Cómo vivir juntos: simulaciones novelescas de algunos espacios cotidianos (notas de cursos y seminarios en el Collège de France, 1976-1977)






descargar 78.55 Kb.
títuloCómo vivir juntos: simulaciones novelescas de algunos espacios cotidianos (notas de cursos y seminarios en el Collège de France, 1976-1977)
página1/3
fecha de publicación24.07.2015
tamaño78.55 Kb.
tipoCursos
ley.exam-10.com > Documentos > Cursos
  1   2   3
Barthes, Roland. Cómo vivir juntos: simulaciones novelescas de algunos espacios cotidianos (notas de cursos y seminarios en el Collège de France, 1976-1977) (Siglo XXI, 2005).
1. Un fantasma: el Vivir-Juntos
Para mí, el fantasma que se buscaba [no estaba] en absoluto ligado al tema de los dos últimos años (el "Discurso Amoroso"). No era la explotación de un fantasma ( el Vivir Juntos). Aquí, no es el Vivir-de-a-Dos; el Discurso símil-conyugal sucede -por milagro- al Discurso Amoroso. [Es] un fantasma de vida, de régimen, de género de vida, díaita, dieta. Ni duelo, ni plural (colectivo). Algo como una soledad interrumpida de manera regulada: la paradoja, la contradicción, la aporía de una puesta en común de las distancias -la utopía de un socialismo de las distancias (Nietzsche habla, para las épocas fuertes, no gregarias, como el Renacimiento, de un "pathos de las distan­cias"). (Todo esto, aún aproximativo.) (49)
2. Una palabra para el fantasma: idiorritmia
Hasta el período ático, rythmós no significa jamás "ritmo", no se aplica al movimiento regular de las aguas. El sentido es: forma distintiva, figura proporcionada, disposición; muy próxima y diferente de schema. Schema = forma fija, realizada, planteada como objeto (estatua, orador, figura coreográfica). Esquema forma, en el instante en que se la asume como lo que se mueve, lo móvil, lo fluido, forma de lo que no tiene consistencia orgánica. Rythmós = pattern de un elemento fluido (letras, peplos, humor), forma improvisada, modificable. En la doctrina, manera particular de fluir de los átomos; configuración sin fijeza ni necesidad natural: un "fluimiento" (el sentido musical, es decir, moderno: Platón, Filebo). (50)

Este recuerdo etimológico es importante:

1. Idiorritmo, casi un pleonasmo, pues rythmós es, por definición, individual: intersticios, fugitividad del código, de la manera en que el sujeto se inserta en el código social (o natural).

2. Remite a las formas sutiles del género de vida: los humores, las configuraciones no estables, los pasajes depresivos o exaltados; en resumen, lo contrario mismo de una cadencia tajante, implacable en su regularidad. Debido a que el ritmo ha tomado el sentido represivo (ver el ritmo de la vida de un cenobita o de un falansteriano, que debe actuar con una precisión de un cuarto de hora), ha sido necesario adjuntarle idios.

idios ritmo

idios = ritmos (51)
[Excepciones:]

1) La pareja. (…)

2) En el otro extremo de la escena, también en la sombra: los macroagrupamientos, las grandes comunas, los falansterios, el cenobitismo. ¿Por qué? Quiero decir: ¿por qué el fantasma no se en­cuentra con estas grandes formas? Evidente: porque están estructuradas según una arquitectura de poder (volveré a este pun­to), y son declaradamente hostiles a la idiorritmia (por esto, contra esto se las constituye históricamente -se las ha constituido).

