Resumen: Bulliyng: Menor preadolescente. Acoso escolar reiterado en el tiempo. Actuación grupal. Pasividad del centro educativo: Dejación de sus funciones po parte de los responsables del centro y su dirección para evitarlo.






descargar 93.62 Kb.
títuloResumen: Bulliyng: Menor preadolescente. Acoso escolar reiterado en el tiempo. Actuación grupal. Pasividad del centro educativo: Dejación de sus funciones po parte de los responsables del centro y su dirección para evitarlo.
página1/3
fecha de publicación17.03.2017
tamaño93.62 Kb.
tipoResumen
ley.exam-10.com > Documentos > Resumen
  1   2   3
entencia A.P. Madrid 241/2012, de 11 de mayo


 

RESUMEN: 

Bulliyng: Menor preadolescente. Acoso escolar reiterado en el tiempo. Actuación grupal. Pasividad del centro educativo: Dejación de sus funciones po parte de los responsables del centro y su dirección para evitarlo. Incumplimiento del deber de cuidado. Acreditado el daño, se invierte la carga de la prueba, "siendo esencial y fundametal la actuación activa del centro". Admisión de supuestas pruebas ilegales: Conversaciones gravadas con la directora y la psicóloga. Contradicción en sus declaraciones. Daños morales. Cuantificación: Baremo de accidentes de circulación. Estimación parcial del recurso: Rebaja de la condena atendiendo a los principios de prudencia y moderación.
MADRID
SENTENCIA: 00241/2012
Fecha: 11 DE MAYO DE 2012
Rollo: RECURSO DE APELACIÓN 502/2011
Ponente: ILMO. SR. D. FERNANDO DELGADO RODRÍGUEZ
Apelante y demandado: CONGREGACIÓN HERMANAS DEL AMOR DE DIOS
PROCURADOR: D. FEDERICO RUIPÉREZ PALOMINO
Apelados y demandantes: D. Obdulio y D.ª Florencia (actuando en nombre de su hijo Ramón)
PROCURADOR: D. RAFAEL GAMARRA MEGÍAS
Autos: PROCEDIMIENTO ORDINARIO N° 1903/2010
Procedencia: JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA N. 44 DE MADRID
Ilmos. Sres. Magistrados:
D. FERNANDO DELGADO RODRÍGUEZ
D. JOSÉ MARÍA GUGLIERI VÁZQUEZ
D. CARLOS LÓPEZ MUÑIZ CRIADO
En Madrid, a once de mayo de dos mil doce.
Vistos en grado de apelación ante esta Sección 25.ª de la Audiencia Provincial de MADRID, los autos del PROCEDIMIENTO ORDINARIO 1903 /2010, procedentes del JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA N. 44 de MADRID, a los que ha correspondido el Rollo 502/2011, en los que aparece como parte apelante CONGREGACIÓN HERMANAS DEL AMOR DE DIOS, representada por el Procurador D. FEDERICO RUIPEREZ PALOMINO, y como apelados: D. Obdulio y D.ª Florencia (actuando en nombre de su hijo Ramón), representados por el Procurador D. RAFAEL GAMARRA MEGIAS, sobre acción de responsabilidad civil, y siendo Magistrado Ponente el Ilmo. Sr. D. FERNANDO DELGADO RODRÍGUEZ.



ANTECEDENTES DE HECHO


 

