se llega a una estrategia distinta con un pacto social que alumbra un poder político como vigilante con legitimidad para actuar cuando se desaten las pasiones humanas.

La pedagogía es una laguna en Hobbes y a grandes rasgos no la toca.

Si el rey cumple con su misión se garantiza la paz y la seguridad, pero siguiendo su propia antropología el soberano está sujeto a las mismas pasiones y debilidades que cualquier hombre. Hobbes reconoce que los súbditos deben obediencia al soberano mientras cumpla su tarea. Pero, si es un poder absoluto, ¿cómo se reserva el súbdito este derecho?.

Según J Hermot? se puede sondear la insuficiencia del egoísmo calculador como fundamento motivacional de la obligación política. Considerando la situación del primer actor, aquí está el problema de la confianza. A los primeros coprotagonistas de este pacto se les puede plantear la duda de si este contrato se va cumplir por parte de todos y que nadie se aprovechará. Además, el ejercicio de la soberanía depende de que se crea que el soberano haga cumplir la ley. Si unos pocos dudan no reconocerán a su soberano, no reconocerán su autoridad hasta que lo demuestre, pero esto es no reconocerlo. Desde el punto de vista teórico y lógico, y desde el de los hechos reales hay un contraste. En el plano teórico ideal el soberano queda constituido cuando se establece el pacto, pero en la práctica aparece el factor tiempo. Si bien el derecho se puede transgredir o ceder en un instante, en cambio, la eficacia del poder no es transmitida al mismo tiempo sino que lo es sólo cuando el soberano emite una ley y esta es cumplida. La feliz transmisión del poder depende de la obediencia y ser justo con la promesa. Pero esto nos lleva a un callejón sin salida pq hay un círculo vicioso rey-súbditos del que sólo se puede salir en la práctica. Esto conlleva un riesgo que exige algo más para su legitimación, el voto de confianza que doy a mis conciudadanos y al soberano lleva un riesgo. Por eso el argumento de Hobbes adolece de una fundamentación moral más radical que lleva a un utilitarismo frío y calculador.

El individualismo hace de Hobbes un autor moderno pq el ethos individual y egoísta se impondrá en la filosofía política y económica de los dos siglos siguientes, y el altruismo no tendrá cabida. Se habla de un cierto egoísmo ilustrado para paliar los males sociales. Las propias disfunciones que conlleva el la práctica esta estrategia política lleva al siglo XVII y XVIII a hacer ciertas matizaciones que apuntan ciertos ideales democráticos frente al absolutismo de Hobbes. Hay que trascender al puro egoísmo como fundamento del poder político y habrá que encontrar otras soluciones a la paz y seguridad que el mero absolutismo.

Evaluaremos la tradición liberal empezando por John Locke.
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