Segunda guerra mundial y los japoneses, 1931-1945






descargar 0.87 Mb.
títuloSegunda guerra mundial y los japoneses, 1931-1945
página7/22
fecha de publicación20.06.2015
tamaño0.87 Mb.
tipoDocumentos
ley.exam-10.com > Historia > Documentos
1   2   3   4   5   6   7   8   9   10   ...   22

La guerra en China: una contienda de valores políticos



La Cruzada Anticomunista
Los objetivos de guerra del Japón eran diversos, aunque, indudablemente, el dominio económico de China resultaba un desiderátum de importancia. Sin embargo, en las varias negociaciones de paz que abortaron, los objetivos de guerra quedaron reducidos a dos: la retención del Manchukuo y el libre albedrío de tropas en China para una defensa conjunta en contra del comunismo. En vista del hecho de que al Manchukuo se le vabrizaba parcialmente como una base militar adelantada en contra de la URSS, la guerra nos parece en gran parte un golpe
• preventivo en contra del comunismo.
Con frecuencia, los dirigentes japoneses describían los objetivos nacionales en términos de anticomunismo. En mayo de 1931, Itagaki Sei-shiro declaró que si Manchuria se ocupaba Tapón se haría de una ventaja militar decisiva en contra de la Unión Soviética y que “nuestro poder, naturalmente, tendrá que extenderse a la provincia marítima también”.’ En una junta a la que asistieron Kido Koichi, Konoe Fuminaro, Harada Kurnao y otros, en abril de 1933, Susuki Teiichi, posteriormente miembro del gabinete, aseveró: “Existen enemigos absolutos y enemigos relativos. Un país como la URSS, que intentará destuir nuestra forma nacional de gobierno, es un enemigo absoluto”. 2
En enero de 1934 Katakura Tadashi y otros oficiales jóvenes
presentaron un memorándum a sus superiores abog-tndo por

LENACA
que, aunque se erigiera un tratado de no agresión con la Unión Soviética, “debemos realizar operaciones secretas dirigidas a pm. cipitar su colapso desde adentro”.3 En diciembre de 1935, el cuartel general del ejército de Kwantung criticó a los nado nalistas diciendo: “La lista de actos ultrajantes del gobierno de Nanking incluye la reanudación de una política procomunista, una actitud amistosa hacia la Unión Soviética y la concesión a los comunistas chinos de poder moverse hacia la parte occi dental de la provincia de Shensi”.4 El comité (le revisión del Consejo del Emperador se reunió el 20 (le noviembre de 1941 para considerar el “tratado básico” que había que dejar termi nado con el gobierno de Wang Ching-wei, El premier Konoe manifestó: “Que el presente conflicto es una guerra santa debe resultar lo más evidente en la defensa- contra el comunismo, Aparte de nuestras relaciones con la Unión Soviética, estamos absolutamente decididos a seguir una fuerte política anticO munista”.5 Ese mensaje fue llevado a la China piagánclola con enormes carteles en los que se proclamaba una herencia comón chino-japonesa y los mismos objetivos: “La Misma Escritura y la Misma Raza. Derrotemos al Comunismo, Restauremos la Paz”.°
Ciertamente, Tokio y el gobierno nacionalista de Chiang hablaban el mismo idioma sobre el anticomunismo. La revolu ción nacionalista tniurjfó a base dci apoyo de las masas, incluso el de los comunistas. Una vez que los cabecillas guerreros fue ron derrotados, Chiang se volvió contra los comunistas y trató de destruirlos, ocasionando con eso la guerra civil. Cuando, en diciembre de 1936, Chang Hsueh-liang lo puso bajo arresto domiciliario en Sien, Chiang se desdijo, prometió resistir al Ja. pón y se mostró suavemente razonable para con los comunistas. En agosto de 1937, Chiang nombró a Chu Teh, que encabezaba las fuerzas comunistas, comandante del Ejército de la Ruta Ocho, y al mes siguiente emitió un manifiesto formal anunciando la reconciliación del Kuomintang con los comunistas. Después de que los principales dirigentes comunistas y sus fuerzas hicieron la Marcha Larga a Yenan, Chiang puso a las reservas en el sur de China bajo la autoridad nacionalista con el nombre del Nuevo Cuarto Ejército. A fin de concentrarse en su lucha contra Japón, Chiang había formado un frente unido con sus enemigos de antes. Fue un notable cambio de casaca.
Sin embargo, eso no fue sino un cambio táctico y necesario; las convicciones anticomunistas de Chiang no variaron. Pronto volvió a brotar la fricción nacionalista-comunista. Los choques llegaron, combates entre fuerzas nacionalistas y comunistas en noviembre de 1938 en la provincia de Hopei, ante los ojos del