En suma: ni monasterio ni familia, escapando de las grandes formas represivas. (51-52)
Para terminar con esta primera presentación de la idiorritmia, voy a dar un rasgo que parece caracterizar el problema de manera temática. Desde mi ventana (1º de diciembre de 1976), veo a una madre llevan­do a su hijo de la mano y empujando el cochecito vacío delante de ella. Iba imperturbable, a su paso, el chico estaba tironeado, sacudido, obli­gado a correr todo el tiempo, como un animal o una víctima sadiana a la que castigan. Ella va a su ritmo, sin saber que el ritmo del chico es otro. Y sin embargo, ¡es su madre! El poder -la sutileza del poder- pasa por la disritmia, la heterorritmia. (52)




[Contra el cenobitismo] Puede verse que todo se jugó en el siglo IV. Esa fecha entraña, al menos, un efecto de sentido impresionante. El cenobitismo, como liquidación del anacoretismo (eremitismo, semianacoretismo e idiorritmia, considerados como marginalidades peligrosas, resisten­tes a la integración en una estructura de poder), es estrictamente contemporáneo (con Pacomio) del vuelco que hizo que el cristianis­mo pasara de religión perseguida (mártires) al estatuto de religión de Estado, es decir, del No-Poder (del Despoder) al Poder. 380, fecha del edicto de Teodosio, es quizá la fecha más importante (y oculta: ¿quién la conoce?) de la historia de nuestro mundo: colusión de la religión y del poder, creación de nuevas marginalidades, separación de Oriente y de Occidente occidentalocentrismo (triunfo del ceno­bitismo). (53)
[Sobre las simulaciones novelescas] Las novelas son simulaciones, es decir, experimentaciones ficti­cias sobre un modelo, el más clásico de los cuales es la maqueta. La novela implica una estructura, un argumento (una maqueta) en el cual se introducen temas, situaciones. No hay, en mi memoria, ma­queta novelesca de la idiorritmia (si conocen alguna, deben decír­melo) . Pero hay, en casi todas la novelas, un material disperso referi­do al Vivir-Juntos (o el Vivir-Solos): briznas de simulación, como en un cuadro confuso en el que aparece de golpe un detalle muy neto, acabado, que nos sorprende (es la disposición misma, la topología de Chef d'oeuvre inconnu).

Forzando un poco las cosas, para volverlas más memorables, cada de una de las obras elegidas corresponde grosso modo a un lugar-pro­blema del Vivirjuntos y de su término paradigmático, el Vivir-Solo (la maqueta en una novela: lugar muy importante. Balzac siempre plantea la maqueta). Pero eso no quiere decir que las obras serán tratadas temáticamente, en función de este tema topográfico: la obra estallará en "rasgos"… (56) [Barthes trabajará con La Séquestrée de Poitiers de Gide (La Habitación solitaria); Robinson Crusoe de Defoe (El Reparo); la Historia Lausiaca de Palladio (El Desierto); La montaña mágica de Thomas Mann (El Hotel); y Pot-Bouille de Zola (El Edificio (burgués)].

3. Anachoresis
Históricamente. Inclinación al retiro ( ciudades): ya en los paganos.

Anacoreta: hace profesión de retirarse del mundo. Se convierte en el habitante de una cabaña o de una celda (kellion) en la cual, dependiendo o no de una laura (Athos), vive solo o con uno o dos hermanos.

Anacoresis no se refiere a una soledad absoluta, sino más bien a lo siguiente: rarefacción de los contactos con el mundo + individua­lismo (ascesis individualista):

1) Alejamiento del mundo. Apogeo de la anacoresis, fines del si­glo III, comienzos del siglo IV (Antonio: tumbas de los faraones, lue­go oasis, montañas de Egipto). Fuga del Estado, del fisco, del servi­cio militar + independencia preocupada por disminuir los contactos sociales, por protegerse de ellos.

2) Cada uno se gobierna a voluntad: plegaria privada + trabajo ma­nual (cestería, tejido, esteras) con salmodia.

3) Eremitismo: cohabitación posible de a dos o de a tres. Vincu­lación con una laura (Oriente y Monte Athos). Visitas mutuas de los anacoretas. Algunos consejos de ancianos para moderar las excentri­cidades. Reunión los sábados para la sinaxis (liturgia común).
Metafóricamente. Anacoresis: fundada por un acto de ruptura, una sacudida inicial. Es necesario que el alejamiento sea simbolizado. Anacoresis = una ac­ción, una línea, un umbral a franquear.