Primero.—Que los autos originales núm. 1903/2010, procedentes del Juzgado de Primera Instancia Núm. 44 de los de Madrid, fueron remitidos a esta Sección Vigesimoquinta de la Audiencia Provincial de Madrid, de conformidad con lo dispuesto en las Normas de Reparto aprobadas por la Sala de Gobierno del Excmo. Tribunal Superior de Justicia de Madrid.
Segundo.—Que por la Iltma. Sra. D.ª Lorena Ochoa Vizcaíno, Magistrada-Juez del Juzgado de Primera Instancia núm. 44 de Madrid se dictó sentencia con fecha 25 de Marzo de 2011, cuyo FALLO es del tenor literal siguiente: "Que estimar y estimo íntegramente la demanda formulada por el Procurador Don Rafael Gamarra Mejías en nombre y representación de Don Obdulio y Doña Florencia, actuando los mismos a su vez, en nombre y representación de su hijo menor Ramón, contra la entidad "Congregación Hermanas del Amor de Dios" representada por el Procurador Don Federico Ruipérez Palomino y, en consecuencia, debo condenar y condeno a esta última a abonar a la actora la suma de 40.000 euros, más los intereses legales correspondientes desde la fecha de interposición de la demanda y al abono de las costas causadas en esta instancia."
Tercero.—Que contra dicha sentencia se preparó e interpuso en tiempo y forma recurso de apelación por la representación de la parte demandada, el Procurador Sr. D. Federico Ruipérez Palomino, dándole traslado del mismo a la parte demandante quien presentó en tiempo y forma escrito de oposición al recurso entablado; remitiéndose los autos a esta Sección Vigesimoquinta, se señaló para deliberación, votación y fallo del presente recurso el día 9 de Mayo del año en curso.
Cuarto.—Que en la tramitación del presente recurso se han observado las prescripciones legales.



FUNDAMENTOS DE DERECHO


 