LA GUERRA DEL PACÍFICO 91
ejército japonés. La Quinta Conferencia Nacional del Kuomintang, en enero de 1939, adoptó una política anticomunista. En secreto, se puso en vigor la Ley para Restringir las Actividades de otros Partidos Políticos. En forma directa, los nacionalistas atacaron al Nuevo Cuarto Ejército en Pewan, en 1941. La prioridad máxima de Chiang se convirtió en la supresión de los comunistas; su resistencia al Japón era apenas algo más que Cierta aquiescencia al burbujeante nacionalismo de las masas chinas. Chiang no estaba dispuesto a comprometer sus fuerzas principales y sus energías en la lucha contra Japón; lo que deseaba era firmar la paz con Tokio y concentrarse en erradicar a “los rojos”. Por lo tanto, consideraba las concesiones que habla que hacerle al Japón como algo inevitable.7 Según se dice, le confesó a un amigo íntimo: “Si se logra la paz, estamos plenamente preparados, en cuanto se (liga la palabra ‘tregua’,8 para lanzar una operación militar en contra de los bandidos comunistas”.° ¡Qué confesión tan ingenua decir que el verdadero enemigo de los nacionalistas no era el ejército imperial, sino el Partido Comunista! Cuando Japón se estaba enfrentando a una derrota segura por parte de los aliados, los nacionalistas deseaban que Tokio “terminara la guerra pronto, antes de que Japón quedara destruido” para que conservara así el poder militar suficiente como para unirse a la lucha en contra de los comunistas en China.’0 Chiang no veía la hora de salirse de la guerra, junto con Japón, y siguió adelante sólo porque las masas chinas espoleadas por los comunistas anhelaban la resistencia. Si los dirigentes japoneses hubieran sido lo suficientemente magnánimos para hacerle a Chiang algunas concesiones de tal manera que él no quedara mal, y lo bastante diestros como para no obligarlo a que siguiera resistiendo —suspendiendo las operaciones militares en ci campo, por ejemplo—, entonces podrian haberse discutido los términos de paz lii general Joseph Stilwell, enviado a reforzar las fuerzas chinas para que fueran capaces de luchar contra Japón en el sureste de Asia, fue un crítico muy penetrante de Chiang Kai-shek. Stilwell vio inmediatamente que el régimen era una dictadura corrupta, en bancarrota moral, que a duras penas se sostenía en el poder por medio de un “sistema de gestapo y un órgano de espionaje partidista”. Still le puso el nombre de “Berchtesgaden” a la villa que el generalisimo tenía en las montañas, como si fuera el famoso refugio de Hitler. Para Stilwell Chiang era una versión de ligas menores del líder nazi.1’ Si hemos de aceptar la versión del general estadounidense, el régimen de Chiang era como uña y carne con Japón y Alemania en un frente anticomunista y de nintruna manera nrtPnecí 1


