Edifica – Escuela Diocesana de Formación Integral Cáritas






descargar 286.42 Kb.
títuloEdifica – Escuela Diocesana de Formación Integral Cáritas
página1/7
fecha de publicación27.02.2016
tamaño286.42 Kb.
tipoDocumentos
ley.exam-10.com > Documentos > Documentos
  1   2   3   4   5   6   7



EDIFICA – Escuela Diocesana de Formación Integral Cáritas

Construyendo RED para profundizar nuestra espiritualidad y transformar nuestra realidad”

Experiencia Nacional RED PASTORAL SOCIAL CÁRITAS ECUADOR

7 al 9 de Agosto de 2012

Casa de Espiritualidad Nuestra Señora del Quinche. Quito, Ecuador.

ESPECIALIZACIÓN SOCIO-POLÍTICA MÓDULO A.1:

CIUDADANÍA PLENA, DEMOCRACIA ACTIVA, Y PARTICIPACIÓN SOCIAL-CIUDADANA”1



Objetivo General:

Propiciar un proceso de reflexión personal y comunitaria alrededor de la importancia de los valores democráticos como elementos base para la construcción de una ciudadanía responsable y activa, articulándolos a la revisión de conceptos, experiencias concretas y pautas históricas para entender la evolución de los sistemas socio-políticos en América Latina y el Ecuador; de forma que podamos incorporarlos en nuestra identidad y vocación cristiana como invitación a promover procesos de participación social y ciudadana desde los valores del evangelio y la DSI que quieren una sociedad más justa y equitativa.


VER

JUZGAR

ACTUAR

Reconocer las claves históricas que han delineado los sistemas socio-políticos que hoy estructuran nuestra acción como sociedades; ubicar los procesos centrales para la construcción de estos sistemas, y ubicar nuestro rol y vocación cristiana como Iglesia frente a estos procesos de estructuración democrática y de formación de ciudadanía, desde nuestros documentos inspiradores.

Reconocer los efectos de los sistemas desiguales y la falta de acceso a procesos de equidad social, democracia y ciudadanía activa, sobre todo para los grupos más vulnerables, de forma que reconozcamos y reflexionemos sobre nuestro papel fundamental como Iglesia en la construcción de sociedades más justas. Valorar y fundamentar nuestra identidad en las fuentes de la DSI, Aparecida y las Encíclicas que nos exhortan a tener un papel más activo en este sentido.

Articular los procesos previos, de conformación y fortalecimiento de nuestra identidad personal, colectiva y eclesial, y de análisis y discernimiento, en conjunción con una visión de ciudadanía democrática y activa que busque promover espacios de participación social y ciudadana en el marco constitucional y coyuntural actual, como contribución de nuestra vocación cristiana hacia la promoción de una sociedad más equitativa, como nos exhortan nuestros documentos inspiradores.

FRUTO: Realizar un perfil de propuesta para la articulación de acciones a nivel Zonal, en la línea de la promoción de una ciudadanía democrática y participativa.