Se aceptan los fundamentos jurídicos de la sentencia recurrida que coincidan con los actuales:
Primero.—Ejercitó la parte actora y apelada en el presente procedimiento y recurso, una acción de resarcimiento de los daños y perjuicios causados por la parte demandada, con fundamento en los artículos 1.903, 5 ° y 1.902 del CC, en relación con la Ley 34/03 de 4 de noviembre EDL2003/112553 y Resolución de 31- 1-2.010, que se concretan en abonar a la parte actora la cantidad de 40.000 euros, más los intereses legales correspondientes desde la sentencia.
Segundo.—Como fundamento de su pretensión alega, la parte actora que su hijo menor: Ramón, nacido el NUM000 -2000, iniciando su vida escolar en el centro "Amor de Dios" de Alcorcón, calle 4 de noviembre, n°. 1, de titularidad de la entidad demandada, hasta el mes de febrero de 2.010 en que ha abandonado el mismo de forma precipitada, por la insoportable actividad de acoso (bulliyng), vejaciones y agresiones físicas de que estaba siendo objeto desde el curso escolar 2.007-2.008 (2.º de Primaria), con absoluta dejación de sus funciones durante dicho período de tiempo de los responsables del centro y su dirección para tratar de evitarlo, dejando indefenso al niño, lo que le ha ocasionado gravísimos trastornos psíquicos.
Tercero.—En la sentencia recurrida se describen los siguientes hechos determinantes de la decisión de fondo: El acoso se inicia en 2.º de Primaria (y según los especialistas puede ser incluso anterior), no habiendo podido apreciarse inicialmente en su gravedad por los padres, sino cuando se agravó en el curso siguiente (2.008-2,009 de 3.º de Primaria), culminando en el presente curso 2.009-2.010 (4.º de Primaria), antes de finalizar, concluyendo el curso el menor en otro centro. En un principio los padres pensaron que eran incidentes aislados, con cinco niños distintos, sin ser conscientes de que, como luego se verificó, se trataba de una actuación grupal y constante. Así en 2.º de Primaria, los padres apreciaron un cambio en la conducta del menor, triste y distraído sin motivo aparente, sufriendo una primera fase de hostigamiento de cinco compañeros de colegio (Víctor, Adrián, Sergio, Pablo y Salvador) de una clase de unos 25 alumnos aproximadamente, no siendo conscientes los padres de ser una actividad ejecutada deliberadamente por un grupo unido. Se producen en esta fase, pinchazos hasta en cuatro ocasiones con lápices, hasta el punto de dejar marca al niño en su pierna derecha. La primera vez que sucedió fue la madre a hablar con la profesora que manifestó ya haber hablado con la madre del agresor. Además durante el curso a Ramón le desaparecen toda clase de objetos y útiles escolares (juguetes, gomas, lapiceros, tijeras, grapadoras, estuches, el baby) hablando los padres con la profesora que hace caso omiso, alegando descuido del niño, pese a que una de las veces encuentra el baby la profesora delante de toda la clase en la cartera de Víctor, sin adoptar medida alguna. Le esconden de forma sistemática para reírse de Ramón, la cartera y el abrigo, ocasionando nerviosismo al niño que sale siempre de clase tarde, al buscarlos. Se produce además un progresivo aislamiento, al no sentarse ni jugar nadie con él, dejándole solo en clase de informática y en las excursiones y aunque se lo cuenta a la profesora, éste le contesta; "más vale solo que mal acompañado", callándose el menor muchas de estas actuaciones que solo salen a la luz más tarde, por no entender lo que ocurría o por miedo a las represalias. Comienza así Ramón a manifestar no querer ir a clase, evidenciándose tics, como toses nerviosas, sensación de ahogo, terrores nocturnos y hábitos alimenticios compulsivos, manifestando que no puede comer por opresión en el pecho o arderle la garganta, ignorando los padres en ese momento el hostigamiento. Los días precedentes al inicio del curso 2.008-2.009 el niño se muestra triste y ansioso, lo que se achacaría a una situación normal de fin de vacaciones, sino fuese por que el niño manifiesta que quiere repetir curso para estar con su primo en clase. Desde el principio de curso los padres visitan asiduamente a la profesora Doña Noemi, por situaciones análogas a las del curso anterior, llegando desde septiembre Ramón llorando todos los días, porque los cinco niños del año pasado no le dejan jugar con el resto y les dicen a los otros que no jueguen con él. Por la preocupación de la madre la profesora le recomienda tranquilidad y que le compre un balón para que los demás jueguen con él y aunque no mejora el ánimo del menor, no es hasta marzo de 2.009 cuando refiere que los niños de siempre le han robado el monopatín, lo que los padres comunican a la profesora, recuperándolo por su intervención. En mayo, el menor Ramón, refiere que desde el principio de curso los cinco niños no le llaman por su nombre sino "Marian" o "Maricón" y prohiben a los otros jugar con él, con amenaza de excluirlos a ellos