Por ejemplo, simbólicamente, Robinson: arrancamiento del mundo por el naufragio. En un momento, ningún otro compañero (sobrenadan sólo "tres sombreros, un gorro y dos zapatos de distinto par"). Al cabo de trece días, el navío se hunde. = Todo puente cortado con el mundo (el mundo volverá más tarde, bajo la forma de caníbales).

Anacoresis laica: Spinoza, al final de su vida, se retira a Voorburg, cerca de La Haya. Primero en una pensión; pero se da cuenta de que gasta mucho; alquila una habitación en una casa particular (para comer a su gusto). Verdadera anacoresis, pues a veces baja a discutir con sus anfitriones. Allí "vivió a su antojo de manera muy retirada".

Esta noción de anacoresis debería ser precisada por tres razones:

1. Históricamente: matriz de la idiorritmia, por representación de una estructura colectiva-individualista.

2. Anacoresis = todo fantasma de retiro sobrio. Imagen apacible de Spinoza. Anacoresis: solución individualista para la crisis de po­der. Huyo, no niego el poder, el mundo, los aparatos; quiero crear una estructura de vida que no sea un aparato de vida. De allí, el acto simbólico de ruptura: anachorein = rechazar el poder, objetar el po­der (o aun a los demás, como poder).

3. Puede haber una actualidad de la anacoresis (laica). Mundo actual: gregarismo, alienación, formas prevalecientes del poder. Sueños, fantasmas, actos de alejamiento. Se encontraría allí un simbolismo del arrancamiento (Robinson): "realizar" los propios bienes y comprar una granja en Ardéche para criar ovejas. Más vaga­mente: ir a vivir al campo (tema de la cultura de masas; publicidad Gervais - las vacas), aislarse, conservar sólo algunos puntos de almohadillado con el mundo: anacoresis equilibrada (las hay locas).
4. ATHOS
Poder. Idiorritmia = movimiento general punto estable: la relación con el poder. Todas las constelaciones idiorrítmicas, del eremita solitario a las familias de lauriotas: fuera del control de los superiores. Línea de demarcación que se define no tanto por el género de vida como por la dependencia respecto de un poder (el abad). Cenobitismo = poder. (…)

Conclusión. Único principio estable: relación negativa con el po­der. Nuevamente, reflexionamos: lazo consustancial entre poder y ritmo. Lo que el poder impone ante todo es un ritmo (de todas las cosas: de vida, de tiempo, de pensamiento, de discurso). La deman­da de idiorritmia se hace siempre contra el poder. Recordemos la madre y su hijo: ella le impone su ritmo de marcha, crea una perturbación del ritmo. Recordemos también nuestra distinción: ritmo rhythmós. Rythmós = swing (el ritmo no es cualitativamente musical). De allí: categoría antinómica del poder = la música, a condición de definirla por el rythmós -y no por el "ritmo". Rhythmós: es el ritmo que admite un más o un menos, una imperfección, un suplemento, una falta, un idios: lo que no entra en la estructura, o entraría por la fuerza. Recordar la frase de Casáis: el ritmo es el atraso. Ahora bien, sólo un sujeto (idios) puede "atrasar" el ritmo -es decir, realizarlo. (81-82)
5. AUTARQUÍA
La montaña mágica: Hans Castorp va a visitar a su primo Joachim; llega para una visita de algunos días, como turista; se queda siete años. Del mismo modo, el tío llegado para recoger noticias de Hans se siente a la vez aterrorizado y fascinado por la enfermedad: todo lo arrastra a descubrirse enfermo y a quedarse. El tío parte precipitada­mente. En todo visitante hay una fascinación por el grupo. Verificable en las relaciones privadas: todo lo que es percibido como gru­po atrae, por una suerte de vértigo.

Ahora bien, ¿qué es lo que fascina en el "pequeño grupo" (la banda, el sanatorio)? El estado de autarquía (autarkeia: suficiencia, contento) = plenitud. No es el vacío lo que atrae, es lo pleno, o, si se prefiere, la intuición del vacío vertiginoso de la plenitud del grupo. Esto es lo que atrae al tío de Hans y aquello de lo que huirá brusca­mente: un día lleno de enfermos sumergidos en el Vivir-Juntos del sanatorio: 471.