  1. Una aproximación preliminar a la realidad como retos para nuestra identidad como cristianos.




    1. Nociones de una realidad que denota la ruptura interior frente a la globalidad.


Dar respuesta concreta al mundo de hoy, con todas sus complejidades e incertidumbres desde la interioridad y el compromiso, se hace cada día más difícil por la pérdida de sensibilidad que existe en los grupos sociales y la cerrazón en nosotros mismos (individualismo) que estamos viviendo como consecuencia de las nuevas estructuras socioeconómicas y culturales que prevalecen en el referente humano hoy. La cultura de la imagen y del consumo nos hace permanecer insensibles ante la realidad y simplemente nos dedicamos a responder instintivamente a esos impulsos que vienen a través de imágenes y productos hechos a nuestra medida, de modo tal que no hagamos esfuerzo alguno por preguntarnos quiénes somos y cuál es el sentido de compromiso en nuestras vidas. ¨ El predominio de la cultura de la imagen nos ha saqueado la interioridad. El anhelo de verlo todo ha conducido al intento de mostrarlo todo, incluso el interior del sujeto. Se quiso sacar a la luz la introspección y ésta se convirtió en exhibicionismo¨2.
Estamos frente a la posibilidad de configurarnos como una gran aldea global, única y sin divisiones o limitaciones; ante esto la gran pregunta es cómo habremos de configurar esa gran aldea si hemos perdido ya el sentido de identidad de cada ser humano. ¿Cómo configurar un gran grupo masivo sin perdernos entre el todo y cómo hacer que el sujeto profundo, fruto de la interioridad, no se pierda entre la masificación voraz que se ve definida por los medios de producción, mercados globales y el predominio de unos pocos por encima de los otros? El panorama es incierto ante esta realidad inminente, pero es cierto también que aún en medio de esta situación humana generalizada hay grupos que se fortalecen desde su propia interioridad, desde su sentido de pertenencia cultural, y se sustentan en sus valores grupales compartidos.
Es necesario que retomemos el sentido de pertenencia a nuestros grupos primarios para hacer un frente sólido que presente una posibilidad de esperanza. Debemos retomar el valor intrínseco de pertenencia que se refleja en una base de identidad familiar sólida (la familia en todas sus expresiones de diversidad; la familia sobre todo como el grupo de referencia que se construye en el día con día y que sirve de base para encontrar el sitio de remanso y el manantial para seguir apostando por un cambio en nuestra realidad, y la comunidad como célula básica de la fraternidad, solidaridad y encuentro con el otro, y también la Iglesia como espacio fragmentado, como ámbito de expresión de nuestra fe, y como el tejido social potencialmente llamado a construir un mundo más justo según los valores del reino). Los grupos cercanos, las amistades entrañables que configuran nuestros grupos sociales más fuertes, los socios con los que apostamos un trabajo que va más allá de lo profesional y se vuelve un llamado a creer en algo más, y especialmente recuperando el sentido de pertenencia a los grupos que nos acerquen a nuestra posibilidad de trascendencia: La espiritualidad como posibilidad de acceso al misterio es fundamental en una lógica de contemplación en la acción y de encuentro con Dios en todas las cosas, en todas las personas y sobre todo llamados a ir donde otros no van, en donde hay más necesidad, y buscando el bien más universal.



    1. Algunos rasgos de la llamada posmodernidad3



  1. Se está configurando un tipo de hombre orientado al dominio del mundo, con un estilo de pensamiento formal, una mentalidad funcional-metódica, con motivaciones morales autónomas, y una manera de organizar la sociedad alrededor de la institución económica y de sus propios caprichos.




  1. La economía es el centro de las relaciones sociales. La religión, que tradicionalmente había ocupado ese lugar, es desplazada hacia la periferia y se recluye cada vez más en la esfera privada.




  1. Una cosmovisión descentrada, desacralizada y pluralista. Ya no hay un centro, una ideología única. Aparece el relativismo y comienza a cuestionar la posibilidad de todo fundamento, y de una verdad común. Politeísmo de valores.




  1. El dominio de la razón a través de sus expresiones científicas y técnicas que cuestionan todo lo otro que sea distinto, y todo lo que no sea comprobado bajo estricto rigor de la ciencia.




  1. Un tipo de hombre celoso de su autonomía individual, pero con ambivalentes manifestaciones de hiper-individualismo narcisista.