del juego. Cuenta que le persiguen por el patio durante el recreo y si para de correr le cogen y le pegan en un rincón entre todos, percatándose los padres de las desapariciones de juguetes y material escolar, con constantes protestas de los padres. También dice que es normal que le dejen en ridículo delante de los compañeros ("Cállate, que tú no sabes nada y eres un inútil") e incluso al faltar una semana a clase Adrián, delante de los otros del grupo de acosadores le dice "menos mal que has venido, sin ti nos aburríamos y hoy te toca caña". También les manifiesta que Víctor le mete la mano por detrás del pantalón y hace a la vez ruidos obscenos. Se suceden por ello las visitas de los padres consiguiendo que la Directora del Centro Doña Ascensión y la psicóloga del mismo Doña Gema, intervengan en los hechos llegando a destapar el robo que Ramón sufrió en abril en 2.009, en la excursión que hicieron a Parque de Polvoranca. En ella el menor había referido a los padres la pérdida de una cartera con 5 euros dentro, descubriendo por confesión de sus cinco compañeros hostigadores que le habían quitado la cartera, tirado a la papelera y se habían quedado con el dinero. Informa la profesora a los padres que toda la clase sabía lo que ocurría con Ramón y ninguno se atrevía a hablar por miedo a represalias y que había preguntado a profesores del curso pasado y que sabían lo que sucedía, quejándose de que antes no se hubiesen adoptado medidas y a ella le hubiese tocado el follón, aconsejando hablar con la directora pues todo apuntaba a una actuación en grupo. Pese a todo el referido robo se trató por la parte demandada como un incidente puntual. Limitándose a sancionar a los implicados con dos semanas sin recreo, cumpliendo sólo cuatro días el castigo. Promete además la dirección que cambiará a los agresores de clase para que no coincidan con Ramón en el curso siguiente y tranquilizar a la familia, matriculando por ello al menor en el centro para el año siguiente, comprobando luego que no se lleva a efecto la medida, coincidiendo de nuevo con sus agresores en la misma clase.
El propio Reglamento interno del centro del año, igual al de los de los años precedentes, contempla dentro de las faltas de disciplina y sanciones (apartados 3.3 b, c y d) el acoso físico y moral a los compañeros, uso de la violencia y discriminación, vejación o humillación a cualquier miembro de la comunidad educativa como falta muy grave, que se castiga con ocho sanciones distintas, ninguna aplicada, entre las que está el cambio del alumno de grupo, de centro o expulsión definitiva, siendo agravante la reiteración, uso de violencia y su realización en grupo. El curso escolar 2.009-2.010 comienza con aparente normalidad en octubre de 2.009, volviendo los hostigadores a las andadas el 12-11-09, amenazando a Ramón con dejarle en como y volver a arruinarle la vida como el año pasado, advirtiéndole que no querían ver a su madre merodeando por el colegio, siendo sólo corregido por su padre, Salvador. Esa misma tarde acude al colegio la madre de Ramón y decide grabar su conversación con la profesora del niño Doña Milagros, con la directora, y con la psicóloga. De la conversación se desprende que se parte de la veracidad y conocimiento de la situación de acoso previo del menor, sin tomar otras medidas que dejarles sin recreo cuatro días, estimando que se trata de cosas de niños. En ella la psicóloga reconoce la amenaza de dejar en como a Ramón y que se ha proferido por Adrián, estando Pablo de apoyo y su conocimiento de haber sido agredido en el patio y de su situación en los años anteriores, refiriendo que este año no estaba implicado Salva, ni Sergio, insistiendo en que sólo conocía lo del año pasado y que por las buenas habían intentado solucionar el problema, siendo cinco el año pasado (Víctor, Adrián, Sergio, Pablo y Salvador) y los implicados además en el incidente del robo de la excursión, siendo el año anterior al empezar Ramón a hablar cuando se enteraron de todo, admitiendo que no sabían que era de esa forma. Reconoce que ahora son tres de los del año pasado. Ante la queja de la madre admite también la psicóloga que no han actuado castigando a los hostigadores, ni llamando a sus padres, solo han hablado con ellos, y lo han admitido, comprendiendo que la madre pida que se les castigue a nivel del centro.