Por las mismas razones, no era en modo alguno inevitable que
Estados Unidos e Inglaterra se lanzaran a la uerra en contri A pesar de ese nivel de antagonismo, ni Londres ni Washde Japón. El incidente de Manchuria rompió e1 statu quo . ington se sentían inclinados a actuar resueltamente contra la la fuerza y contribuyó al surgimiento del fascismo en Eujna agresión de Tokio. En julio de 1940 Inglaterra accedió a una Una dictadura nazi se estableció en 1933 y, dos años desns solicitud-japonesa y, aunque sólo temporalmente, cerró la ca- Alemania desconoció el Tratado de Versalles y anuncie su rretera de Birmania, que era la ruta por la que le llegaban planes de rearme. Bajo la dictadura impuesta por Mussolini los suministros a Chungking. Se admite que esa política la dicvarios anos antes, Italia invadió a Etiopía en 1935 ocupó Addis tIOI1 los complejos factores nacionales e internacionales de la Abeba varios meses después y convirtió al país eii una colo&a ¡época y la debilidad militar inglesa. Sin embargo, era el latente en mayo de 1936. Alemania ocupó la zona del Rhin y se anexó interés común en la cruzada anticomunista del Japón lo que Austria en 1938. En seguida, Hitler se apoderó de los Sudetes hizo que Estados Unidos e Inglaterra estuvieran dispuestos a en 1938 y desmembró a Checoslovaquia al año siguiente tolerar hasta una erosión considerable de la posición que ocuA pesar del ataque de Japón sobre China y de la cadena i )iIb.fl en China. Muchos de los miembros de la élite gobernante
de actos agresivos en Europa, Inglaterra y otros países de oc. en esos dos países occidentales consideraban a Japón un baciderite sólo hicieron protestas formales y evitaron imnoner luarte contra el comunismo en el lejano oriente y sentían que sanciones efectivas. El ejemplo más famoso fue la confencja había ciertos lazos fraternales con él. En 1936 durante la junta de de ?víunich los días 29 y 30 de septiembre de 1938 preludio de los hombres de negocios estadounidenses y japoneses, por ejem- la toma de las áreas de los Sudetes. Neville Chamberlajn de lii. pb, un orador estadounidense reconoció la realidad del Manglaterra, y Edouard Daladier, de Francia, se reuniern con Chukuo y declaró: “Según mi punto de vista, es una lástima que Hitler y Mussolini y dieron su asentimiento a la agresión ale. J Japón, solo, esté soportando la lucha contra el comunismo en mana, evitando así un enfrentamiento con las potencias fascistas Manchuria me atreveré a decir qe otros países deberían cary convirtiendo a Munich en sinónimo de trannujljzador gar con una parte de los costos”)
España fue otro caso de coqueteo por parte ci1e las dernocra. Esas relaciones internacionales en los años treinta fueron cias. En 1936 se estableció un gobierno de Frente Popular nero uno de los factores que ayudaron a explicar la rapidez con que
el general T’iancisco Trinco encabezo un leantuniento ¿ere Japón se apoderó de Manchuria Cuando la guerra se desato chista desencadeno la gueira ciil La Alem-una nazi y la a toda escala en 1937 las masas chinas respondieron luchando Italia fascista enviaron fuerzas numerosas para ayudar a Fran. con una furia inesperada. El ejército imperial descubrió que es- co Inglaterra y Franci-i amparandose en la no ‘nteriención taba atascado en la vastedad de China pero Tokio pudo con se negaron a tornar medidas enérgicas pal-a evitar la derrota de tinuar la carnicería durante más de cuatro años sin ninguna los repubijcanos.12 La decisión de Estados Unidos de uninis. Interferencia sustancial por parte de los países europeos o de trarle a Franco grandes cantidades de petróleo fue una de las (Estados Unidos gracias a ese subyacente patrón de intereses accioncs quc en forin-i mdii cct i conti ibuyó la dci ros. t dci ¡ llflI)Ci ialist s compartidos
gobicino dci 1 iente Popalai ‘ Sin cmbaigo, ci objetivo ultimo d J ipón no cia simple Inglateiia y Lstados Unidos iespondicron i 1 agresion (le mente dominar China Estaba t mbun la lucha decisiva contra
J apon en el Lejano Oriente con la misma política de anacjeua- el comunismo internacional, que acarreaba mucho más que miento quc habian usado en Europa y Afric t Por sinusto sólo evitar uii choque con las potencias en China En noviem del mismo modo como la expansion de h potcncia rizi er bre de 1936 Japon concluyo el Pacto Anti Comintern con Ale Tui op s ci i un s irnenaza quc no podi i ignoi use tndcfinida mania ostenslbieiTientc para contrarrestar los esfuerzos del mente, el ataque de Japón sobre China planteabu un nclirrro Comt qrLsu extensión del comunismo. Italia fue arrastrada i los 15111 SCSCS impciialist i en el conti1c1itC p, Iporbbo al Pacto en 1937, mismo afio en que Japón reconoció el gohicr tanto, los occidentales protestaron repetidamente y ¿-iticaron no de Franco cuando él se apuntaba una victoria militar imlis icciones japones-u, le suministraron 1)uda al gobierno na poltante Lspaña se les unio en 1939 En septiembre de 1939 cion listi y se negaron a ‘econocci ci M mLIlukUO mosti Indo 4lemania invidio Polonia Inglaterra y Francia abandonaron su disgusto de distintas rnneia’ T mon resoonclio CI) 1 s apacigwimiento y se lanzaion a la guerra La Scgunda Guerra