Autarquía: estructura de sujetos, pequeña "colonia", sin otra ne­cesidad que la vida interna de sus constituyentes.

Autarquía: intradependecia fuerte + extradependencia nula. La independencia traza el límite, es decir, la definición; es decir, el ser del grupo. Grupo en estado de Vivir-Juntos autárquico especie de soberbia, de auto-contento (sentido griego del término) que fascina la mirada exterior.

Autarquía material -> sentimiento de existencia absoluta. Por ejem­plo: Nemo y el Nautilus. Nemo plantea el mar como medio autárqui­co, por ende, como ser dotado de límites que no hay necesidad de traspasar; ningún recurso a la tierra, a los hombres. El mar lo provee todo: vestimenta, alimento, iluminación, calefacción, energía -e in­cluso, cigarros (p. 109) (82-83)
6. BUROCRACIA
Idiorritmia salvaje (Egipto, Antonio): ninguna organización. Los únicos actos comunitarios: la sinaxis semanal, el intercambio directo del trabajo (esteras) y del pan. Este estado salvaje puede definirse rigurosamente por ausencia de burocracia, ningún germen de poder estatal, ningún relevo reificado, institucionalizado, cosificado, entre el individuo y el microgrupo.

Nacimiento del cenobitismo: nacimiento inmediato y concominante de un aparato burocrático, por embrionario que fuese. Agentes ejecutivos: los semaneros (regla de Pacomio y de San Benito). Burocratismo: deidad vigilante que acecha la menor agrupación idiorrítmica y se abate sobre ella apenas comienza a "cuajar":

-Athos: skites (término genérico para todos los agregados idiorrítmicos: masculino o femenino según ruso o griego: < asketerion; asceterio, en Huysmans). El colegio delega la ejecución a comisa­rios, los epitropos.

-Hacia los años veinte, ansias de comunidades (en el sentido mo­derno, laico). En la URSS, primeros años después de la Revolución de octubre, especie de "revolución sexual" (leyes sobre el divorcio, el abor­to, las uniones libres, las comunidades). Dificultades de una de esas comunidades descriptas por Wilhelm Reich (1925): se trata de una comunidad de amigos que, al salir de la escuela, no quieren volver a su familia y se instalan en el segundo piso de una gran casa. Los incordios de la vida cotidiana (los platos sin lavar, el ruido durante la noche, etc.) reuniones, palabras comisiones. La comisión es la salida fatal e irrisoria de toda reunión (el circuito: asamblea co­misión informe cartel). Comisiones para todo: el Té, el Jabón, el Dentífrico, la Ropa, etc. Reich: "En lo que respecta a la organiza­ción, la comuna tomó la forma de un gobierno estatal, es decir, de una administración por 'comisiones'."

Señalemos, sin resolverla, la verdadera aporía (impasse) creada por la estructura idiorrítmica -que quiere seguir siéndolo. Satisfac­ción de las necesidades agentes comisionados para satisfacerlas:

- o bien delegación prolongada del poder, creación implícita de puestos: los Comisarios; riesgo enorme de cristalización de un po­der real.

- o bien rotación (cada uno, su turno: semaneros); no hay poder, pero sí desórdenes, fricciones, conflictos: herencias y traspasos. (El problema es reemplazar la ley con la regla.) (89-90)

7. HOMEOSTASIS
Todo esto, de hecho, para plantear esta pregunta: ¿podemos concebir un grupo (pequeño) sin Telos? Ese grupo, ¿es viable? En la medida en que el grupo pequeño fantasmado aquí es idiorrítmico, esto equivale a la siguiente pregunta decisiva: ¿no hay a la vez afinidad entre la idiorritmia y la ausencia de Telos, y la inviabilidad de un grupo sin Telos? Dicho de otro modo: ¿es posible el grupo idiorrítmico?