Por su parte la directora le manifiesta a la madre que es una situación a la que el niño debe hacer frente por si mismo, descartando el cambio de clase de los hostigadores, admitiendo nuevamente la psicóloga que ella y la directora conocían el año anterior cuando Ramón empezó a hablar, lo que ocurría, cómo le llamaban, manifestando la directora que los hostigadores habían reconocido que estaba mal y a lo de hoy no le daba la importancia que le daba la madre, considerándolo un accidente y una pelea. Señala la directora que los niños habían cambiado en junio, no habiendo hecho nada hasta ese momento y que había que darles una oportunidad y que si los sacaban del centro y hacían las cosas fuera, sería peor y había que educarlos, prometiendo estar pendientes del menor. A los cuatro días de esa reunión Ramón sufrió nuevas amenazas, con intervención de los hermanos mayores de los acosadores, siendo presenciado por todos los niños de la clase, grabando de nuevo la madre de Ramón su conversación con la directora el 16-11-09, quien manifiesta que ve normal que la hermana mayor vaya a defender a su hermano, reconociendo que los hechos se remontan a hace tres años, que lo del año pasado había desaparecido y que habían reconocido las amenazadas de ese años de dejarle en como y arruinarle la vida.
Por la inacción del centro se dirigen los padres a la Consejería de Educación por la Comunidad de Madrid, girando visita inspectora al centro D. Cecilio, manifestando a los padres su extrañeza por la parcialidad de la información ofrecida por el centro, sin referencia a la profesora de 3.º de Primaria, Doña Noemi, que fue la única que mostró preocupación por los hechos. Siguiendo indicaciones del Servicio de Ayuda a las víctimas del Ayuntamiento de Alcorcón, remite también carta a Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid y a la Superiora de la Congregación demandada y dirección del centro, poniendo de manifiesto la grave situación limitándose el centro a contestar tras acusar recibo, que se les informará de las actuaciones realizadas. Citados a un nueva reunión por el centro con la directora y psicóloga, comienza la misma tratando un nuevo robo al menor de un juguete (bakugan) por los tres acosadores de siempre, manifestando la psicóloga que ven a Ramón contento y que estaba jugando con las niñas, reprochando a los padres acudir a instancias oficiales y manifestando que el menor puede estar aprovechándose de la situación. Reconoce en la conversación la amenaza de la hermana mayor de uno de los hostigadores y que hablan hablado con las familias y tomado medidas respecto a estar llamando a su hijo el año anterior: "María" y "maricón". Se pide a demás a la madre discreción y al referir el robo la madre a la directora ésta le reprocha que; porqué deja traer cacharros al niño al colegio.
A principios de febrero de 2.010 a Ramón le rompen y pintan la chaqueta con la que iba a clase para reírse de él, acudiendo los padres a una nueva reunión, como las anteriores grabada, en que la directora reconoce que habían dicho a Ramón;"hijo de puta, cabrón nos has denunciado" y que no le dejaron por eso jugar al fútbol y ante la queja de la madre de estar difundiendo por el colegio que les habían denunciado y provocarle mayor aislamiento manifiesta la directora que habían explicado a los niños que no les habían denunciado, sino solo hablado con un inspector y refiriéndose a los padres dice;"una cosa es que los padres estén molestos, que estéis haciendo cosas que no tenéis que hacer". Preguntada por los padres respecto al resultado de las actuaciones llevadas a cabo por la inspección educativa respecto a la convocatoria de una reunión de los padres de los menores implicados, manifiesta que les llamó porque se lo dijo el inspector que les reuniese y preguntar y que no tenían porqué darles explicaciones. Ante tal actitud el 11-2-10 los padres siguiendo instrucciones del personal especializado al que acuden, solicitan el amparo del Defensor del Menor y Consejería de Educación, incoándose expediente al efecto, para sacarlo de inmediato del centro y escolarizarlo en otro. Por la gravedad de los antecedentes el 16-2-10 se concede a Ramón plaza en otro centro escolar de la localidad, de modo urgente.
Precisa la actora que como los hechos se producen en un ámbito cerrado y ajeno a los progenitores, la prueba resulta difícil, llevando ello a la madre a grabar las conversaciones. Además resulta más reprochable la conducta del centro pues en este caso, al padre de uno de los menores implicados en el acoso, Salvador, se le puso al corriente de los hechos a principios del último curso por la madre de Ramón, comprobando la realidad de los mismos, decidiendo corregir a su hijo la margen del centro y de sus responsables, quienes no le habían comunicado nunca nada, habiendo sido solo avisado en marzo de 2.009 por la directora del centro cuando habían robado a Ramón un monopatín, como si fuese un hecho aislado y se lo habían devuelto. Cuando dicho padre acudió a hablar con la directora ésta se negó a darle información sobre el año anterior, manifestando que no recordaban nada. Remite no obstante el mismo una carta al centro ratificando lo manifestado por los padres de Ramón, habiendo incluso incautado a su hijo numerosos juguetes de Ramón y material escolar que devolvió a los padres de Ramón, refiriéndose a su hijo y sus cinco amigos como "el terror del patio", no habiéndose limitado a un robo aislado, sino a varios y de material escolar, que pegan, hacen grafitis