—I

94 SABURO JENAGA
pedicionaria inglesa hizo una ignominiosa retirada desde Dunquerque. París cayó y Francia se tuvo que rendir.
Hechizado por sus rapídisimas victorias, el ejército japonés insistió en hacer una alianza militar tripartita con Alemania, e Italia que ya se había unido a la guerra precisamente antes, de la caída de París. El gabinete de Yonai se opuso al proyecto y se vio obligado a renunciar. El Tratado de Alianza Tripartita. se concluyó en septiembre de 1940 por parte del segundo gabinete de Konoe. El ejército japonés estaba ahora, ligado a la Alemania de Hitler y a la Italia de Mussolini en un frente fascista de ambiciones rnundiales.l Tratado de Alianza Tripar. tita cambió el equilibrio de la política del mundo.7rokio ya no estaba en marcha hacia- China, solamente amcnazando los intereses imperialistas europeos en el lejano oriente. El haberse unido al campo fascista acercó a Japón unos cuantos pasos más al enfrentamiento militar con los antifascistas, con 1s democracias capit ilistis y con ci comunismo mntern cionai
Mientrms esos acontecimientos estaban en marcha, el desacuerdo surgió entre los buitres de Tokio sobre las prioridades estratégicas. Algunos abogaban porque se siguiera la política ‘‘tradicional”, la de atacar a la Unión Soviética si se presentaba tal oportunidad, golpeando con dureza el único estado comunista : al origen del comunismo internacional. Otros querían acción en la dirección opuesta, hacia el sur, y exigían que se aprovechara la ventaja de las derrotas de los aliados en Europa para invadir sus colonias y posesiones en el sureste de Asia, y del Pacífico.
Desde tiempo atrás el ejército había deseado atacar a la Unión Soviética Después del incidente de Mukden, las fuer. zas japonesas habían avanzado en el norte tic Manchuria hasta la frontera con Rusia. La disputada lírica fronteriza era una fuente de fricciones y de muchos desacuerdos sin importancia. A-pesar de eso, no fue un choque fronterizo festivo el de junio de 1937, cuando, intencionalmente, Japón atacó a la guarnición rusa. De acuerdo con Nishimura Toshio, el choque ‘‘ocurrió un mes antes del incidente de China y fue un buen reconocimiento de fuerzas’’.” Según se dice, ese sondeo probó que la URSS no tenía la intención de atacar, y el ejército pudo lanzarse sobre China sin temor a un ataque por la retaguardia. En julio (le 1938, la lucha en Changkufeng, en la frontera noreste, fue otra provocación, una ‘‘exploración (le fuerzas’’ para probar las intenciones rusas antes de lanzar la ofensiva de Vahan en el sur, Mís todavía, Odaka K m •jn c(m ,ri- 1 -‘

LA GUERRA DEL PACÍFICO 95
contraatacado después de un primer golpe asestado por las fuerzas soviéticas.’7
El ataque de Changkufeng, al igual que el incidente de Manchuria, fue un crimen de guerra ya que se trataba de una violación a la ley internacional; fue también una violación de la ley :japonesa. Según el código criminal del ejército, su artículo 37, respecto a los excesos de autoridad, y su artículo 57, sobre la tinsubordinación, eran ambos aplicables en ese caso. En este 1 último se especificaba: “El resistirse a o dejar de obedecer la orden de un superior, si la infracción ocurre frente al enemigo, Ise castigará como sigue: con la pena de muerte, la de prisión por tiempo indefinido o la de prisión por más de diez años”. (Por supuesto, también en este caso, no hubo acusación criminal).
—‘ —El ejército soviético, diezmado por la purga de Stalin, espeçialmente por la ejecución del mariscal Tukhachevsky en junio e 1937, basada en cargos falsos, tuvo que retirarse ante esas :primeras provocaciones. Asimismo la falta de liderazgo le impidió a la URSS contrarrestar con efectividad la intervención -de la Alemania nazi en la guerra civil española; la Unión Soviénca se mostro igualmente negligentc junto con Inglaterr-i y Francia, al no evitar la victoria de Franco. El ejército japonés, lleno de arroganca por—&u& victorias lanzó un ataque se mejante en, 1939 sobre Nomohnan”en la frontera entre la Mon golia Exterior y la URSS Para asombro del ejército, esta vez ilas fuerzas soviéticas, encabezadas por una división mecanizada ide infantería, contraatacaron con vigor a las unidades del ejér: cito imperial, y éstas quedaron rodeadas por completo a fines :de agosto sufriendo enormes pérdidas, entre ellas más de 18 000 rnuertos (Hasta 1966 el gobierno japonés mantuvo como infor: mación privada la estadística de esas muertes en combate). El Ejército de Kwantung violó órdenes de Tokio durante la bataha y ejecutó un ataque aéreo sobre Tamusku el 27 de junio:
ese fue otro caso de insubordinación.’8
La (le Nornonhan fue una derrota sorpren(lente, ya que
*reveló que el equipo del ejército estaba ridículamente anticuado las tiop is jipones is teni in solo irmas prlmltiv is y tr lt iron
contener a los ataques rusos con bombas incendiarias que 1 arrojaban a mano, hechas con botellas llenas de gasolina. Toda 1a naturaleza provocativa e ilegítima de ese ataque no fue menos ip-u dntc Mientras Japon todavia se timba1eaba por el
dtststre Mcnnnia la ahada del Pacto Anti Comintern, repen\’i’