No responderemos -no podemos responder todavía-; nos conten­taremos por el momento con cercar el problema de la siguiente ma­nera:

1) La Causa o el Telos más vago (no militante): para la "felicidad", para el "placer" = sociabilidad como fin en sí misma. (…) El agrupamiento es definido como pura máquina homeostática que se mantiene a sí misma: circuito cerrado de carga y descarga. Visión idílica de la mundanidad: máqui­na sin objetivo, sin transformación, que elabora placer en estado puro (cf. las máquinas sadianas). Placer mundano: inoriginado, insustitui­ble, intransformable. Estar juntos = especie de primitivo del placer.

2) Homeostasis del grupo: posible utópicamente en un mundo sin clases ni lenguaje. Pues, en cuanto hay lenguaje (enunciación), hay puesta en escena -o puesta en combate- de un sistema de lugares (lugar donde se habla, que se quiere imponer; lugar que se atribuye al otro, etc.), es decir, de un sistema de cálculos de enunciación (cf. Flahaut). Segundo aspecto de la mundanidad, bien descripto por los moralistas franceses, de La Bruyère, La Rochefoucauld a Proust: uno se reúne (uno vive con alguien) para hacerse reconocer. Sólo se puede ser haciéndose reconocer en cierto lugar.

3) Fantasma del grupo idiorrítmico: retoma el Vivir-Juntos como homeostasis, mantenimiento perpetuo del placer puro de la sociabili­dad. Sin embargo, de una manera más filosófica, se deshace de la mundanidad (indisociable de una competencia de lugares), y fantasma la paradoja siguiente: el proyecto idiorrítmico implica la constitución imposible (sobrehumana) de un grupo cuyo Telos sería destruirse conti­nuamente como grupo, es decir, en términos nietzscheanos: hacerle dar al agrupamiento (al Vivir-Juntos) un salto más allá del resentimiento. (95-96)
  1   2   3

Añadir el documento a tu blog o sitio web

similar:

Cómo vivir juntos: simulaciones novelescas de algunos espacios cotidianos (notas de cursos y seminarios en el Collège de France, 1976-1977) icon1- cursos/ seminarios realizados

Cómo vivir juntos: simulaciones novelescas de algunos espacios cotidianos (notas de cursos y seminarios en el Collège de France, 1976-1977) iconLa formación en competencias en el grado preescolar debe responder...

Cómo vivir juntos: simulaciones novelescas de algunos espacios cotidianos (notas de cursos y seminarios en el Collège de France, 1976-1977) iconMujeres construyendo el siglo XXI espacios soñados, espacios construidos, espacios habitados

Cómo vivir juntos: simulaciones novelescas de algunos espacios cotidianos (notas de cursos y seminarios en el Collège de France, 1976-1977) iconEl señor presidente del gobierno (Rodríguez Zapatero): Señor presidente,...

Cómo vivir juntos: simulaciones novelescas de algunos espacios cotidianos (notas de cursos y seminarios en el Collège de France, 1976-1977) iconEn este trabajo estaré hablando de algunos pensadores representativos...

Cómo vivir juntos: simulaciones novelescas de algunos espacios cotidianos (notas de cursos y seminarios en el Collège de France, 1976-1977) iconHemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces;...

Cómo vivir juntos: simulaciones novelescas de algunos espacios cotidianos (notas de cursos y seminarios en el Collège de France, 1976-1977) iconHemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces;...

Cómo vivir juntos: simulaciones novelescas de algunos espacios cotidianos (notas de cursos y seminarios en el Collège de France, 1976-1977) icon¿Cómo interpretar el vivir bien?

Cómo vivir juntos: simulaciones novelescas de algunos espacios cotidianos (notas de cursos y seminarios en el Collège de France, 1976-1977) iconPonencia IV cómo vivir la comunión en la iglesia

Cómo vivir juntos: simulaciones novelescas de algunos espacios cotidianos (notas de cursos y seminarios en el Collège de France, 1976-1977) iconLas oficinas modernas y como mejorar los espacios y ambientes en la oficina






© 2015
contactos
ley.exam-10.com