en baños, manifestando su hijo que si no participa le pegarán, aislarán y amargarán la vida. Expresa las medidas que ha tomado con su hijo y solicita además que por el centro se adopten las medidas oportunas. Como el centro no responde a la carta decide reiterar sus solicitudes por correo electrónico, interesando una reunión con la directora y psicóloga para tratar el asunto y adoptar medidas, sin que se la concedan, alegando que no puede reunirse con la psicóloga porque para ello debe pagarse una cuota adicional, recordando al mismo que "las medidas en el centro las tomamos nosotros, cuando y como creamos oportuno y siempre buscando el bien de sus hijos." Ninguna medida adoptó el centro y sí solo el padre del referido menor que consiguió que su hijo se mantuviese al margen del hostigamiento, rectificando su actitud, si bien al final la actitud omisiva del centro desembocó en que Ramón se viese obligado a abandonar el centro escolar. Por lo expuesto el daño sufrido por Ramón es esencialmente psicológico y moral, sin perjuicio de su somatización en síntomas físicos, que inicialmente se achacaban a otras causas. Así en noviembre de 2.009 la madre del menor acude a la Unidad de Orientación a la Familia de la Comunidad de Madrid que le asesoran, les redirigen a los servicios municipales de atención a las víctimas y les remiten a los especialistas en acoso escolar, D. Iñaqui y Doña Araceli que atienden a Ramón desde diciembre de 2.009, efectuando una evaluación completa en febrero de 2.010, sin que en esa fecha haya superado la situación de estrés postraumático sufrida, si bien se fijan en ese momento sus secuelas.
Se constata en el informe la situación de acoso escolar como única causa del estado del menor que carece de otras patologías previas, concluyendo que padece un trastorno de estrés postraumático infantil, crónico, de inicio demorado reactivo a un cuadro de acoso psicológico escolar estimado como muy probable, cuyo origen sitúan en las reiteradas conductas de hostigamiento que ha padecido el menor de forma continuada en el colegio, en medio de la alerta continua y la indefensión características de los niños que sufren cuadros de estrés postraumáticos. En este caso además los docentes y responsables del centro contribuyen activamente a una victimización secundaria, creando un sentimiento de culpa en el acosado, no adoptando las medidas oportunas, preventivas y correctoras a los acosadores, concluyendo que al no adoptarse debe procederse a un cambio del centro escolar, lo que de forma urgente hizo la administración educativa, a mitad de curso, evidenciando la gravedad de la situación.
Precisa el informe que la manifestación de los síntomas no siempre es contingente a la situación y que el daño psicológico se puede desarrollar meses o incluso años después, produciéndose una aparición demora, no remitiendo el trastorno de estrés postraumático con el paso del tiempo, produciendo cambios en la personalidad permanente que se arrastren hasta la vida adulta. Ello en este caso no ha sido obstáculo para acreditar en este momento en Ramón la presencia de alteraciones en el sueño, la memoria, el carácter, trastornos asociados a la ingesta, tics y somatizaciones, que producen limitación grave en la vida de Ramón, con necesidad de seguir un tratamiento prolongado y una lenta recuperación. Se descarta de modo tajante toda simulación, delirio o alteración en la precepción de la realidad del niño. A efectos indemnizatorios y por analogía con los criterios indemnizatorios de la Ley del Seguro de encuadra el padecimiento en un síndrome postconmocional (5-15 puntos), con adicional trastorno de la personalidad en grado moderado (20-50 puntos) y del humor (5-10 puntos) y un trastorno neurótico por estrés postraumático (1-3 puntos). Valorando moderadamente cada una de las categorías referidas en 35, 12, 8 y 3 puntos, se fijaría la total puntuación en 50 puntos, que multiplicados por los 2.030,22 euros según Baremo estipulado para el año 2.010, a tenor de la Resolución de la DGS de 31-1-10, procedería una indemnización de 101.511 euros, sin aplicar factor de corrección alguno. Ello además sin tener en cuenta período de sanación alguno, ni días de curación o impeditivos, ni cuantificar el daño moral resultante e impacto social del hecho, que ha llevado los padres a poner en venta su vivienda, dado que los acosadores y sus familias viven en la misma localidad, creando una situación insostenible para el menor cuando se cruza en la calle con ellos, como refleja el informe psicológico al incluir en las consecuencias o lugares asociados con el proceso. Por todo lo referido se fija moderadamente una indemnización de 40.000 euros, casi un tercio de la aplicable resultante de aplicar el Baremo, toda vez que la intención de los actores no es obtener un beneficio económico, sino una satisfacción moral por el nefasto obrar de la demandada y reprochable actuación.
  1   2   3