Actualmente se habla de tres sub-sistemas fundamentales que delinean la estructura de nuestra sociedad: Económico, Político y Cultural.
El sistema económico sobre todo se ha centrado en la lógica especulativa del mercado, incluso en una plataforma global que hace que todo el mundo sea un potencial mercado, en la noción de la tecnificación, innovación, competitividad y otros paradigmas, que de alguna manera replican la estructura desigual de nuestras sociedades. Los sistemas económicos actuales profundizan en la intención central de la acumulación y del consumo, y en esa lógica cada uno vale según lo que tiene, a pesar de que en esa carrera se dejan grandes mayorías de personas en la imposibilidad de mejorar sus condiciones de vida. El sistema está previsto actualmente para generar ganadores y perdedores, de forma que éste pueda continuar como está. El modelo de valores actuales está fuertemente sustentado en esta lógica de un esquema capitalista, acumulacionista, individualista y de competencia de unos con otros a toda costa.
El sistema político ha generado condiciones de acceso a modelos democráticos como nunca antes se había experimentado alrededor de todo el mundo. Se dan elecciones “libres” en la mayoría de los países, sobre todo esto es una realidad para América Latina. Sin embargo, el sistema político se ha reducido en general a esta supuesta posibilidad de elegir los representantes que han de llevar adelante nuestras propuestas bajo nuestro mandato. Esto es una realidad inexistente en la mayoría de los casos por varias razones:
Primero por los intereses particulares que acompañan las acciones de nuestros gobernantes, sobre todo ligados a los intereses económicos del sistema ya mencionado, donde favorecen los flujos libres de especulación financiera y promoviendo una mayor desigualdad. En este sistema político también influye la noción de globalización, donde muchos de los esquemas de gobernabilidad son inducidos por intereses de los países dominantes a través de organismos multilaterales que establecen esquemas crediticios y programas de desarrollo en función de la dominación de los inconscientes y las estructuras sociales de los sujetos. Para América Latina los Programas de Ajuste Estructural, sobre todo en las décadas de los 80s y 90s, han marcado las tendencias de la desregulación y predominio del mercado que hasta hoy nos marcan como sociedades.
Segundo, por la expresión de visiones ideológicas que en muchas ocasiones son reducidas y excluyentes, y en tantas ocasiones se vuelven el centro de la acción política, sustituyendo la prioridad del bienestar de la población que les llevó a ese sitio.
Y tercero, por la limitación de los sistemas socio-políticos para emprender cambios estructurales de fondo, donde se pueda mínimamente dar respuesta a las necesidades más fundamentales de la población, el propiciar modelos donde tengan alternativas para generar dinámicas que los saquen de su situación de pobreza (esto para las grandes mayorías), y eventualmente llevar a la sociedad a vivir una ciudadanía plena, en función de sus propias capacidades de asumir su papel protagónico en la construcción de políticas públicas, del control social sobre los gobernantes y el manejo de recursos y del poder, y eventualmente tomar parte en los espacios de toma de decisiones que habrán de afectarlos en su vida cotidiana.
Por último está el sistema cultural, el cual también ha sido conquistado por el esquema globalizador capitalista, dando pautas claras hacia una homogeneización de las identidades, por encima de los valores culturales tradicionales, las expresiones de diversidad étnico-cultural, y tantas otras dinámicas propias de cada grupo social. Hoy vivimos la paradoja de la homogeneización bajo el discurso de la individualidad.
La libertad del ser humano se ha limitado a escoger entre una cantidad innumerable de objetos en un aparador que están diseñados especialmente para privarme de mi libertad y de mi ser con los otros; todo me va orillando al aislamiento total, los medios de comunicación y los avances tecnológicos que promueven relaciones impersonales (virtuales) nos llevan a campos de encierro tecnológicos que nos van vaciando de humanidad. ¨El hombre de nuestros días está enfermo de Misterio. No soporta el imperativo de la interrogación radical […] La angustia del individuo consumidor actual es la falta de orientación y criterio. El individuo se ahoga en el hartazgo¨ (Mardones 2003: 257 y 27).

1.3 ¿Crisis del sistema dominante como puerta abierta para visiones alternativas más solidarias?
Hoy los grandes detractores y críticos del esquema económico neoliberal actual están reflexionando, no sólo sobre las incongruencias del sistema, sino sobre la emergencia de nuevos esquemas alternativos que tomen el sitio vacío que está dejando un sistema en transición, y abriendo la posibilidad para un proceso largo y complejo de la construcción de un modelo socio-económico, socio-político y de sociedad nuevo:

Una crisis estructural de un sistema histórico se presenta de la manera siguiente. Se produce como consecuencias de la incapacidad del sistema para responder adecuadamente a las contradicciones que le son inherentes. El sistema pierde su equilibrio y se presenta una bifurcación. Es decir, dos vías alternas, completamente diferentes, que podría tomar el sistema. En un sistema sociohistórico la decisión sobre el camino que se tomará implica una lucha feroz. A su vez, es imposible predecir qué vía será la elegida. La única certeza es que el sistema actual no sobrevivirá” (Wallerstein 2007: 101).
Wallerstein (2007) afirma también que el sistema de desarrollo capitalista-neoliberal conocido ha llegado a término, y en ello se expresa el final de una época, misma que abre la puerta a una nueva etapa desconocida. Se abre una nueva pugna, ya no en función del capitalismo, sino en relación al nuevo sistema que tomará su lugar y que tendrá que ser construido en el tiempo presente y durante los próximos años. El autor referido hace un llamado para que dicha construcción se haga a partir de una concepción de auténtica democracia e igualdad, valores ausentes en la lógica hegemónica del sistema actual.
Amartya Sen (2000: 85) plantea algunos elementos que dan cuenta del innegable quiebre e inoperancia del esquema utilitarista de desarrollo frente a las necesidades del mundo actual: 1. Indiferencia hacia la distribución: Se ignoran las desigualdades de la distribución de riqueza, y otros elementos subjetivos como libertad, felicidad, y otros. 2. Desinterés por los derechos, las libertades y otras cuestiones que no reportan utilidad: Lo único que es valorado y tomado en cuenta es lo que deviene en utilidad, 3. Adaptación y condicionamiento mental: El modelo utilitarista neoliberal no tiene una vocación propia y por lo tanto es reductible e influenciable por otros condicionamientos.
En esta concepción del fracaso y fin de un paradigma recuperamos propuestas alternativas de desarrollo como la de Amartya Sen (2000), la cual concibe el desarrollo como proceso de expansión de las “libertades y capacidades” de las personas, su posibilidad de tomar las riendas de su destino en función de aquello que más valoran (concepto de “agencia”), y de transformar las estructuras sociales, políticas, y culturales en las que se encuentran insertos para generar nuevas modalidades de desarrollo congruentes con esto.
Otro factor que nos permitirá hacer una lectura alternativa de la situación actual desde Sen (2000) es el referente a la “pobreza”, la cual se concibe no sólo como la privación de elementos materiales, sino como la falta o limitación del desarrollo de capacidades básicas para emprender caminos de mejoramiento de la condición humana más amplia. Por último retomamos otro factor de Sen que es fundamental en la posibilidad de construcción de alternativas de desarrollo en los niveles local, nacional, regional y mundial: “libertades políticas y derechos de ciudadanía” para ejercer una participación que permita democratizar la búsqueda de alternativas equitativas de desarrollo.
Sen (2000: 185) retoma este factor por tres razones fundamentales:

1. Su importancia directa en la vida humana relacionada con sus capacidades básicas (incluyendo participación política y social),

2. Su papel instrumental en la mejora de posibilidades de las personas para luchar, expresar, y defender sus búsquedas y demandas políticas y económicas, y

3. Su papel constructivo en la posibilidad de las personas de dar contexto y conceptualizar las necesidades reconocidas por ellos mismos.

  1   2   3   4   5   6   7

Añadir el documento a tu blog o sitio web

similar:

Edifica – Escuela Diocesana de Formación Integral Cáritas iconPrograma integral veracruzano de escuela segura

Edifica – Escuela Diocesana de Formación Integral Cáritas iconA. Programa "la escuela defiende la vida", potenciar hemos la atención integral al niño

Edifica – Escuela Diocesana de Formación Integral Cáritas iconPrograma nacional de formacion medicina integral comunitaria

Edifica – Escuela Diocesana de Formación Integral Cáritas iconEscuela de Formación Docente

Edifica – Escuela Diocesana de Formación Integral Cáritas iconDiseño curricular del área de ciencias sociales basado en competencias...

Edifica – Escuela Diocesana de Formación Integral Cáritas iconDiseño curricular del área de ciencias sociales basado en competencias...

Edifica – Escuela Diocesana de Formación Integral Cáritas iconArtículo El profesorado es agente fundamental de la educación y contribuye...

Edifica – Escuela Diocesana de Formación Integral Cáritas iconArtículo 45. El adolescente tiene derecho a la protección y a la...

Edifica – Escuela Diocesana de Formación Integral Cáritas iconEfam escuela de Formación para Animadores Misioneros Pastoral Misionera Arquidiocesana Salta

Edifica – Escuela Diocesana de Formación Integral Cáritas iconEfam escuela de Formación para Animadores Misioneros Pastoral Misionera Arquidiocesana Salta






© 2015
contactos
ley.exam-10.com