—l

96 SABURO IENAGA
militar, y no le quedó otra alternativa que la de terminar una tregua en la que aceptaba las reclamaciones fronterizas sovié. ticas. El pacto de Moscú con Alemania fue una jugada deses, perada por parte de la URSS para protegerse mientras Ingla. terra y Francia trataban de apaciguar a Hitler. Como una brillante maniobra maquiavélica dejó estupefactos a los diri gentes japoneses que eran sircerarnente pro-alemanes. El gabi. nete de Hiranuma, completamente a la deriva en esos cambian. tes alineamientos internacionales tuvo que renunciar, y a fines de agosto organizó un gabinete encabezado por el general Abc Nobuyuki.
Temporalmente seguro en el Oriente, Hitler invadió Polo fha y desencadenó la Segunda Guerra Mundial. Los dirigentes japoneses, impresionados por los iniciales triunfos alemanes, firmaron el Tratado Tripartita de Alianza. Un acuerdo temp ral de paz con la Unión Soviética fue el siguiente paso con el fin de asegurarse el flanco del norte antes de avanzar hacia el sur, Las discusiones empezaron en 1940 y, después de largas nego ciaciqnes, el Ministro del Exterior, Matsuoka Yosuke, firmó el Pacto de Neutralidad Soviético-Nipón en Moscú, en abril de 1941,19 Dos meses después, Alemania rompió su tratado con la URSS e invadió a Rusia el 22 de junio. Viendo que las defensas soviéticas se desmoronaban y viendo al Ejército Rojo en situa ción desesperada, Matsuoka dio marcha atrás y empezó a acon• sejar a favor de la guerra contra la Unión Soviética. Durante la Conferencia Imperial del 2 de julio de 1941, Hara Yoshimi. chi, presidente del Consejo del Emperador, argumentó también en favor de un ataque contra la Unión Soviética:
La Unión Soviética está diseminando el comunismo en todo el mundo, así es que debe ser atacada tarde o temprano. El público está todo en pro de un ataque a la URSS. Algunos dicen que, a causa del Pacto de Neutralidad Sovié. tico-Nipón, atacar a la Unión Soviética sería un acto de traición, pero la URSS es habitualmente traicionera. Nadie nos acusará de mala fe si atacamos a los rusos . . . La Unión Soviética debe ser destruida. Siendo así, espero que se ha. gan preparativos para acelerar el comienzo de las hostili.1 dades.2°
Los que abogaban por un ataque inmediato argumentaban: “Si la guerra entre Rusia y Alemania se desarrolla en beneficio de nuestro imperio, emplearemos la fuerza militar para arreglar
1   2   3   4   5   6   7   8   9   10   ...   22

similar:

Segunda guerra mundial y los japoneses, 1931-1945 iconSegunda guerra mundial(1939-1945)

Segunda guerra mundial y los japoneses, 1931-1945 iconEl Primer ensayo nuclear sobre ciudades en II guerra Mundial
«Aliados», haciéndose formal el 2 de septiembre con la firma del acta de capitulación. Con la rendición de Japón concluyó la Guerra...

Segunda guerra mundial y los japoneses, 1931-1945 iconLa evolución de los géneros
«película de guerra», a pesar de que se desarrolle durante la Segunda Guerra Mundial y de que ese conflicto afecte profundamente...

Segunda guerra mundial y los japoneses, 1931-1945 iconLa Guerra Fría: conflicto suscitado entre Estados Unidos y la Unión...

Segunda guerra mundial y los japoneses, 1931-1945 iconFicha 7: Japón, la vida luego de la Segunda Guerra Mundial. Los antecedentes del crecimiento

Segunda guerra mundial y los japoneses, 1931-1945 iconResumen : Se presentará un panorama mundial de la visión sobre la...

Segunda guerra mundial y los japoneses, 1931-1945 iconSíntesis de la Segunda Guerra Mundial

Segunda guerra mundial y los japoneses, 1931-1945 iconConsecuencias de la Segunda Guerra Mundial

Segunda guerra mundial y los japoneses, 1931-1945 iconL a Segunda Guerra Mundial y sus consecuencias

Segunda guerra mundial y los japoneses, 1931-1945 iconEl origen de la Unión Europea se remonta al final de la Segunda Guerra...






© 2015
contactos
ley.exam-10.com