Añadir el documento a tu blog o sitio web

similar:

Resumen: Bulliyng: Menor preadolescente. Acoso escolar reiterado en el tiempo. Actuación grupal. Pasividad del centro educativo: Dejación de sus funciones po parte de los responsables del centro y su dirección para evitarlo. iconEl proyecto Educativo forma parte del Plan de Centro, es el documento...

Resumen: Bulliyng: Menor preadolescente. Acoso escolar reiterado en el tiempo. Actuación grupal. Pasividad del centro educativo: Dejación de sus funciones po parte de los responsables del centro y su dirección para evitarlo. iconLa gestión integral del centro de nuevas tecnologías para los ciudadanos...

Resumen: Bulliyng: Menor preadolescente. Acoso escolar reiterado en el tiempo. Actuación grupal. Pasividad del centro educativo: Dejación de sus funciones po parte de los responsables del centro y su dirección para evitarlo. iconDirección del Centro
...

Resumen: Bulliyng: Menor preadolescente. Acoso escolar reiterado en el tiempo. Actuación grupal. Pasividad del centro educativo: Dejación de sus funciones po parte de los responsables del centro y su dirección para evitarlo. iconDirección del centro de votacióN: avenida francisco de miranda, centro comercial mansióN

Resumen: Bulliyng: Menor preadolescente. Acoso escolar reiterado en el tiempo. Actuación grupal. Pasividad del centro educativo: Dejación de sus funciones po parte de los responsables del centro y su dirección para evitarlo. iconEl patio de recreo: un espacio vital para la formación integral del...

Resumen: Bulliyng: Menor preadolescente. Acoso escolar reiterado en el tiempo. Actuación grupal. Pasividad del centro educativo: Dejación de sus funciones po parte de los responsables del centro y su dirección para evitarlo. icon2. análisis de la situación del centro educativo

Resumen: Bulliyng: Menor preadolescente. Acoso escolar reiterado en el tiempo. Actuación grupal. Pasividad del centro educativo: Dejación de sus funciones po parte de los responsables del centro y su dirección para evitarlo. iconContexto e Historia del Centro Educativo Sales

Resumen: Bulliyng: Menor preadolescente. Acoso escolar reiterado en el tiempo. Actuación grupal. Pasividad del centro educativo: Dejación de sus funciones po parte de los responsables del centro y su dirección para evitarlo. iconReglamento de regimen interior del centro educativo

Resumen: Bulliyng: Menor preadolescente. Acoso escolar reiterado en el tiempo. Actuación grupal. Pasividad del centro educativo: Dejación de sus funciones po parte de los responsables del centro y su dirección para evitarlo. iconBreve mirada al centro del centro: una ciudad

Resumen: Bulliyng: Menor preadolescente. Acoso escolar reiterado en el tiempo. Actuación grupal. Pasividad del centro educativo: Dejación de sus funciones po parte de los responsables del centro y su dirección para evitarlo. iconContenido Acoso escolar 4 The Tragic Case of Amanda Todd 8 Acoso escolar






© 2015
contactos
ley.exam-10.com